“El Proceso” y ” Crimen y Castigo”


” Esto sugiere, a su vez, una hipótesis: que Kafka trabajaba por locaciones como los cineastas, que graban las escenas que corresponden a un mismo espacio, para luego, en el proceso de edición, colocarlas en el lugar correspondiente. En el caso de Kafka las locaciones son los capítulos de Crimen y castigo, que Kafka agota de una vez, escribiendo en forma simultánea, o en sucesión, todas las escenas que salen de un mismo capítulo o locación. En otras palabras: está claro que Kafka trazó el plan general de la obra a partir de un gran bloque del que salen las bases de la estructura, los capítulos de la primera parte y los extremos de la novela. Ese gran bloque es la segunda parte de Crimen y castigo, principalmente sus tres primeros capítulos”.

Guillermo Sánchez Trujillo en “El enigma de los manuscritos. Desciframiento de “El Proceso” de Franz Kafka”.

San Petersburgo en “El Proceso”


“La ciudad de Kafka es Praga, sin duda; y la ciudad de El proceso es San Petersburgo, pero la ciudad de K., la verdadera ciudad de K., es la literatura, porque de literatura está hecha y literatura es. Así se resuelve la paradoja de la obra kafkiana que, teniendo un marcado acento  autobiográfico, es, sin embargo, literatura de literatura, liberada así de los límites que se había impuesto la literatura del siglo XIX con sus ideales de objetividad, y que legitima lo inverosímil a partir de esa misma literatura “objetiva” que su obra supera y trasciende. Ahí radica la grandeza de Kafka, que lleva la literatura a niveles hasta entonces desconocidos, con una obra al tiempo abstracta y figurativa, de la que emana una atmósfera misteriosa e imprecisa, que la experiencia humana sólo nos permite entrever en el mundo de los sueños, logrando así la “resolución de estos dos estados, aparentemente contradictorios, que son el sueño y la realidad, en una especie de realidad absoluta, de superrealidad, por decirlo así”, que era para André Breton el futuro del arte auténtico, del cual resulta ser Kafka el precursor”.

Guillermo Sánchez Trujillo en “El enigma de los manuscritos. Desciframiento de “El Proceso” de Franz Kafka”.