Informe: Hombres y Mujeres de México 2018 de @INEGI_INFORMA


cedoc.inmujeres.gob.mx/documentos_download/MHM_2018.pdf

“Indicadores relevantes que describen la situación actual de mujeres y hombres en distintos ámbitos de la vida nacional, tal y como se ha realizado durante 21 años desde la primera publicación en 1997.”

Entrevista a Rubí Suárez Araujo, 1a regidora #trans de México y Latinoamérica


La página de facebook denominada Secretaría Nacional de la Diversidad Sexual del PRD presentó esta entrevista a Rubí Suárez, primera regidora #trans de México y America Latina en 2016 por el municipio de Guanajuato.

Del libro “TRANS*: ENTRE LO PERSONAL Y LO POLÍTICO. Violencias de género y participación política electoral de las personas trans* en México 1990-2016 dentro del sistema electoral mexicano” se recuperan los siguientes fragmentos:

Acta de la sesión ordinaria número 12 del Honorable Ayuntamiento de Guanajuato Capital, trienio 2015-2018, celebrada a partir de las 12:00 horas (doce horas) del día 10 (diez) del mes de marzo de 2016 (dos mil dieciséis), en el Salón Cabildos de esta Presidencia Municipal.

Inmediatamente después de la toma de protesta, Rubí Suárez Araujo hace un pronunciamiento donde se destacan dos aspectos:

En primer lugar, está consciente de la importancia histórica que tiene su toma de protesta:

“Soy orgullosamente el primer integrante de un cabildo, aceptado en mis preferencias sexuales y representante de la comunidad lésbico-gay, convirtiéndose esto en un parteaguas en la vida política y social del Estado de Guanajuato; debido a esto, los invito a que rompamos los tabúes y nos enfoquemos en el trabajo que como miembros del Ayuntamiento debemos de realizar diariamente por los ciudadanos” y “Quiero decirles que al asumir el cargo como primer regidor transgénero aceptado como tal, sin disfrazar mis preferencias, no tiene precedentes en la historia política de nuestro Estado de Guanajuato. Acabemos con especulaciones, dejemos atrás la hipocresía; somos seres humanos con derechos y obligaciones. Agradezco a mi madre, a mi familia y a esta valiosísima sociedad capitalina. Expreso mi más profundo y sincero agradecimiento a quienes me invitaron a participar en política, y que están conmigo en todo momento. Muchas gracias por su invaluable apoyo”.

En segundo lugar, solicita se dirijan hacia ella como Rubí:

“quiero comentar que soy una chica transgénero y como tal, ahorita pasé a saludar y darle las gracias a cada uno y muchos de Ustedes me dijeron bienvenido. Mi nombre es (Nombre registral) Suárez Araujo, así estoy registrado, pero soy una chica transgénero y por lo tanto, me gustaría que me llamaran Rubí”.

Ante esa petición, el presidente municipal Edgar Castro Cerillo reconoce que si bien ya se hizo la toma de protesta solicita lo siguiente:

“en atención a su solicitud y petición, se hará extensivo, para lo cual yo les pediría un punto de acuerdo para que los integrantes de este Órgano de Gobierno, nos conduzcamos con respeto en atención a la solicitud que bien acaba de plantear en los términos expuestos para que sea de esta manera en que nos conduzcamos de acuerdo a lo expresado por la Regidora Rubí. Para lo cual le solicito señor Secretario, tomar la votación a los integrantes del Honorable Ayuntamiento, en base a la propuesta solicitada por la Regidora integrante de este Órgano Colegiado”.

El Secretario del Ayuntamiento sometió a votación la solicitud de la siguiente forma:

“Consulto a los miembros de este Ayuntamiento si es de aprobarse el punto de acuerdo que formula el señor Presidente Municipal a solicitud del C. (Nombre registral) Suárez Araujo, en la que se propone que para los efectos y trámites que deban realizarse al interior de este Cabildo, pueda ser llamado también Rubí a los efectos legales que correspondan, conservando los términos de la designación realizada por el Órgano Electoral, por lo que si están por su afirmativa, sírvanse manifestarlo levantando la mano, a efecto de tomar la votación correspondiente. Señor Presidente, el punto de acuerdo ha sido aprobado por unanimidad de votos.”

Más adelante, hay una intervención de Silvia Rocha Miranda, regidora, quien por una parte reconoce la importancia de la toma de protesta:

“Celebro la apertura y madurez democrática con la que el PRD se ha conducido para facilitar el acceso al poder a un representante transgénero” y “el Honorable Ayuntamiento de Guanajuato, como institución, pasará a la historia por hacer valer ese respeto a los derechos humanos de los transgénero”.

También reconoce la importancia de la igualdad y la inclusión para fortalecer la democracia participativa:

“el hecho nos pone a prueba a quienes hoy participamos en este Honorable Ayuntamiento. Convoco desde esta tribuna a llevar a la práctica y a hacer realidad lo que proponen los discursos: apertura, respeto, igualdad de oportunidades, no discriminación”.

Y también, hay una lectura en el caso de Rubí Suárez como parte de las políticas públicas para una vida libre de violencia hacia las mujeres:

“reconocemos nuestro compromiso con la mujer, el compromiso del PRD para impulsar las políticas públicas a favor de una vida sin violencia para las mujeres, ese es también el compromiso de sus tres Regidores”, “en la medida que respetamos las garantías individuales, en su ejercicio de paridad, de equidad entre hombres y mujeres, en esa medida habremos dado un gran paso, un paso histórico en el Estado de Guanajuato, en el campo fértil del respeto a los derechos humanos”.

Pero por otra parte, en sus intervenciones malgeneriza y desgeneriza a Rubí Suárez Araujo y ante la petición crea una suerte de nombre “compuesto” (una variante de trans-copiado facsimilar) al referirse hacia ella, que es a lo que Suárez Araujo se refiere que no sabían cómo referirse hacia ella y tuvo que realizar un trabajo de concientización, por ejemplo:

“Saludo con respeto y afecto a nuestro compañero (Nombre registral) Suárez Araujo, “Rubí”. Bienvenido a éste Cuerpo Edilicio y al grupo de Regidores del PRD”, “Quiero a nombre de mis dos compañeros, el Regidor Julio Ortiz Vázquez y de (Nombre registral) Suárez Araujo, “Rubí”, dejar clara nuestra postura en torno a la realidad social y política que nos ocupa”, “A partir de este día, el Regidor Suplente (Nombre registral) Suárez Araujo, “Rubí”, viene a sustituirlo por licencia, como lo establece la Ley”, “Reconocemos la decisión que tuvo el Honorable Ayuntamiento, al votar el llamado de (Nombre registral) Suárez Araujo “Rubí”, por unanimidad.”

