Teoría Queer


(…) no sólo el género, sino también el sexo y el cuerpo son algo continuamente producido y reproducido a través de nuestras representaciones diarias, es posible resignifi car sus respectivos espacios simbólicos y generar nuevos sentidos y representaciones que no estén sometidos a la disciplina heternormativa ni a los imperativos que derivan de las identidades congeladas que dominan la matriz heterosexual y el régimen de los placeres que esta última impone, y en último término inventar nuevas formas de convivencia y socialidad.

En resumen, la teoría queer, mediante la desencialización de identidades, propone al menos cuatro cuestiones novedosas:

1) que las categorías sexuales son menos estables y unifi cadas de lo que pensamos,

2) que la identidad sexual puede ser experimentada como transitiva y discontinua,

3) que la supuesta estabilidad de la identidad sexual depende de contextos y prácticas sociales particulares. La identidad no es una esencia, sino un continuo. Estamos construyendo nuestra identidad constantemente.

4) que los criterios de pertinencia a las categorías sexuales pueden y deben ser debatidos.

Quizá no haya sido una revolución sobre el cuerpo y su signifi cado, como algunos han pretendido, pero, forma parte de una revolución moderna sobre su interpretación

Ángela Sierra González,  » Una aproximación a la teoría queer: el debate sobre la libertad y la ciudadanía».

Primer Foro por la Igualdad, la Equidad y la No Discriminación Sexual en Baja California Sur


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REFLEXIÓN SOBRE EL EJERCICIO DE LA CIUDADANÍA DE LA POBLACIÓN TRANS.

Por Rebeca Garza

“Cuando me dieron la ficha para registrarme no tuve ningún problema, al llegar mi turno de entrega de documentos me nombran por mi nombre legal en voz alta, ¡Pérez Gutiérrez Martin Roberto!. Sentí todas las miradas sobre mí, avergonzada no tuve más opción que levantarme, solo para que se me informara que no podía tomarme la foto tal como había asistido, que como hombre no podía llevar maquillaje y cabello largo, en ese momento me levante y abandone mi trámite, no creo regresar, ya bastante mal la pasamos las trans en la calle para que se nos mal traten en las oficinas.”

(Mujer trans de Tijuana al tramitar su credencial de elector, 2013. Centro de Servicios SER, AC.)

 

Lo que somos y cómo lo expresamos es un asunto de vital importancia, relacionado con los derechos humanos y por ende con el fortalecimiento de los estados democráticos. Pero es un derecho que sistemáticamente se nos ha negado a las personas trans en México, a excepción del DF.

En el informe llamado “La noche es otro país: impunidad y violencia contra mujeres defensoras de derechos humanos en América Latina” de Red LacTrans, Alianza y What’s Preventing Prevention, el relator especial de las Naciones Unidas, Anand Grover, señala lo siguiente:

  • “Con la excepción de Argentina, las personas trans no son reconocidas en su identidad de género como el resto de ciudadanas y ciudadanos en América Latina y son condenadas a tener una existencia legal que no coincide con su identidad de género.”
  • “Los hallazgos del informe revelan una tendencia terrible de ataques sistemáticos y cargados de odio hacia una población vulnerable sobre la base de su identidad misma.”
  • “En primer lugar, los testimonios y hechos que en él se exponen revelan el alcance sistemático de las violaciones de derechos humanos cometidas contra defensoras de derechos humanos y otras mujeres trans por agentes del Estado. Estas violaciones de derechos, que incluyen ejecuciones extrajudiciales, tortura, tratos crueles, inhumanos y degradantes y detenciones arbitrarias, van más allá de la categorización generalizada de crimen de odio con que estos casos suelen etiquetarse y del contexto de violencia extendida que existe en muchos países de América Latina. Alrededor del 80 por  ciento de las activistas trans entrevistadas para este informe reportaron violencia o amenazas a su integridad física presuntamente provenientes de agentes del Estado.”
  • “Como segundo hallazgo, este informe revela que la penetración de la transfobia, entendida  como  miedo  u  odio  contra  personas  trans,  a  todos  los  niveles  de  la estructura de los Estados, está facilitando una impunidad también sistemática ante las violaciones de los derechos humanos contra las activistas y otras mujeres trans. El informe presenta evidencias de esta impunidad que se manifiesta en una cultura de silencio que obstaculiza la interposición de denuncias, en la carencia de un enfoque diferenciado para el abordaje de los casos, en la inoperancia del sistema de justicia, en la existencia de legislación discriminatoria y en la ausencia de una normativa sobre identidad de género.”
  • “Fallar en proteger a las mujeres (y agregaría, a los hombres) contra la violencia o en enjuiciar a los perpetradores es también una violación de la obligación del Estado de proteger el derecho de las mujeres a la salud, como se interpreta en el Comentario General No. 14 bajo el Artículo 12 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (ICESCR, por sus siglas en inglés).”

