Tu andar me acompaña (YTNGM)


/jueves 28 de mayo de 2020 por Rebeca Garza/

Para (YTNGM)


Aunque no lo entiendas
Aunque lo olvide
Tu andar me acompaña

Lo ha sido desde el inicio
Aunque finjo creyendo que te salvé
En realidad no fue así
Tu lo sabes y lo expresas
Como tu cuerpo te lo permite
Con la mirada de infinito amor
Y con sonidos que no entiendo
Pero sé que siento

Nuestra comunicación desborda el lenguaje
Presiento que para ti es más simple
No hay palabras autorizadas que te limiten
Las fronteras para transmitir tu alegria, tu cariño,
Tu tristeza, tus temores y tus cansancios

Vibras, vibramos
sonidos que surgen de tu cuerpo
Algunos son dulces y enternecedores
Y sabes que en ese momento me desarmas

Otros, en cambio, son como un trueno
O un rayo que corta el aire
Tan potente como intempestivo e impredecible

Pero siempre regresas a la serenidad
Al lugar donde no hay tiempo
A ese lugar desde donde tus ojos,
quizás desconcertados,
Se preguntan qué me inquieta

Lo sé porque no eres como yo

Llegaste cuando tenias que llegar
Lo hiciste en las condiciones que sucedieron
Tu cuerpo tenía heridas físicas rojas, húmedas y secas también
Tu pelo estaba lleno de polvo y era áspero
Tus costillas eran visibles
Tu cabeza siempre hacía un esfuerzo por levantarse
Para verme, para aceptar los alimentos,
Para soportar tus tratamientos
Y para gritar cuando te dolían las curaciones,
pero fuiste paciente
Aunque la debilidad de tus piernas lo dificultaran
Tu cabeza siempre se mantuvo erguida
Dignamente erguida
Era amor por la vida,
Era la vida misma vibrando a través de ti
Era tu energía llamando
Llamándome
Y pude escucharte
Y verte
Y verme
Y amarnos

Te fuiste cuando tenias que partir
Sucedió cuando tuvo que ser
Te fuiste sin heridas físicas
Y aunque me acompañaste a recuperarme
De mis heridas
Y aunque admiré tu eterno retorno
A la alegria por vivir
Te mentiría que no lloré
Lo hice
Han sido muchas lágrimas
Y aun te recuerdo
Pero lo hago con cariño
Porque acompañarnos en este trayecto
Nos fue transformando
Nos fuimos sanando
Y aunque a veces te busco en el que era tu lugar
Te recuerdo
Y recuerdo tu serenidad
Y es cuando busco mi lugar
Porque ahí también habitas tu

Y te veo
Y me ves
Y nos amamos
Ya sin tiempo

Rebeca Garza

#IdeasSueltas
#Blog_Personal

Darán 24 mil pesos a personas #trans en CDMX | Preguntas necesarias por @Rivka_Azatl


La Cuauhtémoc le dará a las personas trans que vivan en esta alcaldía de la CDMX un apoyo económico de 24 mil pesos. Entérate de cómo conseguirlo.
— Leer en www.soyhomosensual.com/lgbt/daran-24-mil-pesos-a-personas-trans-en-cdmx/

¿Alguien me puede explicar cuál es el fundamento o motivación de este requisito?: Ser una persona trans mayor de 30 años.

De acuerdo a la @CIDH, el promedio de edad de las mujeres trabajadoras sexuales en Latinoamérica es de 22 años y muchas son expulsadas de sus hogares desde los 11-13 años y el promedio de vida de las personas trans es de 35 años (la mitad del promedio de vida de las poblaciones cis mexicanas). ¿Qué pasará con esos grupos etarios en terribles condiciones de vulnerabilidad?

Otro tema: el de los comprobantes de domicilio. ¿Qué pasará con las personas trans en situación de calle especialmente cuando ya se documentó que la delegación Cuauhtémoc cuenta con la mayor población en estas condiciones dentro de la Ciudad de México? (El 60.8 por ciento de las personas en situación de calle de la delegación Cuauhtémoc nació en la Ciudad de México).

Les comparto que ya hay antecedentes de omitir la solicitud de comprobantes de domicilio para tramitar la credencial de elector para las personas en situación de calle por lo que el @INE (1) (2) (3) ha generado procedimientos especiales para proteger derechos de estas poblaciones en situación de calle y no generarles lo que se llama “discriminación indirecta” que es cuando una norma que aparenta ser neutral afecta negativamente y de manera desproporcionada a un grupo específico de la población por alguna característica o situación específica.

Aclaro: estas preguntas no pretenden atacar ni desacreditar el proyecto sino preguntar si en verdad se dirigirán a las poblaciones trans más precarizadas y en mayores contextos de vulnerabilidad y se evite el riesgo -siempre posible- que se focalice a sectores afines a cierta ideología (partidista u otra ) para convertir a estas poblaciones en votantes cautivxs.

Rebeca Garza

@Rivka_Azatl

Paridad de género, ¿paridad para todas?


Les comparto que en el suplemento de julio de @inmujeres el tema es “Paridad de género”. Además de la participación de las personas que ahí escriben tuve la oportunidad de colaborar con el artículo “Paridad de género ¿paridad para todas?” con una mirada interseccional.

Es importante mencionar que este artículo se escribió antes de las sesiones de la Escuela Feminista de Gijón y de la serie de discursos cissexistas que asumen que las mujeres trans no somos mujeres.

Desde la interseccionalidad se abordan en específico el tema de los derechos de las mujeres #trans a partir del caso de Jakelyne Barrientos, mujer trans candidata a una diputación local en Chihuahua en 2016. En ese artículo mencionó el reto que implicará la paridad de incorporar las diversas formas de ser mujer, no sólo las trans sino también las mujeres indígenas, afromexicanas, migrantes (sí, migrantes), entre otras.

