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Trans*: entre lo personal y lo político. Violencias de género y participación política electoral de las personas trans* en México desde 1990 dentro del sistema electoral mexicano” por Rebeca Garza


El libro se puede conseguir aquí.

Escucha Luisa Rebeca Garza nos presenta su libro: “Trans entre lo personal y lo político: Violencia de género y participación política y electoral de las personas trans en México” en W Radio México

Las violencias de género que vivimos las personas trans suelen ser invisibilizadas en los discursos, los diagnósticos así como en las forma en que se construyen marcos jurídicos, normativos  e institucionales para propiciar espacios  y vidas libres de violencias.

En este trabajo se hace un ejercicio de visibilización al conceptualizar y dar nombre a las diferentes formas de violencia que vivimos las personas trans para, posteriormente reflexionar cómo estas formas de violencias están presentes dentro del sistema electoral mexicano y los medios masivos de comunicación, con el objeto de que las instituciones que le conforman –partidos políticos y autoridades electorales administrativas y jurisdiccionales- nos interpelen como ciudadanas y ciudadanos con los mismos derechos, no sólo de jure sino también de facto, especialmente en los contextos actuales de omisión legislativa de parte de los Congresos Federal y locales que, a excepción de la Ciudad de México, se niegan a reconocer en las leyes, el derecho al libre desarrollo de la personalidad que tenemos las personas trans, como el reconocimiento a nuestra identidad como puerta de acceso al ejercicio de otros derechos fundamentales.

La consolidación del sistema democrático mexicano no puede continuar avanzando sin reconocer que existimos grupos de personas que históricamente seguimos siendo invisibilizadas, violentadas y revictimizadas simbólica, social e, incluso, legalmente por las propias instituciones de nuestro sistema democrático mexicano.

INTRODUCCIÓN

En este trabajo, se ha pretendido poner en el centro y bajo la luz una de las corposubjetividades, aún hoy en día consideradas por muchas personas, como abyectas: las personas trans*.[1]

Ese lugar abyecto en el que somos ubicadas las personas trans* nos vuelven ininteligibles subjetiva, social y políticamente.

Por lo tanto, este trabajo pretende proporcionar elementos que abonen a su inteligiblidad repasando dos aspectos:

Que las corposubjetividades trans* y no trans*, todas, son socialmente construidas. Que no existe una identidad o un cuerpo que sea producto de la naturaleza, por lo tanto, deben ser leídos y posicionados en sus contextos sociales e históricos. Que dentro de esta construcción operan cotidianamente lógicas que buscan dar orden por medio de la clasificación y jerarquización a través de reglas que subordinan y excluyen para dar materialidad al cuerpo individual y colectivo (entre ellos las ideas de ciudadanía y Estado-Nación).

Que en este orden subjetivo, social y político participan diferentes formas de violencia que legitiman y perpetúan la exclusión de unos cuerpos con respecto de otros.

Se ha puesto especial atención en cómo participan en el ejercicio de la política y, por lo tanto, del poder las  tensiones entre las políticas de identidad de asimilación y de resistencia.

Como un ejercicio de visibilización se ha realizado una revisión histórica del surgimiento de las identidades trans* en sus dos narrativas principales: la identidad transexual y las identidades transgénero en un nivel general. Así como los riesgos de mantener fronteras entre las identidades travesti, transexual y transgénero.

Posteriormente, en la lógica de lo que “no se nombra no existe” se proponen una serie de conceptualizaciones de formas de violencia de género que padecemos las personas trans*. Daremos nombre a formas de violencias de género que ya existen, pero que son socialmente aceptadas, porque la única forma de erradicarlas es a partir de su reconocimiento. Estas formas de violencias, pueden presentarse en todos los contextos, por lo que el político-electoral no está exento sino que también tiene una participación importante en el grado de democratización de nuestra forma de gobierno y en la manera de vivir la democracia.

De esta forma, se reflexiona también sobre la importancia de reconocer que gran parte del ejercicio democrático ha sido androcéntrico y que, si el horizonte del ideal democrático es que todas las personas puedan ejercer efectivamente sus derechos políticos, es imperante que los trabajos alrededor de una mejora en la calidad de la ciudadanía reconozcan la verdadera protección y ejercicio de todos los derechos humanos. Es decir, la importancia de transitar de una ciudadanía minimalista a una integral requiere re-pensar a quienes siguen permaneciendo fuera del ejercicio de sus derechos fundamentales, entre estos grupos las personas trans*.

Por lo tanto, en la siguiente mitad del trabajo se ha buscado hacer un bosquejo muy general sobre la participación política de las personas trans* en México de 1990 hasta 2016, a partir de los siguientes cuestionamientos: ¿Las personas trans* son vistas y reconocidas por el sistema electoral mexicano, entendido en este apartado como partidos políticos y autoridades electorales administrativas y jurisdiccionales? ¿Existimos en sus registros históricos? ¿Existen acciones o políticas que se hayan realizado para garantizar nuestros ejercicios político-electorales?

