[Video-Libro] (25/Ago/2020) “Trans*: entre lo personal y lo político” en @DAE_ITAM con @Rivka_Azatl , autora y @JessicaMarjane comentarista y acompañan @JuventudesTrans @AdrianaNOrtizO @RedPolitologas @sofiaengriego @CentroLujambio y @HVivesSegl #DAE @ITAM_mx


Fuente: redes sociales de ITAM / Jessica Marjane / Rebeca Garza / 25 de Agosto de 2020/ Mexico

[Video] (14/ago/2020 17:00 hrs) La participación política de las personas #Trans en #México” con @Rivka_Azatl y organizado por @IEEG


Fuente: IEEG / 14 de agosto de 2020 / Guanajuato, Mexico

Hoy 17 hrs te esperamos en la transmisión del @IEEG donde hablaremos de los derechos políticos de las personas #trans en México:

[Video] (19/jun/2020 12:00 hrs) Presentación y Descarga de los Cuadernillos “Construyendo Ciudadanías Diversas e Incluyentes desde las infancias, Adolescencias y Juventudes” organizado por ‪@IEEG‬ con autoras @JessicaMarjane ‪@ErickaEliberte‬ y @Rivka_Azatl y acompañan ‪@DaniaRavel‬ ‪@mmaccise‬ ‪@VeronicaBaz‬


Autoras

Presentadoras

[Video] Presentación

Descarga los cuadernillos

Aquí se pueden descargar los cuadernillos : https://ieeg.mx/publicaciones-editoriales/

Notas periodísticas

http://kioscodelahistoria.mx/el-ieeg-presenta-los-cuadernillos-construyendo-ciudadanias/

https://caracolenmovimiento.com/abona-ieeg-a-la-construccion-de-ciudadanias-presentan-cuadernillos/

IEEG presenta cuadernillos para construir y educar para la democracia

[Video] Presentación “Corriendo La Voz” de la Cátedra Libre de Estudios #Trans* de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, #Argentina


Presentación

Brenda Rodrigues Alegre

Eric Seger de Camargo

Guilherme Almeida

Martín Torres

Karine Espineira

Fran Bubani

Ceu Cavalcanti

Alanis Bello

Nicolas Aramayo

Blas Radi

Kira Xonorika

Sara Wagner

Ian Anabel Arias

Viviane Vergueiro

Paulo Romo

Gerónimo Palomino Céspedes

Francis Fabre

Rebeca Garza

Nikita Simone Dupuis Vargas Latorre

Tina María

Lauri Miranda Silva

Camilo Losada

Beth Fernandes

Vicente Goulard

Brenda Rodrigues

Marcos Varela Dugo

Jaqueline Gomes de Jesús

Sofia Favero

Gabi Díaz Villa

Declaraciones TERF pre #8M2020 #Marcha y algunas reflexiones al respecto


“Lo que no es el sujeto político del feminismo es la diversidad”.

Victoria Sendón, filósofa y feminista radical española

“Si hasta los 18 años no puedes votar o conducir, ¿cómo con una sola declaración un niño puede disponer sobre su cuerpo y su salud? Deberían poder intervenir los servicios sanitarios o el Ministerio Fiscal”

Elena Rabade, del Partido Feminista

(Países como Canadá o el Reino Unido han aprobado leyes donde ) “la simple declaración de una persona que se siente de un género que no es el suyo tiene validez a todos los efectos legales” (…) “los hombres trans ganan las competiciones femeninas, exigen ser vistos por ginecólogos sin ser operados, van a cárceles femeninas y entran en las mismas celdas que las mujeres, donde han cometido violaciones” (…) “Es un escándalo para las mujeres, no queremos que España se arrepienta como en otros países, donde el lobby trans es importantísimo”.

Amparo Ballesteros, de Nación Mujeres

“Promulgar leyes de autoidentidad sexual, fusionada con el género, no sujetas a nada verificable salvo a la voluntad de cada momento, es problemático para las mujeres” (…) “eliminan la categoría de sexo y lo sustituían por identidad de género”, lo que implicaba, por ejemplo, “la tergiversación de datos estadísticos” y “se borra el principal factor de riesgo de una violación: ser mujer”.

Lourdes Hernández, presidenta del Consejo de las Mujeres de Madrid

Irene Montero: “Lo contrario de la abolición de la prostitución es la barbarie, el feminismo es abolicionista” y exigen al Gobierno que elabore “una ley abolicionista de la prostitución” porque “cuando un Estado legaliza la prostitución se hace cómplice por sus tributos”

“El sexo es una realidad políticamente significativa y, si no frenamos este borrado, la igualdad quedará entrampada en la diversidad”.

Manifiesto del Movimiento Feminista de Madrid (2020)

No saco de contexto. Invito a que lean la nota. Lleva a pensar por qué el feminismo abolicionista tiende a ser trans excluyente de una forma que no se manifiesta en otras corrientes feministas. Incluso, por qué esta corriente feminista considera que el feminismo trans incluyente NO es feminismo y en un giro transmisógino y cissexista les llaman “cuida pollas” y llegan a afirmar que “los trans no existen”.

Como se ha documentado, es posible rastrear una genealogía de este discurso que nace en el Reino Unido y es abrazado fuertemente por cierto sector feminista español como lo señala la nota:

“Lo han firmado más de una treintena de asociaciones y se ha presentado en el Consejo de las Mujeres de Madrid, al que pertenecen colectivos tan relevantes como los sindicatos UGT y CCOO, la Asociación de Mujeres Juristas Themis, la Federación de Mujeres Separadasy Divorciadas o Mujeres Progresistas. Sus puntos de vista van en la línea de las tesis de la ex diputada del PSOE Ángeles Álvarez, la filósofa Alicia Miyares, la miembro del Consejo de Estado Amelia Valcárcel”

Olga San Martín en “El Mundo

Se puede afirmar que el inicio oficial de este discurso trans excluyente en España arranca de forma beligerante y políticamente organizada en la XVI Escuela Feminista Rosario Acuña: Política feminista, libertades e identidades celebrado en Gijón durante los días 3, 4 y 5 de julio de 2019 y de ahí se han construido redes que comparten el mismo discurso y posicionamiento político con feministas de Latinomérica.

Ante el adjetivo de feminista trans excluyente o TERF que consideran ofensivo utilizan el eufemismo de “críticas del género” porque parten del supuesto de que el género no existe como categoría de análisis y que es el sexo la “realidad material” que debe servir como criterio orientador para construir políticas de igualdad y erradicar las violencias por lo que su mirada tiende a ser cisbinaria y su mirada a la diversidad sólo llega las mujeres lesbianas siempre y cuando sean cis y se asuman políticamente abolicionistas de la prostitución, la pornografía y los vientres de alquiler, la tríada abolicionista. A partir de este supuesto, les es muy fácil afirmar como lo realizan reiteradamente que “las mujeres trans no somos mujeres” (“Son unos tíos” dijo Ángeles Álvarez durante la XVI Escuela Feminista ante el aplauso y risas de las personas presentes y la mirada y sonrisa de aprobación de Amelia Valcárcel.)