Se puede descargar en la siguiente liga :

https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/481971/SuplementoTODAS-JULIO.pdf

Rebeca Garza

Publicado originalmente en Suplemento TODAS “Paridad en todo: Paridad en acción “, edición especial de julio de 2019″ de INMUJERES.  

Durante las elecciones electorales locales de 2016, Jakelyne Barrientos, mujer trans y presentadora de la televisión local, fue candidata a diputada local por el PRD en Ciudad Juárez, Chihuahua.

Por una parte, el Estado de Chihuahua ha rechazado reconocer el derecho de que las personas trans puedan rectificar sus actas de nacimiento en cuanto al nombre y sexo mediante un trámite administrativo, rápido y gratuito; por otra, la ley electoral local exige que para registrar una candidatura se deban tomar dichos datos del acta de nacimiento.

Por lo tanto, cuando su representación partidista solicitó que en las boletas electorales apareciera su nombre de Jakelyne Barrientos, dicha petición no fue atendida.

Diversos factores participaron para que en las boletas electorales apareciera su nombre registrado al nacer, pero con el que NO era públicamente conocida ni con el que hizo campaña: minutos después de que su representante partidista hiciera dicha solicitud fue cambiada por la dirigencia estatal del partido; lo anterior llevó a que el Instituto Electoral Local no atendiera la solicitud original, la propia Barrientos acusó al PRD de no brindarle apoyo suficiente, entre otros factores.

Sin embargo, cuando impugnó ante el Tribunal Electoral de Chihuahua no obtuvo una respuesta favorable. Algunos argumentos de la ponencia fueron que la identidad es inmutable y que debió haber optado por un alias.

Lo mismo sucedió en la Sala Regional de Guadalajara del TEPJF a pesar de que ya existía el Protocolo para atender la violencia política contra las mujeres co-elaborado por las propias autoridades electorales administrativas y jurisdiccionales.

Para ambos Tribunales fueron inexistentes los siguientes antecedentes: que en el año 2003 el Instituto Federal Electoral había aprobado que apareciera en las boletas electorales el nombre de Amaranta Gómez Regalado, candidata muxe a una diputación local federal en Oaxaca, y no con el que estaba registrada en su acta de nacimiento; que ya habían transcurrido seis años desde la reforma que convirtió a nuestra Constitución en una basada en derechos humanos y garantías individuales; así como el amparo directo civil 6/2008 de la SCJN que reconoce como parte del derecho humano al libre desarrollo de la personalidad la libre opción sexual que tiene toda persona para proyectar y vivir su vida de forma autónoma, lo que incluye el derecho a la intimidad y a la propia imagen.

Esta mirada social, institucional y jurídica de asumir al sexo asignado al nacer como dato únicamente válido, natural y verdadero se le identifica con el nombre de cissexismo y afecta a las poblaciones trans pero también a las mujeres que no son trans pero cuyas características físicas y/o expresión de género las han hecho víctimas de actos de violencia cissexista como ha sucedido con los casos de las deportistas Ana Gabriela Guevara y Soraya Jiménez así como a las poblaciones intersex cuyas corporalidades son brutalmente torturadas desde que nacen para ajustarles a una idea binaria del sexo como aún sucede con la atleta sudafricana Caster Semenya.

La paridad de género constitucional tendrá el reto de ser feminista interseccional, en otras palabras, requerirá articular las aportaciones de los feminismos de las primeras olas con las propuestas transfeministas para que las políticas públicas que surjan con el objetivo de reducir las brechas de desigualdad y que atiendan las violencias hacia las mujeres se extiendan desde el centro hasta las periferias simbólicas, sociales, geográficas y económicas para incorporar las voces y presencias históricamente invisibilidades de las poblaciones de mujeres trans, intersex, con discapacidad, afromexicanas y/o migrantes.

De tal forma que la paridad de género constitucional, como la revolución silenciosa que es, represente la pulverización de la narrativa histórica de sociedades, ciudadanía, Estado e instituciones monolíticas y homogéneas para dar paso a una verdadera pluralidad compleja de voces y existencias políticas, con trayectorias de vida con experiencias socio-culturales, étnico-raciales, sexuales y de género, funcionales y corporales diversas pero igual de válidas y valiosas donde sea el diálogo el que nos permita ir caminando todas, todos y todes hacia el mismo horizonte interminable de derechos plenos y reales.

Por Rebeca Garza

(@Rivka_Azatl)

Las redes afectivas y emocionales en los procesos electorales


Cuando se habla de los logros alcanzados en los procesos electorales, poco se habla de la parte afectiva que forma parte de las redes que se van tejiendo conjuntamente con lo técnico y lo político en la organización de las elecciones.

Considero que en el proceso electoral de 2018, donde se operó la integración de las mesas directivas de la casilla única, también se pusieron a prueba estas redes afectivas y emocionales que ya existen o se crearon dentro o fuera de la institución pero que siempre soportan emocionalmente.

En mi experiencia, la organización de la elección de 2018 ha sido la más compleja y difícil de realizar por el hecho de organizar la integración e instalación de la casilla única que implicó una coordinación histórica entre los OPL del país con todos los niveles del INE y otras tantas instituciones, lo que implicó mayores y demandantes atribuciones que cumplir.

Esta experiencia es influenciada por 16 años de formación y trabajo como integrante del servicio profesional electoral del IFE/INE, con sus claroscuros: 9 años en materia de educación cívica y capacitación electoral en lugares como el sur mixteco-náhuatl-popoloca de Puebla; 3 años en el estado con el mayor nivel de abstencionismo electoral del país, Baja California; y 4 años en Oaxaca que es sumamente complejo tanto por su pluriculturalidad, por su complicada geografía y su impredecible entorno político. Pero también son 16 años viviendo lejos de Nuevo León, entidad donde crecí hasta los 23 años y donde aún viven mi padre, mi madre y mis hermanos; cada año la lejanía, la nostalgia y el envejecimiento cobran su factura.

