Apuntes de “La noción de la performatividad de género para el análisis del discurso fílmico” de Hortensia Moreno.


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  1. Hay 4 planos de análisis:
    1. Discursividad: en los procesos de procesos de formación subjetiva y representación de la realidad.
    2. Identidad: en donde la performatividad de género es entendida como mecanismo de formación de la identidad.
    3. La influencia del lenguaje en la construcción del contexto social que determina las condiciones de posibilidad en el acto del habla.
    4. El vínculo entre la performatividad y el performance (vigencia y límites) que den condiciones para la materialidad o corporalidad.
  2. Performatividad:
    1. “Es la práctica reiterativa y referencial mediante el cual el discurso produce los efectos que nombra” (Butler, 2002).
    2. “Esfera en la que el poder actúa como discurso” (Butler, 2002).
    3. “Poder del discurso para producir aquello que nombra” (Butler, 1993).
  3. Actos performativos o expresión de performativa:
    1. “Son formas de habla autorizada”.
    2. “Afirmaciones que llevan a cabo cierta acción y ejercen un poder compulsivo sobre la acción llevada a cabo”.
  4. Límite de la performatividad (Austin):
    1. Cuando el lenguaje no es usado en serio como en un escenario (cuando es parasitario).
  5. Refutación de Jacques Derrida:
    1. Un acto performativo debe ser iterativo/repetitivo.
    2. La cita de un acto en un escenario retoma la iteratividad de un acto performativo.
    3. Un acto performativo tiene doble anclaje referencial:
      1. Es autorreferencial: se refiere a una realidad que el mismo construye.
      2. Es institucional: cita una estructura y es sancionado en el mundo social.
    4. Género:
      1. “Es la caracterización persistente que pasa como realidad” (Butler, 2001).
      2. “Ficción regulativa que se instaura mediante un performance en la vida cotidiana que están enmarcados en normas reguladoras que conllevan consecuencias punitivas las cuales delimitan la actuación de las personas en escenarios”.
    5. Performance:
      1. Explica las dimensiones colectivas de la performatividad.
      2. “El hacedor es producido en su acto”.
      3. “El performance presupone un sujeto pre-existente, la performatividad refuta la mera noción del sujeto”.
      4. Tiene connotación erótica, teatral y lingüística.
    6. Discursividad:
      1. El discurso es un acto corporal con consecuencias lingüísticas específicas donde el cuerpo adquiere significado dentro del discurso sólo en el contexto de las relaciones de poder.
      2. Poder de investir con profundo significado emocional, simbólico y social (fuerza ilocucionaria).
      3. Cada personaje hace cosas con palabras.
    7. Identidad o performatividad de género:
      1. “En lugar de poseer una identidad de género estamos en proceso de construir/actuar/hacer género, puede ser visto como un verbo en flujo en lugar de un sustantivo”.
      2. “Mecanismo de formación de identidad en donde se demuestra la condición artificial y construida del cuerpo, del género y de la sexualidad”.
      3. “La actuación del género procede retroactivamente la ilusión de que hay un núcleo interno del género”.
      4. “Esencia interna del género y se fabrica mediante un conjunto sostenido de actos, postulados por medio de la estilización del cuerpo basada en el género. Es un efecto alucinatorio de gestos naturalizados en donde ciertos rasgos del mundo se convierten en rasgos ‘internos’”.
    8. Interpelación:
      1. Forma de nominación y exigencia de reconocimiento que produce al sujeto estableciendo su posición dentro de las relaciones de poder en la estructura social. Los aparatos ideológicos del Estado nos llaman al ser, nos dan nombre y construyen nuestras relaciones sociales.
      2. La interpelación es el acto ilocucionario definitivo y constituyen social y discursivamente al sujeto.
      3. No requiere tomar una forma explícita u oficial para ser eficaz y formativa, especialmente para poner a alguien en el lugar de abyección.
    9. Corporalidad y performatividad de género:
      1. Respuesta irresistible a normas compulsivas (desmayo).
    10. Contextualidad:
      1. El poder de las palabras (fuerza ilocucionaria) está determinado por el contexto donde son enunciados.
      2. Contenido ilocucionario: son las palabras que enuncian en tanto construcción discursiva.
      3. Fuerza ilocucionaria: indicador discursivo de cómo ha de tomarse una proposición (ambiente, ritualidad, ceremonia o procedimiento que rodea el acto) lo que permita que se haga algo con las palabras.
    11. Condiciones para el funcionamiento afortunado de un performativo:
      1. Procedimiento convencional aceptado mediante la emisión de ciertas palabras en ciertas circunstancias.
      2. Las personas y las circunstancias deben ser las apropiadas y deben participar todas en la forma correcta en todos sus pasos.
      3. En caso de que se requieran ciertos pensamientos o sentimientos las personas participantes deben estar animadas para conducirse de la manera adecuada.
      4. Las personas participantes deben comportarse efectivamente en su oportunidad (¿Duelo? ¿Boda? ¿Bautizo?).
      5. Acto ilocucionario: Acciones del habla, situaciones del habla, escenificación de ciertos comportamientos concretos y bases correctas constituyen un acontecimiento particular y distintivo del mundo.
      6. Misterio del ministerio: verdadero principio de los enunciados performativos, el misterio de la delegación (poder) capaz de actuar por las palabras sobre el mundo social.
      7. Matriz de poder y discurso: las normas de género que actúan sobre el narrador, que lo preceden y lo exceden configuran, entonces, los límites de su actuación.
    12. Materialidad:
      1. La materia no es un sitio de superficie. Es un proceso de materialización que se estabiliza a través del tiempo para producir el efecto de frontera, permanencia y superficie que llamamos materia.
      2. Performatividad de género: proceso ritualizado que construye el género dentro de un marco compulsivo de heterosexualidad pero cuya iterabilidad puede remitir al fracaso de la norma y resignificar los mandatos hegemónicos heterosexuales.
    13. Actos corporales estilizados de género:
      1. Las personas encarnan dramática y activamente las normas de manera colectiva.
      2. Al adquirir estilo de modos generizados la actuación se hace pública.
      3. La identidad no es concebida como esencia sino como un artificio, una hechura, una construcción social, histórica dentro de determinadas coordenadas discursivas. Desde la perspectiva semiótica, la identidad es una construcción de fronteras simbólicas del yo en constante vigilancia y actuación en luchas al nivel de significación sobre la masculinidad y la feminidad.
      4. Cuerpo: es la precondición del acto del habla y aquello que se indica en el acto en sí  mismo sin lo cual el acto no podría ser un acto en absoluto.

