Alejandro Alder: “El movimiento LGTBI debe muchísimo a las mujeres #trans”


Por Alicia Aviles Pozo / De: El Diario.es / Fecha: 27 de junio de 2019

Alejandro Alder, activista en varios colectivos durante más de 15 años, apela al espíritu de Stonewall para combatir las nuevas políticas de la ultraderecha

“Nos quieren hacer retroceder al pasado, y quienes se sientan y pactan con ellos son igual de cómplices”

Marsha P. Johnson y Sylvia Rivera, en las manifestaciones de Stonewall BIBLIOTECA DE NUEVA YORK

Hace más de 15 años que Alejandro Alder, colombiano afincado en España, milita en el activismo LGTBI. Primero lo hizo en la asociación Iguales de Salamanca, después fue presidente de Bolo-Bolo en Toledo, y posteriormente realizó funciones de organización y coordinador del área internacional de la Federación Estatal de Lesbianas, Transexuales, Gais y Bisexuales (FELGTB). Ahora recibirá un reconocimiento dentro de los actos de ‘Toledo Entiende’, la semana del Orgullo en Toledo, ciudad a la que sigue vinculado con su colaboración y participación en cuantas actividades se realizan para la visibilidad, la igualdad y la defensa de los derechos humanos.

“Entiendo el Orgullo como un espacio de reivindicación totalmente necesario para visibilizar nuestros derechos y nuestra realidad. Siempre ha sido una herramienta de cambio y de contención a la homofobia, de esa parte de la sociedad que siempre ha querido limitar nuestros derechos”, argumenta.

La memoria de Stonewall

En la capital castellano-manchega, esa lucha nunca ha tenido tregua y sigue ganando activos. Un grupo de jóvenes lleva a cabo el proyecto ‘Stonewall Toledo’, que está trabajando con Bolo-Bolo. Conmemora los sucesos que se produjeron hace 50 años en el bar Stonewall Inn de Nueva York, donde un 28 de junio de 1969 las mujeres transexuales negras y latinas dijeron “basta” al acoso y a la persecución que sufrían por parte de la policía.

Lesbianas, gais bisexuales y transexuales salieron del establecimiento y se enfrentaron a las fuerzas policiales, por parte de quienes sufrían agresiones, amenazas y extorsiones. “Ahí nace el movimiento LGTBI a nivel mundial: desde la primera piedra que tira Sylvia Rivera, transexual puertorriqueña, junto con otras muchas personas”, subraya Alejandro Alder.

Ese es el motivo por el que considera que este movimiento “le debe muchísimo a las mujeres trans”, porque han sido “de las más visibles y, desafortunadamente, de las más vejadas por la LGTBIfobia”. De hecho, al hilo de ello, menciona a dos mujeres trans de las que ha aprendido mucho y que dice admirar profundamente: María José Hernández, periodista toledana que ha “dado la cara desde inicios de los 80 y ha ayudado a normalizar la sexualidad en Castilla-La Mancha”; y Carla Antonelli, diputada del PSOE en la Asamblea de Madrid, que “también vivió la represión durante la última parte del franquismo y ha hecho de su visibilidad una bandera para todas y todos”. “Ellas fueran mi referente y lo siguen siendo”.

Avanzando en el tiempo y con carácter general, el activista recuerda que fue en 2005, cuando el Gobierno socialista aprobó el derecho al matrimonio homosexual, y posteriormente con la regulación de las adopciones y de la identidad de género, cuando el colectivo LGTBI comenzó a alcanzar una dignidad “que antes ni siquiera la podíamos materializar porque ni la habíamos vivido”.

Menciona a Boti García, histórica referente del movimiento y ex presidenta de la FELGTB, como su gran maestra. “Me enseñó, hace mucho tiempo, que con los derechos humanos hay que tener mucho cuidado porque los alcanzamos pero podemos retroceder. Luchamos cuando el PP recurrió ante el Tribunal Constitucional el matrimonio entre homosexuales, pero ahora tenemos otro problema, con un sector de la extrema derecha que quiere colocarnos en el pasado, proponiendo terapias de reconversión y que se anulen las leyes autonómicas LGTBI. Y no es solamente eso, porque quienes se sientan y pactan con ellos son igual de cómplices”.