Adicionalmente, mi experiencia es atravesada por mi identidad de mujer trans*, por las colaboraciones institucionales o personales, especialmente en el tema de los derechos políticos de las personas trans*, que implicó mi compromiso ético y político de dedicar parte de mi tiempo para apoyar en la exigencia del respeto a nuestros derechos humanos en diferentes espacios.

A dos meses de la jornada electoral, teniendo frescas las evaluaciones de los resultados de la integración de las mesas directivas de casilla y de las acciones realizadas dentro de lo planeado para promover la participación ciudadana en Oaxaca, mis recuerdos y sentimientos me remiten a un proceso electoral demandante que a la vez tuvo una dosis de incertidumbre a veces jurídica, a veces procedimental, en donde fue frecuente que lo urgente solía demandar más tiempo y esfuerzo que lo importante.

Por una parte, me siento satisfecha porque como parte del INE colaboré para garantizar elecciones periódicas y legítimas. Por otra, el sabor es agridulce porque efectivamente logramos articular la reforma electoral de 2014, sumamente compleja y con ambigüedades que se fueron resolviendo sobre la marcha, con todo el reto que esto significa por lo que es importante seguir haciendo ejercicios de autocrítica para identificar nuestras áreas de oportunidad en la organización de una elección presidencial con casilla única.

Me pregunto ¿A qué costo humano? ¿Cuál es el desgaste afectivo que sufren paralelamente las personas que acompañan nuestras vidas en esta particular carrera contra reloj que es organizar elecciones? ¿Las personas que dirigen las instituciones ven este soporte y reconocen el desgaste de estas redes afectivas que nos sostienen? ¿Cuántas mujeres, niñas, adolescentes y abuelas reciben la carga de cuidados en comparación con los hombres? Si lo ven, si las ven ¿cuál es el costo humano que se está en disposición de pagar cada tres años que surgen los debates que rodean a las frecuentes reformas electorales? ¿Qué cambios estructurales se pueden realizar para reconocer, cuidar y proteger a estas redes poco visibles?

Reconozco y agradezco a mis redes afectivas y de apoyo que se despliegan como raíces que me han sostenido emocionalmente en los días más exigentes o cuando la ansiedad por atender diversos pendientes al mismo tiempo y en calidad de urgente me hacía sentir frustrada e impotente: a mi esposo que me abrazó y escuchó pacientemente las noches que llegué a casa con el rostro cansado tratando de resolver los problemas laborales en mi mente; a mis dos perros y mi gato que nunca erraron al hacerme sonreír; a mi equipo de trabajo integrado hasta por 15 personas donde a pesar que hubo días dignos de drama de culebrón, fueron mucho más los días de risa, apoyo y cuidados mutuos; a mi familias elegidas y no elegidas quienes a pesar de la distancia siempre hicieron sentir cariñosamente su presencia; a aquella llamada telefónica de alguna amistad o del trabajo que sirvió para hacer catarsis; a las compañeras y compañeros que nunca olvidaron la palabra de aliento, la pregunta genuina y preocupada por la salud o el fuerte abrazo oportuno que permitió detener el tiempo, respirar profundamente y seguir adelante.

Particularmente, la organización de este proceso electoral 2018 me deja una lección importante y valiosa: no es posible exigir altos estándares de calidad o metas ambiciosas como las que generalmente se derivan de cada reforma electoral sin cuidar de las personas y sus redes afectivas que, como en mi caso, son fundamentales para mantener un ambiente de trabajo saludable pero al mismo tiempo motivante y que puede ser clave para el establecimiento de una cultura de mejora continua, sin los riesgos de rozar el hostigamiento o el acoso voluntario o involuntario en los espacios de trabajo.

Estoy consciente que para algunas personas les puede parecer poco profesional o poco importante hablar de lo afectivo en el espacio laboral, sin embargo, estas redes de afecto operan desde el momento que se despliega toda una estructura de profesionales electorales que se convierte en un ejército constituido de miles de SE, CAE, personal técnico electoral, capturistas, cientos de miles de ciudadanas y ciudadanos que voluntariamente integraron las mesas directivas de casilla y que, por consiguiente, implicó negociar con la familia –o con las propias redes de afecto- sobre cómo atender la responsabilidad de ser funcionaria o funcionaria donde participaron por más de 12 horas continuas, tiempo que dejaron de dedicar a sus seres queridos.

Considero que estas redes también fueron clave para la aprobación del Protocolo Trans del INE y para asegurar una participación activa y comprometida de las poblaciones trans* y alianzas en su diseño, instrumentación y evaluación y  se activaron en Oaxaca cuando corrientes feministas se aliaron con colectivos de personas trans* y muxe para denunciar las falsas candidaturas trans que fueron altamente controversiales.

Frecuentemente, durante los procesos electorales recibimos un bombardeo de noticias que revelan que la lucha por el poder político saca lo peor de quienes compiten por él, sin embargo, hay otra narrativa a recuperar y fortalecer: las redes de afecto que nos dan fortaleza emocional, compensan nuestras carencias de conocimientos y saberes y además nos permiten mostrar una mejor cara como seres humanos y que tienen la importancia de trascender jerarquías, instituciones, ideologías políticas e incluso los propios procesos electorales porque nos acompañan como parte de nuestros procesos cotidianos de socialización.

Luisa Rebeca Garza López

@Rivka_Azatl

PD. La crónica forma parte del libro “Crónica del Proceso Electoral 2018” de Jesús Rodríguez Zepeda y editado por el Instituto Nacional Electoral.

Marea Verde Oaxaca y la problemática polisemia de la palabra “Separatista” y sus implicaciones políticas. #PorUnaMareaVerdeCisTransIntersex #28S


“Las poblaciones #trans también deciden sobre su cuerpo: ¡aborto legal, gratuito y seguro para todas las corporalidades gestantes.”