La división entre este feminismo histórico, que se reivindica como “el mayoritario” y que tiene muchas jóvenes en sus militantes, y el llamado transfeminismo o feminismo queer , nacido al calor del 15-M y amparado por Unidas Podemos, es más intensa que nunca en vísperas del 8-M. Las primeras acusan a las segundas de ser “feministas de unicornio” y las segundas acusan a las primeras de ser unas terfs (feministas radicales transexcluyentes). El último episodio se ha saldado con la expulsión del Partido Feminista de IU por las críticas vertidas por su presidenta, Lidia Falcón, hacia las personas transgénero.

Olga San Martín en “El Mundo

En 2016 escribí lo que aparece en las imágenes cuando estos discursos TERF iniciaron en Estados Unidos a partir de las acciones ejecutivas que realizó Barack Obama durante su mandato a favor de las poblaciones trans, incluso estudiantes, mismas que fueron inmediatamente revocadas a pocos días de iniciada la administración de Trump.

Marvin Grimm, adolescente trans y su lucha por acceder al sanitario de acuerdo a su identidad de género es un caso representativo de estas tensiones que terminan lastimando y vulnerando derechos pero de las personas trans.

Desde mi punto de pista, al discurso TERF de la la Escuela Feminista de Gijón de 2019 le anteceden los discursos TERF derivados de las acciones ejecutivas de Obama en su mandato y se alimenta del pánico moral sacando de contexto el caso de las falsas candidaturas trans que sucedieron en las elecciones de México en 2008 así como del estigma de que las personas trans no pueden acceder a los espacios segregados sexualmente a partir de su identidad de género donde el tema del acceso a los sanitarios han sido centro de su atención como ha sucedido también en Estados Unidos y en México.

El discurso TERF diría que esos espacios son segregados sexualmente y que esta segregación se deben mantener independientemente de la identidad de género que la persona manifieste tener. De hecho, también descartan la idea de la identidad de género y de esta forma da a entender que sí y solo sí debe haber una alineación entre la genitalidad y la subjetividad con la que esa persona se encarne en las relaciones sociales cotidianas.

Por lo tanto, les parece lógico asumir la posición política de oponerse a los más altos criterios en materia de derechos humanos que han ya establecido al menos en México la Suprema Corte de Justicia de la Nación y en Latinoamérica la Corte Interamericana de Derechos Humanos, es decir, van en contra de que las rectificaciones de actas de nacimiento de las personas trans sean trámites administrativos, rápidos y gratuitos.

Me parece que la vivencia trans les es tan ajena a partir de ese punto ciego que da mirar desde el cissexismo, que también descartan la compleja, vasta y rica diversidad trans o el nombre que tenga localmente y la reducen a un monolito homogéneo contra el que “luchan”.

Han manifestado un verdadero desprecio por no saber, por no acercarse, por no introducirse no sólo a las experiencias trans sino también a los saberes y sentires de los cuáles mucha banda trans escribe, canta, baila, hace perfomance, tallerea dentro de la subsistencia que permiten las violencias transfóbicas y cissexista más las otras que se articulen de forma compleja.

Recuperando la idea de que sus bases feministas parten de una agenda monolítica tri-abolicionista llegan erróneamente a la conclusión con su sesgo clasista que las poblaciones trans somos un grupo homogéneo con un gran capital político con el que apostamos a la usurpación no sólo de “sus espacios” sino también “sus cuerpos” sin percatarse que quienes están yendo directamente contra la autonomía física y corporal son ellas contra las personas trans. De ahí que su discurso caiga fácilmente en pánicos morales donde perpetúan estereotipos y estigmas que pesan sobre las personas trans con una especial carga transmisógina como personas depredadoras sexuales, enfermas mentales, inestables emocionalmentes, “posmodernxs”, etc.

El hecho de que nos llaman “Lobby trans” con agenda de ideología de género y que este discurso sea tan parecido al del Vox en España o al Frente Nacional por la Familia o incluso el mismo Vaticano quienes incluso les han respaldado algunas declaraciones no les ha llevado a cuestionarse o problematizar algún principio ético o político a su interior.

En este debate también recurren a la estrategia del transborrado, es decir, sentar la narrativa de que las personas trans somos un producto de la “posmodernidad” (sería genial que una de ellas escribiera como es que sucede esto) y que no han habido luchas de años atrás que incluso han costado vidas para llegar a los recientes logros a favor del reconocimiento de la identidad de género en España, en México y en Latinoamérica donde al menos llevan 20 años y ha costado mucho esfuerzo principalmente para la banda trans activista que vive fuertes condiciones de violencias económicas, físicas y sociales.

Tampoco se cuestionan su mirada feminista colonial porque rechazan las vivencias no binarias que existían en muchos pueblos originarios antes que la ola colonizadora del Siglo XVI tocará América, la India, Indonesia, Pakistán, las islas de Samoa y un largo etcétera, y que aún existen porque los viejos y los nuevos procesos de dominio y colonización pre y post mundo globalizado no suceden de forma homogénea, ni lineal, ni son simultáneos como si fuera un gran relato cuando entran en contacto con las experiencias y resistencias locales que también generan y están produciendo sus propios discursos y posicionamientos políticos a partir de como perciben ambos contextos.

Rebeca Garza

[Informe PDF] La situación de acceso a derechos de las personas #trans en México: Problemáticas y Propuestas (enero 2019)


La investigación fue realizada con el apoyo de la Embajada de los Estados Unidos en México y la coordinó Ari Vera Morales, mujer trans activista y fundadora de “Almas Cautivas, AC”.

El informe incluye: marcos legales sobre los derechos humanos de las personas trans a nivel internacional y nacional; antecedentes sociales de la población trans en América Latina y el CAribe y en México; también incluye la metodología de estudio que tiene una aproximación cuantitativa mediante una encuesta en línea y dos cualitativas, entrevistas en profundidad y grupos focales; en el apartado de resultados además de las características socio-demográficas y la adscripción identitaria incorpora también temas como la familia, la migración, el reconocimiento jurídico de la identidad, el acceso a la educación y la escuela como espacio de discriminación, el trabajo y los derechos laborales, el acceso a la salud como un derecho humano incluyendo la mental, sexual y reproductiva así como lo relacionado con los procesos de transición como terapias de reemplazo homornal, intervenciones quirúrgicas, entre otros; incorpora el tema de las violencias como acceder a la justicia, en la familia, en las relaciones de pareja, en el espacio público, el abuso policial y la endodiscriminación; finalmente, cierra con conclusiones y recomendaciones para políticas públicas.