Para finalizar, me permitiré citar algunas de las recomendaciones a todos los niveles región al, nacional e internacional del mismo relator especial de las Naciones Unidas, Anand Grover:

  • “Se recomienda el inmediato procesamiento de los casos denunciados y el arresto y enjuiciamiento   de  los  responsables  de  homicidios,  crímenes  de  odio  y  otras violaciones de los derechos humanos  en razón de la expresión de género, identidad de género u orientación sexual de la  persona, o bien su trabajo de promoción y defensa de los derechos humanos.”
  • “Se  insta  a  los  Estados  a  implementar  acciones  de  capacitación  y  formación  en materia de derechos humanos y género, incluyendo la diversidad de identidades de género, dirigidas a los funcionarios de los sistemas de seguridad y justicia a todos los niveles.”
  • “Urge la promulgación de una Ley de Identidad de Género, en los países donde no existe, que legitime el derecho a la identidad de las personas trans y que les permita acceder a cambios de nombre y sexo en sus documentos de identificación personal, sin requerir intervenciones  quirúrgicas, psicológicas, esterilización, ni ningún otro procedimiento invasivo.”
  • “Los  Estados  deben  reconocer  la  identidad  de  género  como  categoría  para  la elaboración de informes demográficos, epidemiológicos, sociales y políticos. En esa línea, es  necesario que la policía, el Ministerio Público, los tribunales y el sistema penitenciario reconozcan la categoría transgénero para la recopilación de estadísticas sobre violencia. Sin esa premisa, es  prácticamente imposible que el sistema pueda identificar  patrones  de  crímenes  de  odio  cometidos  a  causa  de  la  transfobia,  o violaciones de derechos humanos en contra de defensoras trans, y tomar medidas al respecto.”
  • “Los Estados deben erradicar la legislación transfóbica, eliminando toda disposición que pueda  interpretarse como criminalización del trabajo sexual de las personas trans y como justificación de la detención arbitraria.”
  • “La provisión de servicios de salud integrales a la comunidad transgénero, y añadiría yo, alejados de toda patologización de la identidad trans.”
  • “Los Estados  y  los  donantes  internacionales  deben  propugnar  el  reingreso  y  la permanencia  de  mujeres (y hombres, añadiría) trans con su imagen femenina (o masculina) en el sistema educativo a través de políticas que aseguren el respeto por la identidad y la expresión.”

Sin el reconocimiento de la identidad de género de las personas trans ni la protección por parte del Estado a vivir una vida sin discriminación y libre de violencia debido a la identidad de género u orientación sexual, la población trans seguirá siendo la minoría sexual más excluida y  marginada  del ejercicio digno de su ciudadanía y del disfrute pleno de sus derechos humanos.

No pedimos oportunidades diferentes, sino igualitarias. Una Ley de Identidad de Género no nos va a solucionar la vida. No significará que mañana voy a ser universitaria o que voy a tener un trabajo de ejecutiva, pero sí ayudará a combatir el estigma que produce que mi documento de identificación diga una cosa y mi apariencia, mi identidad de género, diga otra.