Acta de la sesión ordinaria No. 13 del H. Ayuntamiento de Guanajuato Capital, trienio 2015-2018, celebrada a partir de las 12:30 horas (doce horas con treinta minutos) del día 30 (treinta) del mes de marzo de 2016 (dos mil dieciséis), en el Salón Cabildos de esta Presidencia Municipal.

Antes del desahogo del punto, el presidente municipal Edgar Castro Cerillo le cede la palabra a Rubí Suárez Araujo quien señala lo siguiente:

“Quiero comentar que en el anterior punto de acuerdo que solicité, a efecto de que al interior del Honorable Ayuntamiento se me llamara Rubí en lo interno, y por supuesto que en términos legales como (Nombre registral). De esa forma pedí que se acordara. En documentación que se me ha hecho llegar de diferentes instituciones, sigue apareciendo mi nombre como (Nombre registral) y entre paréntesis o entre comillas, aparece Rubí. Aclaro que Rubí no es un apodo el cual yo me haya querido poner, por lo que solicito señor Presidente, se ponga a consideración del Pleno, para que se asiente y se respeten los términos del acuerdo.”

Después intervino el presidente municipal Edgar Castro Cerillo quien dijo:

“Como Usted lo acaba de señalar, es un acuerdo que debe de respetarse al cien por ciento en todas y cada una de sus partes como fue acordado por este Honorable Ayuntamiento, toda vez que en su calidad de Regidora solicitó ante este Órgano Colegiado y Órgano Máximo, que nos condujéramos de esa forma para con usted. Para ello nuevamente exhorto a la Secretaría del Honorable Ayuntamiento, así como a todas las áreas, cumplir cabalmente este acuerdo que no solamente obliga a la Presidencia Municipal, sino que se extiende a este Cuerpo Colegiado que se ha manifestado respetuoso, responsable frente a un acuerdo que se tomó en días pasados, con mucho gusto Regidora, así se hará”.

Posteriormente, hay una intervención de la regidora Iovana de los Ángeles Rocha Cano, cuya lectura refleja el proceso de concientización que vivieron las personas integrantes del Cabildo con la incorporación de Rubí Suárez Araujo en donde reflexiona la importancia de la capacitación y cuestiona prácticas que puedan resultar excluyentes asimismo desaparece del lenguaje la malgenerización, la desgenerización y el uso de un nombre compuesto como el mencionado en la sesión anterior:

“Sumándome a lo que comenta mi compañera Rubí y hacer extensiva la invitación a mis compañeras y compañeros iniciando por supuesto por mí, y cuando fuera el caso, buscar la asesoría adecuada para actuar conforme al acuerdo que tomamos cuando llegó nuestra compañera, pudieran ser válidas algunas dudas en torno a algo que pareciera muy novedoso en nuestra ciudad y en esta integración de gobierno, pero las dudas se resuelven atendiéndolas con atingencia, estas oportunidades que tenemos de profesionalizarnos como un gobierno incluyente, no solamente en la parte documental, ni en la parte de nuestro lenguaje, en la parte de nuestras prácticas y en la parte de nuestros protocolos de las simples actuaciones en las direcciones, por eso la invitación para todas, para todos, insisto, e incluyo, para buscar la asesoría pertinente y no incurrir de ninguna manera, en faltar al voto aprobado, pero sobre todo, en faltar a la legalidad y a lo que es tu derecho”.

Rebeca Garza

@Rivka_Azatl

Los sistemas sexo/género en distintas sociedades: modelos analógicos y digitales de Águeda Gómez Juárez


www.dropbox.com/s/ytsp30xp53d31m3/09 los sistemas sexo_género en distintas sociedades_ modelos analógicos y digitales (1).pdf

Resumen

Este artículo pretende dar a conocer las diversas «culturas sexuales» en diferentes sociedades, su or- den sociosexual y su sistemas sexo/género, con el fin de agruparlas, para su mejor comprensión, en dos grandes grupos: los sistemas digitales (socieda- des más rígidas) y los sistemas analógicos (socieda- des más flexibles). Si es cierto que existen múltiples ideologías sexuales que «naturalizan» diversas for- mas de entender lo masculino y lo femenino, la ho- mosexualidad y la heterosexualidad, entre otras co- sas (Mead, 1972, 2006), se puede concluir que el «dominio masculino», la heteronormatividad y el mo- delo dual sexo/género, no son realidades universa- les, sino que son propias de estructuras sexo/género concretas.

Águeda Gómez Suárez Universidad de Vigo agueda@uvigo.es

Keywords: Gender identity, Ethnicity, Heterosexuality, Homosexuality, Sexual culture, Frame analysis.

ABSTRACT

This paper deals with the various «sexual cultures» in different societies, their socio-sexual order and their sex/gender systems. For a better understanding they are classified into two main groups: digital systems (more rigid societies) and analogical systems (more flexible societies). If it is true that there are multiple sexual ideologies that «naturalize» different ways of understanding the masculine and the feminine, homosexuality and heterosexuality, among other things (Mead, 1972, 2006), it can be concluded that the «masculine domain», heteronormativity and the dual sex/gender model are not universal realities, but are characteristic of concrete sex/gender structures.

Sobre el recorte presupuestario a @INEMexico y la danza de los millones de la austeridad republicana


Cada tres años el IFE /INE ha recibido reformas electorales que le han incrementado sus atribuciones y sus facultades. Desde 2012 y a la fecha han sido más de 100 nuevas atribuciones y exigencias derivadas de cada conflicto electoral. Sin embargo, especialmente producto del conflicto electoral de 2006 al IFE/INE se le han recriminado sus presupuestos y se le han aplicado recortes.

La principal queja es que tenemos elecciones caras. Y es verdad, en parte. Mucho de los candados de seguridad de cómo organizamos las elecciones son producto de la desconfianza ciudadana, histórica y en muchos casos justificada por prácticas heredadas y que continúan no solo en el imaginario colectivo sino que siguen siendo prácticas que TODOS los partidos y casi todas las candidaturas independientes han demostrado incluso en esta última elección (con la excepción honrosa de Marichuy y Kumamoto entre quienes recuerdo).

El IFE/INE realiza cada año que publica su presupuesto un ejercicio para informar que una gran parte del presupuesto se va a los partidos políticos y otro a la entrega de credencial de elector.