El documento se puede descargar aquí y está depositado también aquí:

Prólogo por Ari Vera Morales

Pensar en las personas trans es pensar en la resistencia, el autocuidado, el miedo, la
incertidumbre; el poco o casi nulo entendimiento, sensibilización y empatía por parte de
los otros; esos otros que caminan por las mismas calles, que son tomadores de decisiones,
aquellos que se sienten con el privilegio de seleccionar quién sí y quién no; esos otros que se
consideran mayoría, lo “normal” y el deber ser.

El ir y venir de las personas trans están marcados por la discriminación, exclusión y violencia;
y las consecuencias de esto dependen del contexto político, social y geográfico de la región
donde la persona trans desarrolla su vida, pues no es lo mismo ser una persona trans que reside
en la Ciudad de México que una que vive en el norte o el sur de nuestro país.
Existen pocas investigaciones respecto a las personas trans en México y la mayoría
están enfocadas en el tema de VIH e infecciones de transmisión sexual, por lo tanto se
desconocen las diferencias y los matices que existen en torno a nuestra cotidianidad; qué pasa
con las personas trans que se encuentran en centros educativos, o aquellas que requieren de
atención médica, de un empleo, y en el peor de los casos, las que están privadas de su libertad
o huyendo de la violencia y criminalización por ser quienes somos.

Obtener y sistematizar información sobre las personas trans es de suma importancia para la
incidencia en la creación de políticas públicas que garanticen el ejercicio de nuestros derechos,
para visibilizar los atrasos y retos que el Estado deberá reconocer y resolver a través de
acciones afirmativas que aminoren la brecha de la desigualdad, así como poner en marcha
medidas urgentes para frenar los asesinatos de las personas trans motivados por la transfobia
y los discursos de odio.

La antesala de esta investigación surge a partir de nuestra participación en el programa
International Visitor Leadership Program en la categoría de Derechos Humanos de las Personas
Trans auspiciado por la Oficina de Asuntos Educativos y Culturales del Departamento de
Estado de los Estados Unidos. En noviembre de 2016 visitamos las ciudades de Washington
D.C. y Los Ángeles, California, como parte de un fortalecimiento de liderazgos en la defensa
y promoción de los derechos humanos de las personas trans. Durante este programa se realizó
un intercambio de conocimientos, herramientas y buenas prácticas con representantes del
gobierno federal y local estadounidense, organizaciones civiles trans, líderes y lideresas del
movimiento trans así como personas trans empresarias.

A nuestro regreso, al hacer la evaluación del programa los y las participantes vimos
la necesidad de recabar información, de tener datos desde nuestra perspectiva trans, pues a lo
largo de nuestros encuentros en los Estados Unidos nos dimos cuenta que no teníamos certeza
en nuestras respuestas sobre situaciones específicas.

Es por ello que la presente investigación pretende dar una mirada sobre la situación de
las personas trans en México a nivel nacional, en torno al acceso de nuestros derechos en los
ámbitos educativo, laboral, jurídico y de la salud, entre otros. Esta propuesta fue presentada
por Oyuki Ariadne Martínez Colín, Izack Alberto Zacarías Nájar, Jesús Misael Espinosa Díaz,
Rubí Alejandra Juárez Utrera, Marco Alexis Papacristofilou Escartin y quien suscribe, a la
oficina de Programación Estratégica de la Sección Cultural de la Embajada de los Estados
Unidos en México. Cabe señalar que Rubí y Marco no pudieron finalizar este proyecto por
motivos personales y de trabajo, sin embargo, sus aportes iniciales enriquecieron y fortalecieron
esta investigación. Es importante destacar que estuvimos presentes en todos los procesos y
fases de la investigación, teniendo como resultado un insumo diseñado, planeado, coordinado
e implementado por personas trans para personas trans.

Agradecemos el apoyo de la Embajada de los Estados Unidos en México, sobre todo
reconocemos a dos grandes aliadas del movimiento de la diversidad sexual en México,
Carolyn Turpin y Carmen Landa; que con su empatía, sensibilidad y compromiso tuvimos la
oportunidad de desarrollar esta investigación, vital para que los derechos humanos protejan la
dignidad de todas las personas.

Conclusiones

El objetivo central de la presente investigación fue caracterizar, describir y analizar la
situación del acceso a los derechos de las personas trans en México desde una perspectiva
sociocultural, el cual se cumplió cabalmente en los rubros el acceso a la salud, educación,
empleo, el reconocimiento jurídico de su identidad, la violencia y discriminación; pues se
describen los problemas que aquejan a las personas trans. En términos amplios, la población
trans en México sufre una constante violación a sus derechos, no tiene acceso a ellos y no
los puede ejercitar, en virtud de concepciones culturales sobre lo que es un hombre y una
mujer, arraigadas a lo biológico, a la naturaleza o al nacimiento. Lo que propicia una serie
de vejaciones hacia las personas trans que no les permite tener acceso a la salud, educación,
trabajo y desarrollarse y vivir dignamente en el país. Por todo ello se puede afirmar que la
violencia hacia este grupo poblacional es sistemática, lo que quiere decir que está encarnada
en las más profundas estructuras sociales e institucionales.

Si bien el estudio da pautas para realizar algunas generalizaciones sobre la población
trans mexicana hubo ciertos sesgos porque la metodología empleada permitió explorar el
acceso a los derechos de personas trans jóvenes y adultos, con acceso a la educación, a las
tecnologías de la información y comunicación y con cierto ejercicio y promoción de los
derechos. Fue imposible llegar a población trans en situación de calle, privadas de su libertad
y pertenecientes a un grupo indígena. Sin embargo, la investigación muestra las diferencias,
en ocasiones sustanciales que existen de acuerdo al género, ingresos económicos, ocupación
laboral, pertenencia étnica y edad, dando cuenta de la heterogeneidad del grupo poblacional.
Otro dato importante es el número de menores de edad que contestaron la encuesta, lo que
indica que se debe poner atención a la niñez y a las juventudes trans, pues no se cuenta con
datos sobre su experiencia de vida. Resultado de la falta de inclusión en los censos y conteos
de población, así como en todos los datos estadísticos que se desprenden de las instituciones
públicas, se invisibilizan las problemáticas de las personas trans y deriva en que aún no existan
tener datos confiables de morbilidad, mortalidad, educación, entre otros que nos permitieran
contrastar la información que obtuvimos, salvo en pocas ocasiones.

La media de edad de la muestra es de 29.7 años, que da cuenta de varias situaciones sobre
las condiciones de vida de las personas trans: la juventud en la que empiezan su transición, la
esperanza de vida de las personas trans que concuerda con la de CIDH (35 años) y que aún es
difícil acceder a grupos de edad de mayores de cincuenta años. Lo que ha derivado en la poca
información que tenemos sobre las condiciones de vida de las personas trans en la vejez.

