Biopolímeros dañinos se utilizan en México con fines cosméticos


Tomado de: http://jornada.unam.mx/2017/10/27/sociedad/031n1soc

  1. Diariamente se atiende a 30 nuevos pacientes en el Hospital General de México
  2. Mujeres con bioplastias enfrentan graves consecuencias que pueden llegar a la amputación
  3. El problema, relacionado “con la belleza y los rasgos corporales hegemónicos”, explican

Por Jessica Xantomila
Periódico La Jornada
Viernes 27 de octubre de 2017, p. 31

Aunque se ha comprobado que las sustancias que se utilizan para rellenar líneas de expresión, como arrugas o cicatrices, y para aumentar el volumen en glúteos, senos o piernas basados en biopolímeros –plásticos orgánicos– traen consigo afectaciones en la salud, siguen utilizándose, principalmente por mujeres.

Tan sólo en la clínica de modelantes del Hospital General de México Doctor Eduardo Liceaga, donde se atienden este tipo de casos, llegan diariamente 30 nuevos pacientes, dijo Matilde Domínguez Cornejo, candidata a doctor en ciencias sociales y humanidades por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), unidad Cuajimalpa.

Expuso que las consecuencias que sufren las mujeres no sólo son físicas, las cuales pueden llegar a la amputación de alguna parte de su cuerpo, sino también emocionales, como depresión y culpabilidad, ésta última agudizada por familiares o médicos que las responsabilizan por lo que les sucedió.

“Es una afectación que se vive, además, en secreto, porque obviamente si te hiciste algo para verte bien, terminas viéndote mal y pues no lo cuentas”, dijo en entrevista.

Añadió que generalmente quienes acuden a tratarse por estas afecciones son mujeres entre los 25 y 35 años de edad, pero también, se han presentado casos de jovencitas de 18.

Domínguez Cornejo, quien ha estudiado estos casos para su tesis doctoral sobre el uso de biopolímeros con fines cosméticos, presentó parte de su trabajo ayer en 24 Coloquio internacional de estudios de género: ciencia, tecnología y género.

Agregó que estas prácticas se promocionan como bioplastia y quienes recurren a ésta lo hacen para evitar operarse.

Se ofrecen, añadió, tanto en clínicas estéticas certificadas, como en salones de belleza o incluso en spas, y los daños a la salud se pueden presentar al día siguiente o varios años después, dependiendo de cómo reacciona cada cuerpo inyectado.

Las afecciones, dijo, se presentan como cambios en el color y textura de la piel, inflamación, fístulas, contracturas, deformidades, edemas y necrosis, entre otras, las cuales merman la calidad de vida de las mujeres. Para algunas, dijo, pueden llegar a ser discapacitantes.

Expuso que este problema está relacionado “con la belleza y los rasgos corporales hegemónicos” que imperan en la sociedad.

Al respecto, Hortensia Moreno, académica del Centro de Investigaciones de Estudios de Género, señaló que para las mujeres hay una serie de mandatos “que en el momento actual inciden de manera bastante nociva y tienen que ver, por ejemplo, con el propio cuidado del cuerpo”.

Indicó que estos estereotipos las “convencen en que tienen que aplicar cierto tipo de tecnologías para que sus cuerpos reales se acerquen a los imaginarios”.

Ofelia Reyes, académica de la Facultad de Psicología de la UNAM, añadió que las mujeres más susceptibles a modificar su cuerpo al grado de operarlo son aquellas con problemas de autoimagen y autoestima.

Acusan a @INE_Tamaulipas de negarles nueva identidad en credencial. Red de Mujeres Transgénero de Tamaulipas


Tomado de: https://www.elmanana.com/acusanalinedenegarlesnuevaidentidadencredencialreddemujerestransgenerodetamaulipas-4130577.html

Xóchitl Arredondo Pruneda dijo que al acudir al instituto, les han notificado que no han recibido documento que les autorice el trámite.

POR: HUGO REYNA

26 / OCTUBRE / 2017 –

La Red Mexicana de Mujeres Transgénero A.C. en Tamaulipas acusó al Instituto Nacional Electoral (INE), de presuntamente poner trabas en el proceso de credencialización a transgéneros que han solicitado el documento bajo una nueva identidad.

Xóchitl Itzel Arredondo Pruneda, representante de dicho organismo, expresó que no existen elementos para que el Instituto niegue ese derecho amparado en la Ley.

Al ampliar en los detalles mencionó que ella fue la primera persona trans en Tamaulipas, en lograr mediante la interposición de un amparo en el año 2015 su nueva identidad, y en consecuencia el canje de su credencial

de elector que pasó de ser categoría hombre a mujer.

Agregó que posteriormente, la Suprema Corte de Justicia de la Nacional (SCJN) reconoció los derechos de las personas trans y de la diversidad de género, pero aún en los estados no se bajan dichas reformas constitucionales que sólo se han efectuado en algunas entidades del país. En Tamaulipas todavía no se lleva a cabo.