A propósito de los diálogos sostenidos en Facebook entre integrantes de la Marea Verde Oaxaca y personas de las poblaciones #trans comparto este video de Siobhan F Guerrero Mc Manus acerca de lo problemática que es la palabra “Separatista” por su polisemia dentro de las estructuras de poder.

Para algunas personas cis la palabra “Separatista” puede ser entendida claramente como la exclusión de los hombres cis incluyendo en esta categoría a las mujeres #trans e invisibilizando las necesidades de los cuerpos gestantes de los hombres #trans y las personas intersex. Esto abre toda una veta de discusión profunda hacia las mismas raíces de varios movimientos a favor de la igualdad y la no discriminación por razones de identidades y expresiones de género así como por las diversidades corporales que trastocan las ideas convencionales de “hombres y mujeres de nacimiento”.

Por otra parte, principalmente las personas trans quienes hemos enfrentado y sufrido durante años -muchas veces desde la infancia- la reiterada y sistemática exclusión y negación acerca de nuestras identidades y expresiones de género y, en el mejor de los casos, hemos padecido la histórica invisibilización de nuestras diversidades corporalidades con necesidades a veces específicas, a veces compartidas; por lo tanto la polisemia alrededor de la palabra “Separatista” cobra otro sentido por lo que inevitablemente nos lleva siempre a preguntar si estamos incluidxs o no y por qué razones.

Tristemente estas preguntas suelen ser interpretadas como intenciones de apropiación de los discursos y los movimientos sociales y es comprensible porque generalmente muchas personas cis no viven con la incertidumbre cotidiana sobre los espacios y movimientos sociales a los que sí pueden acceder sin riesgos a que se les rechace la identidad y/o expresión de género y por consecuencias el acceso a ciertos espacios y que muchos involucran el acceso a un derecho humano que van desde sanitarios, vagones de metro, paridad de género y hasta el acceso a ciertos espacios públicos; particularmente en sistemas sexo/genero rígidos y binarios judeocristianos como el mexicano que no ofrecen espacios para cuerpos que no nos ajustamos a estas lógicas resulta que las preguntas, dudas e inquietudes sean legítimas.

Por supuesto que las poblaciones #trans respaldamos la Marea Verde. No podría ser de otra forma. También se propone que sea un Maremoto Interseccional que reconozca las necesidades de acceder a abortos libres y gratuitos de los cuerpos gestantes de los hombres #trans y las personas intersex. Comparto con @Siobhan que el separatismo no debería estar reñido con la interseccionalidad.

También es pertinente reflexionar sobre la inclusión de la alianzas de las mujeres #trans en la Marea Verde porque si el impedimento es que nuestros cuerpos no son gestantes ¿qué sucede con las mujeres cis que tampoco tienen posibilidades de gestar? ¿Ellas tampoco podrán ser convocadas?

Insisto que estas preguntas no pretenden fragmentar ningún movimiento sino al contrario, tienen también la invitación de cuestionar nuestras cotidianas lógicas de subordinación de unos cuerpos sobre otros y que quizás ya hemos normalizado.

Si la marea verde logra incidir en las y los legisladores todas las necesidades de todos estos cuerpos deben ser tomadas en cuenta de lo contrario se correría el riesgo de que algunos sectores de la población puedan efectivamente lograr el derecho al aborto libre y gratuito y otros grupos no, generalmente también vulnerados por categorías de clase, categoría racial y diversidades funcionales y corporales.

Rebeca Garza

@Rivka_Azatl

https://youtu.be/_IXbYKeps9E

Finalmente las reflexiones Trans feministas en la relación a los debates contemporáneos sobre el género, el cuerpo y la sexualidad ya lleva un buen trecho en donde muchas hemos aprendido, crecido y enriquecido:

Fuente: “TRANS*. Entre lo personal y lo político” de Rebeca Garza.

Las diversidades identitarias femeninas en Oaxaca no las exenta de la violencia.


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“Coyolxauhqui” de Laura Hernández, pintora oaxaqueña

Ya no comparto la idea que haya una “esencia de mujer” como tampoco considero que haya una esencia de “ser hombre” o de cualquier otra identidad. Al contrario, comulgo con los diferentes estudios que consideran que todas las identidades son productos socialmente construidos dentro de un contexto histórico y cultural determinado, por lo tanto, las identidades no son fijas, inmutables ni monolíticas sino en constante cambio, fluidez e influencia constante de su entorno.

En el caso de Oaxaca, me parece que diversos órdenes simbólicos participan en la construcción de las diferentes  identidades femeninas –porque no existe una sola- tanto en su género social como subjetivo, principalmente el ordenador de género que atraviesa a todas las sociedades en todos los momentos históricos y que asume como superior lo masculino sobre lo femenino.

Pero también hay un fuerte componente  étnico que participa en la construcción de las identidades femeninas oaxaqueñas a partir de la discursividad zapoteca, mixteca, mixe, huave, chinanteca, cantina,  mazateca, triqui, cuicateca, cantina, amuzga,  chocholteca, afrodescendiente, entre otras, y que amplía el abanico identitario.

La diversidad cultural en Oaxaca incluso permite la existencia de geografías identitarias no binarias como sucede con las identidades muxe y nguiu de las sociedades zapotecas istmeñas  o las biza’ah de Teotitlán del Valle, donde se borran o atraviesan las fronteras de lo considerado femenino y masculino, como espacios separados, opuestos, excluyentes y complementarios.

Asimismo, Oaxaca no está exento de las influencias de la globalización con sus diferentes efectos tanto positivos relacionados a la visibilización de otras identidades con un fuerte discurso político como las mujeres lesbianas, bisexuales, trans, intersex, entre otras, como sus efectos negativos relacionados con la perpetuación de estereotipos de género que pretenden asimilar y homologar el resto de posiciones identitarias a un discurso hegemónico de validez, superioridad y/o belleza con características relacionadas con el color de piel, la estatura, la complexión física, el ingreso económico, entre otras,  y que participan en la hipersexualización y cosificación de los cuerpos de todas las mujeres.