Considera en este contexto que el Orgullo LGTBI 2019 es “absolutamente reivindicativo, más que nunca”, ya que “saldremos a la calle a mantener nuestros derechos humanos, nuestra dignidad”. “Le haremos saber a todo el mundo que no vamos a permitir que nos lleven al pasado, porque nuestra forma de amar y de crear nuestras familias va a seguir estando protegida”.

“Hijos e hijas del movimiento feminista”

Según Alejandro Alder, echando la vista atrás, es importante tener en cuenta que el activismo de este colectivo está muy bien construido desde el punto de vista ideológico. “Somos hijas e hijos del movimiento feminista, como movimiento social estamos haciendo activismo y respondiendo adecuadamente a estas amenazas. Antes incluso de que hubiera avances, hemos fomentado la igualdad y hemos visibilizado, porque lo que no se ve no existe y somos un colectivo con mucha diversidad y pluralidad”.

Finalmente, en una región como Castilla-La Mancha, con mucha población en el medio rural y cada vez más envejecida, ha pedido que se apruebe ya la prometida Ley LGTBI. “El PSOE se comprometió, yo confío en su palabra, en la de García-Page y en la del portavoz del Gobierno, quien ha dicho que va a salir adelante. Tendemos la mano, estamos ahí para cerrar los pequeños flecos que haya, y esperamos y deseamos tener esa ley en la primera parte de esta legislatura”.

“Todo acto poético es un acto político”: Amélio Federico, poesía no binaria en la CDMX


De Nancy Cazares / Fuente: La Izquierda Diario México / Fecha: 5 de julio de 2019

Entrevistamos a Amélio Federico, activista, artista gráfico y poeta de la Ciudad de México que ha sumado su palabra a la resistencia y lucha cotidianas por plenos derechos para la población trans y no binaria. Te invitamos a conocerle y a seguir su trabajo.

LID: Amélio, tuvimos la oportunidad de escuchar tu participación en el Eslam Cuir de Poesía XX que se llevó a cabo hace unas semanas en El77 Centro Cultural Autogestivo. Durante el conversatorio previo al eslam dijiste algo muy interesante sobre el carácter político de la poesía que viene desde las personas maricas, trans, negras, periféricas. ¿Qué es lo que hace de este “acto poético” un “acto político”? ¿Cómo es la poesía un acto de resistencia? Principalmente, ¿cómo vive Amélio esta relación entre su hacer y sus reivindicaciones?

Amélio: Creo que el accionar de cualquier población oprimida es político porque desafía la norma que lo oprime; y el arte va a abrirnos paso poco a poco porque es justo donde hay paradigmas que se rompen. Un ejemplo sería aquí en México, donde la lengua española fue traída mediante colonización, la poesía de les marginades que la vandaliza (incorporando lenguas indígenas, incorporando el caló, leperadas y específicamente, hablando de nosotres, la poesía desde la disidencia sexo-genérica desafía al lenguaje cuando usamos desde el argot marica hasta el lenguaje neutro) e incomoda.

A mi parecer y desde mi trinchera, la poesía es una acto de resistencia mediante la vulnerabilidad; la poesía es desde nuestros adentros y nos vulnera siempre. Precisamente me he reivindicado muchísimo siendo desertor de la masculinidad hegemónica (que me acogió muchos años y me protegió, pero también me hizo mucho daño) y renunciando a mecanismos de defensa propios de ella; Abrazando cierta feminidad que aún conservo y enunciando mis vulnerabilidades, acuerpándolas y hablando de ellas en mi trabajo gráfico y con la poesía misma.

Así me atraviesa en el contexto de violencia en el que vivo como persona trans: la resistencia en el acto artístico es combustible para seguir caminando en el mundo que nos quiere muertxs.

LID: Hablaste también de la importancia de “ocupar los espacios arrebatados” por sectores de la burguesía; como persona no binarie ¿qué otros espacios te parece que es imprescindible ganar para esta población invisibilizada por el pensamiento binario?

Amélio: Lo dije durante el conversatorio, el mundo es patriarcal, de la burguesía, de la gente blanca, cis-heterosexual y de corporalidades hegemónicas.