(Activista trans en Guatemala, Guatemala, julio de

2012 “La noche es otro país: impunidad y violencia

contra mujeres defensoras de derechos humanos

en América Latina”)

 

“La noche es otro país: impunidad y violencia contra mujeres defensoras de derechos humanos en América Latina”. Redlactrans.org. 27 de julio de 213. http://redlactrans.org.ar/site/wp-content/uploads/2013/05/Violencia-e-impunidad-Espa%C3%B1ol.pdf

Preciado, Beatriz. “Manifiesto Contrasexual”. Ed. Anagrama (2000).

Pensamiento científico, complejidad y participación política de las mujeres en las comisiones ordinarias de la LXII Legislatura de la Cámara de Diputados.


El pensamiento científico puede ser de gran utilidad en la vida cotidiana en la medida que permite estructurar la información de una forma sistematizada, ordenada y, en cierta forma, imparcial y objetiva para tomar las mejores decisiones.

Asimismo, se puede extender el método científico a otras disciplinas que podrán enriquecerse con sus pasos de observación, inducción, hipótesis, experimentación, demostración o refutación de la hipótesis y tesis o teoría científica (1).

Lo anterior, aunado a una visión holística en donde tomemos en cuenta no solo la cosa o el objeto estudiado sino la interacción a lo que el Dr. Gershenson llama “estudios de complejidad” (2) entre la cosa o sistema estudiado y el contexto en el que se desarrollará, quizás nos permita tener mejores herramientas para predecir escenarios, tomar mejores decisiones e incluso preparar estrategias de contingencia.

Partiendo de lo anterior, considero que el paradigma de la complejidad tiene el potencial de enriquecer otros estudios como los trabajos y las propuestas del feminismo para trascender a una sociedad más igualitaria.

Sobre este tema, me concentraré en la igualdad de participación política entendida como la participación paritaria de hombres y mujeres en los cargos de representación popular a nivel federal en nuestro país.

A nivel internacional existe el consenso de que las acciones afirmativas serán “medidas especiales de carácter temporal encaminadas a acelerar la igualdad de facto entre el hombre y la mujer” (artículo 4 de la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer o CEDAW) y entre ellas se encuentran las cuotas de género, con un gran avance en México a partir del año 2006 que fueron introducidas.

En el contexto federal, en el Proceso Electoral de 2012 la ley contemplaba una cuota de 60/40 y a partir de la elección federal del año 2015 existe una propuesta que sea de 50/50(3). Actualmente (4) los 500 cargos de la Cámara de Diputados están integrados por 62.6% hombres y 37.4% de mujeres y los 128 cargos de la Cámara de Senadores tienen un porcentaje similar.

Si partimos que las cuotas de género son un medio para lograr la igualdad sustantiva, en este caso, en cuanto a participación política entre los géneros será relevante preguntarse: ¿Cómo se medirá el resultado positivo o negativo de las cuotas de género en la consolidación de una igualdad en la vida política?

Los porcentajes de integración en las Cámaras Alta y Baja tendrán que ser vistos como un medio, y no como un fin, si se pretende que esas medidas sean temporales y que al momento de retirarlas se tenga la seguridad de que la interacción entre dichas cifras no volverán a ser acaparadas por los hombres.