Cualquiera que sea la geografía social y subjetiva en la que surgen las identidades femeninas en Oaxaca ninguna está libre de las diferentes formas de violencia que se derivan de la forma en que cada orden simbólico –de género, étnico, de clase, etc- jerarquiza y valora qué es superior y qué es inferior de tal forma que no hay ningún espacio social donde los cuerpos identificados como mujeres sean consideradas inferiores a aquellos reconocidos como hombres y que se refleja en el acceso inequitativo a las estructuras e instituciones que representan los poderes políticos, económicos, sociales y religiosos.

El problema de esencializar la identidad femenina mediante un discurso que lo mistifica al sobrevalorar ciertas funciones ligadas con la reproducción o ciertos atributos que se asumen como naturales como la sensibilidad, la espiritualidad, la intuición, entre otros, es que oculta los discursos y prácticas que a partir de su iterabilidad construyen la normatividad simbólica, social, institucional y legal que determina qué espacios y funciones corresponden a las mujeres y cuáles a los hombres.

Este orden normativo no sólo justifica el status quo porque “así siempre ha sido” sino que justifica las diferentes formas de violencias que surgen como respuesta a las exigencias, prácticas y discursos que buscan generar mejores condiciones de igualdad a partir de una lógica democrática en clave de igualdad y de derechos humanos y que van desde la negación de espacios y prerrogativas sociales y políticas (como ejercer ciertos cargos o participar en determinados mecanismos democráticos) hasta las diferentes formas de violencia física, psicológica o sexual así como el la violencia doméstica, callejera, institucionalizada, comunitaria y la más grave, la feminicida que se ejerce contra cualquier niña, adolescente o mujer adulta (solamente este año se han registrado más de 84 casos de mujeres cisgénero mientras que el de las mujeres trans no se lleva la cuenta).

Las cifras de violencia hacia las mujeres en México que hablan de más de dos mil mujeres cisgénero asesinadas cada año, más de siete mil desaparecidas en cuatro años y el segundo lugar de México a nivel mundial en asesinatos transfóbicos revelan que ninguna mujer está segura en el país.

Sin embargo, la suma de factores relacionados con la precariedad, ser mujer indígena, estar en situación de calle, ser migrante, ser lesbiana, bisexual, trans, intersex, ejercer el trabajo sexual y/o ser defensora de derechos humanos aumentan la situación de vulnerabilidad.

A pesar que actualmente se cuenta con un robusto andamiaje jurídico local, nacional e internacional, producto de las demandas feministas, para generar mecanismos para proteger a las mujeres a una vida libre de violencia y acabar con la impunidad persiste la apatía de gran parte de la ciudadanía y la indiferencia de las autoridades para evitar que nos sigan excluyendo, invisibilizando, cosificando  y asesinando.

Rebeca Garza

@Rivka_Azatl

 

26 de Octubre: Día internacional de la visibilización intersexual


intersex

A Laura Inter y Eva Alcántara, gracias por las enseñanzas.

Este 26 de octubre se conmemora el día internacional de la visibilización intersexual. Te preguntarás ¿qué hay que visibilizar? Sus historias llenas de dolor pues gran cantidad de personas intersex  desde su nacimiento son sometidas, de forma invasiva, a cirugías genitales que les generan graves daños físicos y psicoemocionales. Así como sus derechos ampliamente reconocidos por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y los Principios de Yogyakarta como:

  • El derecho a la igualdad y a la no discriminación no sólo a través de la promulgación de leyes que les reconozcan explícitamente sino en la inclusión de programas y capacitación para eliminar las actitudes y prácticas prejuiciosas especialmente a las autoridades médicas y a los padres y madres de familia de las personas intersex;
  • el derecho al reconocimiento de la personalidad jurídica especialmente para que cada persona intersex reconozca la identidad de género con que mejor se identifique sin que se le impongan cirugías con fines de ajustarles a un prejuicio de cuerpo genéricamente normado de tal forma que los procesos de rectificación de identidad sexogenérica sean meros trámites administrativos que no representen costes burocráticos ni exigencias médicas más que la propia auto-adscripción de la persona intersex así como el apoyo social a partir de programas focalizados para quienes se encuentren en estos casos;
  • el derecho a la seguridad personal puesto que la historia de las personas inter están cargadas de rechazo, discriminación y acoso por lo que deben existir sanciones y procedimientos claros y eficientes para investigar y castigar a las personas responsables de acoso así como implementar campañas de sensibilización para combatir los prejuicios relacionados hacia las personas inter;
  • el derecho a la vida privada de las personas intersex de tal forma que sus cuerpos y sus historias dejen de ser vistas como meros expedientes clínicos que se pueden experimentar, compartir y difundir sin consentimiento ni respeto a la dignidad de la persona intersex por lo que siempre se le debe preguntar las condiciones, cuándo, quién y cómo revelar tanto su cuerpo ante otras personas como sus historias;
  • el derecho a toda persona a no ser sometida a torturas ni a penas  o tratos crueles, inhumanos y denigrantes entre las cuales la Corte Interamericana de Derechos Humanos considera las cirugías genitales realizadas a bebés intersex que se realizan más por prejuicio que por asegurar mejor funcionalidad del cuerpo humano ya que les generan consecuencia físicas y emocionales muy graves a lo largo de su vida;
  • el derecho a un nivel de vida adecuado porque el trato inhumano con el que son tratadas muchas personas intersex desde su nacimiento impide que puedan desarrollarse en igualdad de condiciones que el resto de las personas dado los daños físicos y emocionales a los que les sujetan desde temprana edad;
  • protección contra abusos médicos y prácticas médicas dañinas como los procedimientos quirúrgicos genitales y los tratamientos hormonales sin consentimiento y desde temprana edad y atemorizando con prejuicios de género a los padres y madres para facilitar la autorización de tal forma que se evite la alteración irreversible de un cuerpo inter para imponerle una identidad de género sin conocimiento libre, pleno e informado;
  • el derecho a la libertad de opinión y expresión para que la persona intersex elija libremente la expresión de su identidad, su apariencia, su comportamiento, sus características corporales, entre otras sin estereotipos de género así como la búsqueda e intercambio de información concernientes a sus derechos; el derecho a la libertad de reunión y de asociación pacífica para que puedan reunirse y defenderse sobre asuntos concernientes a sus derechos así como trabajar con las autoridades para erradicar prejuicios y estereotipos relacionados hacia las personas intersex; entre otros.