Arredondo Pruneda, añadió que en la entidad hay tres personas trans más, quienes han iniciado el procedimiento de rectificación de identidad y al presentarse ante el INE, para solicitar su credencial de elector bajo su nueva condición se les han negado, argumentando el INE que no ha recibido oficio ni notificación alguna que permita la autorización para realizar dicho trámite.

En las actas de nacimiento, se ha solicitado por parte de la autoridad, que se especifique que la persona ha cambiado de genero, es decir se haga constar que se ha hecho el cambio de identidad de genero, lo cual constituye una presunta violación a sus derechos y discriminación.

“Existe una ley federal promovida a partir de reformas en el 2015 y como es jurisprudencia avalada por la Suprema Corte, los estados deben legislar en la materia y estar en concordancia con la ley, pero vemos que en los estados del país, salvo algunas excepciones se ha homologado la legislación, pero en Tamaulipas no se ha hecho nada al respecto”, dijo Arredondo Pruneda.

Reitero que la negativa del Instituto Nacional Electoral de negar la credencial de elector a las personas trans, representa una violación a los derechos humanos y en consecuencia -reveló- se iniciarán tres casos de inconformidad, para proteger a las tres personas trans que han sido rechazadas.

DIRIGENTE. Xóchitl Itzel Arredondo Pruneda, coordinadora de la Red Mexicana de Mujeres Transgénero A.C. en Tamaulipas.

… Y dice el INE que no es así

El vocal distrital dijo que se basan en acta de nacimiento para proporcionar el documento

Por Hugo Reyna

“El nombre que está impreso en el acta de nacimiento de la persona que acude a solicitar su credencial de elector, será a ese nombre como se hará el documento de inscripción al padrón nominal electoral, sin importar si se trata de personas de diversidad de género”.

Federico Ochoa Cepeda, vocal distrital electoral 02 del INE

El INE no requiere de oficios legales ni legislativos para otorgar una credencial de elector a cualquier ciudadano que lo solicite, siempre y cuando se cumplan con los requisitos que rigen para todos los interesados.

Lo anterior fue dado a conocer a EL MAÑANA por el vocal distrital electoral 02 del INE en Reynosa, Federico Ochoa Cepeda.

Sobre el caso, mencionó que para el Instituto es necesario que se acredite la identidad del ciudadano y ello lo ampara su acta de nacimiento original, sin alteraciones o daños en el documento.

“El nombre que esta impreso en el acta de nacimiento de la persona que acude a solicitar su credencial de elector, será a ese nombre como se hará el documento de inscripción al padrón nominal electoral, sin importar si se trata de personas de diversidad de genero”, declaró Ochoa Cepeda.

El funcionario del INE, dijo que el personal del instituto no tiene facultades de cuestionar la identidad o preferencia de la persona, simplemente con el hecho de cumplir con la acreditación de su identidad expedida, por la autoridad oficial es suficiente.

Agregó, que aun cuando los requisitos requieren de algún comprobante oficial con fotografía, en el caso de que la persona no cuenta con ninguna de estas, dos personas conocidas de esta pueden fungir como testigos que avalan su identidad y favorecer con ello la obtención de su credencial de elector.

Ochoa Cepeda reiteró al afirmar que la autoridad electoral no cuestiona preferencias de las personas, solamente se exige la acreditación de la identidad que otorga un acta de nacimiento oficial y vigente.

Por lo que efectúo un atento llamado a la comunidad a presentarse ante los módulos de trámite de la credencial de elector que laboran durante la semana en los diferentes puntos oficiales en la ciudad.

Ryan Murphy creará una serie con más actrices y actores #trans en la historia


Tomado de: http://www.harpersbazaar.es/cultura/ocio/ryan-murphy-creara-la-serie-con-mas-actores-transgenero-de-la-historia

El director trabaja en su nuevo proyecto para FX, que supondrá un antes y un después en la presencia de la comunidad trans en la pequeña pantalla.

26-10-2017

HARPERSBAZAAR.ES

Ryan Murphy, uno de los creadores de ficción más prestigiosos del momento, vuelve a sorprendernos con su nuevo proyecto. Pose, la nueva serie que todavía no ha empezado a grabar, contará con un elenco muy especial: tendrá el mayor número de personas transgenero en pantalla, según ha informado la propia cadena FX.

El creador de American Crime Story, una de la series de televisión más exitosas de los últimos tiempos, basada en la historia de casos reales como el caso de O.J. Simpson o el asesinato de Gianni Versace, vuelve a sorprender con un nuevo formato que está a punto de llegar. Basada en el Nueva York de los 80, la serie aborda la vida en las diferentes partes de la ciudad y sus principales hitos, incluida la aparición y crecimiento de la figura de Trump y su repercusión en la ciudad de Nueva York.

