Amelio Robles: un coronel #trans en la Revolución Mexicana


Por: Nancy Cázares / De: La Izquierda Diario México / Fecha: 29 de octubre de 2018

La historia de Amelio Robles es una de cientos de miles que nutrieron la insurrección, mayoritariamente campesina, que convulsionó a México entre 1910 y 1917. Destaca de entre todas ellas no sólo por los reconocimientos alcanzados por Robles como parte de las huestes revolucionarias, sino también por tratarse de un soldado que ingresó a la bola con trenzas y vestido. Amelio Robles es, quizás, el primer hombre trans que consiguió que su identidad y sus méritos fueran reconocidos de manera oficial por el gobierno mexicano.

Nacido en 1889 en Xochipala, Guerrero, Amelio se incorporó a las filas de la Revolución entre 1911 y 1913, aún con su antigua identidad. Fue a partir de este año que comenzaría su “transformación”, según contó el mismo Amelio en una entrevista concedida al periodista Martin Gil en 1927.

¿Y qué sensación experimentó usted al encontrarse en plena aventura? – pregunta el reportero- la de ser completamente libre

El caso de Amelio Robles no debe confundirse con el travestismo estratégico. Mientras quienes por distintos motivos recurrían a la masculinización de su apariencia la abandonaban al finalizar su participación en el conflicto, Amelio construyó su imagen y mantuvo su identidad hasta el día de su muerte, acaecida en diciembre de 1984.

Distintos registros lo ubican en unos 70 asaltos armados, al frente de no menos de 300 soldados. Uno de los más importantes fue la batalla de Chilpancingo de 1914, que significó una victoria clave para el zapatismo en la región. Su desempeño en el campo de batalla le valió el grado de Coronel y, muchos años más tarde, el reconocimiento como veterano de la Revolución, Legionario de Honor del Ejército mexicano y una condecoración al Mérito revolucionario, ya en tiempos de la institucionalización del ejército como brazo armado del Estados mexicano.

Entre 1916 y 1918 Robles dejaría las fuerzas zapatistas, aunque no las armas. Hacia 1920 formó parte de las fuerzas del general obregonista Fortunato Maycotte y combatió las fuerzas de Victoriano Huerta en 1924. Tras esta segunda incursión militar, Amelio Robles causó baja en el ejército para dedicarse al cultivo de la tierra en su natal Guerrero.

En 1934 se afilió al Partido Socialista de Guerrero y en 1945 fue nombrado delegado en su comunidad de la Liga Central de Comunidades Agrarias. Hacia 1948 obtuvo su afiliación a la Confederación Nacional de Veteranos de la Revolución. Investigaciones como la de Gabriela Cano (“Amelio Robles, andar de soldado viejo. Masculinidad (transgénero) en la Revolución Mexicana”), destacan que en todos estos documentos las fotos, nombre y firma de Amelio, aparecen siempre en masculino.

El reconocimiento oficial de la identidad de Amelio tuvo a su favor la relación con quien más tarde se convertiría en gobernador de Guerrero, Adrián Castrejón; con el gobernador de Morelos, Rodolfo López de Nava Baltierra; así como de otros de sus ex compañeros de armas que se dispusieron a recomendar su ingreso a la Legión de Honor de la Secretaría de la Defensa Nacional. Si bien la Sedena reconoció a Amelio como Veterano, no fue así con su grado de coronel y le negó el acceso a una pensión militar.

A esta actitud estatal de reconocimiento meramente formal de la identidad de Amelio, que lejos estuvo de garantizarle acceso pleno a sus derechos, se suma un entorno social y familiar al que aparentemente Robles había logrado integrarse, pero que reservó para él distintos episodios de violencia. Así, él mismo narró haber sobrevivido al ataque de dos sujetos que lo asaltaron “para descubrir su secreto”. Al término de su “aventura” revolucionaria tuvo que pasar algunos años fuera de su natal Xochipala debido a la hostilidad en su contra. Encarcelado en dos ocasiones, Robles enfrentó un sistema penitenciario que no consideraba su identidad y que a cien años de distancia sigue exponiendo a los presos y presas transexuales a una doble condena.

Unido a su pareja Ángela Torres, Amelio Robles adoptó y crió a Regula Robles Torres.

Lo que Gabriela Cano llama “censura de la masculinidad” de Amelio Robles incluye ser hoy en día considerado dentro de la abstracción oficial de “la mujer revolucionaria” y que la escuela y Casa Museo de su pueblo natal, que deberían ser un instrumento de memoria social, se refieran a él en femenino. La “demolición temporal del pudor” que trajo consigo la Revolución, referida por Cano, si bien abrió la extraordinaria oportunidad de visibilidad para unos cuantos en determinados espacios, poco pudo hacer contra la concepción decimonónica (cisheteronormativa) de las categorías hombre y mujer. En esta ruta es que las identidades y sexualidades marginales se han visto invisibilizadas o, como en el caso de Robles, sometidas a la contradicción de ser reconocidos -no sin cierta condescendencia- y al mismo tiempo ignorados.

No hay registro de la forma en la que Amelio Robles pensaba lo que llamó “su transformación”, con los recursos y debates culturales a su alcance en un aislado poblado rural mexicano. A 118 años de la Revolución mexicana, la importancia de recordar su nombre no responde a la tendencia institucional de despolitizar el estudio de distintos momentos de nuestra Historia por medio de la idealización de personajes y situaciones. Tampoco busca dejar la impresión de que con Robles comenzaron a existir las personas trans en México, aunque sí constituye un registro importante en particular para los hombres trans.

Recordar vidas como la de Robles es un ejercicio de visibilización que invita a debatir la realidad de las condiciones de vida de una identidad de género poco o superficialmente conocida y que representa una de las más golpeadas por la discriminación, la desigualdad y la violencia. Un sector de la población que corre alto riesgo de no sobrevivir más de 35 años y que, históricamente, ha encabezado las luchas por los derechos LGBTI+ no sólo en Stonewall, sino también en América Latina.

Para más detalles sobre la vida de Amelio Robles está disponible en YouTube un documental hecho por el activista trans Mario Sánchez Pérez, quien visitó Xochipala y se entrevistó con familiares del revolucionario:

¿Qué es el feminismo TERF, el feminismo transfóbico? De ‪@DanmunozDan ‬


Por: Leah Muñoz / De: La Izquierda Diario / Fecha: martes 25 de septiembre de 2018

El Feminismo Radical Trans Excluyente (TERF por sus siglas en inglés) tiene su origen en los años 70 y se expande tanto en ideas como en integrantes y geografía hasta llegar a nuestros días, en donde las posturas terf, abiertamente transfóbicas, son defendidas por algunas feministas mexicanas.

Este feminismo se caracteriza por rechazar a las personas trans y por buscar la exclusión de mujeres trans de espacios feministas y, en otros momentos de la historia, dichas feministas han demandado a los gobiernos, como en Estados Unidos, que se retire la atención médica y legal a las personas trans.

