Baguala para dos


 

Pueden ponerle candado a tus sueños
Pueden cerrarte las puertas del sol
Pueden oírte llorar en silencio
Pero no pueden sentir el amor

Pueden seguirte matando por dentro
Pueden mostrarte su antiguo dolor
Pueden palparte de amores eternos
Pero no pueden sentir el amor

Pero hay un hada que cuida tu suerte
La de más gracia la más valiente
No dejará que te cerque la muerte
Ella estará cuando no quede nada
Ella saldrá convertida en baguala
La más hermosa
La más cantada

Pero hay un hada que cuida tu suerte…
La de más gracia, la más valiente…

Pueden ponerle candado a tus sueños
Pueden cerrarte las puertas del sol
Pueden oírte llorar en silencio
Pero no pueden sentir el amor
Pero no pueden sentir el amor…

El método científico y el conocimiento del Cosmos


Realmente el hallazgo de Higgs es un triunfo histórico de la física. Primero porque nos muestra el poder que tienen las teorías para describir lo que existe y predecir lo que no podemos observar. Si alguna vez averiguamos cómo se originó el Universo, será a partir de fórmulas matemáticas. La segunda reflexión aparece cuando observamos lo eficiente que es la ciencia cuando logra poner a cuatro mil investigadores a colaborar en la empresa titánica de construir un acelerador de partículas en el que colisionen hadrones a velocidades inimaginables, para recrear el Big Bang en unas condiciones de energía mayores a las que actualmente existen en ningún rincón del Universo, y con ello interpretarlas hasta descubrir el rastro de una partícula llamada bosón de Higgs, que fue predicha teóricamente hace más de cuarenta años. Es sobrecogedor. Nuestros sentidos están restringidos a un rango de tiempo, tamaño y distancias tremendamente limitados. Con ellos no podemos saber qué ocurrió hace trece mil millones de años, si hay planetas con vida en galaxias lejanas o qué moléculas regulan el funcionamiento de nuestras células. La imaginación no tiene límites y podemos inventarnos las teorías filosóficas o religiosas sobre la naturaleza que queramos. Pero ni la imaginación ni el silogismo ni el dogmatismo nos pueden garantizar que nuestras ideas e hipótesis sean ciertas. Solo el método científico y la experimentación pueden aspirar a lograrlo. De hecho, es la ciencia la que nos está descubriendo cómo funciona nuestro organismo, de dónde venimos, las leyes que rigen el Universo y cómo podemos utilizar todo este conocimiento para crear un mundo mejor. Esto último ya no es ciencia. Pero sin duda lo lograremos si aprendemos a sacar el máximo partido de este fabuloso método y pensamiento científico, que crece y crece sin parar en la aventura intelectual más apasionante de la historia de la humanidad.

Pere Estupinyá, tomado del texto “El Bosón de Higgs” de la revista “Letras Libres”, edición Agosto 2012.

Ritual de afinidad con los antepasados


La antropología decimonónica consideraba erróneamente que la reverencia tribal a los ancianos y los abuelos difuntos y la conservación ritual de los relatos acerca de la vida de los ancianos eran una forma de “culto”. Esta desafortunada proyección sigue estando presente en distintas literaturas “modernas”. A mi juicio, sin embargo, tras haberme pasado varias décadas participando en el ritual familiar del Día de los muertos, el “culto ancestral”, término forjado hace mucho tiempo por la antropología clásica, debería llamarse más propiamente afinidad con los antepasados, es decir, una relación constante con los venerados antepasados. El ritual de la afinidad respeta a la familia, sanciona la idea de que no estamos separados los unos de los otros, de que una sola vida humana no carece de significado y, especialmente, de que las buenas obras de los que nos han precedido poseen un valor inmenso, pues nos enseñan y nos guían.

Tomado del Libro “Mujeres que corren con los Lobos” de Clarissa Pinkola Estés (“El rastreo de los hechos: La recuperación de la intuición como iniciación”).

Psique animal


Algunos rechazan el concepto de la psique animal o se distancian de la idea, según la cual los seres humanos son espirituales y animales al mismo tiempo. Una parte del conflicto reside en la creencia de que los animales carecen de espíritu y alma. Pero la propia palabra animal deriva del latín y significa una criatura viva, e incluso más propiamente “cualquier cosa que viva”, y animalis en concreto significa “dotado de aliento vital”, del vocablo anima que significa aire, aliento, vida. Es posible que en un futuro momento de la historia, tal vez no muy lejano, nos sorprenda que el antropocentrismo haya podido tener arraigo alguna vez, de la misma manera que ahora somos muchos los que nos sorprendemos de que la discriminación de los seres humanos basada en el color de la piel haya sido en otros tiempos un valor aceptable para muchos.