Al parecer, el casting ha sido uno de los procesos más largos en la fase de planificacion de la serie, y han pasado 6 meses hasta que el director ha encontrado los actores y actrices adecuada para protagonizarla. El resultado ha sido el elenco con más actores y actrices trans en un mismo reparto jamás visto. MJ Rodriguez, Indya Moore, Dominique Jackson, Hailie Sahar y Angelica Ross son los nombres de estas cinco personas protagonistas y, según informa The Hollywood Reporter, interpretarán a a su vez personajes trans.

Pero la inclusión de las poblaciones trans por parte de Murphy no acaba en el rodaje de la serie. Ryan está inmerso en la co-creación de la serie  junto a Steven Canal, quien es el encargado de escribir los guiones junto Our Lady J y Janet Mock, ambas personas también trans. Silas Howard, director y activista trans, será el productor ejecutivo y la serie trabajará con el objetivo de incluir más directores emergentes de la comunidad trans en su equipo.

Llaman a garantizar Derechos Humanos de mujeres ‘transgénero’


Tomado de: http://www.diariomarca.com.mx/2015/11/llaman-a-garantizar-derechos-humanos-de-mujeres-transgenero/

* Transfobia, homofobia, trans-feminicidios y patologización, tipos de violencia contra estas personas

Oaxaca, Oax.- La activista por los derechos sexuales Luisa Rebeca Garza López denunció que las personas transgénero son invisibilizadas al no existir políticas públicas en la materia, pues, por ejemplo, no se cuenta con un censo para conocer el número de personas ‘trans’ que viven en el estado.

Al participar en los “Diálogos por los derechos humanos de las niñas y mujeres”, organizados por la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca, Garza López dijo que esta situación impide el ejercicio pleno de los derechos de estas personas.

Agregó que esa ausencia de políticas públicas para estas personas facilita que se cometan contra ellas diversos tipos de violencia psicológica y física, como la transfobia, homofobia, trans-feminicidios o feminicidios trans, así como la patologización (culparlas de problemas psicológicos o enfermedad mental).

En vista de esa situación, la activista exigió a las autoridades implementar una iniciativa de ley que incluya el reconocimiento a la identidad transgénero desde la infancia, así como elaborar protocolos que reconozcan y prevean cómo entender las necesidades específicas de las personas trans, especialmente en el aspecto social.

Garza López intervino así en el panel denominado “Derechos humanos de las mujeres transgénero y transexuales”, en el marco de la jornada “Diálogos por los derechos humanos de las niñas y mujeres”, organizada por la Defensoría para promover, entre otros temas, la reflexión sobre las violencias de las que son víctimas las mujeres trans.

En el panel “Derechos humanos de las mujeres transgénero y transexuales” de la jornada de Diálogos participaron asimismo la representante de la asociación civil Conquistando Corazones A. C., Melissa Mijangos Boisjeauneau, y el integrante de la Red Nacional Católica de Jóvenes por el Derecho a Decidir, Jesús Yoshio Morales Ramírez.

Durante su intervención, Mijangos Boisjeauneau refirió las dificultades que viven las personas transgénero, a quienes no sólo se les ha discriminado sino también violentado, pues al acudir a lugares públicos suelen enfrentarse a un rechazo: “muchas veces nos toman como burla, al creer que no somos personas serias, que no valemos y que por lo tanto no tenemos derechos”.

Por ello, instó a las y los servidores públicos a sensibilizarse y capacitarse en el tema, a fin de respetar y reconocer los derechos humanos de las personas transgénero.

Finalmente, el integrante de la Red Nacional de Católicas por el Derecho a Decidir, Yoshio Morales Ramírez, invitó a la ciudadanía y a las y los servidores públicos a generar conciencia y respeto hacia las personas transgénero, a fin de avanzar hacia una sociedad libre de violencia por razones de género.

Rebeca Garza: Largo tránsito hacia la aceptación personal, social y política


Tomado de: http://caracolasfem.blogspot.mx/2015/07/rebeca-garza-largo-transito-hacia-la.html

Discriminación, marginación y segregación algunos de los muchos riesgos en su vida

Luisa Rebeca Garza López es simplemente mujer, pero es una mujer que ha luchado para ser reconocida social y legalmente como tal. Nació niño pero desde siempre supo que era una niña, si jugaba con sus hermanos (todos varones) ella quería ser la mamá. Más tarde recibió recomendaciones sobre su forma de hablar y expresarse y ella no entendía por qué ni supo nunca como cambiar. Era ella y punto.

Si la homosexualidad estuvo patologizada hasta el 2009, la identidad trans sigue clasificada como una enfermedad mental. Eso ha provocado que el proceso legal de rectificación sexo-genérica sea un tortuoso camino, que en algunos casos puede llevar años, en otros meses e increíblemente semanas, pero nunca nada es de un día para otro.

Rebeca Garza da su propia definición y dice que las personas trans son aquellas cuya identidad de género no esta alineada a su identidad socialmente asignada. Trans, añade, etimológicamente significa del otro lado, del otro lado de tu género socialmente asignado.