Te invito a leer más las acerca de las historias de las personas intersex y sus exigencias visitando, por ejemplo, el sitio Brújula Intersexual donde encontrarás información valiosa para comprender una parte importante de nuestra sociedad.

Rebeca Garza

México, el país que odia a las mujeres.


transfobia

México se ha convertido en el país que odia a las mujeres. Actualmente estamos viviendo una terrible crisis humanitaria de personas asesinadas o desaparecidas, pero en el caso de las mujeres las cifras no sólo son escandalosas sino ignoradas donde cada año son asesinadas más de dos mil mujeres y más de siete mil mujeres desaparecidas en 4 años.

Sin embargo, dentro de estas tragedias existen otras que son aún más invisibilizadas: los asesinatos a las mujeres trans. En menos de una semana y media hemos recibido noticias de asesinatos de compañeras trans como Paola y Alessa en la Ciudad de México, como el caso de Itzel en Chiapas, como el caso de una mujer trans asesinada en el Estado de México; y hemos recibido la noticia de la desaparición de una chica trans de Chihuahua.

Si bien, a estos casos les han sucedido protestas y exigencias enérgicas hacia las autoridades por justicia y protección no ha habido siquiera pronunciamientos de las autoridades más que de CONAPRED, y esto es insuficiente.

Para quienes piensan que las personas trans –hombres y mujeres- no tenemos protección alguna hacia nuestros derechos humanos les invito revisar el informe “Violencias contra personas LGBTI” de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Con respecto a las violaciones de los derechos de las personas trans no sólo realiza recomendaciones para que los Estados incorporen de forma explícita el concepto de identidad de género dentro de sus protecciones legales sino que también solicita incorporar dentro de las penas el agravante por “crimen de odio” o “agravante cometido por prejuicio”, la obligación del funcionariado público por evitar a toda costa los discursos de odio porque además de menoscabar el derecho a la no discriminación afecta a la confianza que se le tienen a las instituciones de Estado, recomienda trabajar la educación de la diversidad sexual desde la infancia y la escuela, capacitar a las autoridades en los temas de la violencia derivadas de la diversidad sexual, desagregar en los indicadores de violencia información por identidad de género, orientación sexual y diversidad corporal, brindar facilidades para que las personas y asociaciones LGBTI accedan a espacios en medios de comunicación y generar debates más igualitarios dado el contexto de prejuicios y estereotipos, entre otras recomendaciones.

Para el caso de las mujeres trans, la Comisión también es clara en señalar que aunque no existan disposiciones específicas estamos protegidas bajo los instrumentos internacionales de derechos humanos como Convención para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer de la ONU (“CEDAW”, por sus siglas en inglés), la Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, y la Convención de Belém do Pará.

A partir de esta interpretación, a las mujeres trans también nos protege la Ley General de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia y sus correspondientes leyes estatales, por lo que la CONAVIM encargada de ejecutar esta ley, tiene la obligación de llegar las cifras de las violencias hacia mujeres tras e intersexuales y tomarlas en cuenta al momento de solicitar las Alertas de Género.

No lo ha hecho, porque aún persiste la idea de que las mujeres trans y, algunas mujeres intersex, no somos mujeres. Esta misma idea que niega nuestra identidad no sólo nos invisibiliza en las estadísticas y en las políticas públicas sobre la violencia, sino que detona la exclusión social que lleva la precariedad y está en la mente de cada uno de los asesinos por transfobia.

Rebeca Garza

Hoy cumplo 15 años en el Servicio Profesional Electoral de @INEMexico


Hoy cumplo 15 años en el Servicio Profesional Electoral que el IFE le heredó al INE.

Tenía 22 años cuando recién egresada de la Universidad Autónoma de Nuevo León trabajaba en una empresa de telemarketing como una forma de pagar los trámites de mi titulación, como una forma de sentirme útil y productiva ante mi familia.

Había llegado a ese trabajo después de muchos y muchos rechazos de otras empresas, principalmente privadas como FEMSA o CEMEX cuyos directivos hombres se mostraban agresivos y no disimulaban su rechazo ante una persona que rompía ciertos convencionalismos de género.

Tenía 22 años y ya sabía lo que era ser discriminada. Mi familia se preocupada porque era evidente que encontraría muchas más dificultades que mis hermanos  para encontrar trabajo a pesar de haber concluido con un promedio de 9.4 en la Facultad y contar con diversas prácticas profesionales como estudiante y dominar la incipientes tecnologías de información.

Recibí muchos bienintencionados consejos para “ser diferente” o “comportarme diferente” porque de otra manera “nadie me daría trabajo”. Simplemente me era imposible. No era necedad, era fingir algo o hacer algo que  no me hacía sentir cómoda ni auténtica. Esto no me liberaba del estrés y la preocupación al pensar en cómo sería mi futuro laboral y personal. Era oscuro e incierto.