En este texto me centraré en los argumentos que el feminismo terf ha vertido para negar la experiencia como mujeres de las mujeres trans. Será motivo de otro texto hablar sobre los hombres trans y las transmasculinidades, ya que en el feminismo terf también ha elaborado argumentos en donde se les señala como “traidoras” (así, en femenino, malgenerizando) y se les niega el reconocimiento de ser cuerpos que pueden gestar y por ende participar de forma activa en la lucha por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito.

Sobre los orígenes del feminismo TERF, Sandy Stone cuenta en una entrevista publicada en “TransAdvocate” que en los setentas en Estados Unidos el feminismo separatista era trans incluyente. Ella misma participaba de un colectivo musical feminista radical lesbiano separatista en California llamado “Olivia Records”, el cual era considerado un motor en el movimiento de música de mujeres en la década de 1970.

Sandy Stone

En este contexto, cuenta Stone, es que cartas de odio comenzaron a llegar a las integrantes de “Olivia Records”. Eran cartas que mandaba Janice Raymond, una feminista radical fundadora del feminismo trans excluyente, en donde criticaba la música que producía Olivia Records diciendo que la ingeniera de sonido, Sandy Stone, generaba mezclas “masculinas”.

Olivia Records

Dicha afirmación, que presupone un esencialismo musical al señalar que existían mezclas musicales “masculinas” y “femeninas” producidas por hombres y por mujeres respectivamente, contenía el odio contra la figura de Sandy Stone, una mujer abiertamente transexual lesbiana, a quien se le decía que por ser transexual producía mezclas “masculinas”.

Lo que sucedió después fue el sistemático hostigamiento, acoso y amenazas de muerteen contra de Sandy Stone, hasta el grado de que un día las terfs se presentaron en uno de los conciertos de “Olivia Records” con armas. Dado el nivel de acoso, finalmente Sandy Stone dejó el colectivo y la música para dedicarse a la academia.

Desde entonces el feminismo TERF se fue expandiendo tanto en ideas como en integrantes y geografía hasta llegar a nuestros días en donde las posturas terf son defendidas por feministas mexicanas.

Janice Raymond, por su parte, se volvió la principal figura teórica del feminismo terf. En 1979 publicó el libro “El Imperio Transexual: la construcción del maricón con tetas” en donde ella argumenta que la transexualidad es una creación malvada del imperio falocrático que hace uso de la tecnología para entrar en los espacios de mujeres y ostentar el poder que ellas ahí tienen. Además, acusa a las mujeres transexuales de llevar a cabo una violación masculina al cuerpo de las mujeres al reducir sus formas a un “mero artificio”. Para Raymond esto quiere decir que las mujeres transexuales son consecuencia de la mirada masculina sobre lo que son las mujeres.

A partir de su publicación distintos planteamientos se han ido elaborando sobre las personas trans, todos ellos con distintas implicaciones políticas, pero si algo tendrían en común estos planteamientos es la construcción de una imagen de “mujer verdadera” que se toma como el estandarte para decir que las mujeres trans no son esas “verdaderas mujeres”.

Uno de tales planteamientos, bastante común entre varias feministas, es la afirmación de que las mujeres trans no serían “verdaderas mujeres” porque se les crió y se les socializó como hombres en la infancia, y en muchos casos muchas tuvieron adolescencias e incluso vidas adultas como hombres en donde crecieron con los privilegios socialmente asignados a los hombres.

En este argumento opera un esencialismo genético (de génesis, no de la disciplina biológica) sobre el género ya que para estas feministas toda experiencia como mujer es válida y tomada en cuenta en la medida en que desde pequeña se ha sido socializada como mujer, y por ende se ha sido mujer toda la vida. ¿Pero qué tipo de mujer? Una mujer, dicen ellas, que no ha tenido los privilegios masculinos.

Lo anterior no solamente deja de lado las experiencias de mujeres trans que transitaron desde muy pequeñas y que prácticamente toda la vida han sido socializadas como mujeres, sino que también deja de lado las experiencias de mujeres trans que al haber transitado después de la adolescencia o en edades adultas el mundo las socializa como mujeres y dicha socialización se da sin importar si antes tuvieron privilegios masculinos, ya que todos los privilegios son contextuales y en distintos momentos de la vida podrían ya no estar, como cuando se transita de un género a otro.

Por otro lado, el haber tenido privilegios masculinos tampoco significa que aquellas mujeres trans que gozaron de tales privilegios tengan una esencia masculina o malvada, como parece apuntar el argumento terf.

Más bien si todo privilegio es masculino no es porque en sí mismo tenga una esencia que lo haga un asunto exclusivamente de hombres, significa más bien que el acceso a dicha experiencia que se considera deseable está condicionada por el género.

Tomemos un ejemplo: viajar en solitario sin preocuparse. Hoy en día podríamos decir que el salir a la calle sin preocuparse es un privilegio masculino no porque consideremos que la preocupación intrínsecamente es un asunto de mujeres y no de hombres, sino más bien porque el poder viajar sin preocuparse es una experiencia condicionada por el género que se es, ya que dicha preocupación estaría generada por vivir en una sociedad patriarcal que sistemáticamente violenta a las mujeres.

No se trata pues de decir que las mujeres no queremos vivir esas experiencias que ahora son privilegio de hombres porque son los hombres en este momento de la historia quienes las disfrutan, sino más bien de luchar porque todas y todos tengamos acceso a viajar en solitario sin preocuparnos y a salir a la calle sin miedo. En resumidas cuentas a que el género no se vuelva la condicionante para el acceso a tales experiencias.

Es por lo anterior que el argumento terf no sólo genera esencialismos sobre lo que son las vidas de mujeres cis y mujeres trans, sino que también las coloca en una posición en donde se abandona la tarea política de construir una sociedad en donde ellas también puedan disfrutar de aquello que hoy es un privilegio masculino.

Otro argumento que se ha generado desde el feminismo terf para rechazar a las personas trans es la idea de que la identidad de género es un invento y propaganda de la “Ideología de Género” ya que el género no puede ser un derecho individual sino que es un sistema opresivo sobre la realidad biológica que es el sexo.

Asimismo consideran que las mujeres trans son biológicamente machos que no cambian en lo fundamental en su realidad biológica, y señalan que el ser mujer no es un sentimiento o algo a lo que se acceda a voluntad, por lo que las mujeres trans son parte de la clase opresora masculina.

Vale la pena recordar aquí que en la década de los sesentas la medicina señaló que el sexo era el conjunto de características que incluían el sexo cromosómico, el sexo hormonal, el sexo genital, las características sexuales secundarias y el sexo psicológico. Más tarde la categoría de sexo psicológico sería cambiada por la de identidad de género.