Las otras y los otros se consideran “normales”, pero apunta que cuando alguien nombra la diferencia generalmente es para generar una superioridad con respecto de un grupo. De ahí que “las otras personas”, llamadas cisgénero o cisexuales,  consideren que ser diferentes es estar enfermo o ser inferior, porque el sistema cultural producto de un sistema patriarcal ubica a reconoce solamente entre hombre o mujer y no da cabida a nada más, un sistema binario muy criticado.

La transexualidad es no sólo un asunto de identidad sexual, también es una identidad política. Tenemos la certeza de ser hombres o mujeres porque así nos percibimos y como cada grupo de personas tenemos necesidades específicas como grupo como las tienen las campesinas, las indígenas…y también compartimos coincidencias entre todas porque somos mujeres, no pertenecemos a otro grupo.

Rebeca Garza confía en que la integración de las mujeres trans como grupo de mujeres sea menos difícil en el futuro ya que habrá una nueva generación que van a crecer con mujeres y hombres trans desde la infancia, como sucede ahora con los gays y lesbianas. Es generacional, apunta y pone como ejemplo el hijo trans de los afamados actores Angelina Jolie y Brad Pitt.

Aunque para muchas mujeres, Garza ha “gozado de los privilegios del patriarcado por haber nacido hombre”, lo cierto es que no ha sido así, señala quien a lo largo de la entrevista muestras los diversos momentos y situaciones de discriminación, marginación, hostigamiento y rechazo que ha sufrido por sentirse diferente, por ser reconocida social y legalmente como una mujer más.

Su padre, médico de profesión, supo que algo hacía diferente a su hijo. Entonces le contó la forma en que son discriminados los gays, porque asumía que su hijo era gay. No tenía ni 10 años cuando encontró en un libro de endocrinología la palabra transexualidad y al leer la breve descripción supo que era la suya. Entendió por qué sus referentes eran figuras femeninas, como Sor Juana Inés de la Cruz o Alfonsina Storni, dice Garza quien transitó a lo largo de su vida entre personalidades de apariencia gay, andróginas y trans.

Recuerda divertida que alguna vez, en un momento de su proceso de transición, las personas pensaron que ella era mujer y que pretendía ser hombre. Lo que sí tuvo claro un día era que no quería borrar su historia ni a la persona que fue antes de asumirse legal y socialmente como Rebeca, nombre que obtuvo de un maestro que la nombró como tal en honor a una de las hijas de Rita Hayworht. Esa, dice, es la verdadera transición, mas allá de las hormonas y cirugías, lo más importante es la autoaceptación y el reconocimiento.

Fue a los 26 años cuando conoció la página web mexicana denominada Disforia de Género, término con el que se patologiza la identidad trans, así conoció la historia de otras mujeres y hombres trans que ya habían demandado al Registro Civil para rectificar sus actas de nacimiento, lo cual implicaba términos costosos y la gran mayoría humillantes por parte de jueces y juezas. Semanas más tarde, conoció al psicoterapeuta sexual David Barrios quien le daría acompañamiento a su proceso de transición.

Lograr el cambio de nombre y sexo en su acta de nacimiento requería de un perito que determinara que la persona tenía disforia de género, en otros países todavía se solicita y en algunos estados de México es un trámite imposible, es decir, se considera que si pides una reasignación sexo es necesario que un “experto diga que estás loquita y como no le podemos arreglar el cerebro, aceptamos que se modifique el cuerpo”.

Hoy, todavía es más común obtener estrógenos que andrógenos en una farmacia, lo cual, apunta está directamente relacionado con lo que la teórica feminista Beatriz Preciado llama el biopoder, el establecimiento de barreras o guardias que impiden el acceso a las terapias de reemplazo hormonal, a las cirugías, pero también que pretenden el control de las mujeres desde sus cuerpos.

Su habitación propia, como sostiene Virginia Woolf, la tuvo cuando entró a trabajar al IFE, lo cual logró mediante un concurso donde ni siquiera la habían visto lo cual le evitó ser discriminada de nueva cuenta al momento de pedir trabajo como ya le había sucedido antes. Además fue ese el escenario de su transición, cuenta como un Consejero Electoral la identificó como mujer siquiera necesidad de mayores explicaciones pero sí hubo necesidad de establecer dentro de la institución un protocolo de transición que se aprobó en 2010, sin duda, apunta que el IFE abrió brecha, porque hay trámites que se deben hacer desde las instituciones sin que tengan que pasar por las legislaturas, pero eso implicaría derrumbar miedos, temores y pisar callos. Lo cierto es que hay una inclusión y la gente entiende.