Asimismo, se buscó recuperar la percepción de las personas trans* que han tenido experiencias en el ejercicio de sus derechos político-electorales ya sea como militantes o como personas candidatas. Ocho personas  trans* de diferentes partes del país participaron en una encuesta en donde compartieron sus percepciones sobre las diferentes formas de violencia conceptualizadas en su relación con los partidos políticos, con las autoridades electorales administrativas y jurisdiccionales y los medios de comunicación.

Si bien, la muestra no es representativa ni los resultados son concluyentes se propone como un primer ejercicio para medir percepciones de violencias de género hacia las personas trans* por parte del sistema electoral mexicano. Los resultados abren la ventana para profundizar más sobres estas formas de violencias de género en éste y otros contextos.

Y, con el objeto de profundizar un poco más en la forma en que las personas trans* ejercen sus derechos políticos-electorales, se presentan dos entrevistas a dos mujeres trans* que fueron candidatas en procesos electorales locales de 2016: Jakelyne Barrientos, como candidata a una diputación local en el estado de Chihuahua y Rubí Suárez Araujo, candidata a regidora por el ayuntamiento de Guanajuato, actualmente en funciones. Es importante reconocer las contribuciones históricas de cada una puesto que Barrientos ha sido la primera candidata trans*  en Chihuahua mientras que Suárez no sólo ha tenido ese mismo logro histórico al ser candidata en el estado de Guanajuato sino que también se convirtió en la primera en ejercer el cargo, mismo que actualmente desempeña.

Como epílogo se recuperan, adicionalmente a las historias de Barrientos y Suárez,  breves historias de quienes han sido pioneras en la lucha por la participación política de las personas trans*: Amaranta Gómez Regalado, primera candidata muxe en la historia de México; Diana Bayardo, primera candidata trans* en el Estado de México; Samantha Fonseca, primera candidata trans* en la Ciudad de México; y Alondra Hernández, primera candidata trans* en Jalisco. Y, como una forma de visibilizar otras historias por el ejercicio de los derechos políticos electorales se presentan también las historias de Silvia Susana Jácome García y Diana Sánchez Barrios, la propuesta inconclusa y la lucha aún vigente por una candidatura, respectivamente.

El epílogo busca ser un primer ejercicio para recuperar las historias de personas trans* que han tenido el coraje y el valor de luchar por el ejercicio de derechos políticos en contextos violentos que no sólo nos sigue excluyendo sino que también  ha borrado sus aportaciones. Sus logros son tan importantes como en su tiempo lo fueron los del Hermila Galindo, Elvia Carrillo Puerto, Aurora Jiménez, entre otras.

Seguramente existen otros nombres y otras historias dignas de ser recuperadas, y también estoy segura que cada historia requiere mayores líneas por lo que este trabajo no espera ser ni exhaustivo ni final sino al contrario, desea poner en el centro y bajo la luz de los partidos políticos, las autoridades electorales la historia de quienes hemos sido silenciadas e invitar a otras personas –incluida la academia- a profundizar en sus vidas y en las formas de violencias que coexisten en el entorno social y político.

Finalmente, este trabajo propone que el reto de los sistemas democráticos modernos consiste en cuestionar periódicamente ¿quiénes siguen sin interpelación de parte del Estado? ¿quiénes aún siguen siendo ininteligibles dentro de las políticas que buscan generar mayores índices de bienestar e igualdad?

Por lo tanto, el desafío consiste en mirar no sólo hacia el centro sino a la periferia y hacia los límites de lo que consideramos válido y normal y que da materia a conceptos como ciudadanía. Es en esa frontera donde las mujeres, las personas indígenas y afrodescendientes han luchado por años y en la que, actualmente, nos ubican y desde la que luchamos las personas trans* y las personas migrantes, por ejemplo.

La búsqueda por la igualdad exige mirar hacia esas fronteras imaginarias  que legitiman la exclusión de un grupo de personas y, por supuesto, cuestionarlas.  Este trabajo invita a repensar y cuestionar la neutralidad  jurídica y política del sistema electoral mexicano hacia las personas trans*, invita a visibilizar las violencias de género que actualmente son socialmente aceptadas y jurídicamente legales y a reflexionar cómo nuestro sistema puede, efectivamente, ser democrático mientras se sigue excluyendo a diferentes grupos humanos en la lucha política por el ejercicio del poder.