Sin embargo es importante señalar aquí que si el sexo psicológico, definido como el sentido de pertenencia que cada persona tenía a un sexo en particular, se consideró como un nivel de los componentes del sexo fue porque en las primeras décadas del siglo XX la llegada a los consultorios de personas intersexuales y de personas que más tarde se les calificó como transexuales generó que los médicos constataran la existencia de una dimensión sexual al nivel de lo psíquico que se presentaba como irreductible a cualquier otro nivel de las características que comprendían el sexo.

Ya décadas atrás los trabajos en fisiología animal habían dado cuenta de la existencia de características sexuales que podían modificarse. A partir de estos trabajos los médicos señalaron que el sexo de un cuerpo no es fijo ni inmutable sino que se puede modificar a distintos niveles, como el sexo hormonal mediante una terapia hormonal, el sexo genital mediante la tecnología quirúrgica y las características sexuales secundarias como consecuencia de las anteriores.

Así pues los argumentos terf que dicen que una mujer trans es biológicamente un macho dejan de lado no sólo lo problemática que es pensar la biología humana en términos dicotómicos sino también el conocimiento actual sobre la biología del sexo y el hecho de que la maleabilidad de nuestra propia biología hace del sexo algo que pueda ser modificado y alterado ya sea para cambiar de género o para acentuar características sexuales generizadas, como mucha gente lo hace, yendo al gimnasio, tomando hormonas o realizando cirugías estéticas.

No se trata de buscar en un determinado tipo de biología, ya sea modificada o no, una legitimidad sobre la cual las mujeres trans se construyan como mujeres. Más bien una mujer trans se construye como mujer desde distintos caminos y mediante diversas tecnologías y prácticas de modificación corporal. Muestra de esto es que existen muchas experiencias de mujeres trans que sin hacer uso de las hormonas o las cirugías tienen una vida como cualquier otra mujer trans que ha usado hormonas o que una mujer cis.

En relación a la concepción que el feminismo terf tiene de la identidad de género, considero que ésta no fue un invento a capricho de la medicina, como defiende la postura terf, sino que fue un descubrimiento empírico por parte de los médicos que en determinado momento se encontraron con una dimensión sexual distinta al nivel del deseo que no se explicaba por algún arreglo específico de las características sexuales.

La declaración de que el género es un sistema opresivo y no un sentimiento o deseo es una concepción bastante simplista sobre lo que es el sistema de género y sobre las maneras en que opera el mismo. Claramente el género así como funciona hoy en día, de forma jerárquica y binarista, es opresivo para muchas subjetividades.

La filósofa feminista Charlote Witt ha señalado que el género tiene una fuerza estructuradora en la vida de los sujetos que se vuelve esencial para lo que es el humano. Esto abre fuertes preguntas para quienes plantean que el género simplemente debe ser abolido. Otra cosa distinta podría ser el plantearnos el abolir el sistema de género binario jerárquico como lo conocemos hoy en día, lo cual para nada significa eliminar eso llamado género.

En fin, sea como sea que eso se plantee y en lo que eso se traduzca en un futuro, si las feministas han dicho que existe un sistema de sexo/género es porque existen mecanismos que funcionan como productores y reproductores de distintos sujetos en relación a la diferencia sexual.

Estos mecanismos que producen y reproducen sujetos generizados operan a muy distintos niveles de la vida humana, dentro de ellos nuestra psique y nuestro deseo. Es por ello que para ser mujer no baste con que la sociedad le diga a un sujeto que lo es, sino que ese sujeto desee ser y convertirse en una mujer.

Es desde la fuerza del deseo que las mujeres trans nos volvemos mujeres.

Para ser lo que la sociedad cisgenerista quería que fuéramos no bastó con que se nos dijera que éramos hombres si dicho deseo nunca estuvo o dejó de estar.

Sin embargo para las ideas terf las mujeres no son deseo encarnado sino son meras víctimas que adquieren su condición de mujer por su “realidad biológica”. No las conciben como sujetas que, por sobre la asignación que la sociedad les hizo, deciden reafirmarse como mujeres por el deseo de ser mujeres y en ese deseo-de-ser poder transformar sus condiciones de vida en esta sociedad patriarcal.

Como diría Sandy Stone sobre el libro de Janice Raymond en los setentas “El mundo realmente necesita un libro sobre este tema, pero este material no es ese libro”, así hoy el mundo realmente necesita una buena teoría sobre el sexo, el género y la revolución sexual y social, pero el feminismo terf no es esa teoría.

@LaverneCox: “Tu atracción por mí no es una razón para matarme”


Por Emma Powys Maurice / Fuente: Pink News / Fecha: 2 de julio de 2019.

Laverne Cox (Photo by Matt Winkelmeyer/Getty)

La modelo transgénero y activista LGBT+ Laverne Cox se manifestó en contra de la pandemia de violencia contra las mujeres transgénero negras en los Estados Unidos, diciendo: “Su atracción por mí como mujer trans no es una razón para matarme”.

La Campaña por los Derechos Humanos dice que al menos once personas transgénero han sido asesinadas en los EE. UU. Este año, con el último identificado como Brooklyn Lindsey el domingo (30 de junio). Las mujeres de color trans son desproporcionadamente atacadas por la violencia.

En una entrevista en el programa de noticias Buzzfeed News AM2DM, la estrella de “Orange is the New Black” discutió las razones detrás de esta violencia.

Ella dijo: “Creo que las personas que están atacando a las mujeres trans, lo que les digo a los hombres, es que su atracción por mí no es una razón para matarme. Existe todo este mito de que las mujeres trans están por ahí engañando a las personas y merecen ser asesinadas, y ese no es el caso.”

“Ha habido un mercado para mujeres trans en el ámbito de las citas y el trabajo sexual durante mucho tiempo, no tenemos que engañar a nadie”.

A la luz de la creciente violencia contra las mujeres trans, a Cox se le preguntó cómo le gustaría escuchar a las personas hablar sobre temas de personas transgénero. Ella respondió que su objetivo es abordar tanto las victorias como las continuas adversidades dentro de la comunidad trans.

“Tenemos que levantar el estigma en torno a la atracción hacia las personas trans, y tenemos que levantar el estigma en torno a las personas trans que existen”.

“Durante mucho tiempo estuve hablando de esto todo el tiempo y sentí que existía en este espacio de la muerte, constantemente, y fue increíblemente deprimente”, dijo.

“Y entonces trato de estar en un lugar de ‘ambos y’, dado el lugar donde se celebra el hecho de que Indya Moore esté en la portada de la revista Elle y de Janet Mock que tiene este acuerdo histórico en Netflix, pero también reconozco que, especialmente para las mujeres trans negras,sus vidas les están siendo arrebatadas simplemente por ser quienes son “.

Se refirió a problemas sistémicos como la falta de vivienda, el desempleo y la falta de acceso a la atención médica, lo que hace que las personas trans sean más susceptibles a la violencia, y dijo que estos problemas también deben abordarse.

Libro “Travesti/Una teoría lo suficientemente buena” de ‪@marlenewayar ‬


De: Cristian Daroiche / Fuente: LatFem / Fecha: 22 de diciembre de 2018.