En este sentido, considero que los futuros estudios sobre el avance en la participación política de las mujeres podrán enriquecerse de una visión holística y compleja donde se incluya lo siguiente:

1. El número de comisiones que hombres y mujeres encabecen y trabajen de manera conjunta, independientemente de las afinidades políticas, a favor de iniciativas que signifiquen mayor igualdad hacia las mujeres en otros espacios que a mediano y largo plazo interactuarán con la participación política de las mujeres como: el control de la natalidad y la salud reproductiva, la educación, la alimentación, el trabajo igualmente renumerado con respecto a los hombres, las violencias basadas en género y el acceso a la justicia.
2. Y, el número de iniciativas de ley aprobadas con participación paritaria a favor de una igualdad en los temas anteriores pero al mismo tiempo a favor de la democratización de los partidos políticos y los medios masivos de comunicación. Los partidos políticos son quienes por ley postulan a las personas candidatas. Si bien, las cuotas de género les obligan postular mujeres se tendrá que trabajar en mejorar los procesos de selección y esto implicará regular su vida interna y sancionar su incumplimiento. Los medios masivos tendrán que apegarse a un protocolo de comunicación alejado de los estereotipos y prejuicios de género puesto que ellos tienen un gran poder en la propagación de las ideas y de la información (o desinformación) hacia toda la sociedad.

Para el presente trabajo me concentraré en la primera parte de la propuesta número 1 en relación a la Cámara de Diputados. Sobre este tema analizaré lo siguiente:

1. La conformación de las presidencias de las comisiones ordinarias (por cuestión de espacio omitiré de este análisis a las comisiones especiales, bicamerales, de investigación, de grupos de amistad, de grupos de trabajo y de parlamentos internacionales).
2. Dado que la Presidencia y las Secretarías de la Comisión (llamadas Juntas Directivas) tienen, entre otras funciones, presentar el proyecto del programa de trabajo a las personas integrantes de la comisión; proponer los estudios, audiencias, investigaciones, etc; proponer criterios de funcionamiento interno; se analizará la conformación por género de las secretarías de la comisión (al margen de sus integrantes y de la presidencia).(5)
3. Finalmente, se incorporará el análisis de la participación de las mujeres en la integración de las comisiones, incluyendo presidencias, secretarías y demás personas integrantes.(6)

La integración por género de la LXII Legislatura de la Cámara de Diputados al 23 de junio de 2013 es del 62.6% de hombres y 37.4% de mujeres. Considerando que la ley electoral federal contempla que las candidaturas no podrán ser de más del 60% de un mismo género se registra una sobrerrepresentación del género masculino del 2.6%, siendo el PAN (67.5% de diputados hombres) y el PRI (61.5% diputados hombres) los únicos partidos que contribuyen a esta sobrerrepresentación masculina. Las representaciones alcanzadas por el resto de los partidos respetan las cuotas de género señaladas por la ley: PRD, 63.0%; PVEM, 57.1%; MC, 60.0%; PT, 60.0%; y, NA, 50.0%

Se esperaría que aproximadamente el 37% de las presidencias de las comisiones ordinarias recayeran en mujeres pero esto no es así. La Cámara de Diputados registra 56 comisiones ordinarias de las que 43 (76.8%) son presididas por hombres y 13 (23.2%), por mujeres. Partiendo nuevamente de la cuota de género establecida en la ley federal como referencia, se observa que la sobrerrepresentación masculina ahora es del 16.8% en las presidencias de las comisiones ordinarias.

Algunas de las atribuciones de las Presidencias de las Juntas que señala el Reglamento de la Cámara de Diputados Directivas son las siguientes (artículo 140): presidir y conducir las sesiones, convocar a las reuniones ordinarias de la comisión, conceder la palabra y dirigir los debates, designar y proponer la contratación del Secretario Técnico y de los asesores parlamentarios, son las personas responsables de los expedientes que pasen a su estudio y dictamen, entre otros. Es por lo tanto, la figura que concentra un gran poder político dentro de las comisiones ordinarias.

A continuación se presentan las 13 comisiones ordinarias presididas por mujeres. Entre paréntesis se señala el total de personas que las integran: Asuntos Indígenas (29), Cultura y Cinematografía (29), Reforma Agraria (27), Trabajo y Previsión Social (27), Transparencia y Anticorrupción (27), Derechos Humanos (26), Distrito Federal (26), Medio Ambiente y Recursos Naturales (25), Igualdad de Género (25), Atención a Grupos Vulnerables (23), Asuntos Migratorios (19), Fomento Cooperativo y Economía Social (17) y Derechos de la Niñez (13).