Las relaciones de parentesco son diversas, pues obedecen a condiciones socioeconómicas,
aceptación por miembros de la familia y expulsión del hogar, lo que propicia que busquen
su propia familia en amistades que aceptan su condición sexo/genérica. Al respecto, existen
diferencias sustanciales entre hombres trans y mujeres trans, pues los primeros permanecen
durante su desarrollo personal que les permite tener una transición bajo supervisión médica,
llegar a altos grados de estudio y conseguir empleos bien remunerados; en comparación con
las mujeres trans que por lo general dejan la educación básica y tienen menos oportunidades
de empleo bien remunerado. La mayoría es soltero/a debido a la edad predominante de la
muestra, pero también a las dificultades de encontrar una pareja que acepte su identidad sexo/
genérica y a que aún es difícil hablar del tema con miembros cercanos de su círculo social. Son
pocos/as que encuentran espacios de socialización libres de discriminación, acoso y violencia
donde se puedan sentir a gusto con su identidad sexo/genérica.

Los ingresos que reciben son precarizados, menor de cinco mil pesos mensuales, lo
que implica que aun teniendo un trabajo formal viven condiciones de precarización laboral
que se traduce en falta de acceso a servicios básicos como vivienda o servicios de salud.
La mayoría tiene trabajo formal en alguna empresa, trabajo informal, se autoemplean y las
mujeres trans ejercen el trabajo sexual, siendo las mujeres trans mayormente vulnerables
social y económicamente.

Una situación que se rescató de los datos sociodemográficos es la migración interna y
externa de población trans en el país. En el primer caso migran del interior de la República
a grandes metrópolis en busca de mejores oportunidades económicas y para estudiar, van a
ciudades donde hay turismo sexual. La Ciudad de México es uno de los lugares que recibe
más población por su inclusión a través de políticas públicas y legislación progresistas; se
le conoce como una ciudad santuario por los logros legislativos y en materia de políticas
públicas en pro de la comunidad trans, aunque eso produce otro factor de exclusión en el
propio grupo poblacional, aquellos que pueden migrar o trasladarse por servicios de salud o
realizar su cambio de identidad sexo/genérica y aquellos que carecen de recursos económicos
para hacerlo. La migración internacional se ha visibilizado tras la gran cantidad de personas
migrantes de los últimos cinco años en el país; se destacan por las violaciones graves a derechos
humanos que sufren durante el tránsito, pero también porque deciden permanecer en el país,
a esto se suma la falta de capacidad de respuesta para su atención por parte de las autoridades
migratorias mexicanas.

En cuanto al reconocimiento de la identidad de género es posible concluir que las
personas trans reconocen que es un derecho impostergable, pues tiene beneficios importantes
en términos emocionales, sociales y económicos. El hecho de no tener sus documentos en
armonía propicia que sufran discriminación en los servicios que solicitan como: seguridad
social, educativos o fiscales, lo que desata una serie de situaciones de vulnerabilidad social.
Las personas que han realizado un cambio de acta de nacimiento lo han hecho fuera de su
entidad, a la que tienen que regresar a solicitar un trámite extra que no siempre es aceptado,
lo que complica que puedan tener todos sus documentos oficiales en orden y enfrenten
dificultades para identificarse. El centralismo es uno de las características que actualmente
tiene el reconocimiento de la identidad en México.

La mayoría de las personas que participaron del estudio no cuenta con el cambio de
acta de nacimiento debido a que los cambios legislativos para hacer el cambio de acta de
nacimiento solo se encuentran en cuatro estados y son muy recientes, así que las personas
tienen que trasladarse a los lugares donde existe este reconocimiento, lo que les implica una
importante inversión económica. Además, la posición de varios activistas es el de sentar
un precedente en sus respectivos estados para que mediante un juicio de amparo logren sus
cambio de acta de nacimiento que permita que otras personas trans realicen su cambio en cada
estado y, con ello, propiciar cambios legislativos en su región y a nivel nacional.

Obtener el reconocimiento de su identidad jurídica tiene relación directa con el
acceso a un trabajo remunerado y a la educación, pues no se les permite ingresar sin sus
documentos armonizados a ninguno de estos ámbitos. Aun así, tienen niveles educativos
altos como bachillerato, universidad y posgrados, sin embargo, es un experiencia sumamente
violenta y agresiva que sus logros son individuales y del círculo social que les apoya para
continuar sus estudios. En la muestra estadística también hay individuos que experimentan
interrupción o abandono de sus estudios, en el bachillerato y la universidad, que por general
no vuelven a retomar traduciéndose en la poca oportunidad de opciones laborales. Esto afecta
principalmente a las mujeres trans, lo que refleja el sistema de desigualdades fundamentado
en el género, dejándolas más vulnerables. A lo que se suma que no puedan conseguir sus
certificados o títulos universitarios por la falta de reconocimiento de identidad. Lo que más les
afecta es que experimentan un sinfín de abusos, agresiones y violencia cuando se encuentran
estudiando, pero se distribuyen de forma diferenciada y ambigua en razón de la edad y región
de pertenencia.

El acceso a un empleo bien remunerado es casi nulo para las personas trans, sobre todo
para aquellas que no han tenido acceso a la educación, no cuentan con su cambio de identidad
sexo/genérica, pertenecen a un grupo étnico o padecen VIH/sida. Muchas personas recurren a
empleos informales o tienen varios empleos a la vez para tener capacidad económica y solventar
sus gastos de vivienda, comida, salud, entre otros. Aun cuando pueden lograr tener una carrera
profesional les es casi imposible que les contraten de acuerdo a sus capacidades intelectuales
y académicas lo que les obliga, en el caso de las mujeres trans, a dedicarse al trabajo sexual
y, en los hombres trans, a buscar fuentes empleo remuneradas entre amigos y/o familiares.

Las pocas personas que logran tener un empleo bien remunerado son en asociaciones civiles
o porque lograron batallas dentro de sus empresas para que se les incluyera, tuvieran políticas
de inclusión y contrataran a más personas trans.

Respecto al área de salud, resalta que la Ciudad de México tiene mayor ventaja en
materia de atención a la salud, a través de las Clínica Especializada Condesa, en las alcaldías
de Iztapalapa y Cuauhtémoc, que en el interior de la República, donde los avances son aún
incipientes y obedecen a la buena voluntad de las autoridades en turno y a la incidencia que
realiza la sociedad organizada en pro de la población trans. De modo que, las personas del
interior de la República no tienen acceso a servicios de salud de calidad que puedan cubrir ni
siquiera las enfermedades básicas que padecen como una gripe o diarrea; además, la atención
que reciben, si llegan a recibir, está plagada de prejuicios de tal forma que son excluidos/as,
negando o condicionándoles la atención.