La publicación de “Travesti/Una teoría lo suficientemente buena” marcó un nuevo punto de inflexión para pensar con grandes trazos las identidades, y con detalles finísimos la compleja trama sudaca, marica, travesti, plural y multicolor de las existencias que fugan de las taxonomías estatales y de las que soportan el doloroso peso de la heterosexualidad como régimen político opresor. Una teoría lo suficientemente buena, sin voluntad totalizante, que contrapone a los discursos de autoridad una ética y una estética de la acción.

Este año Marlene Wayar, conocida activista travesti por los derechos humanos y las infancias libres, presentó su primer libro: Travesti/Una teoría lo suficientemente buena (Editorial Muchas Nueces) y como lo (d)escribe Susy Shock en el prólogo “esta teoría trava trans latinoamericana se dispone a pensar y discutir a través de ella” la realidad social.

Marlene Wayar nació en la ciudad de Córdoba, se formó como psicóloga social en la Universidad de las Madres de Plaza de Mayo y luego continuó su carrera en el área de Pedagogía. Es activista travestis en derechos humanos y encaró varios proyectos como El Teje, el primer periódico travesti de Latinoamérica, la “Cooperativa Textil Nadia Echazú” y la “Red Trans de Latinoamérica y el Caribe Sylvia Rivera”. En este año sorprendió a todxs con su primer libro, hecho que se convirtió en uno de los acontecimientos más esperados dentro del movimiento de la disidencia sexual.

La teoría propuesta por Marlene en este libro es una teoría travesti en construcción, una teoría que nos invita a pensar la realidad social asumiendo que hemos fracasado y poder así generar una crítica al régimen hetero-winca-patriarcal. Los fracasos están a la vista: los modos de producción, las formas y los modelos de vida propuestos; las políticas, las organizaciones y sus estructuras y sobre todo el Estado. Considero este eje como uno de los novedosos aportes, ya que nos ofrece la posibilidad de tomar desde ahí una posición para discutir nuevos horizontes, estilos de vida, y nuevas posibilidades de habitar el futuro que nos lleven a lo que Marlene denomina como nostredad.

La nostredad es una nueva subjetividad que despierta a una conciencia social y nos permite la empatía mutua. Una de las etapas vitales claves, asegura Marlene, para la nostredad es la infancia. La infancia, que tiene un lugar relevante en el libro, es presentada como “el tiempo y la cartografía para la indagación, la transformación y la identificación”. Hay que permitir(nos) nuevas infancias, infancias explorativas ( infancias maricas, tortas, travestis) que no sean patologizadas sino al contrario, que se vuelvan modelos de referencia, que ofrezcan nuevos saberes. Los fracasos del mundo también se ven reflejados en las infancias actuales, machucadas por el régimen heterocentrista que cercena toda posibilidad de exploración identitaria.

El actual genocidio llevado a cabo sobre la población trans es otro de los ejes que está presente en el libro de Marlene y sobre esto dialoga, con Susy Shock, Claudia Rodríguez -activista chilena-, Sergio Ciancaglini, Claudia Acuña. La pobreza estructural por causa del régimen heterosexual, los asesinatos diarios, las represiones policiales y la compulsión carcelaria, la discriminación y expulsión, el endurecimiento de las políticas migratorias, los estigmas y la falta de acceso a la vivienda, son algunas de las características de las condiciones de vida de un grupo específico de personas: las travestis. Para Marlene la situación de vida a las que son sometidas las personas travestis y trans puede interpretarse como una forma de genocidio que realiza la sociedad. Por eso es que se vuelve necesario re-pensar algunas premisas de la realidad. Esto se comprueba con el dato de que las personas trans tienen un promedio de vida de 35 años.

El libro de Marlene es un gran aporte tanto político como académico para pensar la actualidad. En un momento del libro, Marlene con Claudia Rodríguez, dicen jugar a construir conocimiento desde sus pobrezas. Y eso es una teoría travesti trans latinoamericana. Una teoría que se construye desde la disidencia, que propone reinventar una ética (política) y una estética, que ya no da por sentadas algunas premisas y que viene a discutirlo todo.  Esa invitación a construir conocimiento se hace extensible a cada unx de nosotrxs, a cada marica, a cada trans, a cada mujer, a cada lesbiana que fueron violentadas, que fueron patologizadas y que sienten con convicción, como Marlene, que este régimen ha fracasado.

*Miembro del grupo de estudios sobre Familia, Género y Subjetividades. Tema de investigación: “Condiciones de vida, sociabilidad y relaciones de parentesco entre las chicas trans que ejercen sexo comercial en las calles de la ciudad de Mar del Plata”.

Ricardo Real, el primer deportista #trans en ser miembro del Comité Olímpico Mexicano


Por David Olvera (@dave_licos). / Fuente: Desastre / Fecha: 14 de diciembre de 2018.

Originario de Aguascalientes y con una larga y exitosa trayectoria como taekwondoin, Ricardo del Real se convirtió en el primer hombre trans en ser miembro permanente del Comité Olímpico Mexicano (COM), organización que se encarga de aplicar los principios de la Carta Olímpica en nuestro país y cuyo trabajo es velar por el desarrollo, protección y promoción del deporte.

“Es un hecho sin precedentes”, señala Ricardo del Real, en entrevista para Desastre MX, al hablar de la credencial expedida por el COM que reconoce su identidad de género.

Ricardo es miembro permanente del Comité Olímpico Mexicano desde 2001, año en el que fue nombrado debido a su destacado desempeño en el Taekwondo, disciplina en la que representó a México en diversas competencias olímpicas, trayendo de vuelta al país múltiples galardones por  su trabajo.

Este nombramiento se dio cuando aún se reconocía como mujer. Ricardo decidió iniciar su proceso de transición de género hace de un año, por lo que se sometió a diversos tratamientos, cambió su nombre de manera legal y comenzó a vivir socialmente como varón.

Esto implicó que Ricardo emprendiera una batalla para lograr el respeto de su identidad, la cual finalmente fue reconocida por el Comité Olímpico Mexicano luego del trabajo y la intervención de organismos como el Comité Olímpico Internacional (COI) y el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED).

El pasado noviembre, Ricardo recibió la credencial que contiene el nombre que lo identifica como hombre y que lo acredita como miembro permanente del Comité Olímpico Mexicano. Este es un hecho histórico, ya que Ricardo se convirtió en el primer hombre abiertamente transgénero en formar parte del COM.

 “Cuando yo le comente al Comité Olímpico Internacional sobre mi transición tuve al apoyo al 110%, me brindaron todo su apoyo. En el caso del COM no había protocolos, prácticamente estaban abriendo brecha conmigo sobre como tratar el tema, ahí estuvimos trabajando de la mano y se logró un acuerdo”, explica Ricardo sobre este proceso.

