31 de enero de 2021 por Rebeca Garza

Entre más reflexiono alrededor del debate sobre #SabinaBermam su desafortunado artículo  y porqué la desproporcionada defensa a sus “buenas intenciones” y la crítica a los “cuestionables modos” (1, 2, 3, 4,5) con el que las personas trans reaccionamos pienso en el cissexismo como respuesta (1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10)

¿Por qué cissexismo y no victimismo? Porque el debate de origen es inequitativo e injusto. No olvidemos que hay un contexto de persecución y violencias que las personas LGBT, en particular las personas trans, hemos vivido la última semana.

Literalmente, Dea Molina, Zafiro y Natalia Lane, tuvieron que auto grabar lo que sufrieron para documentar porque históricamente además nos criminalizan por denunciar y defendernos de esas violencias. Ellas mismas lo vivieron: sólo lean las cantidad de comentarios transfóbicos, racistas, clasistas y capacitistas que se resumen en “se lo buscaron”.

En otras palabras, no solo es terrible el contexto de violencia que viven las personas trans principalmente trabajadoras sexuales racializadas sino la inequidad en el acceso a recursos como medios masivos para posicionarse y defenderse.

Esta asimetría histórica, estructural y sistémica en el acceso y ejercicio de recursos no solo tiene color de piel o clase social sino también ese componente cissexista que es tan hegemónico que aún es negado (“no me llames cis”).

Desde mi punto de vista, esto explica porqué las mismas voces que defienden la “auto defensa feminista”, el “yo te creo amiga” la “sororidad” e incluso la “escucha radical” cuestionen los modos en que un grupo poblacional muy violentando puede ser nombrado dignamente.

El cissexismo como ideología que ve como más legítima y verdadera la experiencia cis explicaría justo las formas de análisis que seleccionan arbitrariamente el recorte de la realidad para justificar a Berman donde se reivindica su historia y se minimizan sus gravísimos comentarios transfóbicos.

El cissexismo me permitiría explicar porque el análisis y el debate por el derecho a Berman por equivocarse y reconocer y valorar sus “buenas intenciones” omitió situar este hecho con los terribles sucesos de violencias DE DÍAS pasados.

El cissexismo terminaría explicando lo que bandita como @irenevaldivia_perfectamente identificaron como gaslight en algunos argumentos que aparentemente llaman a la “mesura” … y que también ya han sido ignorados.

Y aclaro que hablo del cissexismo como sistema que nos ha moldeado y genera sesgos que producen y reproducen injusticias. Esto lo hemos reflexionado y escrito recientemente mi querida mana Erika López y yo (1, 2 y 3).

Sin embargo, una de esas consecuencias es tanto el transborrado como la “ignorancia voluntaria” (como le llena Blas Radi) y es el fenómeno que no se quiere reconocer reflejen Berman, Corres, Quadri, Córdova, Olamendi y mucha alianza indiferente.

Entonces, cerraría pidiendo que lean mas a Banda trans y no binaria también diversa antes de escribir sobre lo trans desde cualquier perspectiva cis para que el diálogo al menos nos retribuya DIGNIDAD y eso incluye cómo nos nombramos a nosotres mismes.

@Rivka_Azatl

El desafortunado artículo de Sabina Berman

Las reacciones cissexistas de Sabina Berman que sus alianzas no ven