Luisa Rebeca Garza López

[1] Para este trabajo se usará el apócope “trans*” como un concepto paragüas para abarcar aquellas identidades sexo-genéricas que no necesariamente se ubican dentro del binario hombre-mujer independientemente de la presencia o ausencia de los procesos quirúrgicos, hormonales e incluso legales que afirmen dicha identidad autopercibida. De igual forma, el asterisco (*) tiene el significado de dejar abierto este concepto para abarcar otras expresiones de pueblos originarios, locales y/o emergentes como aquellas que tienen fuertes intersecciones étnicas como las identidades muxe del Istmo o biza’ah de Teotitlán del Valle, ambas en Oaxaca, así como las adscripciones identitarias no asimilables a las ideas convencionales de masculinidad o feminidad. Si bien, el concepto transgénero o transexual tiene un origen moderno reciente y muchas personas muxe o biza’ah no se identifican con este concepto también es cierto que, producto de los efectos de la globalización, empieza a ser visible la emergencia de nuevas generaciones, principalmente muxe, con un discurso identitario transgénero o transexual. En ese sentido, el apócope trans* pretender ser un concepto abierto, amplio y fluido, y no limitativo, consciente de que los procesos sexo-genéricos de construcción identitaria son dinámicos y sujetos a complejos procesos históricos y socioculturales, tanto locales como globalizados. Esta propuesta es recuperada de los trabajos de Alba Pons Rabasa, de quien agradezco la sugerencia, quien a su vez lo retomó de Mauro Cabral  (Pons Rabasa y Garosi, Trans 2016). Por lo anterior, las observaciones o comentarios personales se harán en números al pie de página y no mediante asteriscos para no confundir a la persona lectora.

(D) Derechos de Autora en trámite. (Actualización: ¡ya están tramitados !)




(Traducción) Blog de McFeely: N.D. Los republicanos se mueven contra atletas #trans; podrían afectar los juegos de la NCAA en el estado de #Idaho #EU


Escrito por: Mike McFeely | 12 de enero de 2021 / Fuente: INFORUM

Una ley similar fue declarada recientemente inconstitucional en Idaho, pero la NCAA sigue reflexionando sobre si los juegos de torneos deben prohibirse en el estado.

BISMARCK — Los republicanos de Dakota del Norte han presentado un proyecto de ley que prohibiría a atletas trans competir en deportes de equipo de su género preferido.

Aparte del verdadero propósito del proyecto de ley, que es discriminar a los estudiantes LGBTQ, también podría afectar la capacidad del estado para organizar eventos sancionados por la NCAA si se aprueba.

El Proyecto de Ley 1298 de la Cámara de Representantes dice que las escuelas que reciben fondos públicos no podrían permitir que un atleta al que “se le asignó el sexo opuesto al nacer participe en un equipo atlético… que es exclusivamente para mujeres o exclusivamente para hombres”.

El proyecto de ley también prohibiría a las entidades financiadas por el estado patrocinar eventos deportivos que incluyan atletas transgénero y no permitiría que las instalaciones financiadas por el estado permitan a los atletas transgénero competir en ellos.

Ver iniciativa:

https://es.scribd.com/document/490516862/N-D-HB-1298#fullscreen&from_embed

El proyecto de ley está patrocinado por los representantes republicanos Ben Koppelman (West Fargo), Lisa Meier (Bismarck), Bob Paulson (Minot), Austen Schauer (West Fargo), Kathy Skroch (Lidgerwood), Vicky Steiner (Dickinson), Steve Vetter (Grand Forks) y los senadores David Clemens (West Fargo), Jordan Kannianen (Stanley) y Janna Myrdal (Edimburgo).

Leyes similares se han abierto camino a través de las legislaturas estatales en los estados controlados por los republicanos en los últimos años. Vienen con consecuencias.

Una ley aprobada en Idaho en 2020, erróneamente titulada la “Ley de Equidad en los Deportes Femeninos” para hacerla más aceptable para el público, podría costarle a Boise un torneo regional de baloncesto masculino de la NCAA en marzo de 2021. El Proyecto de Ley 500 de la Cámara de Representantes de Idaho, al igual que la ley propuesta por Dakota del Norte, prohíbe a mujeres trans participar en deportes femeninos.

Un juez federal declaró la ley inconstitucional en agosto, invocando una orden preliminar. Esa no es la última palabra en la demanda, pero el juez dijo que “es probable que los demandantes tengan éxito en establecer que la Ley es inconstitucional”.

Eso no ha impedido que la NCAA indique que podría tomar medidas. El órgano rector de los deportes universitarios, que durante mucho tiempo está dispuesto a mover sus competiciones de los estados que promulgan leyes discriminatorias, ha indicado que está reflexionando sobre si mover los juegos de torneos de baloncesto de la NCAA. Todavía no ha tomado una decisión, diciendo que en noviembre esperará a ver si hay una decisión final sobre el caso judicial.

Esas son implicaciones del mundo real de la HB 1298. El mayor insulto sigue siendo, sin embargo, que es una ley abiertamente discriminatoria dirigida a los jóvenes, envuelta en el disfraz de tratar de hacer las cosas “justas” para otros atletas.

(Lxs lectores pueden comunicarse con el columnista del Foro Mike McFeely al (701) 451-5655 o mmcfeely@forumcomm.com)

@GenderJustice organización sin fines de lucro de #Minnesota #EU demanda a @USAPowerlifting por discriminar a @jayceeisalive y atletas #trans


Por Por Allie JohnsonPublicado / Por SportsFox / 12 de enero de 2020

MINNEAPOLIS (FOX 9) – Gender Justice, una organización sin fines de lucro con sede en Minnesota que aboga por la equidad de género, está demandando a USA Powerlifting por presuntamente discriminar a atletas transgénero.