En el primer caso, el INE solo la aplica la fórmula. No la determina ni la construye. Está en la ley y se calcula a partir del total de personas en el padrón electoral por el salario mínimo (recuerden que acaban de aprobar un incremento importante al salario mínimo). También recuerden que el padrón electoral siempre va en aumento. Por lo tanto, la fórmula de financiamiento SIEMPRE tenderá a la alza. Creo que nadie se opondría a tener elecciones mas baratas y que ese recurso se use en proyectos sociales como mejorar la educación, las condiciones de igualdad, el acceso a la salud, entre otros. Por lo tanto, ¿Por que antes ningún partido político ni ahora que MORENA tiene mayoría en el Congreso no se impulsa una reforma sobre este tema que además de generar ahorros se apegaría al discurso de austeridad Republicana?

Este tema no es nuevo. Pedro Kumamoto ya lo propuso para Jalisco de tal forma que el financiamiento sea a partir de la votación recibida pero se pueden explorar fórmulas que en vez de otorgar dinero sin cuentas a los partidos se generen incentivos para que efectivamente se conviertan en entes de interés público y se sumen a fortalecer nuestra cultura democrática.

¿Cuántos partidos políticos incluyendo MORENA tendrán la disposición de democratizar su vida interna desde la transparencia de cómo ejercerán sus recursos y asignarán plazas al interior de forma paritaria y con medidas de nivelación para grupos históricamente vulnerados hasta la publicación de sus procesos de toma de decisiones para renovar sus dirigencias mediante el voto libre y secreto ?

La danza de los millones de la austeridad republicana inicia con el recorte de recursos de partidas que no se consideran proritarias para su reasignación a otras prioridades; continúa con la publicación de los proyectos que se impulsarán y los indicadores objetivos, claros y medibles para dar seguimiento al ejercicio eficaz y eficiente de estos recursos mediante informes periódicos y necesariamente debe terminar con 100% de transparencia pública y un firme e irrenunciable compromiso por la rendición de cuentas de tal forma que la clasificación de información “temporalmente” reservada sea en verdad la excepción y no la regla. ¿Hemos escuchado estos compromisos relacionados con la austeridad republicana? Sino se transita por una vía por una austeridad con transparencia en toma de decisiones y rendición de cuentas en el mejor de los casos se ejercerán los recursos sin seguimiento ni evaluación y seguiremos improvisando políticas públicas; en el peor, se puede generar condiciones para que la corrupción y las redes de compra del voto se renueven y sofistiquen para continuar con las viejas prácticas -pulidas- para que surjan otros liderazgos políticos locales principalmente a costa del lucro de la pobreza y exclusión que ya se encuentra en niveles terribles y heredados de los anteriores gobiernos.

El IFE/INE ha resuelto la contradicción de más atribuciones con menos presupuesto a partir de invertir en tecnologías y la selección y capacitación de forma permanente a todo su personal para ser más eficientes y efectivos, es decir, hacer más con menos recursos. Nuestro sistema de evaluación es un ejemplo de ello.

El IFE/INE también lo ha resuelto reciclando gran parte de su material desde urnas, mamparas, marcadoras de credencial, calculadoras que se llegan a recuperar, tintas indelebles y hasta las urnas de la Consulta Infantil por poner unos ejemplos. Se diseñan materiales que sean ecológicamente sustentables y sirvan para varias elecciones.

Lamentablemente la carrera de organizar elecciones es una carrera contra el tiempo: el recurso más escaso. Por más atribuciones que se nos asignen el día solo tiene 24 hrs y organizar elecciones, una fecha fatal. ¿Cómo lo ha resuelto el IFE/INE? Con la contratación de un ejército de personas ciudadanas que ingresan de forma temporal a realizar actividades de supervisión y capacitación electoral; de captura de información y verificación de dicha información en campo; incluso se apoya económicamente a millones de personas funcionarias de casilla por su tiempo el día de la jornada electoral.

Seguramente el INE aún tiene grandes áreas de oportunidad para seguir haciendo más con menos. Pienso que el tema de asesores y asesoras del Consejo General puede abrirse a la meritocracia, la paridad de género y sobre todo a un proceso de selección transparente y público; pienso en la urgente necesidad de personal de 332 órganos desconcentrados donde se instrumentan todas las decisiones y acuerdos del Consejo y la Junta General así como sus Direcciones y pienso en la urgente necesidad de basificar a una gran cantidad de compañeras y compañeras de la rama administrativa con honorarios eventuales permanentes por años y que esto les impide acceder a derechos sociales.

Por lo tanto, la austeridad republicana debe escuchar TODAS las voces para que se tomen las mejores decisiones para Todas las personas. ¿Es complejo? Efectivamente y para eso tenemos un sistema de pesos y contrapesos que también es perfectible pero es mejor modificar las reglas siempre con el acompañamiento de la sociedad civil organizada y los pueblos originarios respetando las reglas del juego que caer en el error histórico de pensar que se posee la verdad infalible y por ello debe ser impuesta porque esto nunca ha dejado buenos resultados ni mucho menos permanentes.

Rebeca Garza

@Rivka_Azatl

La construcción del estigma como límite a los derechos sociales de las personas #trans desde una perspectiva internacional de Eduardo Arrubia y Mariana Brocca


RESUMEN La igualdad formal constituye una reivindicación necesaria para lograr el reconocimiento estatal de las personas LGBTI. Sin embargo, puede advertirse que más allá de las normas jurídicas existe una plataforma fáctica de desigualdad en la que se construye el estigma, al punto de impedir el goce efectivo de derechos sociales como la educación y la salud, entre otros. En este orden, los Principios de Yogyakarta sobre la aplicación de la legislación internacional de derechos humanos en relación con la orientación sexual y la identidad de género ilustran las expectativas de satisfacción de derechos de este colectivo. Es por ello que puede advertirse respecto a personas trans, a través de casos y documentos oficiales que han surgido en el último año en distintos países, que estos principios han cobrado mayor virtualidad. Así, el material analizado en este trabajo refleja que el estigma contra la diversidad sexual se construye en el ámbito más inmediato de la cotidianidad, lo cual exige que el respeto hacia los derechos de este grupo debe comenzar en los niveles próximos de los derechos domésticos por medio de políticas públicas con enfoque de derechos.