El cambio físico en su vida insiste es parte de la transición pero lo mas importante es asumir la nueva identidad, no es como lo asume la gente, “ya eres mujer u hombre porque ya te operaste”, pero hay quienes dicen que aunque te operes tus cromosomas son XX o XY, pero lo que no sabe la mayoría de la gente es que hay otras variantes genéticas y muchas podrían llevarse sorpresas si se hicieran estudios sobre sus cromosomas, dice Rebeca Garza. La razón de todo esto es porque determinamos a las mujeres y a los hombres  por sus características físicas, su expresión sexo-genérica y roles que desempeñan en la sociedad, nunca estamos verificando las entre piernas o los cromosomas para hacer estas identificaciones.

“Ese afán chingativo se llama cisexismo” y puede ir desde expresiones como las antes descritas o hasta prohibirte entrar al baño de mujeres o de hombres, según el caso; el cisexismo llega a ser tan grave como el hecho de castigar a una mujer trans recluyéndola en una cárcel de varones y también existen casos de transfeminicidio, cuyos asesinatos suelen ser mucho más violentos y que por lo general se clasifican como crímenes pasionales y no forman parte de alguna estadística sumando a esto la violencia de invisibilización.

En suma, apunta, aquí es donde entran las coincidencias con el feminismo, porque sufrimos la misógina, el cisexismo que equivale al sexismo pero de una forma que se considera falsa o artificial la identidad trans, la mal-generización que es decir “el transexual” a una mujer transexual por ejemplo, la hipersexualidad, la objetivación. Recuerda a otra teórica, Julia Serano, quien plantea que la identidad trans “pareciera que les da derecho a hablar de nuestros genitales”, un tema que se les pregunta a otras personas. Un ejemplo, apunta es cuando les hacen entrevistas y las tomas de video o las fotografías “fundamentales” se realizan cuando se maquillan, voluntaria o involuntariamente lo que quieren mostrar es “cómo tu género es artificial y te construyes a partir del maquillaje, la ropa…”.

El feminismo en su vida ha tenido mucho significado porque apunta que es gracias a esta postura política que se han abierto espacios que les permiten insertarse y generar políticas públicas que les garanticen las mismas oportunidades, como el reconocimiento a la identidad.

El tortuoso camino de los documentos

Luego de que Rebeca Garza obtuvo una sentencia judicial a su favor (expediente 677/11) en el juicio especial de levantamiento de acta por reasignación para la concordancia, sexo-genérica, es decir, que el Estado mexicano la reconocía como mujer de nombre Luisa Rebeca Garza López, inició el tortuoso camino de rectificación de sus documentos al enfrentarse a lo que ella considera eran verdaderos guardianes del patriarcado.

No tuvo mayor problema para la actualización de datos de la Cédula Única de Población ni tampoco con el Registro Federal de Contribuyentes, porque claro paga impuestos, porque la sentencia ordenaba la rectificación tanto del acta de nacimiento como estos dos documentos y los subsecuentes. Incluso su tarjeta de crédito también fue cambiada sin perder su historial crediticio, lo cual ocurrió en tres meses.

Sin embargo, su acta de nacimiento correcta la obtuvo dos años después, puesto que la primera versión no estaba bien ejecutada, y tras una larga aventura en su natal Veracruz, cuando ella residía en Mexicali, Baja California. La sentencia señalaba que la nueva acta debía ser sin anotación al margen y con un nuevo folio. Pero el Registro Civil de Veracruz no lo hizo de esa manera. Ella pensó que no habría problema.

Cuando trató de obtener la renovación del pasaporte con su nueva identidad sexogenérica se enfrentó a “un aparato burocrático cuadrado en la Secretaría de Relaciones Exteriores”. El titular de la delegación de Mexicali tenía como adorno en su oficina una enorme Virgen de Guadalupe y muy poca disposición. Por supuesto le dijeron que no se podía porque tenía anotación al margen y no tenía un nuevo folio.

Rebeca puso una queja ante la Comisión de Derechos Humanos de Baja California, quienes año y medio después le avisaron que la Secretaría de Relaciones Exteriores tenía razón, sin considerar que en ese periodo estuvo imposibilitada de salir del país, negándole su derecho al tránsito. Pero  le enviaron el expediente a la Contraloría veracruzana que en diciembre de 2013 le respondía vía telefónica que le darían seguimiento a su caso. Una sorpresa, dice Rebeca a quien le empezaba a cansar el papeleo y la insensibilidad del funcionariado.

La Contraloría ordenó al Registro Civil acatar la sentencia tal y cómo debía ser sino la jueza sería sancionada, en poco tiempo Luisa Rebeca tenía tras dos años su acta de nacimiento en las manos, enviada por el propio aparato gubernamental veracruzano.

Para enero de 2014, ya residía en Oaxaca, por lo que tramitó su pasaporte en las oficinas de la SRE con su nueva acta. Sin embargo, aunque esperaba que se la otorgaran como al resto de las personas el mismo día, su pasaporte fue entregado cuatro meses después, se trata –explica- de la criminalización de la identidad, pues consideraban necesario analizar mi trámite a pesar de llevar todos los documentos que se le habían originalmente solicitado.