“Fue así que en la pasada asamblea ya acudí con mi nueva identidad… fue ahí donde el secretario general del Comité Olímpico Mexicano anunció a toda la asamblea que hice mi cambio legal y que por lo tanto sigo siendo miembro permanente, no se tenía que discutir absolutamente nada”, señala el atleta.

Su trayectoria; un camino para encontrarse y una lucha

Ricardo Inició su trayectoria deportista cuando aun era adolescente y se identificaba como mujer, la década de los noventa fue la época más fructífera de su carrera, pues asentó su futuro y lo colocó como un destacado atleta.

El ex taekwondoin ha sido acreedor de tres medallas de bronce en distintos campeonatos del mundo: Atenas 1991, Manila 1995 y Hong Kong 1997. Asimismo, ganó una medalla de oro en la Copa del Mundo de El Cairo 1997 y una de bronce en Islas Caimán 1994, solo por mencionar algunos triunfos.

Obtuvo diversas medallas de oro, plata y bronce al participar en los Juegos Mundiales de la Haya Holanda 1993, los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Ponce 1993, Campeonatos Panamericanos en La Habana 1996, Heredia 1994 y Colorado Springs 1992; así como en los Juegos Panamericanos en Mar del Plata, Argentina 1995 y en Winnipeg, Canadá 1999. También participó en los Juegos Olímpicos de Sídney 2000.

Ahora, tras varios años de una lucha personal para ser él mismo, Ricardo asegura, al hacer alusión a los principios de no discriminación e inclusión de la Carta Olímpica, la norma máxima del Movimiento Olímpico, que buscará visibilizar a la población trans y trabajar en un futuro con organizaciones civiles y deportivas para abordar el tema.

“No solo hay que trabajar en el deporte para las personas trans, sino para toda la comunidad LGBT… sin embargo, en cuanto al tema trans hay más dificultades porque la mayoría de nosotros decidimos hormonarnos, por ello el COI declaró desde el 2014 que se deben de hacer protocolos médica y científicamente hablando para abordar esta cuestión y nivelar las condiciones frente a deportistas cisgénero, esos protocolos apenas se están llevando a cabo en el mundo y México todavía no le entra”, explica en la entrevista.

“Uno de los objetivos interesantes es que todas la personas LGBT tengan la libre opción de poder ser y aspirar a ser competidoras o competidores olímpicos algún día, que nos representen en campeonatos del mundo… Es un trabajo muy duro, pero yo he platicado con varios presidentes (de organismos deportivos) y tienen mucho interés en que esto se pueda llevar a cabo”, señala.

Ricardo hace historia día a día ocupando espacios como hombre trans, lugares en los que el imaginario LGBTfóbico pensaría que no son para él. El atleta es miembro del del consejo directivo de la Confederación Deportiva Mexicana, una organización integrada por 72 federaciones deportivas de México, su finalidad es la organización y regulación del deporte federado en el país

Además, actualmente se desempeña como uno de los cuatro embajadores en América Latina de un programa mundial llevado a cabo por el Comité Olímpico Internacional que recibe el nombre “Carrera para Atletas”, en el cual se provee de herramientas a atletas para la vida después del retiro.

Tras hacer una retrospectiva de lo que ha sido su vida y de los retos que vienen, el atleta asegura que en México aún falta mucho por hacer en materia de inclusión y no discriminación hacia las personas LGBT en el deporte, una causa que se mira desdibujada, pero a la que su presencia da un contorno prometedor.

“En el movimiento olímpico en México no ha habido nadie que de la cara por la comunidad trans porque hay mucho miedo, porque falta mucha información y por ello puede haber mucha discriminación. Es cuestión de facilitar la información adecuada, que se capacite la gente para hacer que el deporte sea para todos”, explica.

Además comparte: “Me siento un recién nacido, viviendo y experimentando cada momento con una causa importante. Me gustaría mandarles un mensaje muy claro a toda a comunidad LGBT: simplemente sé tú, vive tu vida plenamente y no tengas miedo de hacerlo”

Vogue: El íntimo relato de tres personas #trans sobre su lucha diaria por trabajar, estar sanos y sentirse queridos


POR EVA BLANCO, ALBA CORREA / De: Vogue / Fecha: 4 DE JULIO DE 2919

© Olivia Mortimer / Getty Images

“Tres cosas hay en la vida: salud, dinero y amor…”. Sí, todos de acuerdo. Lo que no dice la popular canción es que, si eres una persona trans, tienes que atravesar un infierno para conseguir esas tres cosas.

Un nuevo mes del Orgullo termina y, entre arcoíris brillantes y cegadores, el mismo reto parece quedar flotando en el aire como la eterna tarea pendiente: que todos los colectivos aglutinados en el acrónimo LGTBIQA reciban una representación igualitaria. Algunos de ellos son invisibilizados y privados de referentes mediáticos de manera sistemática, sin que eso cambie ese mes. Es el caso del colectivo de personas trans, que además de padecer esta infrarrepresentación que deja fuera de la agenda sus rostros e historias, luchan a diario por vivir en un mundo que no se cansa de penalizarles.

Esta invisibilización tiene unas consecuencias dramáticas. Hay datos que lo ponen de manifiesto: en España, entre el 80 y el 85% de la población trans vive en el desempleo; el 44% de los españoles ve como un obstáculo su identidad de género de cara a su contratación; y tienen una esperanza de vida muy por debajo de la media poblacional, que varia en función de cada país. Más allá de las cifras, lo que también pone de manifiesto esta realidad son las historias que desde el colectivo quieren contar y para las que una sociedad cisnormativa (es decir, en la que identificarse con el género atribuido al nacer se plantea como la norma) no deja espacio. Relatos en los que, además de las consecuencias de la invisibilización, se abordan las causas. Testimonios que son la única herramienta para corregir las injusticias que enfrenta el colectivo.

Vidas Trans (Antipersona, 2019) es el título que acaba de alcanzar las librerías detrás del cual cinco autores y autoras trans hablan de su realidad desde distintos aspectos sociales. Alana Portero, Arnau Macías, Darío Gael Blanco, Cassandra Vera y Atenea Bioque abordan con una encomiable intención pedagógica las dimensiones del trabajo, el sistema educativo, las redes sociales y los medios de comunicación, la familia y el sistema sanitario. Una lectura que es tan educativa como urgente para construir una sociedad en la que todas las identidades de género puedan desarrollarse en las mismas condiciones de libertad. Como cantaba Laura Jane Grace, líder de la banda Against Me! y autora del primer álbum de la historia del punk dedicado a expresar la experiencia de la transición de género: Don’t wanna live without teeth, don’t wanna die without bite.

Vidas Trans, VV. AA., editado por Antipersona (10 €). © Cortesía de Antipersona.

¿Por qué es tan difícil conseguir un empleo?