Los problemas que más preocupan a las personas trans es la salud mental, el consumo
de drogas y alcohol, que pasan desapercibidas, pero que causan severos daños de salud que no
son atendidos con las especificidades que requieren. Además, les preocupa que las personas
trans incurran en prácticas que ponen en riesgo su salud en aras de expresar su identidad
de género, tales como: el consumo desmedido de hormonas, la infiltración de sustancias de
relleno en el caso de las mujeres trans y el uso de vendajes o camisas para disimular los
senos en el caso de los hombres trans. En cuanto a las diferencias de género, entre hombres
trans y mujeres trans, las segundas sufren mayor discriminación en el sector salud y se ven
afectadas por la pandemia del VIH/sida. Respecto a los hombres trans es importante que sean
tomados en cuenta por las políticas públicas de salud en temas como: prevención de ITS,
embarazo y salud sexual y reproductiva. Lo que se ve lejano porque en México se carece de especialistas que no sólo tengan conocimientos sobre la atención particular que necesitan las
personas trans, sino que cuenten con la sensibilidad para atenderlas. Asimismo, al no estar
contempladas dentro de las políticas públicas para prevenir problemas de salud pública, como
diabetes o hipertensión, son proclives a tener complicaciones derivadas de estas enfermedades
crónicodegenerativas que, al conjugarse con padecimientos como VIH/sida o TRH, pueden
llegar a ser mortales.

Por último, la violencia de la que son objeto las personas trans es experimentada durante
toda su vida y en todos los espacios sociales en los que habitan de forma cotidiana. Viven
episodios de violencia sexual como acoso, contactos físicos no deseados, miradas lascivas e
incómodas y violaciones tumultuarias. Dentro del acoso sexual existen diferencias sustanciales
entre las mujeres trans que sufren acoso por el grueso de la población y los hombres trans que
sus atacantes están dentro de la misma comunidad LGBTI. También experimentan violencia
psicológica (burlas, amenazas e insultos) de forma cotidiana y constante, cuyos efectos a largo
plazo son difíciles de olvidar y se introyecta en las personas haciéndolas sentir como seres
inferiores.

Las situaciones cotidianas que más incomodan a las personas trans son: cuando les
atribuyen un género a partir de sus genitales, cuando no se dirigen a ellos/as con el nombre que
escogieron, cuando no se dirigen a ellos/as con los pronombres personales propios de su identidad
de género y cuando su familia no reconoce su expresión/identidad de género. Las mujeres trans
o personas no binarias que expresan rasgos femeninos son objeto de considerablemente más
agresiones físicas, verbales y sexuales que los hombres trans, por la invisibilización social de
estos últimos. Lo que se traduce en mejores oportunidades educativas, de empleo y de acceso
a la salud para los hombres trans. A esto se le suma la intersección de condiciones étnicas,
género y clase social propician que aumente la discriminación, exclusión y violencia hacia las
personas trans que se traducen en sufrir burlas, insultos o amenazas, acoso sexual, agresiones
físicas, violencia sexual. Derivando en el alto número de crímenes de odio que se caracterizan
por la saña con que son tratados los cuerpos después de quedar sin vida, pues las más de las
veces se les mutilan los genitales, se dejan mensajes transfóbicos y se exhiben para que otros/
as vean el castigo que pueden recibir si transgreden las normas de género y, por ende, las de
la sociedad. Por último, las instituciones públicas no están capacitadas para recibir quejas y
demandas de la población trans que se demuestra en su ineficacia para perseguir los delitos,
atender sus necesidades básicas y que accedan a la justicia.

Recomendaciones para políticas públicas

Dado el carácter obligatorio de los derechos humanos para el Estado, es indispensable que éste
proponga políticas públicas que específicamente atiendan la discriminación y la violencia de la
que son objeto las personas trans en todo el territorio nacional. Para ello se requiere un diálogo
constante con la sociedad civil y otros grupos sensibles y conocedores de su problemática. A
continuación se señalan algunas sugerencias de políticas públicas por cada uno de los rubros
que se han trabajo a lo largo de estudio, pero que no descarta, por supuesto. su interrelación,
que bien podría considerarse desde, precisamente la interseccionalidad de condiciones sociales
de vulnerabilidad. Es decir, si bien en general las personas trans experimentan violación a sus
derechos humanos, hay circunstancias que se entrelazan y complejizan el efecto vulnerable,
como la baja escolaridad, la región de violencia y la falta de un empleo. Ahí tendrían que
intervenir varias instituciones, en diferentes momentos y con propósitos compartidos. Por otra
parte, es indispensable que se atiendan las desigualdades económicas, educativas y de género
que se están produciendo al interior de la población trans, mediante políticas públicas que
favorezcan a todos para alcanzar un nivel de vida favorable.
En lo que cabe a cada uno de los rubros donde los derechos humanos de las personas
trans en México se ven comprometidos se hacen las siguientes recomendaciones.
Sobre el reconocimiento jurídico de la identidad de género se propone:
•Impulsar a nivel nacional reformas legislativas que permitan el reconocimiento de la
identidad, expedito y que no requiera a las personas trans ni tratamientos hormonales ni
cirugías ni peritajes médicos.
•Generar mecanismos eficientes para que el acta de nacimiento se resguarde con prontitud.
•Hacer eficiente la homologación de documentos una vez que las personas trans han
accedido al reconocimiento legal de la identidad. Esto quizá implique una capacitación
amplia a servidores públicos y la revisión de procedimientos institucionales.
•Difundir y capacitar a los/las juzgadoras el protocolo de la SCJN, para que tengan
elementos que les permita tratar adecuadamente los casos donde estén involucradas
personas trans.
•Capacitar a todas las instancias públicas sobre el derecho a la identidad.

