Concurso Nacional de Testimonios Ciudadanos sobre el Proceso Electoral Federal 2011-2012


BASES DEL CONCURSO NACIONAL DE TESTIMONIOS CIUDADANOS SOBRE EL PROCESO ELECTORAL FEDERAL 2011-2012

PRIMERA. En el concurso podrán participar las ciudadanas y los ciudadanos que se desempeñaron como Funcionarios de Mesa Directiva de Casilla o Funcionarios de Mesa de Escrutinio y Cómputo durante la Jornada Electoral Federal del 1° de julio de 2012, así como el personal eventual contratado en las juntas distritales ejecutivas del Instituto Federal Electoral como Supervisores Electorales o Capacitadores-Asistentes Electorales para el Proceso Electoral Federal 2011-2012.

Podrán participar de manera individual o por equipo no mayor de cuatro integrantes.

SEGUNDA. Se establecen dos categorías de participación:

a) Funcionarios de Mesa Directiva de Casilla y Funcionarios de Mesa de Escrutinio y Cómputo.
b) Supervisores Electorales (SE) y Capacitadores-Asistentes Electorales (CAE).

TERCERA. Los testimonios de los participantes en la primera categoría podrán incluir los temas siguientes:

1. El personal del IFE que los visitó y capacitó; 2. El curso de capacitación electoral que recibieron para realizar sus actividades como funcionarios de casilla; 3. Los materiales didácticos; 4. Los simulacros y/o prácticas de la Jornada Electoral; 5. Experiencia de la Jornada Electoral; 6. La participación de los demás funcionarios de casilla, y 7. Propuestas para mejorar la capacitación electoral, los materiales didácticos, el personal del IFE y las actividades de la Jornada Electoral.
En la segunda categoría los participantes podrán incluir en su testimonio los temas siguientes: 1. El proceso de selección (examen y entrevista); 2. El curso de capacitación que recibieron (primera y segunda etapa); 3. El material didáctico (Manual del SE o Manual del CAE); 4. Las actividades de capacitación que realizaron en la fase preparatoria de la elección; 5. Las actividades efectuadas durante la Jornada Electoral; 6. Las dificultades enfrentadas para realizar su labor, y 7. Propuestas para mejorar la capacitación recibida, los materiales didácticos, las actividades desarrolladas previamente y durante la Jornada Electoral, así como las relacionadas con la integración de las mesas directivas de casilla.

No serán considerados los trabajos que no incluyan por lo menos uno de los temas antes mencionados, ni se aceptarán fotocopias de notas, bitácoras o documentos no relacionados con las presentes bases de la convocatoria.

CUARTA. Para la evaluación de los testimonios se tomarán en cuenta los siguientes criterios: 1) Texto original e inédito, es decir, que es nuevo y no se ha publicado o dado a conocer al público; 2) Contiene al menos uno de los temas de la categoría participante; 3) La capacidad de análisis y crítica; 4) Su aportación a la capacitación electoral e integración de mesas directivas de casilla; 5) Su contribución a la participación ciudadana en procesos electorales, y 6) Redacción clara, ágil y amena en idioma español. En caso de presentar un testimonio en lengua indígena, se requiere indicarla y anexar su traducción en español.

QUINTA. La extensión de cada trabajo podrá ser de un máximo de 15 cuartillas en tamaño carta, a doble espacio, y se puede presentar en una de las siguientes maneras: 1) impreso con letra de molde o manuscrita legible, con tinta negra o azul (bolígrafo), o 2) en medio magnético si se elabora en equipo de cómputo, en archivo de formato Word, con fuente Arial y tamaño de fuente 12. En ambos casos se debe paginar el documento, pudiéndose utilizar el anverso y el reverso de la hoja, sin engargolar o empastar. En la primera y última hoja se debe anotar el seudónimo y el título del testimonio. No se aceptarán trabajos que no vengan con seudónimo o que identifiquen los datos del autor, es decir, que no mantengan en secreto al autor.