ANUARIO

DE DERECHOS HUMANOS

NÚM. 13 (2017) • PÁGS. 87-96 • DOI 10.5354/0718-2279.2017.46891 RECIBIDO: 12/3/2017 • APROBADO: 14/6/2017

internacional

La construcción del estigma como límite a los derechos sociales de las personas trans desde una perspectiva internacional

Stigma construction as a boundary to transgender people’s social rights from an international approach

Eduardo Arrubia y Mariana Brocca

Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires, Argentina

RESUMEN La igualdad formal constituye una reivindicación necesaria para lograr el reconocimiento estatal de las personas LGBTI. Sin embargo, puede advertirse que más allá de las normas jurídicas existe una plataforma fáctica de desigualdad en la que se construye el estigma, al punto de impedir el goce efectivo de derechos sociales como la educación y la salud, entre otros. En este orden, los Principios de Yogyakarta sobre la aplicación de la legislación internacional de derechos humanos en relación con la orientación sexual y la identidad de género ilustran las expectativas de satisfacción de derechos de este colectivo. Es por ello que puede advertirse respecto a personas trans, a través de casos y documentos oficiales que han surgido en el último año en distintos países, que estos principios han cobrado mayor virtualidad. Así, el material analizado en este trabajo refleja que el estigma contra la diversidad sexual se construye en el ámbito más inmediato de la cotidianidad, lo cual exige que el respeto hacia los derechos de este grupo debe comenzar en los niveles próximos de los derechos domésticos por medio de políticas públicas con enfoque de derechos.

PALABRAS CLAVE Personas trans, LGBTI, Discriminación, DESC.

ABSTRACT Formal equality constitutes a paramount vindication in order to achieve the state acknowledgment of LGBTI people. However, it can be observed that there is a factual platform of inequality beyond juridical norms, whereby stigma is constructed so as to impede the effective enjoyment of social rights such as education and health, among others. In this sense, the Yogyakarta Principles on the Application of Interna- tional Human Rights Law in relation to Sexual Orientation and Gender Identity illus- trate the expectations of compliance with this group’s rights. Therefore, it can be noticed

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that these principles have attained major fulfilment throughout cases and official papers, which have emerged in different countries over last year. Then, the material analysed in this essay reflects that the stigma against sexual diversity is constructed in the immedi- ate scope of daily life. This demands that the respect towards LGBTI people’s rights shall begin from the closest levels of domestic laws based on public policies designed with a human rights approach.

KEYWORDS Transgender people, LGBTI, discrimination, ESCR. Introducción

La indagación acerca de los derechos sociales de las personas trans supone de ante- mano la afirmación lógica de que existe otra categoría de derechos humanos que no serían «sociales». Al respecto, debemos dejar en claro que si bien no compartimos la clasificación generacional de los derechos, menos aún cuando es utilizada para negar la exigibilidad de los llamados derechos económicos, sociales y culturales (DESC), reconocemos que dicha rotulación tiene cierto valor heurístico, es decir, explicativo (Abramovich y Courtis, 2002: 27), que adquiere utilidad a los efectos de individua- lizar y narrar las experiencias de vulnerabilidad de este colectivo. En este sentido, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha advertido que las personas LGBTI y en especial las personas trans enfrentan un ciclo de exclusión y pobreza que profundiza la exposición cotidiana a situaciones de violencia (CIDH, 2015: 217). En un esquema en que la igualdad formal en términos de derechos civi- les (por ejemplo, derecho al matrimonio, a la filiación, a la identidad de género, a la vida privada, etcétera) aparece como una reivindicación necesaria para lograr el reconocimiento estatal, la heterogeneidad de las vivencias particulares evidencia que la desigualdad material atraviesa a este colectivo en cuanto a la salud y la educación, entre otros de los derechos económicos, sociales y culturales. Existe una heteronor- matividad cultural que determina y disciplina a las personas al punto de definir el goce efectivo de derechos o la privación de ellos.

En este orden de ideas, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) ha sostenido que a la hora de interpretar el sentido de la expresión «otra con- dición social», propia del artículo 1.1 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos (CADH), corresponde escoger la alternativa hermenéutica más favorable a la tutela de los derechos de la persona humana, conforme a la aplicación del principio pro persona1 Por eso, en la misma ocasión este tribunal internacional ha reconocido que los derechos relativos a la diversidad sexual están amparados por la norma cita-

1. Sentencia de fondo, reparaciones y costas del caso Atala Riffo y niñas contra Chile, Corte IDH, Serie C núm. 239, 24 de febrero de 2012, foja 84.

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da2. Para esto, se ha hecho expresa referencia a las resoluciones que la Asamblea Ge- neral de la Organización de los Estados Americanos ha adoptado, como así también a la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos que en el mismo sentido ha incluido a la orientación sexual en el marco normativo del artículo 14 del Convenio Europeo de Derechos Humanos. Con idéntico alcance ha sido interpre- tada la expresión análoga contenida en el artículo 2 de la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño, dentro de la cual el Comité de control de este instru- mento ha establecido que la orientación sexual se encuentre vedada como motivo de discriminación (Comité de los Derechos del Niño, 2003: párrafo 6).

Entonces, tal como ha quedado dicho, estos despliegues del derecho internacional evidencian avances trascendentes en cuanto a la tutela del colectivo de la diversidad sexual. Sin embargo, surge el interrogante de cuál es el estado de situación de los derechos sociales de las minorías sexuales más allá de estos desarrollos. Para analizar el problema, nos limitamos al análisis del derecho a la educación y del derecho a la salud de personas trans, sin pretender agotar con ellos el universo de los derechos económicos, sociales y culturales. Tomamos el universo de personas trans porque consideramos que es prudente desplazar la mirada del reconocimiento anclado en la identidad en términos de pertenencia al grupo LGBTI, para pensarlo en clave de estatus individual de cada miembro del colectivo en tanto participante de la interac- ción social (Fraser, 2000: 61). Con esta finalidad, abordaremos casos judiciales que han trascendido en el último año en países de Latinoamérica, los que sumados a otros documentos oficiales en la materia vienen demostrando la operatividad de los Principios de Yogyakarta sobre la aplicación de la legislación internacional de dere- chos humanos en relación con la orientación sexual y la identidad de género. De esta manera, asumimos el objetivo de dar visibilidad a la problemática trans mediante el análisis de la jurisprudencia aquí citada.