En cuanto a la educación lo que se recomienda es:
•Generar mecanismos institucionales, a nivel federal, estatal y municipal, para
garantizar que las personas trans no abandonen o interrumpan sus estudios básicos,
medios superiores o superiores, por razones de identidad o expresión de género. Esto
comprendería, entre otras cuestiones, que dentro de los planteles educativos se respete
la identidad o expresión de género, personal y socialmente asumida por las personas
trans, así como los cambios corporales que son parte de una transición de género (y que
incluyen la vestimenta y otras formas de expresión de género corporalmente hablando)
y, también, el reconocimiento legal de la identidad que algunas personas trans pudieran
lograr.
•Crear mecanismos institucionales de observación, acompañamiento y apoyo dentro de
las escuelas para garantizar que las personas trans no sufran discriminación, ni rechazo
de la comunidad de estudiantes, profesorado y administrativos. Dichos mecanismos
tendrían que cubrir tres grandes rubros. El primero es la capacitación constante de todo
el personal y el alumnado en temas de derechos y no discriminación, en términos general
y específicamente por motivos de identidad o expresión de género, esto contribuirá a que
las comunidades escolares vayan incorporando formas de interacción no discriminadoras
hacia las personas trans (por ejemplo, en el lenguaje); el segundo es el diseño no
discriminatorio de espacios físicos dentro de las escuelas, para asegurar que las personas
trans hagan uso libre de los mismos, de acuerdo a su identidad o expresión de género; y
el tercero contemplaría la construcción y sostenimiento de métodos eficaces de denuncia
de la violación de derechos humanos de las personas trans dentro de las instituciones
educativas, que incluso puedan hacerse por un tercero, dependiendo de la vulnerabilidad
en la que se encuentre la persona afectada.
•Que la identidad y expresión de género no conforme sean parte fundamental del
conocimiento y educación sobre la diversidad en las escuelas del país. Esto incluye el
rescate de las formas, también diversas, de expresar el género en México.
En el área de la salud se recomienda:
•Que las autoridades sanitarias unan esfuerzos con la sociedad civil organizada para
construir capacidades en las instituciones de salud que coadyuven a la debida atención integral de las personas trans.
•Incidir en legislaciones en temas de atención a la salud para que las personas trans tengan
una atención integral donde se les ofrezcan servicios como: ginecología, endocrinología,
cirugías especializadas, infectología, medicina interna, psiquiatría y psicología que
incluya atención de primer, segundo y tercer nivel.
•Generar políticas públicas incluyentes ante los problemas de salud pública en México,
como diabetes e hipertensión, que les brinden atención especializada.
•Es necesario que las instancias correspondientes a la prevención, atención y erradicación
del VIH/sida actualicen sus diagnósticos y coloquen a las personas trans, hombres y
mujeres, como un grupo prioritario, no sólo dentro de la categoría epidemiológica de
HSH.
•Incluir en las campañas sobre salud sexual y reproductiva a las personas trans.
•Las instituciones de salud, así como el Estado, debe incidir en la capacitación y
sensibilización de los prestadores de servicios de salud para que dejen de incurrir en
prácticas discriminatorias hacia las personas trans.
Las recomendaciones para el área laboral son:
•Capacitar y sensibilizar a los/las empleadores/as sobre identidad y expresión de género,
de los derechos que forman parte, para evitar el rechazo contractual o, en caso de que
llegue a darse la contratación, evitar la discriminación dentro del trabajo.
•Informar a las empresas e instituciones sobre el derecho al reconocimiento de la identidad
de género.
•Impulsar la discriminación positiva, en donde los lugares de trabajo contraten a las
personas trans.
•Hacer una campaña de informativa sobre la legislación penal que involucre el rechazo
de un trabajo por la apariencia física.
•En cuanto a la violencia es recomendable que se instalen políticas públicas tendientes a
favorecer la integridad de las personas trans, por ello:
•Las y los activistas trans sugieren realizar una red nacional para dar cuenta de las
violaciones a sus derechos humanos y que incida en las políticas públicas en pro de sus
derechos.
•Es urgente capacitar a los funcionarios públicos de todas las instituciones (de salud, de
justicia, educativa, laboral) para que estén preparados en atender a una persona trans.
•Son necesarias campañas a la población en general para que conozcan las problemáticas
de la población trans con la finalidad de disminuir la discriminación, el rechazo y la
exclusión.


[Video] Panel @somee_mx 2019: Panel “La condición ciudadana y la participación política de las personas LGBT+”


Retos y desafíos de lo trans y desde lo trans para el Sistema Político-Electoral Mexicano
Por Luisa Rebeca Garza López

El avance en materia de igualdad en el ámbito de los derechos políticos electorales, especialmente con una mirada interseccional, requiere repensar lo trans como una propuesta ética, política y afectiva no sólo para relacionarnos en lo social sino que tiene el potencial de reconfigurar las reglas y las dinámicas en el espacio público a favor de una mayor diversidad política y una convivencia más pacífica.

Posiblemente se pueda situar a la primera década del nuevo milenio como el inicio de lo que serían los cimientos por la lucha de los derechos humanos de las poblaciones originalmente llamadas transexuales, transgénero y travesti, de forma autónoma, fuera del discurso LGB.

En el año 2003, Amaranta Gómez Regalado fue la primera candidata muxe a competir por una diputación federal por el entonces 07 distrito electoral federal con cabecera en Juchitán en el estado de Oaxaca.

Si bien, esta candidatura tiene dos grandes méritos: en primer lugar, fue la primera persona muxe que puso en jaque la narrativa binaria en la contienda del poder y, en segundo lugar, logró que el entonces Instituto Federal Electoral aprobara que apareciera su nombre de Amaranta Gómez Regalado en las boletas electorales dado que en ese entonces no contaba con una rectificación de su acta de nacimiento por lo que legalmente aparecía otro nombre asignado al nacer, por lo tanto, su campaña electoral reconocía su identidad como Amaranta lo cual era inédito; tanto la candidatura como la medida implementada por el Instituto no trascendieron en lo político ni en lo social a partir de esta hipótesis de la mirada cisgénero normativa que se asume como incapaz de documentar y reconocer avances que rompan la idea binaria en la manera en que se convive en el orden social y en lo político. A esta dinámica hegemónica se le ha llamado Transborrado.

En otras palabras, ambos sucesos no significaron una modificación en la estructura que a la postre facilitaría el acceso a derechos político electorales de las poblaciones trans porque tampoco se había avanzado con otros derechos fundamentales como el ejercicio de una autonomía elemental: la sexual y la corporal en relación al reconocimiento de la identidad de género de estas poblaciones.

Por esa razón, se puede considerar al año 2008 en el que se avanza en el reconocimiento de la autonomía sexual (pero no necesariamente corporal) de las poblaciones trans mayores de 18 años a partir de la reforma al código civil de la ciudad de México que permitía que en ese entonces las poblaciones transexuales y transgénero pudieran acceder al reconocimiento de la identidad de género pero a partir de un juicio en donde se demandaba al registro civil quien inicialmente se oponía por lo que la persona demandante tendría que incorporar un abogado y dos dictámenes periciales emitidos por personas especialistas en “procesos de reasignación para la concordancia sexo-genérica”.

Se asume este avance como condicionado ya que el reconocimiento de la identidad de género de las personas transgénero y transexuales estaba subordinado a que otra dos personas cisgénero erigidas como autoridades expertas en los llamados “procesos de reasignación para la concordancia sexo-genérica” primero tendrían que documentar y, posteriormente testificar, que la persona trans en verdad era lo que decía ser con la finalidad de convencer a la autoridad del registro civil (persona cisgénero también) para que permitiera rectificar el acta de nacimiento. Asimismo, tampoco incorporaba la posibilidad que niñas, niños y adolescentes trans pudieran acceder al reconocimiento de su identidad de género.