Tomado del Libro “Mujeres que corren con los Lobos” de Clarissa Pinkola Estés (“El rastreo de los hechos: La recuperación de la intuición como iniciación”).

Ciclos de la Vida / Muerte / Vida


Para aproximar a una mujer a los ciclos de la Vida / Muerte / Vida le pido que cuide un jardín. Y que se imagine que este jardín es la psique. El jardín es una conexión concreta con la vida y la muerte. Incluso se podría decir que existe una religión del jardín, pues éste nos imparte unas profundas lecciones psicológicas y espirituales. Cualquier cosa que le pueda ocurrir a un jardín le puede ocurrir también al alma y a la psique: demasiada agua y demasiado poca, plagas, calor, tormentas, invasiones, milagros, muerte de las raíces, renacimiento, beneficios, curación, florecimiento, recompensas, belleza.
Durante la vida del jardín, las mujeres llevan un diario en el que anotan todas las señales de aparición y desaparición de vida. Cada entrada crea un alimento psíquico. En el jardín aprendemos a dejar que los pensamientos, las ideas, las preferencias, los deseos e incluso los amores vivan y mueran. Plantamos, arrancamos, enterramos. Secamos semillas, las sembramos, las mojamos, las cuidamos y cosechamos.

El jardín es una práctica de meditación en cuyo transcurso vemos cuándo es preciso que algo muera. En el jardín se puede ver llegar el momento tanto de la fructificación como de la muerte. En el jardín nos movemos, no contra sino con las inhalaciones y las exhalaciones de una más vasta naturaleza salvaje.

A través de esta meditación reconocemos que el ciclo de la Vida/ Muerte/Vida es algo natural. Tanto la naturaleza que da vida como la que se enfrenta con la muerte están deseando nuestra amistad y nuestro eterno amor. En el transcurso de este proceso nos convertimos en algo análogo a lo salvaje cíclico. Tenemos capacidad para infundir energía y fortalecer la vida y también para apartarnos del camino de lo que se muere.

Tomado del Libro “Mujeres que corren con los Lobos” de Clarissa Pinkola Estés (“El rastreo de los hechos: La recuperación de la intuición como iniciación”).

Ciclos femeninos


Los ciclos femeninos son: Purificar los propios pensamientos y renovar regularmente los propios valores. Eliminar las trivialidades que ocupan la psique, barrer el propio yo, limpiar con regularidad los propios pensamientos y estados emocionales. Encender un fuego duradero debajo de la vida creativa y guisar sistemáticamente ideas significa sobre todo guisar con originalidad mucha vida sin precedentes para poder alimentar la
relación entre la mujer y su naturaleza salvaje.

Tomado del Libro “Mujeres que corren con los Lobos” de Clarissa Pinkola Estés (“El rastreo de los hechos: La recuperación de la intuición como iniciación”).

El poder femenino


Buena parte de la literatura acerca del tema del poder femenino afirma que los hombres temen este poder. ” ¡Madre de Dios! —siento deseos de exclamar—. Hay muchas mujeres que también temen el poder femenino”, pues los viejos atributos y las fuerzas femeninas son muy amplios y son en efecto impresionantes. Se comprende que la primera vez que se enfrentan cara a cara con los Viejos Poderes Salvajes tanto los hombres como las mujeres los miren con inquietud y den media vuelta; y que lo único que veamos de ellos sean el envés de las pezuñas y las atemorizadas colas de lobo volando al viento.

(…)

Ser fuerte no significa tener músculos y hacer flexiones. Significa afrontar la propia numinosidad sin huir, viviendo activamente con la naturaleza salvaje cada una a su manera. Significa poder aprender, poder resistir lo que sabemos. Significa resistir y vivir.

Tomado del Libro “Mujeres que corren con los Lobos” de Clarissa Pinkola Estés (“El rastreo de los hechos: La recuperación de la intuición como iniciación”).

Miradas hacia la discriminación


“Son 38 voces que se han reunido en el libro ‘Miradas a la discriminación” editado por CONAPRED. En la presentación del libro, el Consejero Electoral, Lorenzo Córdova Vianello, dijo que abordó el tema de la discriminación desde una pespectiva conceptual y provocadora en su texto ´Chauvinismo y discriminación. Política Constitucionalizada’. Explicó que si bien hay muchas maneras de interpretar la humanidad, también la discriminación es uno de los ejes para articular la historia de la humanidad misma y por eso debemos confrontar esa realidad”