Gender Justice y co-consejero Nicholas Kaster presentaron una demanda contra USAPL y su capítulo de Minnesota el martes, acusando a las organizaciones de violar la Ley de Derechos Humanos de Minnesota cuando prohibió competir a JayCee Cooper, una mujer transgénero de 33 años de Minneapolis, y a todos los demás atletas trans.

Según la demanda, la USAPL negó a Cooper competir en el Minnesota State Bench Press Championships en enero de 2019 porque es transgénero y revocó su tarjeta de competencia, lo que la hizo inelegible para competir en futuros eventos de la USAPL.

“Estaba devastada”, dijo Cooper en una conferencia de prensa el martes. “Había estado entrenando durante meses. Hasta ese momento, había experimentado tanto amor y comunidad en torno al deporte, por lo que fue muy decepcionante ver que no tenía más acceso hacia adelante”.

La demanda dice que la USAPL luego emitió una política formal “que prohíbe categóricamente que todas las mujeres transgénero participen en las actividades de la USAPL”.

La política es un posicionamiento atípico entre las organizaciones deportivas internacionales, nacionales y locales, muchas de las cuales han adoptado recientemente políticas más inclusivas cuando se trata de atletas trans, según la demanda. Erin Maye-Quade, ex legisladora de Minnesota y actual directora de defensa de la Justicia de Género, dijo que la política de la USAPL que prohíbe a los atletas trans competir es “crear problemas donde no los hay”.

“La promulgación de políticas transfóbicas en el atletismo no solo daña a los atletas trans y nos lleva a la dirección equivocada, sino que perjudica a los deportes femeninos en su conjunto al distraernos de las amenazas reales a los deportes femeninos: racismo, desigualdad salarial, abuso sexual y la falta de oportunidades atléticas en las escuelas, por nombrar solo algunas”, dijo Maye-Quade.

En 2019, Cooper presentó una demanda de discriminación contra la USAPL y su capítulo de Minnesota ante el Departamento de Derechos Humanos de Minnesota. Durante la investigación del MDHR sobre la denuncia, las organizaciones celebraron varios concursos en Minnesota con la política vigente que prohibía a las mujeres transgénero como Cooper participar en la competencia de mujeres, dice la demanda.

El mes pasado, la USAPL anunció una nueva categoría de competencia para “todos y cada uno de los atletas sin importar cómo se identifiquen”, según su sitio web. Sin embargo, la demanda alega que es una “división separada y desigual” y no proporciona un camino para la competencia internacional.

“No quiero que nadie experimente lo que yo y otros atletas trans tenemos y seguimos experimentando, teniendo nuestra dignidad humana básica cuestionada y oportunidades negadas porque somos trans”, dijo Cooper sobre su decisión de seguir adelante con una demanda. “Todos nos beneficiamos cuando los deportes son lo más inclusivos posible”.

Personas #Trans de #Montana #EstadosUnidos y alianzas se preparan para luchar por cobertura médica a #infanciastrans


El Proyecto de Ley 113 de la Cámara de Representantes espera una audiencia ante el Comité Judicial de la Cámara de Representantes.

Por Mara Silvers / Fuente: Montana Free Press / o1 de diciembre de 2021

HELENA — Dentro del primer mes de la sesión legislativa de 2021, personas trans de Montana y sus alianzas se están preparando para defender el acceso a la atención médica crítica para los menores que experimentan disforia de género .

El problema surge del Proyecto de Ley 113 de la Cámara de Representantes , patrocinado por el diputado John Fuller, R-Whitefish, que espera una audiencia ante el Comité Judicial de la Cámara de Representantes. La propuesta de Fuller prohibiría a profesionales médicos proporcionar tratamientos hormonales o cirugía de afirmación de género a menores y emitir multas que oscilan entre $500 y $50,000 a aquellos que violen el estatuto. Los opositores argumentan que este tipo de tratamientos son cruciales para abordar la disforia de género entre los menores , quienes. también pueden estar experimentando depresión y ansiedad.

El proyecto de ley refleja las propuestas presentadas en al menos otros seis estados . La ACLU de Montana y otros grupos que abogan por los derechos LGBTQ se han comprometido a luchar agresivamente contra la medida.

“Todos los habitantes de Montana, y especialmente todos los jóvenes de Montana, merecen ser tratados con dignidad y respeto”, dijo SJ Howell, director ejecutivo de Montana Women Vote, en una declaración escrita. “Dado lo mucho que la HB 113 dañaría a jóvenes, es inconcebible que algunos legisladores consideren apoyar esta legislación”.

Los proveedores de atención médica también planean presentar su caso ante el comité judicial, argumentando que la legislación haría “un daño increíble” a jóvenes trans en todo el estado.

“Este proyecto de ley es un rechazo extremo del tratamiento médico reflexivo y eficaz para un grupo vulnerable de infancias”, dijo el Dr. Lauren Wilson, vicepresidenta del capítulo de Montana de la Academia Americana de Pediatría, en una declaración que planea entregar al comité.

“Generaría barreras que causarían un daño irreversible a las familias de Montana y, en última instancia, costaría vidas. Le instamos a reconsiderar esta intrusión en nuestros espacios y detener este ataque al bienestar de jóvenes de Montana”.