SEXTA. En el exterior del sobre se deben anotar los datos del remitente: 1) Seudónimo, 2) Título del testimonio, 3) Entidad federativa, 4) Distrito electoral, y 5) Cargo del participante: Funcionario de Mesa Directiva de Casilla o Funcionario de Mesa de Escrutinio y Cómputo (presidente, secretario, primer escrutador, segundo escrutador, suplente general), Supervisor Electoral o Capacitador-Asistente Electoral. En el mismo envío se debe incluir un sobre cerrado de menor tamaño con el seudónimo y el título del trabajo escritos al frente, y en su interior una tarjeta con los datos del autor: nombre(s) y apellidos completos, domicilio, teléfonos: particular, laboral y/o celular, y cargo que desempeñó durante el Proceso Electoral Federal 2011-2012: Funcionario de Mesa Directiva de Casilla o Funcionario de Mesa de Escrutinio y Cómputo (presidente, secretario, primer escrutador, segundo escrutador, suplente general), Supervisor Electoral o Capacitador-Asistente Electoral, así como una copia de su credencial para votar.

SÉPTIMA. Los trabajos deben entregarse o enviarse dentro de un sobre dirigido a: IFE. Concurso Nacional de Testimonios Ciudadanos sobre el Proceso Electoral Federal 2011-2012, en las oficinas de las juntas locales o distritales ejecutivas del Instituto Federal Electoral. Los domicilios, días y horarios para entregarlos personalmente se pueden consultar en IFETEL: 01 800 433 2000, y en la página web del IFE: http://www.ife.org.mx

OCTAVA. La fecha de recepción de los trabajos será a partir de la publicación de la presente CONVOCATORIA y hasta el viernes 14 de diciembre de 2012. Para la aceptación de los testimonios que sean recibidos con posterioridad por correo postal o mensajería privada, se tomará en cuenta la fecha que indique el sello del correo postal o de la empresa de mensajería contratada.

NOVENA. El jurado calificador se integrará con personas de reconocido prestigio profesional, académico y/o social, y en él participarán funcionarios del IFE. Los nombres de los integrantes del jurado se darán a conocer oportunamente junto con el fallo que emitan, a través de la página web del IFE y, en su caso, de medios impresos de circulación nacional. El fallo del jurado será inapelable y, en su caso, podrá declararse desierto el concurso.

DÉCIMA. Se premiarán los ocho testimonios mejor evaluados por el jurado calificador de la categoría a) Funcionarios de Mesa Directiva de Casilla y Funcionarios de Mesa de Escrutinio y Cómputo, y se otorgará un premio de $20,000.00 (veinte mil pesos 00/100 M.N.) a cada uno. También se premiarán los ocho testimonios mejor evaluados por el jurado calificador de la categoría b) Supervisores Electorales y Capacitadores-Asistentes Electorales, y se otorgará un premio de $20,000.00 (veinte mil pesos 00/100 M.N.) a cada uno (sujeto a aprobación presupuestal).

DÉCIMA PRIMERA. La ceremonia de premiación se realizará en la sede, fecha y horario que determine el Instituto Federal Electoral, previa convocatoria a los ganadores y difusión a través de la página web del IFE y, en su caso, de medios impresos de circulación nacional.

DÉCIMA SEGUNDA. El jurado calificador podrá otorgar reconocimientos a los trabajos participantes que por la calidad de su contenido lo ameriten. No se devolverán originales. El Instituto Federal Electoral se reservael derecho de publicar todos los trabajos recibidos.

DÉCIMA TERCERA. La participación en el concurso implica la aceptación de todas sus bases. Los casos no previstos en la presente convocatoria serán resueltos por la Dirección Ejecutiva de Capacitación Electoral y Educación Cívica del IFE y, en su caso, con la opinión del jurado calificador.

Mayores informes en el teléfono 5628-4200, extensiones 344780 y 343005 en el Distrito Federal y área metropolitana o llama a IFETEL 01 800 433 2000

Espíritu y alma en el mundo animal


Algunos rechazan el concepto de la psique animal o se distancian de la idea, según la cual los seres humanos son espirituales y animales al mismo tiempo. Una parte del conflicto reside en la creencia de que los animales carecen de espíritu y alma. Pero la propia palabra animal deriva del latín y significa una criatura viva, e incluso más propiamente “cualquier cosa que viva”, y animalis en concreto significa “dotado de aliento vital”, del vocablo anima que significa aire, aliento, vida. Es posible que en un futuro momento de la historia, tal vez no muy lejano, nos sorprenda que el antropocentrismo haya podido tener arraigo alguna vez, de la misma manera que ahora somos muchos los que nos sorprendemos de que la discriminación de los seres humanos basada en el color de la piel haya sido en otros tiempos un valor aceptable para muchos.