Su acta llegó en enero de 2014 y finalmente el pasaporte lo tramitó en Oaxaca y la respuesta no fue la misma que al resto de la gente, que logra su pasaporte el mismo día que lo solicita.

El pasaporte de Luisa Rebeca fue entregado cuatro meses después. Sin duda, explica es una forma de criminalizar a quienes viven una  su reasignación sexo-genérica, “me dijeron que tenían que analizarlo porque si no después cualquiera que quisiera huir de la justicia se cambiaría de sexo, como si eso fuera pintarme el pelo”.

Finalmente, desde hace año y medio empezó uno de los trámites más importantes, el cambio de nombre y sexo en su título profesional como licenciada en Administración por la Universidad Nacional Autónoma de Nuevo León. Ella se convertiría en la segunda persona en logarlo en el país, aparentemente.

Debo ser paciente, aunque a veces pienso en lo tortuoso que ha sido todo esto, apunta la entrevistada, quien sostiene que su mayor anhelo es lograr el cambio de sus documentos para demostrar que sí es posible así como sensibilizar a las autoridades.

La reasignación sexo-género de Luisa Rebeca Garza López es sin duda un largo proceso que inició por su aceptación, que enfrentó la empatía humana, pero sufrió en carne propia la segregación, las sanciones sociales, el chiste fácil, la burla, el que se hable a sus espaldas, las calificaciones malgenéricas, la invisibilización y todo cuanto en México todavía representa ser diferente.

Por Soledad Jarquin Edgar

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Inclusión y diversidad: alcances de la participación y representación política de las poblaciones marginadas.


VIII FORO DE LA DEMOCRACIA LATINOAMÉRICANA

Inclusión y diversidad: alcances de la participación y representación política de las poblaciones marginadas.

(A partir de la hora 8 aparece esta sesión)

En el ejercicio de reflexionar y debatir sobre el funcionamiento del sistema democrático, pensando en los alcances y las representaciones políticas de las poblaciones históricamente marginadas, es importante tomar en cuenta desde qué posicionamiento personal se realiza esta lectura de la realidad social, es decir, tomar en cuenta qué privilegios son los que nos han permitido llegar a este momento y a este espacio para hablar de inclusión y diversidad y si, efectivamente, las voces de los grupos humanos históricamente excluidos están presentes y si se están siendo escuchadas.

Con el surgimiento y desarrollo de las ciudades y los gobiernos, los límites del concepto original de “ciudadano” se han ido expandiendo a partir del cuestionamiento tanto a la  validez y legitimidad de sus fronteras imaginarias como hacia las autoridades que las demarcaban y que han definido desde lo simbólico, lo social y lo legal quienes son libres y quienes no, quienes tenían raciocinio  y quienes no, quienes eran iguales y a quienes se les asignaría socialmente un lugar de subordinación y “natural” opresión, quienes son normales y “naturales” y a quienes se les relaciona con lo perverso, lo anormal, lo desviado y lo antinatural, quienes son sanos y a quienes se les nombrará con alguna de las múltiples  categorías  socialmente aceptadas de enferma o enfermo, por lo tanto, quienes son ciudadanos y quiénes no.

De esta forma, preguntaría ¿es posible enriquecer la representación política de las poblaciones marginadas manteniendo las mismas narrativas y estructuras sociales, económicas, políticas y legales? Si no es así ¿cuáles estructuras sociales, políticas y económicas mantienen leyes  e instituciones que otorgan mejores oportunidades a ciertos grupos mientras que se excluye directa o indirectamente a otros? ¿Y, finalmente, tendríamos la capacidad de llegar a acuerdos para modificarlas sabiendo que esto puede implicar la renuncia de algunos privilegios de ciertos grupos de población?

Luisa Rebeca Garza López

programa28sept

Trans*: entre lo personal y lo político. Violencias de género y participación política electoral de las personas trans* en México desde 1990 dentro del sistema electoral mexicano» por Rebeca Garza


El libro se puede conseguir aquí.

Escucha Luisa Rebeca Garza nos presenta su libro: “Trans entre lo personal y lo político: Violencia de género y participación política y electoral de las personas trans en México” en W Radio México

Las violencias de género que vivimos las personas trans suelen ser invisibilizadas en los discursos, los diagnósticos así como en las forma en que se construyen marcos jurídicos, normativos  e institucionales para propiciar espacios  y vidas libres de violencias.

En este trabajo se hace un ejercicio de visibilización al conceptualizar y dar nombre a las diferentes formas de violencia que vivimos las personas trans para, posteriormente reflexionar cómo estas formas de violencias están presentes dentro del sistema electoral mexicano y los medios masivos de comunicación, con el objeto de que las instituciones que le conforman –partidos políticos y autoridades electorales administrativas y jurisdiccionales- nos interpelen como ciudadanas y ciudadanos con los mismos derechos, no sólo de jure sino también de facto, especialmente en los contextos actuales de omisión legislativa de parte de los Congresos Federal y locales que, a excepción de la Ciudad de México, se niegan a reconocer en las leyes, el derecho al libre desarrollo de la personalidad que tenemos las personas trans, como el reconocimiento a nuestra identidad como puerta de acceso al ejercicio de otros derechos fundamentales.