El PRD tiene 5 diputadas presidentas de comisiones ordinarias, lo que representa el 13.5% de todas sus diputadas; el PRI, 5 también y esto representa el 6.01% de sus diputadas; el PAN tiene 2, y esto representa el 5.4% de sus diputadas; y, finalmente, el PVEM cuenta con 1 diputada que equivale al 8.3% de sus parlamentarias.

Algunos datos relevantes de esta 13 comisiones presididas son las siguientes: contiene la única comisión compuesta al 100% por un solo género: la comisión de Igualdad de Género conformada por 24 mujeres; registra 3 de las 10 comisiones más “pequeñas”, con menos de 20 personas integrantes (presidencia, secretarías e integrantes) que son las siguientes: Jurisdiccional (12 personas), Derechos de la Niñez (13), Cambio Climático (14), Asuntos Frontera Norte (16), Fomento Cooperativo y Economía Social (17), Régimen, Reglamento y Prácticas Parlamentarias (18), Desarrollo Municipal (19), Población (19), Asuntos Migratorios (19) y Pesca (20); y, registran el mayor promedio en cuanto a la mayor participación de las mujeres en la conformación de las secretarías (57.0%) con respecto al promedio de todas las comisiones ordinarias (41.2%).

Por otra parte, y para efectos comparativos se presentan a continuación las 16 comisiones ordinarias con mayor número de personas integrantes, 30 personas o más. Esta información es significativa puesto que hablaría de los temas que generan mayor interés en las personas diputadas, independientemente de su género. Se coloca entre paréntesis el total de personas que las integran: Hacienda y Crédito Público (44), Presupuesto y Cuenta Pública (44), Desarrollo Rural (30), Economía (30), Salud (30), Transportes (30), Turismo (30), Educación Pública y Servicios Educativos (30), Puntos Constitucionales (30), Vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación (30), Comunicaciones (30), Energía (30), Gobernación (30), Infraestructura (30), Relaciones Exteriores (30) y Vivienda (30).

Es relevante señalar algunas características de estas 16 grandes comisiones: en ellas se concentra un gran poder político y económica con respecto a los temas que se discuten en su seno; en todas ellas ninguna mujer preside la presidencia de alguna comisión; la mayor participación de las mujeres en las secretarías es del 60% (Relaciones Exteriores), la menor participación es del 9.1% (Energía) y el promedio de participación de las mujeres en las secretarías de estas 16 comisiones es del 32%; la mayor participación de las mujeres como integrantes (no presidencias ni secretarías) es del 65% (Salud), la menor participación de mujeres como integrantes es del 3.8% (Presupuesto y Cuenta Pública) y el promedio de la participación de mujeres como integrantes de estas comisiones es del 32.6%.

Por otra parte, sin perder de vista el paradigma de complejidad vinculado a la perspectiva de género es importante señalar la siguiente propuesta:

1. No se pretende que las acciones afirmativas tengan como consecuencia el control mayoritario de las mujeres de algunas comisiones como no se espera lo mismo de los hombres.
2. El trabajo será analizar cómo se dan las dinámicas entre hombres y mujeres dentro de las comisiones.

Por lo tanto, es importante determinar cuántas comisiones están sobrerrepresentadas por cualquier género, sea masculino o femenino.

Nuevamente teniendo en cuenta la cuota de género de 60-40, se ha determinado que 18 comisiones ordinarias contienen esta proporción (32%) en armonía con la cuota de género a nivel federal y de éstas, cinco son de las comisiones llamadas grandes y cuatro son presididas por mujeres; cinco comisiones ordinarias con una sobrerrepresentación del 60% de mujeres lo que representa el 8.9% de todas las comisiones, cuatro de ellas presididas por mujeres (Igualdad de Género, Derechos de la Niñez, Atención a Grupos Vulnerables, y Cultura y Cinematografía) y 1 por un hombre (Seguridad Social) y no contiene ninguna de las comisiones llamadas grandes; y, 33 comisiones sobrerrepresentadas por hombres lo que representa el 58.9% de todas las comisiones, 11 corresponden a las comisiones más grandes y 5 presididas por alguna mujer.