La identidad de género en la educación

En relación con el derecho a la educación, debe reconocerse ante todo que éste cons- tituye un multiplicador, es decir, su goce efectivo aumenta el disfrute de todos los derechos y libertades en general (Tomasevski, 2003: 11). El proceso educativo apa- rece regulado desde la normativa internacional no sólo como mero derecho, sino también en relación con el rol que los derechos humanos conllevan en la educación y en su vinculación como contenido de la enseñanza (Tomasevski, 2003: 12). Por lo tanto, en el marco del paradigma de los derechos humanos, la educación ya no puede fundamentarse únicamente en una racionalidad técnica que verse sobre parámetros de cientificidad, sino que además debe necesariamente incorporar un enfoque de

2. Atala Riffo y niñas contra Chile, foja 91.

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racionalidad práctica (Hevia, 2006: 73). Esto implica pensar la educación no sólo en términos de contenidos duros, sino a través de los valores inherentes a la humanidad misma, a la aceptación y el respeto por el prójimo. En este sentido, los Principios de Yogyakarta antedichos resultan ilustrativos, ya que establecen la protección de la igualdad de condiciones en cuanto al acceso de los estudiantes al sistema educativo, pero también el trato igualitario en clave de orientación sexual e identidad de género no sólo de éstos, sino también de los docentes y el personal en general3.

En este orden, advertimos que el escenario jurídico latinoamericano viene dando señales que adjudican virtualidad a estos principios. Así, en 2016 dos sentencias va- liosas en esta materia fueron dictadas por dos máximos tribunales, esto es, la Corte Constitucional de Colombia y la Suprema Corte de Justicia de México. El primero se trata de un caso vinculado a un hombre trans, es decir, una persona que biológica- mente nació como mujer pero que siente su género como hombre. Por lo tanto, en consonancia con dicho sentir peticionó al Servicio Nacional de Aprendizaje colom- biano (SENA) que le fuera permitido usar en la institución educativa un uniforme masculino acorde con su género autopercibido y que se le dispensara un trato iguali- tario en las aulas de clases por parte del cuerpo de docentes, que se refirieran a su per- sona con sustantivos y artículo masculinos y que se abstuviesen de atentar de manera alguna contra su personalidad y forma de ser4. Frente a la negativa de respuesta por parte de la entidad, se inició una acción de tutela. En esta oportunidad, los argumen- tos esgrimidos por el SENA se concentraron en exigir al estudiante que modificara la inscripción registral de su género y, por consiguiente, su documento de identidad. Así, se buscó condicionar el ejercicio del derecho a un trato digno supeditando algo tan simple como la vestimenta de un uniforme a un trámite registral de reasigna- ción de sexo. La acción de tutela fue concedida por un juez de segunda instancia y luego la Corte Constitucional colombiana determinó que el SENA había vulnerado los derechos a la igualdad y al libre desarrollo de la personalidad del estudiante, al haberse negado a brindarle un trato acorde con su identidad de género como hombre transexual y al haberle prohibido utilizar el uniforme atribuido a los aprendices de género masculino y lucir el cabello corto, bajo el argumento de que la información que el accionante había suministrado al momento de su inscripción correspondía al sexo femenino5.

Por otra parte, como hemos señalado, la relación entre educación y derechos hu- manos debe ser abordada desde una mirada multidimensional que permita ahondar

3. Principios de Yogyakarta sobre la aplicación de la legislación internacional de derechos humanos en relación con la orientación sexual y la identidad de género, principio 16. Disponible en http://bit. ly/2iBpGov.

4. Sentencia de la Corte Constitucional colombiana, T-363/16, 11 de julio de 2016, foja 19, apartado 2.2. 5. Corte Constitucional colombiana, apartado 2.37.

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en todas las implicancias que pueda tener el derecho a la educación. En este sentido, el pronunciamiento del Superior Tribunal mexicano constituye una pieza clave al consolidar el acceso a una formación educativa en materia de diversidad sexual desde la infancia como una herramienta esencial para el desarrollo potencial y pleno de la personalidad humana. En esta ocasión, la Corte mexicana se expidió en un caso en el cual la madre de un niño alegó la presunta inconstitucionalidad de la Ley General de los Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes, ya que esta norma contempla la educación sexual refiriéndose a la «preferencia sexual», como así también al uso de métodos anticonceptivos6. Según su parecer, la accionante consideraba que, de este modo, el Estado se entromete ilegítimamente en sus derechos inherentes a la patria potestad. Al respecto, la Corte sostuvo que precisamente el artículo 1 de la Constitu- ción de México asume el mandato de prohibición de discriminación por los motivos que allí se enuncian, entre los cuales destaca expresamente el de «preferencia sexual»7. Por consiguiente, resulta que la norma que la accionante intenta impugnar es conse- cuente con la Ley Fundamental del Estado mexicano, sobre todo si se considera que la finalidad de la misma está enmarcada en el resguardo del interés superior del niño, de manera congruente con la tutela que emana de la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño, y que ella de ninguna forma está encaminada a determinar la sexualidad de los infantes, sino que, por el contrario, su misión radica en inculcar el respeto a la diversidad sexual evidenciando la pluralidad de preferencias sexuales que pueden asumirse8. En esta línea, se derrumba la alusión a la incolumidad de la patria potestad, ya que se entiende que de ninguna manera puede anular o sustituir la voluntad de un niño, en este caso vinculada a la elección de la sexualidad sentida9.

En relación con esta última sentencia, advertimos cierta vaguedad en la Constitu- ción mexicana, que sólo contempla como categorías prohibidas de discriminación al «género» y a las «preferencias sexuales». Sin embargo, sostenemos que, aunque no es lo mismo hablar de identidad de género que de preferencias sexuales, aquella aparece incluida dentro de éstas. De este modo, la identidad de género queda comprendida como una expresión más de la sexualidad humana, digna de ser respetada por la so- ciedad y abarcada desde la planificación educativa que está destinada a engendrar di- cho respeto en los infantes. Simultáneamente, advertimos que estos pronunciamien- tos evidencian el cumplimiento de los estándares que el comité de DESC ha fijado para el derecho a la educación (CESCR, 1999: párrafo 6). Así, se logra la accesibilidad, ya que se reprocha una práctica discriminatoria que impedía a un estudiante asumir

6. Sentencia de la Suprema Corte de Justicia de México, amparo de revisión 203/2016, 9 de noviembre de 2016, fojas 13-14.

7. Suprema Corte de Justicia de México, foja 17. 8. Suprema Corte de Justicia de México, foja 18. 9. Suprema Corte de Justicia de México, foja 53.

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externamente su propia identidad de género en el establecimiento educativo. En el caso mexicano, la aceptabilidad exigida para este derecho es lograda a través de la reivindicación de la constitucionalidad de una norma que establece contenidos edu- cativos en materia de respeto por la diversidad sexual. La característica de la adap- tabilidad está presente en ambas decisiones, ya que se refuerzan prácticas educativas acordes con los nuevos tiempos en que los derechos humanos exigen el respeto a la diversidad sexual.