 

 

 

 

Políticas públicas necesarias para las personas Trans


Las personas trans (transgénero o transexuales) somos aquellas cuya identidad de género (que es la autopercepción de pertenencia a una identidad sexo-genérica) no corresponde al sexo socialmente asignado.Esta auto-percepción tiene que ver más que nada con los procesos de subjetivación con los que cada persona construye su identidad de la misma forma que sucede con las personas que no son transgénero y que interpelamos como personas “cisgénero” o “cis-sexuales”, entendiendo que mientras que el prefijo “trans” sugiere un proceso subversivo para cruzar hacia otra identidad sexo-genérica socialmente asignada el prefijo “cis” sugiere un proceso más bien inconsciente en el que otras personas (llamadas incorrectamente “normales”) se alinean al sexo asignado socialmente al nacer. Uno, el de las personas transgénero o transexuales, es sancionado socialmente por no apegarse a la norma, mientras que el otro, las personas cisgénero o cis-sexuales, son beneficiadas socialmente por lo que llamamos “privilegio cisexual”, un privilegio similar a los privilegios masculinos, a los de clase o a los de raza.

Las principales sanciones que vivimos las personas trans son el rechazo del entorno familiar inmediato y de la comunidad que nos estigmatiza como personas pervertidas (violencia comunitaria), la criminalización de parte de las leyes y las autoridades principales policíacas por la sola expresión sexo-genérica que nos estigmatiza como ladronas o delincuentes sexuales (por como nos vemos y que forma parte de una violencia institucional), la patologización hacia nuestras identidades por las instituciones y autoridades médicas (que continuamente nos estigmatizan bajo el diagnóstico de “disforia de género”).

Estos diferentes tipos de violencia legitiman otros actos violentos de exclusión, segregación, violencia física e incluso transfeminicida bajo un discurso de odio y que en realidad es un discurso que busca normalizar estas identidades subversivas que cuestionan la naturalización de los conceptos de sexo y género.

En el caso de las mujeres trans, las violencias son mayores como lo demuestran las cifras de los pocos observatorios de organismos no gubernamentales donde identifican a México como el segundo país en Latinoamérica con más asesinatos a mujeres trans, después de Brasil. Huelga decir que estos asesinatos son abordados de forma sensacionalista por los medios de comunicación y tampoco son investigados por el Estado bajo el prejuicio “que era un hombre vestido de mujer que se lo buscó” lo que re-victimiza estos casos de asesinatos.

Pero sobre todo, la mayor sanción que recibimos es la invisibilización hacia nuestra existencia y hacia nuestros asesinatos que se reflejan en la ausencia total de políticas públicas que reconozcan y protejan las identidades trans desde la infancia ya que gran parte del acoso escolar la viven niñas y niños que no se ajustan al binario sexo-género lo que garantizaría que la personas trans podamos tener acceso el derecho a una educación libre de violencia (en México ninguna institución con el mandato de proteger los derechos de la niñez, incluyendo los centros escolares, reconoce la existencia de la niñez trans como sucede en España o Estados Unidos); el acceso a los servicios de salud que garanticen que las personas tras que así lo deseen puedan recibir terapias de reemplazo hormonal subvencionadas por el Estado así como acompañamiento psicoterapeútico para la persona y la familia así como la conformación de profesionales médicos que sepan atender las solicitudes de apoyo y acompañamiento de las personas y familias que así lo deseen sobre todo para superar los obstáculos productos del rechazo social; pero sobre todo, es de suma urgencia una reforma al código civil de Oaxaca como la realizada en la ahora Ciudad de México en 2014 que ha permitido que las personas trans puedan realizar una rectificación sexo-génerica (es decir, de su nombre y sexo) mediante la expedición de un acta de nacimiento nueva (sin notación marginal) mediante un trámite administrativo que no requiera peritajes médicos ni exigencias hormonales ni quirúrgicas de por medio partiendo, como lo he expuesto al inicio, que la identidad sexo-genérica es una auto-percepción que vivimos todas las personas, pero en el caso de las personas trans no es reconocida.  

Una reforma al código civil de Oaxaca no solo colocaría a la entidad como un lugar de avanzada en cuanto al reconocimiento de derechos humanos de la diversidad sexual a nivel país y a nivel mundial sino que sería una medida que resolvería en un corto plazo problemas estructurales que tenemos las personas trans puesto que sería la puerta para el ejercicio de derechos humanos fundamentales como el trabajo, la educación, el acceso a la salud y a la seguridad social, entre otros derechos.