Quizá una de de las primeras cuestiones que haya que plantearse con respecto a la incorporación de las personas trans al mercado laboral es cuál es la posición de partida. En qué situación se encuentran muchos de los miembros del colectivo que luchan por conseguir un empleo. La respuesta, al menos para la joven trans Alana Portero (Madrid, 1978), historiadora, escritora y directora de teatro, pasa por ser conscientes de las duras vivencias que han atravesado a lo largo del tiempo y de las consecuencias que estas han tenido en su forma de enfrentarse al mundo.

“Aquello que hemos vivido en nuestra etapa como estudiantes y en nuestra interacción con los demás nos traslada a un estado constante de alerta.Hay un componente de inseguridad y de miedos muy muy grande. Además, para buscar trabajo en la coyuntura actual, desgraciadamente, una persona trans tiene que no parecer trans. Tiene que tener un ‘passing’ [el proceso de asimilamiento estético al género real] completo y una situación burocrática solucionada”.

Es decir, lo habitual es que para tener éxito en la búsqueda de empleo, “una chica trans no pueda dar ninguna pista de ser trans físicamente y su DNI tenga que coincidir con lo que la gente está viendo”. Si no, asegura Portero, es muy complicado. “La única forma de ir sobre seguro es esquivar la condición trans públicamente”, comenta

En cuanto a las respuestas de los empleadores y la sociedad, aunque son diversas, la mayoría sigue teniendo un carácter negativo – “si no, no tendríamos un 85% de paro”, señala Portero-. “No es que las personas que te entrevistan te digan nada malo a la cara (algo que a veces también ocurre), sencillamente, nunca pasas los cortes, nunca terminas los procesos de selección… es muy raro”.

Por otro lado, Portero cree que faltan referentes. “Es toda una narrativa laboral, a veces ni nos atrevemos a dar el paso porque no vemos a ninguna persona trans trabajando de cara al público. Puede suceder, pero es escaso”. Por eso, la sociedad y cada uno de los individuos que la integran juegan un papel clave a la hora de revertir esta situación. “Nuestras reivindicaciones son puramente materiales. La gente cree que la condición trans tiene que ver con los sentimientos, con las fantasías de identidad y no es cierto. Somos mujeres y hombres que queremos vivir una vida como la de cualquier otra persona.Queremos que los empresarios nos den oportunidades cuando seamos válidos para un puesto, tengamos el aspecto que tengamos. También debería haber algún tipo de legislación que promueva el empleo para el colectivo. No hay propuestas sindicales ni medidas concretas para solucionar esto. Cuando, en realidad, sería muy fácil: hay que desprejuiciarse. Ya está. Si una persona da el perfil, dale el trabajo. Así de sencillo”.

Sí al amor, no al “amante fetiche”

Entre los principales desafíos que se encuentran las personas trans al construir una relación sentimental está el de hacer las paces con sus cuerpos y sus traumas personales (y colectivos) para poder aspirar a una correlación de fuerzas lo más justa posible. Así lo cree el traductor y escritor trans Darío Gael Blanco (Madrid, 1989).

“Si la otra persona no es transgénero, siempre se va a partir de una situación desigual. Lo fácil es acabar reproduciendo dinámicas opresivas y que la persona trans sienta, como poco, que tiene que ‘compensar’ al otro por el mero hecho de serlo”. Sin embargo, también deja espacio al optimismo: “Cumpliendo unos mínimos básicos de consideración y decencia, y estando abiertos a escuchar, considero esas dificultades o interferencias como algo perfectamente salvable. La primera barrera es precisamente el dejar de deshumanizarnos y el llegar a considerarnos como posible pareja (y no solo amantes-fetiche a quienes ocultar)”.

Para contribuir a que se cierren las heridas, Blanco considera que la sociedad debe escuchar a aquellas personas afectadas directamente. “No hay que esperar a tener a alguien cercano afectado para empezar a informarse, sino trabajar activamente para que todo el peso pedagógico no recaiga desde el principio en la otra parte. Cualquier apoyo logístico -ofrecer acompañamiento durante momentos complicados del proceso, trabajo remunerado o cuidados de otra índole- es siempre bienvenido, sobre todo para las mujeres trans, que lo tienen mucho más difícil”.

En su discurso tampoco falta una crítica a la representación parcial que los medios hacen del colectivo. “Se tiende a representar a aquella parte de la comunidad trans (tremendamente heterogénea) con la que los propios medios se sienten más identificados -la más normativa y cercana al sistema-”. Y concluye: “Creo que hay que pararse a pensar dos veces en a quién se saca y por qué y acercarse sin prejuicios ni condescendencia a quienes gozan de menos apoyo social e institucional”.

El calvario del Sistema Sanitario

Atenea Bioque es licenciada en farmacia y su capítulo en Vidas Trans se ciñe a la problemática actual en el sistema médico en España. De hecho, el suyo es uno de los apartados más reveladores por su conocimiento profesional en el tema y la cantidad de información técnica que proporciona. Escuchando a Bioque, una de las cuestiones que se plantea como más generadora de malestar para el colectivo es el de las UTIG (Unidad de Trastorno e Identidad de Género). “La UTIG, actualmente UIG (Unidad de Identidad de Género), es un departamento perteneciente a un hospital formado por especialistas médicos de distintos ámbitos (psicólogos, endocrinos, cirujanos)”, explica Bioque. “Su objetivo es centralizar la asistencia a las personas trans, a quienes valoran psicológicamente antes de proporcionar hormonas”. Hay mucho que mejorar desde la atención sanitaria a las personas trans, Bioque no quiere entrar a detallar la dimensión emocional de la experiencia “eso es trauma porn, es fácil imaginar lo que sentimos”, pero sí enumera algunos de los aspectos en los que la atención sanitaria falla habitualmente: “Una persona trans se puede enfrentar con uso del necronombre, malgenerización, negación de la asistencia sanitaria, transfobia, a que te despachen rápido y sin resolverte nada…”.

Además de identificar los problemas, Bioque, como sanitaria ella misma, tiene una idea clara de hacia dónde deberían encaminarse las soluciones: “desde el médico de familia hasta los cirujanos, todos deben tener un mínimo de formación sobre trato a personas trans. Hacen falta protocolos de hormonación actualizados, así como investigación en el tema. Obviamente las UTIGs tienen que desaparecer, que a cada persona le traten en su provincia y una vez puesto el tratamiento desde el médico de cabecera. Lo más sensato es que te hagan análisis, te den las hormonas y luego si necesitas apoyo psicológico que lo solicites tú”.

¿Y cómo pueden ayudar las personas cisgénero en el paso por el sistema sanitario de las personas trans de su entorno? Atena Bioque tiene una propuesta muy sencilla: acompañarles al médico. “Puede pasar que no tengamos la fuerza necesaria para enfrentarnos con el profesional sanitario. Si una persona cis está formada en el tema tiene una posición buenísima para contradecir al profesional, ya que no le toca personalmente. Así nos da fuerza y a la vez puede impedir un posible abuso de poder”.