Una tarde de otoño del año 2000, mi padre me presentó una convocatoria para ingresar al Servicio Profesional Electoral del entonces Instituto Federal Electoral (IFE). En esa época, el IFE gozaba los más altos índices de confianza de todas las instituciones, incluso sobre la Iglesia Católica, debido a la reciente elección donde Vicente Fox había ganado la presidencia logrando algo que parecía imposible en los años 80’s: la alternancia en el poder de forma pacífica.

El servicio social lo había realizado en el IMSS, ahí conocí el servicio público y me fascinó. Sentí algo que no había sentido en la iniciativa privada: sentirme útil para otras personas, ayudarles en sus trámites. En la iniciativa privada me sentía un recurso más a favor del incremento de sus utilidades. Esta experiencia fue lo que le interesó a mi padre cuando me compartió la convocatoria.

Sinceramente, no tenía interés en inscribirme o participar. Sabía del IFE lo que el resto de la población: que ahí tramitábamos la credencial de elector o que organizaba elecciones pero no tenía idea de lo que era organizar alguna. Le dije a mi padre: “Esas plazas ya están dadas, seguro es para taparle el ojo al macho…”. Tantos rechazos me hacían pensar que tampoco tenía posibilidades.

Mi padre me insistió tanto que en realidad fui a preguntar sobre la convocatoria a la Junta Local de Nuevo León sin mucho interés. Al llegar, había un grupo de personas que mediante un proceso casi automático atendía una larga fila con rapidez y eficiencia. Solo me formé, la fila me llevó y salí cargando una solicitud, una guía de estudio y la lista de plazas vacantes.

En casa  me detuve a leer toda la documentación. El lenguaje me era ajeno: ¿”Vocal Ejecutivo”? “¿Vocal de capacitación electoral y educación cívica”? No entendía. Llené mi solicitud. Los cargos los consulte en el entonces COFIPE (Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales) y me registré a participar por el cargo de “Vocal de Capacitación Electoral y Educación Cívica de Junta Distrital” principalmente por dos razones: cumplía con el requisito de edad y en mi trabajo era habitual que capacitara la personas de nuevo ingreso.

El primer examen fue de conocimientos generales. La guía incluía temas de geografía, español, ciencias sociales, historia, matemáticas, entre otros temas que en realidad me parecían temas de cultura general.

La mejor herencia de mi padre surtió efectos en ese momento. Desde que aprendimos a leer y durante toda la vida siempre ha sido un impulsor por la lectura. A pesar de no ser una familia de muchos recurso económicos nunca nos faltaron las enciclopedias y los libros. No solíamos salir de vacaciones. Mi escape ante esos días e incluso en las épocas de mi vida cuando recibí rechazo e incomprensión, siempre fueron los libros y las enciclopedias donde me refugiaba del aislamiento. De ahí nació el amor a la lectura y el acopio de conocimientos generales se dio de forma natural. 

Adicionalmente, como comenté, era medio nerd en la facultad. Mis amigas y amigos nos reuníamos ¡para estudiar!. Por lo tanto, pude concluir mi carrera con dos materias de maestría debido al promedio: Matemáticas y Economía.

Esto me permitió pasar el examen de conocimientos sin muchos problemas y ubicarme en los primeros diez lugares. El examen de dicho concurso se caracterizó por tener una alta complejidad matemática de la que muchas personas se mostraron inconformes. El siguiente examen era el de conocimiento del cargo y la guía de estudios incluía principalmente el COFIPE  y la Constitución Mexicana, ajenos para mí en ese entonces.

Mi padre y yo acordamos que renunciaría a mi trabajo para que yo me dedicara a estudiar para el siguiente examen. Al mismo tiempo, mi abuela Catalina estaba gravemente enferma en Veracruz. Mi madre llevaba meses con ella y me pidió que pasara una temporada al pendiente de mi madre, puesto que nos preocupaba su salud física y emocional ante un inminente fallecimiento.

Hice lo que había realizado durante los cuatro años y medio en la facultad. Me dediqué a leer, hacer diagramas, cuadros sinópticos y tratar de entender dichas leyes. Durante semanas dividía mi tiempo entre cuidar de noche de mi abuelita, estar con mi madre y leer en terapia intensiva y encerrarme en el cuarto de mi abuelita a estudiar y tomar notas.

Solamente regresé a Nuevo León a presentar el segundo examen y me regresé a Veracruz a cuidar a mi madre. Durante ese lapso, mi abuelita falleció y estuve con mi madre apoyándola en diversos trámites funerarios.

Cuando el INE publicó los resultados logre colarme entre los primeros 20 lugares, no recuerdo el exacto pero rondaba el 16. Había poco más de 30 plazas disponibles para el cargo que me había inscrito.

La siguiente etapa era la entrevista. Hasta entonces yo era un folio. Ni un nombre ni un sexo. Eso me daba mucha seguridad a la hora de concursar. Estaba ya por cumplir 23 años en julio. El concurso ya llevaba más de 6 meses. He de decir que los concursos son largos.

Sabía que en la entrevista me iría mal. Tenía 22 años, era recién egresada, no tenía experiencia electoral, no me ajustaba a los convencionalismos de mi género asignado… había mucho material por donde la persona entrevistadora me iba a cuestionar.

Me entrevistaron dos personas: el Vocal Ejecutivo de la Junta Local de Nuevo León y una mujer de oficina centrales.

El Vocal Ejecutivo, no recuerdo su nombre, era un hombre simpátiquísimo, corpulento, moreno y con una presencia muy cálida y amable. Se sorprendió mucho al verme e inmediatemente me preguntó mi edad. En ese entonces pesaba 45 kilos por lo que aparentaba mucho menos de 22 años. Me hizo muchas preguntas en un tono muy amable, me sentí tranquila, no sabía qué me estaba preguntando y en un momento pregunté: “¿qué es lo que usted me está evaluando?”. El contestó de forma muy divertida: “Ah, mira, tengo que evaluar si tienes facilidad de palabra y veo que sí, tengo que evaluar si tienes seguridad también veo que sí…” y fue contándome parte de sus impresiones.