En definitiva, el panorama internacional reciente que podemos ejemplificar con los dos casos jurisprudenciales aquí reseñados demuestra en el terreno fáctico la exis- tencia de prejuicios y estigmas que amenazan el pleno goce de los derechos humanos referidos a la sexualidad en el plano educativo. Esto se ve reflejado en hechos tales como el de un estudiante a quien no se le dispensa un trato digno de parte de autori- dades escolares y docentes, ya que amedrentan su derecho personalísimo a la identi- dad de género, con lo que menoscaban su personalidad en virtud de un documento formal en el que consta su género. Asimismo, la preocupación de una madre que llega al punto de accionar judicialmente para impugnar una norma estatal, en el entendido de que es perjudicial para su hijo que sea formado en asuntos de sexualidad, pone en evidencia las tensiones que socialmente experimentan los derechos del colectivo LGBTI. En este contexto de conflicto, la actividad judicial ha operado favorablemen- te en aras de lograr el respeto y el desarrollo de las prerrogativas fundamentales de la diversidad sexual que redundan en beneficio propio y de la sociedad en general. Además, este escenario muestra la necesidad de desarrollar políticas públicas con enfoque de derechos, es decir, que garanticen los estándares internacionales más ele- mentales en materia de derechos humanos. Éstos se basan en la obligación de satis- facer, por lo menos, el contenido mínimo de los derechos y de utilizar al máximo los recursos disponibles, en el principio de progresividad y no regresividad, en el prin- cipio de no discriminación, en la producción de información, en la participación de los sectores afectados en el diseño de las políticas públicas y en el acceso a la justicia (Abramovich y Pautassi, 2009: 283).

Bienestar y diversidad sexual: el derecho a la salud como elemento constitutivo de la identidad de género

En consonancia con el argumento que venimos desarrollando, enfocado en la des- igualdad material más allá de las normas formales, puede afirmarse que a pesar de que el derecho a la salud se encuentre regulado en todos aquellos tratados dedicados a los derechos económicos, sociales y culturales, lo cierto es que la comunidad LGB- TI ha debido tolerar continuos detrimentos a este derecho (ACNUDH, 2011: párrafos 54-57). En este sentido, surge a partir de trabajos doctrinarios que, dentro del ámbito público, el sector sanitario es el que más discrimina negativamente a las personas por

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su orientación sexual e identidad de género (Jaime, 2013: 17; Godoy, González y Rive- ro, 2013: 10-17). En efecto, se ha logrado constatar la existencia de prácticas discrimi- natorias generalizadas por parte de los profesionales de la salud hacia la comunidad LGBTI en los centros sanitarios (CIDH, 2015: párrafo 196). A modo de ejemplo, el maltrato, la falta de confidencialidad y el retraso injustificado en la atención son al- gunos de los hechos más comunes (ACNUDH, 2011: párrafo 56).

Conforme lo ha podido constatar la CIDH, las personas LGBTI «han visto su salud deteriorada rápidamente a causa de la negativa de asistencia médica, e incluso casos de muertes que pudieron ser prevenidas si se hubiese proporcionado un tra- tamiento médico apropiado» (CIDH, 2015: párrafo 199). Asimismo, la violencia y los prejuicios contra la comunidad LGBTI han ocasionado que gran parte de ella se abstenga de asistir a dichos establecimientos, lo que trae como consecuencia que su salud alcance un estado sumamente crítico (CIDH, 2015: párrafos 198-199). Así:

La Oficina Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Sa- lud (OMS) han identificado en algunas de sus publicaciones que la homofobia, la discriminación y el estigma hacia las personas por su orientación sexual e identidad sexual y de género constituye una barrera para el acceso de las personas a los ser- vicios de salud, a la consulta y la continuación de tratamientos (Godoy, González y Rivero, 2013).

En esta línea de pensamiento, ciertos países de Latinoamérica cuentan con infor- mes recientes en el tema. En efecto, la Defensoría del Pueblo de Perú, a través de su Informe de 2016, ha podido observar que:

Los prejuicios y estereotipos hacia las personas LGBTI inciden en el tipo de tra- tamiento brindado por los profesionales de salud. De los testimonios recabados e informes publicados por sus organizaciones, se desprende que cuando una persona de este colectivo se acerca a un establecimiento de salud por una dolencia cualquiera y es identificada como tal, una reacción común que obtiene del personal de salud es interrogarla sobre si tiene alguna infección de transmisión sexual (ITS) o viven con el VIH (Defensoría del Pueblo, 2016: 145).

Asimismo, la Fundación Ecuatoriana Equidad, en su último informe en el tema, presentado en mayo de 2016, ha expuesto que:

Entre las problemáticas graves que se evidenciaron en Ecuador se encuentran: inexistente acceso a tratamiento hormonal y otras terapias para personas trans a través de agencias estatales de salud, la falta de educación y prevención de VIH en personas trans (la educación se centra en hombres gays) y un ineficiente sistema de salud estatal que no cuenta con estudios y estadísticas propias sobre la prevalencia de VIH en la comunidad LGBTI, ni métodos de prevención y tratamiento con pro- tocolos que tengan enfoque especializado. A todo esto se le debe sumar el estigma

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y discriminación que sufre la población gay y trans con respecto al VIH y la irres- ponsabilidad del estado ecuatoriano con respecto a la prevención de esta epidemia (Fundación Ecuatoriana Equidad, 2016: 7-8).

En relación con esto, debe dejarse constancia de que los Principios de Yogyakarta antes mencionados incluyen el derecho a la salud, que establece el derecho al disfrute del más alto nivel posible de salud y la protección contra abusos médicos.

En el caso de Argentina, en donde el derecho a la identidad de género apare- ce reconocido por una ley especial, en el año 2015 el Poder Ejecutivo reglamentó la incorporación de determinadas prácticas médicas al Plan Médico Obligatorio. Esto implica que dichos tratamientos son de cobertura obligatoria para las obras sociales y constituyen prestaciones que el Estado se obliga a otorgar de manera gratuita. Al respecto, es importante traer a colación un caso de la jurisprudencia argentina que fue resuelto en la ciudad de Rosario10. En esa oportunidad, una mujer trans demandó a su obra social por negarse a dar cobertura a los tratamientos de gluteoplastía de aumento y depilación definitiva de rostro. La parte demandada alegó en su defensa que se trataba de meros tratamientos estéticos que en nada se relacionaban con la salud de la afiliada. Sin embargo, resulta muy valioso el pronunciamiento del juez que dictaminó que cuando estas prácticas están vinculadas a la asunción de una corpora- lidad diferente del género atribuido culturalmente a la persona, lo que está en juego es la identidad misma del sujeto y no una finalidad meramente estética. Así, estos tra- tamientos se imponen como indispensables para resguardar el derecho a la salud que va ligado a la identidad de género de la persona, ya que en casos como éstos forman parte del completo bienestar físico, emocional y social, que redunda intrínsecamente en la identidad personal.