Pese a los muchos retos que la sociedad y el sistema sanitario tiene por delante, vivimos un tiempo de cambios intenso, el libro editado por Antipersona es prueba de ello, y el sistema sanitario no se mantiene inmune a ellos. “Creo que poco a poco llegan profesionales sanitarios más preparados y sensibles”, apunta Bioque. “También son positivas las leyes trans que han ido sacando en muchas comunidades, aunque cueste un poco que empiecen a funcionar. La Ley Trans Estatal es un proyecto parado actualmente, pero si sale va a ser una mejora enorme”. Bioque señala también “el empoderamiento que estamos viviendo las personas trans en relación con nuestros tratamientos. Gracias a la labor de muchas personas, cada vez sabemos más y mejor cómo funcionan las hormonas, hasta el punto de educar a nuestros endocrinos. Esto es muy grande”.

Universidad Autónoma de Sinaloa ‪@uasoficialmx ‬ desaparece título a Frida Cartad ‪@Friedducha, ‬ mujer trans para no reconocer su cambio de sexo y nombre @Conapred @cndh


Fuente: Al Momento / De: Redacción /Fecha: 03 de julio de 2019

CIUDAD DE MÉXICO, 3 de julio, (AlMomentoMX).— México ocupa el segundo lugar a nivel mundial en crímenes de odio de personas transgénero, solo por detrás de Brasil. Expertos coinciden que factores como el odio, la violencia, la discriminación y la criminalización hacia este sector de la población propician que el país se ubique en este puesto, de un total de 71.

Pero los homicidios y la violencia verbal y psicológica no son las únicas violencias con las que este sector de la población tiene que lidiar. También existe la discriminación laboral y de las instituciones educativas.

Tal es el caso de Frida Cartas, mujer transgénero que cursó la licenciatura en Ciencias de la Comunicación en la Universidad Autónoma de Sinaloa, misma que terminó y por la cual obtuvo un título con su antiguo nombre de varón, pues aún no realizaba su cambio.

En 2017, Frida acudió a la universidad estatal para pedir una reposición de su título con una corrección de nombre, pues desde 2015, haciendo ejercicio de uno de sus derechos sexuales y reproductivos cambió su acta primigenia eligiendo su género y su propio nombre. Y pese a haber presentado su nueva acta de nacimiento, en la vicerrectoría de la institución académica le comentaron que tenía que amparar esa nueva acta con un juicio resolutivo más un parte psiquiátrico, así como presentar su vieja acta y el acta nueva, para comprobarles que se trataba de “la misma persona”. 

Frida comenta que tras estas peticiones le explicó a las autoridades educativas; uno, que ninguna persona sea o no transexual, posee 2 actas con diferentes nombres, pues eso es un delito federal y, dos, que la nueva legislación, vigente desde julio de 2014, con la cual obtuvo la actual identidad genérica administrativa, derogaba, por respeto a derechos humanos, el parte psiquiátrico y el juicio resolutivo.

Frida presentó, además, la constancia donde la misma jueza del registro civil de Mazatlán hacía resguardo del acta primigenia. Sin embargo, la ignoraron. “Me dijeron que esos eran sus requisitos y punto, que se los tenía que cumplir al pie de la letra o no había reposición de título”.

El viacrucis buscando ayuda en CNDH, COPRED y CONAPRED

Es como si se hubiera muerto y hubiera vuelto a nacer

—Mi primera acción fue ir a la comisión de derechos humanos local en Mazatlán, pero de ahí me mandaron a la estatal que está en Culiacán, arguyendo que las oficinas centrales de la UAS están en la capital y allá correspondía. La comisión estatal no quiso tomar mi queja, porque yo no radico en Sinaloa sino en la Ciudad de México. Por lo que mejor pedí un abogado en las oficinas mazatlecas del poder judicial de la federación. Con este abogado en la UAS aceptaron tomar una carta por escrito, donde yo les pedía lo mismo, pero ahora además de la palabra, puesto en puño y letra con su respectivo acuse.

—Su respuesta fue la misma, que necesitaba el parte psiquiátrico y el juicio resolutivo para validar esa nueva acta de nacimiento por identidad de género, pero además, cuando los tuviese, había que volverles a entregar un certificado de preparatoria, y un certificado de la licenciatura, ambos nuevos, así como hacer un pago no de reposición de título con corrección de nombre, sino un trámite de primera vez, pues porque es lo lógico, ¿no? “Es como si usted se hubiera muerto y hubiera vuelto a nacer”, fue la respuesta de la directora general de servicio escolares de la zona sur.

Luego de 8 meses de haber dejado su trabajo y residencia para intentar recuperar su título de licenciatura en Mazatlán, Frida volvió a la CDMX e interpuso la queja en la Comisión Nacional de Derechos Humanos, donde finalmente la tomaron, no sin alegar que no les correspondía y desde octubre de 2018 hasta hoy julio de 2019, por fin le dieron un “camino viable” y una supuesta “resolución”.

—Tengo que ir al Instituto de la Defensoría Pública a buscar un abogado que tramite ante un juez otro documento resolutivo más, donde ese juez escriba que el acta actual que poseo, no es falsa y donde además le pida a la jueza del registro civil de Culiacán que resguarde mi acta primigenia (lo que ya hizo), reconociendo al fin con ello mi acta de nacimiento actual que obedece al nombre de Frida Bautista Cartas. Todo esto para que a su vez la Universidad Autónoma de Sinaloa, también acepte que no les estoy haciendo fraude, que el acta es auténtica, que no me la compré con la mafia de la falsificación en Santo Domingo, y por ende, ya no me pida el parte psiquiátrico ni el juicio.

—Así, en estos meses de demanda ante la UAS, sólo esos 2 requisitos se pudieron suprimir con la flamante intervención de la Comisión Nacional de Derechos Humanos. Todo lo demás, sobre eliminar mi expediente como estudiante que ya existe, y mejor hacerles uno nuevo, así como pagarles un trámite de primera vez y para ello darles un nuevo certificado de preparatoria y uno de licenciatura que también digan Frida Bautista Cartas, queda exactamente igual, porque la CNDH me dijo lo mismo: “es como si se hubiera muerto y hubiera vuelto a nacer”.

Las personas trans no morimos, solo ejercemos nuestro derecho al elegir nuestro género

—Nadie parece reparar acá en el hecho simbólico que hay en desaparecer a las personas transexuales, negando que se trata de la misma persona, porque no es que cambiemos o muramos, sino simplemente hicimos visible con el ejercicio de la sexualidad y los derechos, algo que siempre hemos sido y ha estado ahí, aunque no se viera y no se supiera ni cómo nombrar: la identidad de género.

—Esta indolencia e incomprensión por parte de la comisión es de nueva cuenta ofensiva e insultante  (como lo fue, y es aún, el actuar de la universidad); en primera, porque viene de un organismo de derechos que claramente no los está entendiendo y, en segunda, por secundar el poderío y la cerrazón de una institución educativa.