La consolidación del sistema democrático mexicano no puede continuar avanzando sin reconocer que existimos grupos de personas que históricamente seguimos siendo invisibilizadas, violentadas y revictimizadas simbólica, social e, incluso, legalmente por las propias instituciones de nuestro sistema democrático mexicano.

INTRODUCCIÓN

En este trabajo, se ha pretendido poner en el centro y bajo la luz una de las corposubjetividades, aún hoy en día consideradas por muchas personas, como abyectas: las personas trans*.[1]

Ese lugar abyecto en el que somos ubicadas las personas trans* nos vuelven ininteligibles subjetiva, social y políticamente.

Por lo tanto, este trabajo pretende proporcionar elementos que abonen a su inteligiblidad repasando dos aspectos:

Que las corposubjetividades trans* y no trans*, todas, son socialmente construidas. Que no existe una identidad o un cuerpo que sea producto de la naturaleza, por lo tanto, deben ser leídos y posicionados en sus contextos sociales e históricos. Que dentro de esta construcción operan cotidianamente lógicas que buscan dar orden por medio de la clasificación y jerarquización a través de reglas que subordinan y excluyen para dar materialidad al cuerpo individual y colectivo (entre ellos las ideas de ciudadanía y Estado-Nación).

Que en este orden subjetivo, social y político participan diferentes formas de violencia que legitiman y perpetúan la exclusión de unos cuerpos con respecto de otros.

Se ha puesto especial atención en cómo participan en el ejercicio de la política y, por lo tanto, del poder las  tensiones entre las políticas de identidad de asimilación y de resistencia.

Como un ejercicio de visibilización se ha realizado una revisión histórica del surgimiento de las identidades trans* en sus dos narrativas principales: la identidad transexual y las identidades transgénero en un nivel general. Así como los riesgos de mantener fronteras entre las identidades travesti, transexual y transgénero.

Posteriormente, en la lógica de lo que “no se nombra no existe” se proponen una serie de conceptualizaciones de formas de violencia de género que padecemos las personas trans*. Daremos nombre a formas de violencias de género que ya existen, pero que son socialmente aceptadas, porque la única forma de erradicarlas es a partir de su reconocimiento. Estas formas de violencias, pueden presentarse en todos los contextos, por lo que el político-electoral no está exento sino que también tiene una participación importante en el grado de democratización de nuestra forma de gobierno y en la manera de vivir la democracia.

De esta forma, se reflexiona también sobre la importancia de reconocer que gran parte del ejercicio democrático ha sido androcéntrico y que, si el horizonte del ideal democrático es que todas las personas puedan ejercer efectivamente sus derechos políticos, es imperante que los trabajos alrededor de una mejora en la calidad de la ciudadanía reconozcan la verdadera protección y ejercicio de todos los derechos humanos. Es decir, la importancia de transitar de una ciudadanía minimalista a una integral requiere re-pensar a quienes siguen permaneciendo fuera del ejercicio de sus derechos fundamentales, entre estos grupos las personas trans*.

Por lo tanto, en la siguiente mitad del trabajo se ha buscado hacer un bosquejo muy general sobre la participación política de las personas trans* en México de 1990 hasta 2016, a partir de los siguientes cuestionamientos: ¿Las personas trans* son vistas y reconocidas por el sistema electoral mexicano, entendido en este apartado como partidos políticos y autoridades electorales administrativas y jurisdiccionales? ¿Existimos en sus registros históricos? ¿Existen acciones o políticas que se hayan realizado para garantizar nuestros ejercicios político-electorales?

Asimismo, se buscó recuperar la percepción de las personas trans* que han tenido experiencias en el ejercicio de sus derechos político-electorales ya sea como militantes o como personas candidatas. Ocho personas  trans* de diferentes partes del país participaron en una encuesta en donde compartieron sus percepciones sobre las diferentes formas de violencia conceptualizadas en su relación con los partidos políticos, con las autoridades electorales administrativas y jurisdiccionales y los medios de comunicación.

Si bien, la muestra no es representativa ni los resultados son concluyentes se propone como un primer ejercicio para medir percepciones de violencias de género hacia las personas trans* por parte del sistema electoral mexicano. Los resultados abren la ventana para profundizar más sobres estas formas de violencias de género en éste y otros contextos.

Y, con el objeto de profundizar un poco más en la forma en que las personas trans* ejercen sus derechos políticos-electorales, se presentan dos entrevistas a dos mujeres trans* que fueron candidatas en procesos electorales locales de 2016: Jakelyne Barrientos, como candidata a una diputación local en el estado de Chihuahua y Rubí Suárez Araujo, candidata a regidora por el ayuntamiento de Guanajuato, actualmente en funciones. Es importante reconocer las contribuciones históricas de cada una puesto que Barrientos ha sido la primera candidata trans*  en Chihuahua mientras que Suárez no sólo ha tenido ese mismo logro histórico al ser candidata en el estado de Guanajuato sino que también se convirtió en la primera en ejercer el cargo, mismo que actualmente desempeña.