De este análisis se pueden establecer las siguientes conclusiones:

1. Las cuotas de género previstas en la ley federal (60-40) aún no se reflejan en la representación de la conformación de la cámara de diputados. Es menor: 62.6% de hombres y 37.4% de mujeres
2. Por lo anterior, la conformación de las comisiones ordinarias distan mucho de acercarse a las cuotas de género pero tampoco se acerca a la conformación por género de la cámara de Diputados: 23.2% de las mujeres presiden alguna comisión ordinaria.
3. Todavía el poder de decisión política dentro de las comisiones ordinarias gravita sobre el hombre, tanto en comisiones que ellos presiden (76.8%), como en las comisiones sobrerrepresentadas por hombres (59.9%), como en las características de éstas comisiones que son las que tienden a ser las más grandes en su conformación numérica como por los temas que abordan (vinculados con el ejercicio del poder político y económico).
4. Sin embargo, a pesar de que la proporciones de mujeres es menor con respecto a los hombres se registra una alta participación de las mujeres en los otros órganos de menor poder dentro de las comisiones ordinarias: el promedio de participación de las mujeres en las secretarías de las comisiones ordinarias ronda el 41.2% y como integrantes de ellas (sin ser presidentas o secretarías) ronda el promedio de 38.2%.

El ideal, si se puede hablar de uno, será que la participación paritaria de hombres y mujeres se dé en todas los espacios, es decir, en todas las comisiones ordinarias. De ahí la importancia de subir la cuota de género al 50%.

Si estas dinámicas no llegan a surgir en ambas Cámaras o incluso si surgen pero no suceden con la participación igualitaria de hombres y mujeres quizá se podrá concluir que aún no se ha logrado la igualdad de facto anhelada y, a pesar de las cifras alcanzadas en la composición del Congreso, será necesario mantener las acciones afirmativas –cuotas de género- y volver a observar y estudiar estas interacciones para comprender cómo ha cambiado este entorno y ofrecer soluciones hacia una igualdad que se sostenga por sí sola.

Luisa Rebeca Garza López

Fuentes:

(1)“Método científico”. Wikipedia.org. 23 de marzo de 2013. 02 de junio de
2013. : http://es.wikipedia.org/wiki/M%C3%A9todo_cient%C3%ADfico

(2) Gershenson, Carlos. En Coursera.org (en línea). Universidad Autónoma de México. “Pensamiento Científico”. Unidad 3, Sesión 4. Disponible en internet en :

Haz clic para acceder a doc%2FU3S4_reduccionismo.pdf

(3) Méndez Enrique y Garduño Roberto. Jornada.unam.mx. 08 de diciembre de 2011. 23 de junio de 2013.
http://www.jornada.unam.mx/2011/12/08/politica/014n1pol
(4) De acuerdo a la información oficial de las páginas de la Cámara de Diputados y la Cámara de Senadores al 02 de junio de 2013.

(5) Reglamento de la Cámara de Diputados. Reforma 31 de diciembre de 2012. Artículo 149, numeral 1, 5 y 10.

(6) Se consideraron inclusive las personas diputadas con licencia.

Informe sobre Desarrollo Humano 2013 (Resumen)


Fuente:  http://www.revistahumanum.org/revista/wp-content/uploads/2013/03/Resumen-Informe-sobre-Desarrollo-Humano-20131.pdf

Concurso Nacional de Debate Político Juvenil 2013 (Convocatoria)


Convocatoria Estatal para Baja California 2013

Formato de inscripción para la Fase Estatal en Baja California 2013

Convocatoria Nacional

institucional_DEBATE2013.pdf