Frida comenta que acudirá al Instituto Federal de la Defensoría Pública a pedir esa otra resolución del juez para que valide, la ya validación existente, de su actual acta de nacimiento. Sin embargo, volver a dejar su residencia en la CDMX y trasladarse otra vez a Mazatlán para vivir unos meses ahí, y estar viajando a Culiacán a tramitar nuevos certificados de preparatoria y de licenciatura, para que le permitan tramitar el título como primera vez, no es una opción para una ciudadana que lleva casi 3 años sin poder ejercer su profesión por la falta de este documento y de la respuesta y apoyo de las instituciones antes mencionadas. El costo de todo este proceso sería de aproximadamente 30 mil pesos.

“Me están tratando como si fuera yo acusada de un delito o fraude, cuando sólo soy una egresada más, que pudo hacer visible y habitable su transexualidad, y que hoy, sólo les está pidiendo una reposición de título con corrección de nombre”.

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Reflexionan en el IEEM sobre los retos de los derechos políticos de las personas LGBTTTIQ


Toluca, Edomex, 24 de junio del 2019.- Durante el “Foro derechos político-electorales y diversidad sexual y de género”, organizado por el Instituto Electoral del Estado de México (IEEM), se reflexionó sobre el ejercicio de los derechos político-electorales de las personas lesbianas, gays, bisexuales, travestis, transexuales, transgénero, intersexuales y queer, a través de la revisión de los avances y retos que enfrentan para su ejercicio, así como la formulación de propuestas para su fortalecimiento.

Durante la inauguración del evento, el Consejero Presidente del IEEM, Pedro Zamudio Godínez, realizó un recuento de los movimientos que se dieron en México a lo largo de los años en favor de reconocer los derechos de las personas LGBTTTIQ e, indicó, que el avance de los derechos humanos ha ido de la mano de los cambios democráticos, lo que ha permitido visibilizar e incorporar a procesos electorales y de toma de decisiones a diversos grupos que históricamente han sido discriminados, como los colectivos de la diversidad sexual.

Refirió que el IEEM garantiza a todas las ciudadanas y ciudadanos, sin distinción, que puedan ejercer sus derechos político-electorales. En este tenor, en el pasado proceso electoral se difundió entres las y los servidores públicos electorales, partidos políticos y ciudadanía, el Protocolo para adoptar las medidas tendientes a garantizar a las personas trans el ejercicio del voto en igualdad de condiciones y sin discriminación, emitido por el Instituto Nacional Electoral (INE).

Posteriormente, la Vocal Ejecutiva de la Junta Distrital Ejecutiva número 04 en el Estado de Querétaro del INE, Luisa Rebeca Garza López, impartió la Conferencia Magistral “El ejercicio de los derechos político-electorales de las personas LGBTTTIQ”, donde condenó la violencia y discriminación que padece este sector de la población y pugnó porque ejerzan plenamente sus derechos, actividad en la que actuó como moderadora la Consejera Electoral del IEEM, Sandra López Bringas.

Garza López puntualizó que el INE en las pasadas elecciones aplicó el Protocolo para adoptar las medidas tendientes a garantizar a las personas trans el ejercicio del voto en igualdad de condiciones y sin discriminación en todos los tipos de elección y mecanismos de participación ciudadana, que surge de experiencias del entonces Instituto Electoral del Distrito Federal.

https://www.facebook.com/IEEMoficial/videos/600258260382139/

También se desarrolló el Conversatorio “Retos y propuestas para fortalecer el ejercicio de los derechos político-electorales de las personas LGBTTTIQ”, en el que participaron representantes de los partidos políticos, quienes respondieron a las preguntas, ¿Cuáles consideran que han sido los principales avances en el ejercicio de los derechos de las personas LGBTTTIQ?, ¿Qué tanto las fuerzas políticas que representan han tenido apertura para escuchar a estos grupos de la sociedad y abanderarlos en las Legislaturas para el reconocimiento formal de sus derechos?.

Para dar respuesta a dichos cuestionamientos participó el representante suplente del Partido Acción Nacional ante el Consejo General del IEEM, Gabriel García Martínez; el Secretario de Atención a Grupos Vulnerables del Organismo Nacional de Mujeres Priístas (ONMPRI) Estado de México, Jorge Luis Serrano Aguilar; el representante Nacional de la Diversidad Sexual del Partido de la Revolución Democrática, Antonio Medina Trejo; también Lilia María del Pilar Cedillo Olivares, Regidora del Ayuntamiento de Atizapán de Zaragoza del Partido del Trabajo.

Por el Partido Verde Ecologista de México, Mayra Erendira Gómez Bravo, Secretaria de la Mujer y Encargada de la Unidad de Transparencia de su instituto político; Cecilia González García, Secretaria de Derechos Humanos de Movimiento Ciudadano Estado de México; Miriam Lisette Pérez Millán, representante propietaria de MORENA ante el Consejo General del IEEM, en tanto que Rocío Álvarez Miranda, Coordinadora Institucional de Equidad de Género de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMex), actuó como moderadora

https://www.facebook.com/IEEMoficial/videos/2454958121221276/

 

#España: La policía de Fuenlabrada cuenta con un protocolo para personas #trans.Los agentes han recibido formación especializada para atender las necesidades de este colectivo.


De: F. JAVIER BARROSO / Fuente: El País / Fecha: 4 de julio de 2019

Un coche patrulla de la Unidad de Gestión de la Diversidad de la Policía Local de Fuenlabrada. AYUNTAMIENTO DE FUENLABRADA

La Policía Local de Fuenlabrada (193.586 habitantes) será la primera en la región en contar con un protocolo para atender a personas transgénero. Los agentes han sido formados para conocer sus necesidades específicas. Para la redacción de este documento, el Ayuntamiento ha trabajado con la asociación de familias de menores transexuales Crysallis.

El protocolo recoge las pautas para un adecuado tratamiento de personas trans que entren en contacto con los servicios policiales. Los agentes estarán formados para entender y respetar “todas las cuestiones relativas a la identidad sexual”, según fuentes municipales.

“A través de esta iniciativa queremos contribuir a dar visibilidad a las realidades y necesidades de estas personas y, a la vez, poner en práctica políticas policiales que protejan los derechos de este colectivo”, ha explicado el alcalde de Fuenlabrada, Javier Ayala.

Fuentes municipales destacaron que el protocolo pretende convertirse en un referente, al servir como guía de actuación con personas trans para los miembros de otras policías.

El alcalde fuenlabreño recordó que la Policía Local “siempre ha sido innovadora en sus programas y planteamientos, y destaca desde hace años por su labor inclusiva y su lucha contra la discriminación en sus actuaciones a través de programas específicos con diferentes sectores de la población”.

Desde hace dos décadas, el Ayuntamiento de Fuenlabrada lucha contra la intolerancia y la discriminación, según fuentes municipales. Estas aseguran que es un ejemplo para otras Administraciones, en sus actuaciones y en el trabajo con el tejido asociativo para desarrollar una sociedad diversa.