Al describir sus motivaciones para presentar el proyecto de ley, Fuller dijo que se opone categóricamente a la perspectiva de que los menores reciban tratamientos para la disforia de género que podrían tener un efecto duradero en sus cuerpos y sus vidas.

“Creo que es moralmente incorrecto someterlos a un tratamiento médico irreversible que, al menos, ponga fin a cualquier esperanza de que puedan reproducirse”, dijo Fuller en una entrevista con Montana Free Press. “Es una locura que el tratamiento implique la extirpación de senos u órganos reproductivos sanos de menores. Eso es una locura”.

Fuller, un maestro de secundaria jubilado que también está introduciendo una medida para prohibir a las mujeres trans participar en deportes interescolares que se alineen con su identidad de género, dijo que entiende que su proyecto de ley provocará críticas.

“No tengo miedo de abordar cuestiones controvertidas cuando el bienestar de los niños y la moral están en juego”, dijo. “Y, en consecuencia, el rechazo vendrá de personas que tienen una agenda… y un interés creado en presentar la destrucción de lo que yo llamaría, el tratamiento tradicional, clásico y moral de los jóvenes”.

“‘DESORIENTADO NO ES UNA PALABRA SUFICIENTE FUERTE”

Profesionales médicos entrevistados para este artículo dijeron que el proyecto de ley de Fuller refleja un malentendido fundamental sobre la atención que afirma el género para los menores, que comienza con la transición social y eventualmente puede involucrar supresores hormonales conocidos como “bloqueantes” que se pueden interrumpir en cualquier momento.

“Nadie está haciendo cirugía a niños pequeños”, dijo Wilson, con la Academia Americana de Pediatría, en una entrevista reciente. “Simplemente no está sucediendo”.

“[Los bloqueadores] son completamente reversibles”, dijo el Dr. Juanita Hodax, una endocrinóloga pediátrica del Seattle Children’s Hospital que también opera una clínica remota en Missoula. “Son una gran manera de pausar la pubertad de niñas y niños para que tengan tiempo de llegar a una edad más avanzada donde puedan tomar más decisiones sobre medicamentos o cirugía”.

Para jóvenes con disforia de género, la pubertad “realmente aumenta su nivel de ansiedad y angustia. Simplemente comienzan a sentirse tan incómodos en sus cuerpos”, dijo Hodax. “Médicamente lo que podemos ofrecer son bloqueadores de la pubertad… que por sí solos realmente pueden ayudar a aliviar gran parte de esa ansiedad e incomodidad”.

“Como proveedores médicos, nuestro principal objetivo es que los niños estén sanos y felices. Creo que para muchos jóvenes trans, los medicamentos que este proyecto de ley prohíbe son necesarios para que estén sanos y felices. Creo que la decisión de comenzar esos medicamentos realmente debe depender del paciente y de su familia y proveedores médicos”.
DR. JUANITA HODAX, ENDOCRINÓLOGA PEDIÁTRICA, HOSPITAL DE NIÑOS SEATTLE

Discutir los tratamientos de estrógeno o testosterona y la posible cirugía, dijo Hodax, viene más adelante en el desarrollo de un adolescente. La Asociación Profesional Mundial para la Salud Transgénero recomienda que los proveedores médicos aconsejen a los pacientes interesados en acceder a cirugías genitales que esperen hasta la edad de 18 años, haciendo que esos procedimientos sean extremadamente raros entre los menores. Una mastectomía que afirma el género, comúnmente conocida como cirugía superior, también es una opción que los pacientes y sus familias suelen considerar en la adolescencia posterior, después de bloqueadores o tratamientos hormonales. Muchas personas transgénero, incluidos las personas adultas, no realizan cirugía como parte de su transición.

Al prohibir a los proveedores médicos tratar la disforia de género con esta gama de opciones, Hodax y Wilson dijeron que el Proyecto de Ley 113 de la Cámara de Representantes solo aumentaríalos riesgos para la salud mental de los pacientes.

“Esperar [ofrecer tratamiento] hasta los 18 años significa que pasa por cambios irreversibles de la pubertad en un género que no se siente cómodo”, dijo Wilson, refiriéndose a ciertas características físicas. “Y esos cambios son a menudo el desencadenante que hace que alguien se suicide o intente suicidarse”.

“Como proveedores médicos, nuestro principal objetivo es que niñas y niños sean sanos y felices”, dijo Hodax. “Creo que para las juventudes trans, los medicamentos que este proyecto de ley prohíbe son necesarios para que los niños estén sanos y felices. Creo que la decisión de iniciar esos medicamentos realmente debe depender del paciente y de su familia y proveedores médicos”, dijo.

Muchos pacientes y sus padres también están en desacuerdo con la estigmatiza Ivón de Fuller de estos tratamientos médicos, a partir de sus propias experiencias.

Justin Terry, de 16 años, dijo que le diagnosticaron disforia de género por primera vez cuando tenía 10 años, pero sabía que era un niño a una edad mucho más temprana. Tan pronto como entendió que había tratamientos hormonales para ayudarlo a la transición, quería tomarlos.