A modo de cierre

En suma, entendemos que el avance más sistematizado de protección a los dere- chos de la comunidad LGBTI en el plano internacional se encuentra reflejado en los Principios de Yogyakarta antes mencionados. A pesar de no ser un instrumento convencional vinculante, su formulación deviene de imperiosa utilidad como pauta hermenéutica para iluminar la comprensión de la vulnerabilidad que esta población experimenta. Asimismo, debemos destacar que dicha experiencia de debilidad jurí- dica queda evidenciada en el marco fáctico, que plaga a la diversidad sexual con pre- juicios y estereotipos que atentan directamente contra el disfrute de los derechos más elementales de la persona humana. La igualdad formal constituye siempre un primer paso necesario para el reconocimiento del sujeto de derecho en cuanto tal. Pero dicho

10. Sentencia de Juzgado Civil y Comercial, número 6 SS con IAPOS, del 21 de septiembre de 2016.

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reconocimiento se desvanece si no es acompañado de una cultura de respeto en las vivencias más inmediatas de la cotidianidad. De esta manera, los casos aquí anali- zados muestran un esquema material de acumulación de desventajas socialmente condicionadas en la vida de las personas LGBTI.

Las sentencias de los organismos judiciales tienen un enorme valor ejemplari- zante. Sin embargo, es sumamente necesario arribar al entendimiento de que estos niveles de estigma sólo podrán ser erradicados en el marco de una cultura democrá- tica en la que los distintos niveles y poderes del Estado se articulen para configurar políticas públicas con un enfoque de derechos. Sólo de esta manera podrá apuntarse a un plano más profundo que el mero reconocimiento, es decir, un plano de cons- trucción de una conciencia moral de la humanidad acerca de los derechos humanos y de la aberración inherente a toda acción dirigida a desconocerlos (Nino, 2007: 4).

Referencias

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ACNUDH, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (2011). «Leyes y prácticas discriminatorias y actos de violencia cometidos contra personas por su orientación sexual e identidad de género». A/HRC/19/41. Dispo- nible en http://bit.ly/2uFf9Ph.

CIDH, Comisión Interamericana de Derecho Humanos (2015). «Violencia contra personas lesbianas, gais, bisexuales, trans e intersex en América». OAS/Ser.L/V/ II.rev.2. Disponible en http://bit.ly/2vyAKoV.

CESCR, Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (1999). «Observa- ción General número 13». E/C.12/1999/10. Disponible en http://bit.ly/2uzosz2. Comité de los Derechos del Niño (2003). «Observación General número 4. La

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Fraser, Nancy (2000). «Nuevas reflexiones sobre el reconocimiento». New Left Re-

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Godoy, Diana, Soraya González y Javier Rivero (2013). «Componentes de forma-

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Jaime, Martín (2013). Diversidad sexual, discriminación y pobreza frente al acceso a la salud pública. Demandas de la comunidad TLGBI en Bolivia, Colombia, Ecuador y

Perú. Buenos Aires: CLACSO.

Nino, Carlos (2007). Ética y derechos humanos. Buenos Aires: Astrea.

Tomasevski, Katarina (2001). Contenido y vigencia del derecho a la educación. Se-

rie Cuadernos pedagógicos núm. 6. San José: IIDH. Disponible en http://bit. ly/2gXs6hb.

Sobre los autores

Eduardo Arrubia es abogado. Becario de investigación doctoral del Consejo Na- cional de Investigaciones Científicas y Técnicas de la República Argentina (Coni- cet). Docente auxiliar interino en la cátedra de Filosofía del Derecho y Ética de la Abogacía, Facultad de Derecho, Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (Unicen). Doctorando en Derecho, UBA. Miembro del Centro de Estudios en Derechos Humanos (CEDH-Unicen). Integrante del Foro Ciudadano de Participación por la Justicia y los Derechos Humanos (FOCO). Su correo electrónico es eduardo.arrubia@azul.der.unicen.edu.ar.

Mariana Brocca es estudiante avanzada de la carrera de Abogacía de la Fa- cultad de Derecho, Unicen. Auxiliar alumna de la cátedra de Derechos Humanos y Garantías de dicha carrera. Becaria de investigación del Consejo Nacional Interuni- versitario de la República Argentina. Miembro del Centro de Estudios en Derechos Humanos (CEDH-Unicen). Su correo electrónico es mariana.brocca@azul.der.uni- cen.edu.ar.

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Gracias @INEMexico por la Mención Honorífica del Premio de Méritos Extraordinarios 2018


Hoy a las 11 hrs el Consejo General del INE realizará una sesión donde en el primer punto se realizará la entrega de méritos extraordinarias 2018.

Si la memoria no me falla, el reconocimiento se entrega desde 2012… más o menos.

En esta ocasión, mis compañeras y compañeros de la Junta Distrital Ejecutiva 07 con cabecera actual en Ixtepec recibirán el reconocimiento a méritos extraordinarios debido a los difíciles sucesos que tuvieron que enfrentarse en 2017 posterior a los sismos de septiembre que dejaron devastada la zona del Istmo.

En ese contexto tan complicado tuvieron que realizar la organización del proceso electoral 2017-2018 que fue la primera elección concurrente para Oaxaca:

Sin embargo, los lineamientos prevén la posibilidad de una mención honorífica y en esta ocasión el INE reconoce el acompañamiento y las aportaciones en materia de derechos humanos, especialmente de las personas trans, que he tenido la oportunidad de realizar dentro de la Institución como el acompañamiento en la construcción del llamado Protocolo Trans así como otras actividades a favor de las poblaciones de las diversidades sexuales y de género:

De mi parte, muchas gracias al INE que fue el único espacio donde pude encontrar trabajo en 2001 debido a sus procesos públicos de incorporación al Servicio Profesional Electoral mediante concurso después de sistemáticos rechazos laborales por mi expresión de género; también por ser un referente a favor de los derechos de las personas trans en donde en mi caso recibí el apoyo institucional del entonces IFE para transicionar en mi trabajo en 2007 brindándome todo el apoyo requerido; a mi familia, amistades sinceras y también a la Banda trans y alianzas que han acompañado las propuestas a favor de reconocer y proteger los derechos de las personas trans a pesar de la insistente negativa histórica del Congreso de la Unión y los Congresos Estatales por proteger nuestros derechos humanos, en particular el derecho humano al libre desarrollo de la personalidad. ¡Muchas gracias!