A pesar de que este procedimiento era inaccesible para una gran parte de las poblaciones trans, aun así generó una masa crítica de personas trans que una vez fortalecida la autonomía sexual y corporal exigieron al Estado el fortalecimiento de su autonomía de toma de decisiones, es decir, la generación de condiciones para facilitar el acceso al ejercicio del voto a partir del año 2011 por activistas organizaciones trans y alianzas de la ciudad de México en coordinación con el Instituto Electoral del entonces Distrito Federal (IEDF).

Ese trabajo se materializó en una circular que bajo la misma lógica de que una tercera persona debe acreditar la identidad de una persona trans, se trasladaba a la presidencia de la mesa directiva de casilla; en 2015 los trabajos del IEDF con los activismos trans llevaron a la elaboración de trípticos y carteles que si bien también hacían visibles a las personas con tatuajes y con percings, mantenía la lógica que la presidencia de la mesa directiva de casilla determinaría si una persona trans podía o no votar pero no tomaba en cuenta la violencia estructural y sistemática a la que viven estas poblaciones así como los prejuicios sociales que atraviesan e influyen en lo institucional. Sin embargo, se reconoce que ambas acciones fueron las primeras que se realizaron en el ámbito político electoral a nivel local y en el país.

Entre 2006 y 2016 habría candidaturas de personas trans que se pierden en la memoria histórica e institucional derivado de la ineficacia de las autoridades electorales para documentar experiencias políticas fuera del binario de género: como el de Glenda Prado Cabrera, primera candidata trans a una diputación local en 2003, a diputación federal en 2006 y 2009 en el Estado de Nuevo León y a una regiduría en Saltillo, Coahuila en 2017; el de Alondra Vázquez Hernández candidata a una regiduría de Tlaquepaque en el año 2012; y en 2016 los casos de Jakelyne Barrientos Martínez, candidata a una diputación por el distrito electoral federal 09 con cabecera en Ciudad Juárez, Chihuahua y el de Rubí Suárez Araujo quien fue candidata suplente a una regiduría en el ayuntamiento de Guanajuato y que ejerció el cargo como regidora. Todas ellas fueron candidatas como personas trans pero NO tuvieron la oportunidad de aparecer en la boleta electoral con el nombre con el que eran socialmente conocidas.

También, producto de la reforma al código civil del Distrito Federal hubo candidaturas de mujeres trans que, con actas de nacimiento rectificadas en el apartado de nombre y sexo, pudieron acceder al reconocimiento de su identidad en la contienda política y en las cuotas de género o paridad respectiva, como: Diana Marroquín Bayardo, primera candidata trans en el Estado de Hidalgo a la presidencia municipal de Hidalgo como suplente y en el año 2012 a una diputación federal por el 04 distrito electoral federal de Tulancingo, Hidalgo; así como Samantha Carolina Gomes Fonseca quien en 2016 fue candidata a diputada propietaria a la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México.

Por otra parte, entre 2011 y 2015 suceden dos grandes reformas que modificarían completamente el reconocimiento de los derechos de las poblaciones trans, a favor: la reforma de junio de 2011 que convirtió a nuestra constitución en una basada en derechos humanos que reconoce el Estado y la reforma de 2015 de la ciudad de México al código civil que, incorporando los criterios de derechos humanos más altos en ese momento, reconoció la rectificación de las actas de nacimiento de las personas trans mayores de 18 años a partir de un trámite administrativo, gratuito y rápido no sólo para las personas nacidas en la ciudad de México sino para cualquier persona que pueda documentar su residencia.

Por lo tanto, si la reforma al código civil de la ciudad de México de 2008 generó una masa crítica en esa misma ciudad de activismo trans político; la reforma de 2015 tuvo un impacto en todo el país que ha llevado a que en cuatro años ya sean ocho las entidades de la República que permiten rectificar actas de nacimiento de las poblaciones trans mayores de 18 años mediante un trámite administrativo, gratuito y rápido.

Éstas ocho entidades son, además de la ciudad de México: Michoacán, Nayarit, Coahuila, Hidalgo, San Luis Potosí, Colima y Oaxaca. Esta última aprobada en el año 2019 y que además es la única que, aparentemente, incorpora el reconocimiento a menores de edad a través De una persona tutora.

Las modificaciones a los códigos civiles ya han empezado a reconfigurar otros sistemas como el político electoral mexicano a partir de dos ejemplos que pueden ser considerados como buenas prácticas, incluso por organismos a favor de los Derechos LGBT+ : El protocolo para adoptar las medidas tendientes a garantizar a las personas trans el ejercicio del voto en igualdad de condiciones y sin discriminación en todos los tipos de elección y mecanismos de participación ciudadana del Instituto Nacional Electoral (INE) y el artículo 16 de los lineamientos de paridad del Instituto estatal electoral y de participación ciudadana del estado de Oaxaca(IEEPCO), ambos aprobados en diciembre de 2017.

El primero, fue aprobado en armonía con las últimas reformas que reconocen el derecho humano al desarrollo de la personalidad de las poblaciones trans y elimina cualquier figura de autoridad en la casilla que cuestione su identidad afirmando que ninguna persona en ese lugar y/o durante el proceso de votación pueda cuestionar la identidad de la persona trans o intentar impedir el ejercicio de su voto.

También significó la campaña más importante a nivel federal, y quizás a nivel nacional, enfocada en hablar a la ciudadanía acerca de que las poblaciones trans como sujetos de derechos.

Solamente en la elección concurrente de 2018 se estima que los carteles, folletos y capacitaciones que realizó la estructura del INE a través de sus 332 órganos desconcentrados en coordinación con los OPL respectivos impactó a 1.5 millones de personas. Sin embargo, aunque esta no es la única medida del protocolo, se destaca su permanencia en los procesos electorales federales, locales, extraordinarios y mecanismos de participación ciudadana como la consulta popular por lo que los procesos de evaluación continua pueden ser su principal gran área de oportunidad.

Por otra parte, el artículo 16 de los lineamientos del paridad del IEEPCO reconoció la importancia de eliminar obstáculos de las poblaciones muxe, trans e intersex de Oaxaca para acceder a candidaturas, incluida la paridad de género, en un contexto en donde históricamente el congreso local había negado el reconocimiento a acceder este derecho.

La histórica negativa de los partidos políticos por hacer cumplir las cuotas de género desde 2003 y el mandato constitucional de la paridad de género de 2014 aunado a una falta de regulación normativa de este artículo desencadenó los lamentables sucesos de las “falsas candidaturas trans” que en su momento fue denunciado como una sofisticada forma de violencia política hacia las mujeres a partir de usurpar el discurso de las poblaciones trans por parte de hombre cisgénero con antecedentes de violencia machista.