“Realmente no tenía miedo de lo que nadie más tenía que pensar o decir al respecto. Pensé que algunas personas lo aceptarían y algunas personas lo tendrían difícil con él”, dijo Terry. “Y pase lo que pase, no es como si pudiera evitarlo toda mi vida o algo así. Es algo que definitivamente sabía que tenía que hacer”.

A pesar de recibir un diagnóstico de múltiples terapeutas, encontrar un médico para recetar tratamientos médicos para la disforia de género en su ciudad natal de Helena fue difícil, dijo la madre de Terry, Jaime Gabrielli. Eventualmente, comenzaron a ver a un especialista en Missoula que le recetó tratamientos de testosterona que Terry ha estado tomando durante poco más de un año.

“Ahora que estoy aquí, no sé dónde estaría sin él”, dijo, refiriéndose al acompañamiento médico. De cara a futuros tratamientos, Terry dijo que está esperando para averiguar si su compañía de seguros cubrirá el costo de la cirugía superior. Lo que más espera después de eso, dijo, es finalmente sentirse lo suficientemente cómodo como para ir a nadar, una actividad que ha evitado durante años. Creo que es importante darse cuenta también de que esta no es una decisión espontánea o impulsiva”, dijo Gabrielli. “Es un proceso increíblemente difícil y tienes que estar muy decidido a llevarlo a cabo, especialmente con una persona joven que es transgénero aquí”, continuó, refiriéndose a Montana.

Otros padres de niños transgénero se hicieron eco de que identificar la disforia de género y encontrar tratamientos adecuados ya puede ser un viaje agotador.

Adam y Vickie Edelman perdieron a su hijo de 18 años Sam a causa del suicidio en febrero de 2016. Sam, que pidió que su familia se refiriera a él con los pronombres que él y él, había comenzado recientemente a tomar hormonas para ayudarlo a hacer la transición de hombre a mujer después de que un médico de Bozeman negara originalmente ese tratamiento debido a la edad de Sam. Después de haber pasado por la pubertad y vivir con depresión durante varios años, Sam sintió que tomar hormonas era un paso importante en la dirección correcta, dijeron sus padres.

“Ciertamente el comienzo de la terapia hormonal, que creo que, como realmente el comienzo formal de la transición, fue un hito y positivo”, dijo Adam Edelman. “Estaba en una trayectoria y se centraba en eso positivo. Pero, ya sabes, quería seguir adelante”.

Sam encontró camaradería con otras mujeres y estudiantes trans en la Universidad de Montana. Pero en última instancia, expresó frustración por el ritmo de su transición y una sensación de desesperanza de que alguna vez apareciera como la mujer que sabía que era. Murió durante el invierno de su primer año.

En los años posteriores, los Edelman se han comprometido a compartir su historia con la esperanza de llegar a otras niñas y niños trans y sus familias que puedan estar luchando. Escuchar sobre el Proyecto de Ley 113 de la Cámara de Representantes, dijeron, ha traído una serie de sentimientos complicados.

Francamente, es desgarrador. ‘Desorientado’ no es una palabra lo suficientemente fuerte”, dijo Adam Edelman. Quiero decir, son nuestros hijos. Estos son algunos de los integrantes más vulnerables de nuestra sociedad en donde todos compartimos un papel en su protección y el apoyo. Y algo que es tan fundamental para las infancias trans y que les impidan que tengan acceso a eso. Es desgarrador”.
“Es desgarrador y frustrante que los legisladores quieran legislar lo que es mejor para un niño que necesita acompañamiento médica”, agregó Vickie Edelman.

El proyecto de ley seguramente enfrentará una serie de audiencias polémicas en la Legislatura y es probable que sea impugnado en la corte si se convierte en ley. A medida que se desarrolla el debate público, Justin Terry y otros defensores quieren asegurarse de que las infancias trans y sus familias se sientan apoyados.

“Definitivamente es muy fácil sentirse desesperado antes de tener acceso a hormonas o cirugía o cualquier cosa”, dijo Terry. “Es muy fácil sentir que no estás llegando a ninguna parte y nunca va a suceder. Pero sucede y… todo comienza a unirse”, continuó. Así que, quiero decir, resiste.”

Si eres transgénero o cuestionas tu identidad de género y quieres hablar con una persona de apoyo, el número de Trans Lifeline es 877-565-8860 . El número de National Suicide Prevention Lifeline es 1-800-273-8255 .

PLATAS MARA

msilvers@montanafreepress.org
Mara cubre los sistemas de bienestar social y justicia penal de Montana, incluidos asuntos de salud pública como los trastornos por consumo de sustancias y la atención de salud mental. También rastrea cuestiones políticas y sociales que afectan a las personas LGBTQ+. Antes de unirse a Montana Free Press, Mara trabajó en Slate y WNYC, donde se centró en la radio y los podcasts. Comenzó en el periodismo de audio como pasante en Montana Public Radio. Póngase en contacto con Mara en msilvers@montanafreepress.org , 406-465-3386 ext. 3, y sígala en Twitter .