Es una pregunta complicada porque creo que me equivocaría al aspirar a pertenecer al mismo sistema que nos mantiene en esta posición oprimida (lugares en la política o lugares en la misma burguesía), donde sí considero imprescindible estar siempre presentes es en espacios donde hay otras manifestaciones de la diversidad, pues aún dentro de ella se nos cuestiona. Aclaro que no necesitamos aprobación de nadie, pero sí alianzas. Y también creo necesario adentrarnos en los lugares de lo cotidiano para construir espacios de seguridad. Visibilidad, no poder.

LID: Amélio, tu nombre tiene una historia muy bella ¿podrías compartírnosla?

Amélio: Claro. Mis nombres son Amélio Federico Tegmine. Amélio lo elegí por el coronel Amélio Robles Ávila, y lo elegí porque un día me comparé con él cuando le contaba a un amigo sobre cómo me vestía de guerrillero en vez de adelita en los convivios en la primaria. Federico es en honor a mi poeta favorito, rojo y maricón García Lorca. Tegmine es un cúmulo de estrellas de la constelación de cáncer que corresponde al caparazón del cangrejo, y representa eso a lo que he renunciado pero que de alguna manera me ha mantenido vivo; mi cáscara, mi coraza, mi armadura.

LID: Y ya puestos en esas, compartirnos algunos de tus referentes más significativos. (Tanto literarios como artísticos en general).

Amélio:Todes mis referentes son muy significativos para mí, pero trataré de mencionar a mis más grandes inspiraciones: Durero, Remedios Varo, Siqueiros, Henry Darger, El Bosco, Bronwyn Lorelei, Iurhi Peña, Maremoto, Iris Van Herpen, un ex profesor Mauricio Sotelo, Doctor Lakra, Maldita Carmen, Juan (@ego.png), Mariano Camilo, Susy Shock, García Lorca, Lemebel, Mare Advertencia Lirika… y son todxs lxs que vienen a mi cabeza ahora.

Amélio: Haré un ejercicio de escribir la primera palabra que venga a mi mente.

LID: Marcha del orgullo LGBTTIQ+

Amélio: Visibilidad.

LID: LGBTTIQ

Amélio: Resistencia.

LID: Stonewall

Amélio:Memoria.

LID: Cuarta Transformación

Amélio: Incertidumbre.

LID: Vaticano

Amélio: Lo que representa para mí es: Enemigo.

LID: Derecho a decidir

Amélio: Ahora.

LID: Qué opinas sobre las declaraciones del Vaticano que dijo que el género no binario es “ficticio”.

Amélio: Creo que habla desde el privilegio más blanco, eurocentrista, patriarcal y heterosexual. Por supuesto que nadie en el Vaticano está consciente de las poblaciones Muxes o Hijras, por ejemplo, y por supuesto que en su privilegio estas diversidades no existen. Opino que sus declaraciones no valen nada, y que vamos a seguir respondiendo al accionar de les creyentes de la misma manera que venimos ya respondiendo. Nada más.

LID: Por último, nos gustaría que pudieras compartirnos cuál es la perspectiva que le ves a las disidencias sexogenéricas bajo el gobierno de AMLO -con marco en una ofensiva reaccionaria encabezada por la Iglesia y la derecha conservadora-; qué retos crees que son los más urgentes por atender y cuál crees que sea el papel que podemos jugar quienes nos ocupamos -y nos preocupamos- por el quehacer artístico con un discurso, como dices tú, casi inherentemente político.

Amélio: Nuestras necesidades son armarnos y protegernos y considero que lo más efectivo es utilizar todas nuestras opciones para hacerlo; desde las organizaciones de derechos humanos, la constitución y todas las herramientas legales disponibles, hasta los comandos más anarcos y la autodefensa.

Me gusta pensar que los lugares en la política, en la burguesía, en las academias que ya están ocupados por personas de la diversidad sexogenérica podemos usarlos como una estrategia de visibilidad y “normalización” que no deje ni la iglesia, ni la derecha, ni la ola del feminismo trans excluyente avanzar más, y con el quehacer artístico ganar terreno en esta cotidianidad que menciono para ir construyendo redes de apoyo.

Me parece que lo que no hay que hacer es debilitarnos.