Como epílogo se recuperan, adicionalmente a las historias de Barrientos y Suárez,  breves historias de quienes han sido pioneras en la lucha por la participación política de las personas trans*: Amaranta Gómez Regalado, primera candidata muxe en la historia de México; Diana Bayardo, primera candidata trans* en el Estado de México; Samantha Fonseca, primera candidata trans* en la Ciudad de México; y Alondra Hernández, primera candidata trans* en Jalisco. Y, como una forma de visibilizar otras historias por el ejercicio de los derechos políticos electorales se presentan también las historias de Silvia Susana Jácome García y Diana Sánchez Barrios, la propuesta inconclusa y la lucha aún vigente por una candidatura, respectivamente.

El epílogo busca ser un primer ejercicio para recuperar las historias de personas trans* que han tenido el coraje y el valor de luchar por el ejercicio de derechos políticos en contextos violentos que no sólo nos sigue excluyendo sino que también  ha borrado sus aportaciones. Sus logros son tan importantes como en su tiempo lo fueron los del Hermila Galindo, Elvia Carrillo Puerto, Aurora Jiménez, entre otras.

Seguramente existen otros nombres y otras historias dignas de ser recuperadas, y también estoy segura que cada historia requiere mayores líneas por lo que este trabajo no espera ser ni exhaustivo ni final sino al contrario, desea poner en el centro y bajo la luz de los partidos políticos, las autoridades electorales la historia de quienes hemos sido silenciadas e invitar a otras personas –incluida la academia- a profundizar en sus vidas y en las formas de violencias que coexisten en el entorno social y político.

Finalmente, este trabajo propone que el reto de los sistemas democráticos modernos consiste en cuestionar periódicamente ¿quiénes siguen sin interpelación de parte del Estado? ¿quiénes aún siguen siendo ininteligibles dentro de las políticas que buscan generar mayores índices de bienestar e igualdad?

Por lo tanto, el desafío consiste en mirar no sólo hacia el centro sino a la periferia y hacia los límites de lo que consideramos válido y normal y que da materia a conceptos como ciudadanía. Es en esa frontera donde las mujeres, las personas indígenas y afrodescendientes han luchado por años y en la que, actualmente, nos ubican y desde la que luchamos las personas trans* y las personas migrantes, por ejemplo.

La búsqueda por la igualdad exige mirar hacia esas fronteras imaginarias  que legitiman la exclusión de un grupo de personas y, por supuesto, cuestionarlas.  Este trabajo invita a repensar y cuestionar la neutralidad  jurídica y política del sistema electoral mexicano hacia las personas trans*, invita a visibilizar las violencias de género que actualmente son socialmente aceptadas y jurídicamente legales y a reflexionar cómo nuestro sistema puede, efectivamente, ser democrático mientras se sigue excluyendo a diferentes grupos humanos en la lucha política por el ejercicio del poder.

Luisa Rebeca Garza López

[1] Para este trabajo se usará el apócope “trans*” como un concepto paragüas para abarcar aquellas identidades sexo-genéricas que no necesariamente se ubican dentro del binario hombre-mujer independientemente de la presencia o ausencia de los procesos quirúrgicos, hormonales e incluso legales que afirmen dicha identidad autopercibida. De igual forma, el asterisco (*) tiene el significado de dejar abierto este concepto para abarcar otras expresiones de pueblos originarios, locales y/o emergentes como aquellas que tienen fuertes intersecciones étnicas como las identidades muxe del Istmo o biza’ah de Teotitlán del Valle, ambas en Oaxaca, así como las adscripciones identitarias no asimilables a las ideas convencionales de masculinidad o feminidad. Si bien, el concepto transgénero o transexual tiene un origen moderno reciente y muchas personas muxe o biza’ah no se identifican con este concepto también es cierto que, producto de los efectos de la globalización, empieza a ser visible la emergencia de nuevas generaciones, principalmente muxe, con un discurso identitario transgénero o transexual. En ese sentido, el apócope trans* pretender ser un concepto abierto, amplio y fluido, y no limitativo, consciente de que los procesos sexo-genéricos de construcción identitaria son dinámicos y sujetos a complejos procesos históricos y socioculturales, tanto locales como globalizados. Esta propuesta es recuperada de los trabajos de Alba Pons Rabasa, de quien agradezco la sugerencia, quien a su vez lo retomó de Mauro Cabral  (Pons Rabasa y Garosi, Trans 2016). Por lo anterior, las observaciones o comentarios personales se harán en números al pie de página y no mediante asteriscos para no confundir a la persona lectora.

(D) Derechos de Autora en trámite. (Actualización: ¡ya están tramitados !)