Tomado del Libro “Mujeres que corren con los Lobos” de Clarissa Pinkola Estés (“El rastreo de los hechos: La recuperación de la intuición como iniciación”).

La mujer y su intuición salvaje


(…)

La mayor bendición que una madre puede dar a su hija es el sentido cierto de la veracidad de su propia intuición. La intuición se transmite de progenitor a hijo con la mayor sencillez posible: “Has juzgado muy bien. ¿Qué crees tú que hay detrás de todo eso?” Más que definir la intuición como una especie de imperfecta rareza irracional, podríamos definirla como la auténtica voz del alma. La intuición percibe el camino que hay que seguir para poder sacar el mayor provecho posible de una situación. Tiene instinto de conservación, capta los motivos y la intención subyacente y opta por aquello que causará la menor fragmentación posible en la psique.

(…)

¿Qué utilidad tiene esta intuición salvaje para las mujeres? Como el lobo, la intuición tiene garras que abren las cosas y las inmovilizan, tienen ojos que pueden ver a través de los escudos protectores de la persona y orejas que oyen más allá del alcance del oído humano. Con estas formidables herramientas psíquicas la mujer adquiere una astuta e incluso precognitiva conciencia animal que intensifica su feminidad y agudiza su capacidad de moverse confiadamente en el mundo exterior.

(…)

¿Qué hay que darle de comer a la intuición para que esté debidamente alimentada y responda a nuestra petición de explorar lo que nos rodea? Se le da de comer vida… prestándole atención. ¿De qué sirve una voz sin un oído que la reciba? ¿De qué sirve una mujer en la selva de la megápolis o de la vida cotidiana si no puede oír y fiarse de la voz de La Que Sabe?

(…)

A menudo la ruptura del vínculo entre la mujer y su intuición salvaje se interpreta erróneamente como una ruptura de la intuición. Pero no es así. No es la intuición la que se rompe sino más bien el don matrilineal de la intuición, la transmisión de la confianza intuitiva entre una mujer y todas las mujeres de su linaje que la han precedido, es este largo río de mujeres que se ha represado. Como consecuencia de ello, cabe la posibilidad de que la comprensión de la sabiduría intuitiva de una mujer se debilite, pero ésta se puede recuperar y volver a manifestar plenamente por medio del ejercicio.

Tomado del Libro “Mujeres que corren con los Lobos” de Clarissa Pinkola Estés (“El rastreo de los hechos: La recuperación de la intuición como iniciación”).

Tercera tarea: navegar a oscuras


He aquí las tareas psíquicas de esta fase: Acceder a adentrarse en el lugar de la profunda iniciación (entrar en el bosque) y empezar a experimentar el nuevo numen de la posesión de la capacidad intuitiva, percibido por la mujer como peligroso. Aprender a desarrollar la percepción del misterioso inconsciente y confiar exclusivamente en los propios sentidos internos. Aprender el camino de regreso a la casa de la Madre Salvaje (siguiendo las instrucciones de la muñeca). Aprender a alimentar la intuición (dar de comer a la muñeca). Dejar que la frágil doncella ignorante se muera un poco más. Desplazar el poder a la muñeca, es decir, a la intuición.

Tomado del Libro “Mujeres que corren con los Lobos” de Clarissa Pinkola Estés (“El rastreo de los hechos: La recuperación de la intuición como iniciación”).

Cuando no defendemos nuestros derechos perdemos la dignidad y la dignidad no se negocia


CÁTEDRA DE DERECHO

Una mañana cuando nuestro nuevo profesor de “Introducción al Derecho” entró en la claselo primero que hizo fue preguntarle el nombre a un alumno que estaba sentado en la primera fila:

– ¿Cómo te llamás?
-Me llamo Horacio, señor.
-¡Fuera de mi clase y no quiero que vuelvas nunca más! – gritó el desagradable profesor.

Horacio estaba desconcertado. Cuando reaccionó se levantó torpemente, recogió sus cosas y salió de la clase. Todos estábamos asustados e indignados pero nadie dijo nada.