Piscina “solo para mujeres” de #Sydney #Australia genera controversia por prohibición de acceso a algunas mujeres #trans


Por Megan Gorrey / 12 de enero de 2021 / Fuente: The Sydney Morning Gerald(https://www.smh.com.au)

La controversia ha estallado después de que los operadores de los baños solo para damas de Coogee en el este de Sydney sugirieran que solo las mujeres transgénero que se habían sometido a una cirugía de reasignación de género podían usar la popular piscina.

McIver’s Ladies Baths, construido en 1886, es la única piscina costera de Australia que sigue siendo estrictamente dominio de mujeres y niños después de que el gobierno de NSW concediera a los baños una exención de la Ley contra la Discriminación en 1995.

*Baños de McIver en Coogee, una piscina “solo” para mujeres y niños. CRÉDITO: EDWINA PICKLES

De la noche a la mañana, la Asociación de Natación de Damas Randwick y Coogee, que opera los baños, atrajo críticas por una respuesta a una pregunta en su sitio web, que preguntaba: “¿Se permiten las mujeres transgénero?”

“Sólo se permite la entrada a las mujeres transgénero que se han sometido a una cirugía de reasignación de género”, declaró el club.

La respuesta -que desde entonces ha sido eliminada del sitio- desencadenó la oposición y la confusión de los usuarios de medios sociales de la noche a la mañana, con uno comentando en Facebook: “De forma genuina en baños de mujeres, ¿cómo planea hacer cumplir esta política? ¿Le preguntarás a alguien que no creas que parece lo suficientemente ‘hembra’ como para tirar husmear debajo de su trabajo de baño?”

Para el martes por la tarde, el sitio web del club había modificado la respuesta a la pregunta para decir: “Las mujeres transgénero son bienvenidas a los baños de damas de McIver, nuestra definición de transgénero es según la Ley de Discriminación de NSW”.

Según la ley, una persona transgénero es alguien cuyo sexo registrado ha cambiado bajo la ley.

El club no proporcionó más detalles sobre cómo se podría hacer cumplir dicha política, sino que declaró en Facebook que “la entrada a los baños de damas de McIver es para mujeres y niñas (edad abierta) y niños de hasta 13 años”.

Esta respuesta provocó más confusión, con un usuario de medios sociales comentó sobre la eliminación de la respuesta inicial: “¿Significa esto se ha cambiado la postura y aceptará a todas las mujeres trans? ¡Espero que sí!”


Desde entonces, la respuesta se ha eliminado de la sección de “preguntas frecuentes” del sitio web de la asociación.

Pero otro usuario sugirió que la respuesta modificada del club -indicando que solo daban la bienvenida a visitantes transgénero que habían rectificado su sexo registral ante la ley- todavía podría permitirles “prohibir a las personas trans preoperatorias”.

El sitio web del club dice que la piscina “proporciona un lugar seguro para mujeres de muchas edades, religiones y orígenes” y que es “un santuario de curación, aceptación y seguridad”.

El club dirigió las solicitudes de comentarios al Ayuntamiento de Randwick.

Un portavoz dijo que el consejo era “una organización incluyente que valora la diversidad en nuestra comunidad, y siempre ha apoyado la inclusión de mujeres transgénero en McIver’s Ladies Baths”.


El club promueve la piscina como un “lugar seguro para todas las mujeres”. CRÉDITO: NICK MOIR

El portavoz dijo que los baños estaban ubicados en tierras de la Corona y subarrendados a la asociación, que eran “en última instancia responsables de la gestión y la entrada a los baños”.

“Entendemos que la asociación siempre ha tenido una política de inclusión y hemos estado en contacto con la dirección de los baños para pedirles que comuniquen con mayor precisión esta posición inclusiva sobre el tema en su sitio web”.

No es la primera vez que el tema de las mujeres transgénero que usan la piscina ha suscitado controversia.

En 2010, el Herald informó que los representantes del consejo recibieron quejas después de que una persona que dijo que estaba en proceso de transición fuera a usar la piscina.

Las dos compañeras femeninas del visitante habían asegurado a los nadadores que su amiga, una mujer trans, estaba recibiendo terapia hormonal.

Una portavoz del consejo dijo en ese momento: “El tema de permitir que las personas transexuales, o las personas que pasan por el proceso de un cambio de sexo, utilicen los baños de damas de McIver en Coogee es extremadamente sensible”.

“Alguien todavía puede exhibir características masculinas, a pesar de haber tenido un cambio de sexo”, dijo la portavoz.

Megan Gorrey es la reportera de Asuntos Urbanos en The Sydney Morning Herald.