Seguiremos.

#AquíEstáLaResistenciaTrans

#Existimos

Rebeca Garza

@Rivka_Azatl

Comparto discurso de @Loremonterrey en el Cierre dela Semana #Trans 2018 en Nuevo León


No recuerdo exactamente en qué momento de mi vida me empecé a sentir diferente. Tengo algunos recuerdos del kínder que se enfocan en cómo yo siempre me veía jugando con el grupo de los niños, me gustaban los shorts, me gustaban los juegos rudos, me gustaban los carritos, realmente me gustaba todo lo estereotípicamente masculino… pero también veía niñas haciendo eso, entonces, ¿por qué yo me sentía tan diferente?

El explicar la experiencia trans a una persona que no es trans es algo sumamente difícil. Les agradezco a todxs por darse el tiempo de venir a nuestro evento, de informarse, de educarse, de empatizar con la población trans… pero de verdad constantemente batallo para explicar la inmensidad de todo lo que significa e implica ser trans.

Lo que yo más recuerdo de mi existencia antes de la transición es incomodidad, insatisfacción, desesperanza, mucho dolor, mucha tristeza. Sentir que no perteneces a ningún lado, mirarte al espejo y sentir que no reconoces tu cuerpo, sentir que no haces clic con nadie, ni siquiera contigo mismo.

La sensación de disforia es algo sumamente extraño también. Es como tener una máquina de ruido blanco constantemente en el fondo de mi mente. Cuando estoy ocupado, el ruido blanco parece ser muy bajito; pero cuando me encuentro a solas, mirándome al espejo, el ruido aumenta hasta volverse ensordecedor.

A esta disforia se le agregan las microbatallas que experimentamos y sufrimos en las actividades del día a día.

Es difícil para mí aceptar y explicar que no me gusta ir a las clínicas por temor a que me nieguen algún tratamiento, que cada que hay una reunión familiar me pregunte si alguien dirá un chiste o comentario transfóbico del cual nadie me va a defender, que me aterra ir a rectificar mi pasaporte y mi visa por temor a que me hagan preguntas incómodas, que a veces he evitado mandar un currículum por miedo al rechazo al enterarse que soy trans, que incluso algo tan simple como ir al baño en un lugar público me da miedo por lo que pueda pasar si a alguien no le parece mi identidad de género.

Cuando empecé a comunicar lo de mi transición en mi lugar de trabajo, me tocó que varias personas me dijeran “que valiente”. En ese entonces yo no entendía, ¿valiente por qué? ¿por finalmente ser yo? ¿por querer vivir? ¿por querer ser feliz?

Y después de pasar por mi primer experiencia de discriminación entendí. Ah, por esto me decían que “qué valiente”. Porque en esta sociedad es normal que te invaliden, que te invisibilicen, que te menosprecien, que digan chistes o bromas de ti, que te digan que no eres un hombre “biológico” o una mujer “biológica” o “natural”.

Lo valiente es decir “sí, soy trans”, cuando todo el mundo te dice que no existes. Lo valiente es ser visible en una sociedad que te quiere invisibilizar. Lo valiente es decir que no estamos enfermos, cuando en los manuales médicos y psicológicos nos siguen patologizando. Lo valiente es levantarte cada día sin importar cuántas veces te llamen por los pronombres incorrectos.

Lo valiente para mí es dar un discurso en la facultad de donde me despidieron.

Y al respecto quiero agradecerles a esas personas.

Gracias por no respetar mis pronombres.

Gracias por nunca rectificar mi nombre en la nómina.

Gracias por quitarme mis horas de docencia, mi servicio médico y mis alumnxs de tutorías.

Gracias por despedirme injustificadamente.

Gracias a todas esas personas que no me apoyaron, que dijeron cosas de mí, que se convirtieron en abogados de la noche a la mañana, que afirmaron saber más del caso que mi propia abogada.

Sus acciones, directa e indirectamente me destruyeron. Destruyeron mi vida, mi autoestima, mi autoconcepto, destruyeron la idea de futuro laboral que yo tenía. Porque con o sin intención, el resultado fue el mismo.

Sin embargo, estas gracias no llegan a compararse con el profundo sentido de gratitud hacia mis personas queridas.

Gracias a mi familia por entender, lento pero seguro, que por más que no quisieran, yo ya estaba destinado a ser un revoltoso.

Gracias a mis amigxs por ser una red de apoyo, por darme ánimos y por estar al pendiente.

Gracias a UNESII por luchar a mi lado, por el esfuerzo que hacemos día con día para educar y concientizar, y por ser un oasis para las y los jóvenes LGBTIQ+ que quieren cambiar la sociedad.

Gracias a mi novia por soportar el peso de ambos en esos días tristes, desesperanzados e inconsolables. Gracias por no soltarme, por escucharme, por guiarme, por quererme, aun en los días en que ni siquiera sabía yo quién era.

Esta experiencia de discriminación que pasé me llevó a un lugar muy oscuro, muy negativo, extremadamente triste, el cual desgraciadamente es común para todas las personas trans.

Pero también me hizo volver a construir mi yo, me hizo sacudirme mis miedos, mis culpas y mis inseguridades. Me hizo ser más empático hacia quienes están luchando batallas similares a las mías. Me hizo preguntarme quién soy, y qué quiero aportar a la sociedad. Y al respecto tengo planes a largo plazo, pero por lo pronto les dejo este mensaje.

A lo largo de esta experiencia de discriminación, muchas personas me recomendaron quedarme en silencio, afirmando que así las cosas se solucionarían y estarían bien.

Estoy aquí para decirles que ESO NO ES CIERTO. Cuando nos invalidan, cuando nos invisibilizan, cuando pisotean nuestros derechos, DEBEMOS LEVANTAR LA VOZ, no quedarnos callados. EL SILENCIO SOLO AYUDA AL AGRESOR, NUNCA AYUDA A LA VÍCTIMA.

Estoy aquí para decirles QUE LEAN, QUE QUE SE INFORMEN, QUE CONOZCAN SUS DERECHOS, QUE FORMEN REDES Y ALIANZAS.

Y estoy aquí para decirles que NOSOTRXS YA ESTAMOS EMPODERADOS, QUE NO NOS PODRÁN SILENCIAR, Y QUE NO NOS IREMOS A NINGÚN LADO.

Loren Daniel Ibarra