-¡Ahora sí!- y preguntó el profesor -¿Para qué sirven las leyes?…

Seguíamos asustados pero poco a poco comenzamos a responder a su pregunta:
-“Para que haya un orden en nuestra sociedad”
-“¡No!” contestaba el profesor-
-“Para cumplirlas” “¡No!”
-“Para que la gente mala pague por sus actos” “¡¡No!!
-¡¿Pero es que nadie sabrá responder esta pregunta?!”.
-“Para que haya justicia”, dijo tímidamente una chica.
-“¡Por fin! Eso es… para que haya justicia. Y ahora ¿para qué sirve la justicia?”

Todos empezábamos a estar molestos por esa actitud tan grosera. Sin embargo, seguíamos respondiendo:

“Para salvaguardar los derechos humanos” “Bien, ¿qué más?”, decía el profesor. “Para discriminar lo que está bien de lo que está mal”… Seguir… “Para premiar a quien hace el bien”.

-Ok, no está mal pero… respondan a esta pregunta ¿actué correctamente al expulsar de la clase a Horacio?….

Todos nos quedamos callados, nadie respondía.

– Quiero una respuesta decidida y unánime.
-¡¡No!!- dijimos todos a la vez.
-¿Podría decirse que cometí una injusticia?
-¡Sí!
-¿Por qué nadie hizo nada al respecto? ¿Para qué queremos leyes y reglas si no disponemos de la valentía para llevarlas a la práctica?
-Cada uno de ustedes tiene la obligación de actuar cuando presencia una injusticia.

Todos. ¡No vuelvan a quedarse callados nunca más!

-Andá a buscar a Horacio- dijo mirándome fijamente.

Aquel día recibí la lección más práctica de mi clase de Derecho. Cuando no defendemos nuestros derechos perdemos la dignidad y la dignidad no se negocia. Por todo esto me revelo ante todas aquellas cosas que considero injustas.

**Cuadro “Alegoría de la Justicia” de Gaetano Gandolfi

Segunda tarea: dejar al descubierto la tosca sombra


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Eso no significa que tengamos que abstenernos de ser amables en caso necesario o por libre elección. La clase de amabilidad a la que nos referimos aquí es la de tipo servil que linda con la adulación. Se trata de una amabilidad que nace del desesperado deseo de obtener algo y del hecho de sentirse impotente. Es algo similar a la situación del niño que teme a los perros y dice “perrito guapo, perrito guapo”, en la esperanza de que eso apacigüe al perro.

Hay una clase de “amabilidad” todavía más perjudicial, en la que una mujer utiliza sus malas artes para congraciarse con los demás. Piensa que tiene que pellizcar placenteramente a los demás para conseguir aquello que no cree poder obtener por otros medios. Es una forma perjudicial de ser amable, pues coloca a la mujer en la situación de sonreír e inclinarse para que los demás se sientan a gusto y sean amables con ella, la apoyen, la aprueben, le concedan favores, no la traicionen, etc. La mujer accede a no ser ella misma. Pierde su forma y asume la fachada que los demás parecen apreciar. Aunque semejante comportamiento pueda ser una poderosa táctica de camuflaje en una situación difícil sobre la que la mujer tiene escaso o nulo control, la mujer que voluntariamente encuentra motivos para colocarse casi siempre en dicha situación, se engaña a sí misma a propósito de algo que es muy serio y abandona su principal fuente de poder, que es el hecho de expresar sinceramente lo que piensa.

Tomado  del Libro “Mujeres que corren con los Lobos” de Clarissa Pinkola Estés (“El rastreo de los hechos: La recuperación de la intuición como iniciación”).

Primera tarea: dejar morir a la madre demasiado buena.


En toda nuestra vida como hijas, llega un momento en que la buena madre de la psique —la que nos había sido útil anteriormente— se convierte en una madre demasiado buena que, en su exagerado afán de protegernos, empieza a impedirnos responder a los nuevos retos, obstaculizando con ello un desarrollo más profundo.

En el proceso natural de nuestra maduración, la madre demasiado buena tiene que adelgazar y menguar progresivamente hasta que nos veamos obligadas a cuidar de nosotras mismas de una manera distinta. Y, aunque siempre conservemos la esencia de su calor, esta transición psíquica natural nos deja solas en un mundo que no es maternal con nosotras.

Clarissa Pinkola Estés, “Mujeres que corren con los lobos” (“El rastreo de los hechos: La recuperación de la intuición como iniciación”)