Posteriormente, pasé a la otra entrevista. Ella, tampoco recuerdo su nombre, era una mujer blanca, joven, de gesto duro y muy seria. Imponía su presencia. Después de preguntarme nuevamente mi edad y mi experiencia laboral me dijo directamente: “Yo veo con usted un problema, su edad. ¿qué me diría si un Vocal que le dobla la edad le dice que usted no le va a venir a enseñar nada ?”.

Me molesté mucho. Su tono fue duro y directo. Sabía que no tenía ya nada que perder. Tomé aire y le contesté en el mismo tono firme y directo que ella: “Mire, en primer lugar le confieso que yo me inscribí con muchas dudas a este concurso. Pensé que todas las plazas ya estaban dadas y he llegado hasta aquí a partir de los resultados de los exámenes. Es decir, si estoy aquí es porque en teoría cumplo con los requisitos básicos de conocimientos que ustedes solicitaron. Además, para inscribirme no había un mínimo de edad. Por lo tanto, si usted cree que por mi edad yo no tengo la madurez de desempeñar el cargo creo que es un error. Puedo tener 35 o 40 años y ser una persona inmadura o tener 25 y tener la suficiente madurez. Y sobre su pregunta, si un Vocal me dice eso simplemente le diría que yo no le vengo a enseñar nada. Donde me pongan me dedicaré a trabajar y a apegarme a lo que me señalen, si yo puedo aprender de alguien más eso sería genial y si alguien puede aprender de mi, también.”

Esperaba una sonrisa de aprobación de la entrevistadora pero ella ni siquiera se inmutó. Cuando salí de la entrevista, me preguntó mi hermano David -quien me había acompañado para darme apoyo moral- sobre cómo me había ido. Le dije que mal. Que en una entrevista sentí que me había ido muy bien pero en otra no. Que no esperaba tener buenos resultados.

Cuando salieron publicados los resultados finales estuve aún entre los primeros 20 lugares pero sabía que no alcanzaría plaza en Nuevo León. Durante los exámenes había hecho amistad con otras personas que concursaban como Asdrubal y Ofelia y habíamos acordado llamarnos cuando a alguien le ofrecieran un cargo. A Asdrubal y a mi ya no nos tocaron plazas en Nuevo León.

Hablé con mi papá y mi mamá para preguntarles qué hacer si me tocaba salir de Nuevo León. Nunca había vivido fuera de casa y no lo tenía planeado siquiera. Me dijeron que me apoyaban en todo, en caso que decidiera tomar una plaza de fuera. Eso me dio tranquilidad.

El día que me llamaron de Oficina Central me pidieron que eligiera de las plazas disponibles. Guanajuato, Puebla, y otros estados más alejados del centro tenían vacantes. Pregunté por las vacantes de Puebla. Me dijeron que estaban disponibles Tehuacán, Zacapoaxtla, Izúcar de Matamoros y Acatlán de Osorio. Internet no era lo que es hoy. Me decidí, por mero impulso, por Acatlán de Osorio, pensando que Puebla  no debía ser muy grande.

Era un mes de agosto de 2001 cuando me llamaron. A fines de julio acababa de cumplir 23 años. Me dijeron: “Usted tiene que tomar posesión del cargo el 16 de septiembre”.

El 7 de septiembre llegué a Puebla con una gran maleta, todo el apoyo de mi familia, muchos miedos pero también muchas ilusiones.

El lunes 17 de septiembre las personas integrantes de la 16 Junta Distrital Ejecutiva de Acatlán de Osorio, Puebla, enclavada en la sierra mixteca, me tomaban posesión del cargo y me recibían como parte de su familia.

Sería el inicio de una carrera que me ha dado muchos aprendizajes laborales y de vida, que me ha formado como profesionista y como ser humano, y un camino donde he conocido personas fabulosas que han hecho de mi vida más plena.

¡¡¡A todas y a todos ustedes, muchas gracias. Al IFE, muchas gracias. Al INE, muchas gracias por todo el aprendizaje, el apoyo y las enseñanzas de vida!!!!

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Las familias #trans #TambiénSomosFamilia


Sobre el debate alrededor del matrimonio igualitario se ha hablado del derecho de personas gays y lesbianas para conformar una familia. Sin embargo, es importante visibilizar que el matrimonio igualitario también facilita el ejercicio de los derechos de las personas trans.

El mito de que las personas trans no podemos ser merecedoras de amor es desmontado con las hermosas  historias que se escriben día con día a lo largo del país y del mundo.

Como se dice por ahí, estas cosas buenas no se cuentan pero cuentan mucho y ya es una hermosa realidad.

Conforme se nos protegen más derechos,  las personas trans nos sentimos más seguras y protegidas para formar relaciones de pareja con la libertad de vivir libres de prejuicios con alguna persona cisgénero o con alguna otra persona transgénero.

Asimismo, una persona trans –como cualquier personas cis- puede  amar a alguien de su género opuesto, a alguien de su mismo género, a ambos, o esto puede ser irrelevante.

Las personas trans existimos, amamos y nos aman en reciprocidad.

Hemos formado familias donde el amor y el apoyo mutuo es pan de cada día, trabajamos y compartimos entre las personas integrantes de la familia los beneficios sociales y formamos parte de esta sociedad.

Algunas familias tienen hijas e hijos productos de su propia relación o de relaciones anteriores, otras desean adoptar, otras somos felices con nuestros perros o nuestros gatos, otras encuentran la plenitud sin hijos, y un grande y diverso etcétera.

Soy Rebeca Garza, tengo 38 años, soy funcionaria electoral, soy una mujer trans,  y te digo:

Las personas y las familias trans #TambiénSomosFamilia, existimos, aquí estamos y no nos vamos.

trans