ACATLÁN DE OSORIO, PUEBLA (MIXTECA POBLANA)


15 de diciembre de 2020 / RG /Querétaro

Dentro de ese cuadro sucedieron cosas importantes en mi vida por 5 años. Les platico que viví a tres calles de ahí de 2001 a 2005. Ahí llegué de Nuevo León cuando ingresé al entonces IFE y hasta que por la redistritación me tuve que mudar a Tehuacán. Dentro de ese cuadro les podría compartir que conocí a Omar Vazquez Eduardo Lopez -dos grandes amistades y maestros de la vida- quienes me presentaron a Miguel Ángel Sánchez Ramos, excelente pintor acateco y autor de este cuadro, que permitió que expusiéramos su obra en las oficinas del IFE de ese entonces. También recuerdo a Lupita Cardoso, mi casera y una señora entrañable que a pesar de ejercer la mayordomía de la Iglesia nunca me impidió o rechazó si salía entaconada, con pantalones a la cadera y acampanados cargando mis cuarenta kilos de ignorancia y Juventud alguna noche de fin de semana. Frente a esa iglesia comía tacos de pastor cuando salía tarde del trabajo y compraba mi licuado o jugo de naranja cuando iba al trabajo. Todos los días caminaba frente a esa iglesia para llegar a la oficina, que inicialmente estaba a espaldas de ahí y después nos movimos “a las orillas” y aún así llegaba a pie. Por ahí caminamos muchas noches mis amistades y yo a los antros que no estaban a más de cinco o siete calles. Ahí mi primer novio viajaba del D. F. para verme pero mis inseguridades sólo permitieron que estuviéramos en contacto como tres meses. Ahí aprendí a ver mi cuerpo de otra manera, a partir de otras miradas que encontré y eran de inesperada sensualidad que me eran totalmente ajenas. También les podría compartir los primeros meses con tardes y noches de tristeza, cuando extrañaba a mi familia y el entorno en que crecí. Algunas noches pensé en renunciar y regresar con mi familia pero por diversas razones permanecí. También puedo compartir sobre las noches solitarias pensando qué hacer con esa afirmación que me perseguía siempre: “Soy una mujer”. Y luego en el desafío “¿qué hago? ¿Cómo vivo? ¿Cómo lo combino con lo que trabajo? ¿Qué debo elegir? ¿Debo elegir?”. En Acatlán, enclavado en la sierra Mixteca, donde los alacranes forman parte de la convivencia (especialmente si hay mucho viento o hace mucho calor), donde en Día de muertos la gente va al cementerio a hacer una verbena a sus seres queridos, donde la fiesta de San Rafael es una de las más importantes y que impregnan de recuerdos luminosos y alegres, donde solo se comen los chiquiliches en junio poco después de las lluvias y que me supieron como a chicharrón de cerdo prensado (la primera vez que me lo mostraron pegué un grito porque mis ojos veían una especie de mosca grande), en donde en su mercado comía generalmente los fines de semana mole de pollo o un rico caldo de pollo con tomate cuyo nombre no recuerdo y en donde la primera vez que me ofrecieron una tortilla morada, en ni ignorancia supina la rechacé porque nunca la había visto y me dijo un señor de al lado “usted no sabe comer tortillas… por esas nos peleamos”, en donde mi querida Fuentes R Balbina me enseñó que “aquí si se rechaza algo que se ofrece es una ofensa” cuando nos ofrecían comida o lo que la gente tenía cuando salíamos a las comunidades a tallerearsss aunque me diera varias veces unas buenas enchiladas, en donde no se dicen poblanos o poblanos sino mixtecos o mixtecas, donde dicen que bajo cada piedra hay un alacrán y cinco maestros, donde cada familia tiene lazos familiares cercanos con sus seres amados que han migrado a Nueva York, especialmente Queens (recuerdo una pared donde estaba la estatua de libertad pintada con grafitti que decía “Welcome to Acatlan”), en donde la frase “que lo reparió” se entiende perfectamente. Acatlán, el lugar de los carrizos, donde llegué perdida y ahí empecé a encontrarme. Gracias.

[Video] Sobre la visibilidad política de las personas #trans de @FueraCloset_AC por @Rivka_Azatl


https://fb.watch/2jbklxBx6m/

https://fb.watch/2kDyIA3-8_/

[Video] (27/nov/2020) “Derechos políticos de las personas trans” por @IEENayarit con @Rivka_Azatl


Por Instituto Estatal Electoral de Nayarit / Con Rebeca Garza / 27 de noviembre de 2020 / México

https://fb.watch/2dn1cRPdhp/

[Video] (19/ago/2020) “Las trabajadoras sexuales tenemos siempre un pie en una tumba, en un hospital o en una cárcel” por @El_Universal_Mx


Tomado de El Universal / 19 de agosto de 2020 / México

[Video] (02/Dic/2020) Foro Internacional “México & España: Identidad sin Fronteras” sobre experiencias de la Ley de Identidad de Género en diferentes Estados de la República Mexicana y España


Tomados de la página de Facebook de la Secretaría de Igualdad de Género de Chiapas / 02 de diciembre de 2020 / México y España

https://fb.watch/288j__l4IJ/

[Video] “Cultura, género y derechos humanos: el empoderamiento y liderazgo de la mujer actual” organizado por @UNAM con @JessicaMarjane Donají Ofelia Olivera Reyes @JessAlegria @mujerpajaro_ y modera María Elena Orta García


Tomado del muro de facebook de Jessica Marjane y del Canal de YouTube de Lab Cultura Educación Innovación / 01 de diciembre de 2020 / México