Ambos avances no han estado exentos de fuertes controversias y cuestionamientos. En el caso del Instituto Nacional Electoral el debate fue centrado fuertemente en el principio de legalidad que se podía interpretar vulnerado pero que fue superado, quizás, por dos argumentos fundamentales: el compromiso del Instituto por reconocer y proteger el derecho humano al libre desarrollo de la personalidad de las poblaciones trans que al mismo tiempo fortalecería su autonomía de toma de decisiones al eliminar obstáculos donde los prejuicios sociales podrían insertarse dentro de los procedimientos de la votación de la casilla como lo es el momento en el que la presidencia identifica a la persona electora; y en segundo lugar, el reconocimiento de las otras medidas de seguridad que históricamente se han construido alrededor de todo el proceso del ejercicio del voto como la lista nominal, la tinta indeleble que se coloca en el pulgar de la persona electora, el momento en que se perfora la credencial del elector, entre otras medidas.

En el caso del IEEPCO, surgieron dos reclamos: uno de las poblaciones trans que denunciaban candidaturas fraudulentas que no les representaban, así como la usurpación de su discurso político y otro, de parte de los colectivos de mujeres feministas cisgénero que veían a la propia medida como una que vulneraba al propio principio de paridad constitucional.

Si bien, la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) resolvió sobre este caso a favor del desarrollo de la personalidad de las poblaciones trans -que dejó el terrible antecedente de una persona registrada bajo el principio de paridad de género y que hizo campaña electoral con su nombre masculino asignado al hacer y expresión de género masculina también- es cierto que dejó muchas preguntas sobre cómo se podría articular el cumplimiento del principio de paridad constitucional en armonía con el desarrollo de la personalidad de las poblaciones trans, en particular las mujeres trans que en un momento dado decidan acceder a una candidatura. Esto también generó fuertes tensiones aún sensibles y vigentes entre ciertas alianzas de mujeres cis y trans, muchas de ellas feministas.

A pesar de lo anterior, en el año 2018 se registraron en Oaxaca 4 candidaturas muxe más reconocidas por las propias comunidades muxe y colectivos trans : Felipa Santiago y Mística Sánchez, candidatas propietarias y suplentes respectivamente al distrito local 20 con cabecera en Juchitán de Zaragoza; Grecia Jiménez, candidata a la presidencia municipal de Magdalena Tlacotepec; y Kristel Ramírez,Kristel candidata a la presidencia municipal de San Pedro Mixtepec.

Preocupa que el tema sólo se ha analizado críticamente en pocos espacios ¿Qué medidas o lineamientos están previendo el resto de los Institutos Estatales Electorales o el resto de Tribunales Electorales Locales para no vulnerar algún derecho político en el caso de mujeres trans que deseen acceder a una candidatura ya sea con acta de nacimiento rectificada o sin ella? ¿cómo se articulará lo anterior con el principio de paridad constitucional?

El hecho de que en entidades como en Oaxaca, ya se haya reconocido a nivel local la identidad de género como un derecho humano evidentemente facilitará el acceso al ejercicio de una candidatura de poblaciones trans y no binarias pero también implicará el reto de cómo incorporar a estas poblaciones en todos los procesos y procedimientos democráticos para no generar discriminación directa indirecta y/o re-victimización.

Ahora ya son ocho entidades que están facilitando el reconocimiento a la identidad de género de las poblaciones trans que junto con la revolución silenciosa que ha significado la paridad constitucional seguramente tendrán un mayor impacto o deberán tener un mayor impacto en la participación directa en el ejercicio del voto activo y pasivo de poblaciones más diversas.

Posiblemente, cuando se realice la siguiente elección en 2021 serán mayores entidades incluso algunas, como en Oaxaca, que reconocerán la existencia de las infancias y las juventudes trans y que esto también tendrá que incidir en la manera en cómo trabajamos la construcción de una ciudadanía integral tal y como ya empezó a hacerlo el INE con la Consulta Infantil y Juvenil 2018 en donde por primera vez se incluyeron preguntas que consultaron por auto-adscripciones no binarias para las poblaciones de 10 a 17 años que ascendieron a nivel nacional a 53,581 personas sin embargo, al analizarlo por grupo etario, y a pesar que el INE no aprobó la pregunta para registrar identidades no binarias en el rango de 6 a 9 años se registraron 3,313 boletas donde marcaron ambas opciones.

Por lo tanto, conviene preguntarnos ¿cómo se están preparando las instituciones que integran el sistema electoral mexicano para reconocer, proteger y fortalecer el derecho de las poblaciones trans a participar libremente y en igualdad de oportunidades en la toma de decisiones de nuestra vida política y de nuestras comunidades a partir de estos antecedentes? ¿qué están haciendo los partidos políticos para canalizar dentro de sus filas a estos movimientos políticos? ¿se están abriendo los espacios colegiados ciudadanos dentro de las autoridades electorales como los consejos municipales, distritales federales y locales a las poblaciones de las diversidades sexuales y de género? ¿hay vínculos formales con los grupos de activistas y organismos de la sociedad civil de las diversidades sexuales y de género, y en particular con las poblaciones trans, como un sector prioritario al momento que se emiten convocatorias para fortalecer la inclusión laboral? ¿cuál será el papel de las diferentes autoridades electorales para articular el reconocimiento de estos derechos en armonía con otros como la paridad constitucional? ¿las autoridades electorales locales y federales ya están preparadas con los más altos estándares para atender con perspectiva de género, de derechos humanos y con interseccionalidad no solamente casos de personas trans en el ámbito político electoral sino justamente sobre la ponderación de este derecho con el derecho a la paridad constitucional o en armonía con el principio de legalidad o cualquier otro conflicto de derechos o principios?

Estamos a tiempo de que el sistema electoral mexicano incorpore medidas de nivelación y afirmativas más allá de protocolos que faciliten el ejercicio del voto pasivo. La presencia de las poblaciones trans dentro del sistema político electoral mexicano implica revisar los procesos y candados normativos que han surgido a partir de miradas hegemónicas y privilegiadas históricamente situadas reconociendo los propios prejuicios sociales que les atraviesan a favor de desmontar obstáculos bajo una lógica de fortalecer la inclusión y la diversidad sexual, de género, corporal, funcional y por categoría étnica-racial lo que inevitablemente fortalecerá a una pluralidad política más desafiante y con tres posibles beneficios adicionales: simplificar los procedimientos, abaratar los procesos y fortalecer la confianza ciudadana.


El debate alrededor de la revisión de todo el andamiaje jurídico institucional dentro de nuestro sistema electoral mexicano así como sus procesos y procedimientos a través del cual se materializa la participación política y se legitima el ejercicio del poder que a la postre incidirá directamente en el debate público de lo que habrán de constituir las políticas públicas podrán ofrecer beneficios tangenciales hacia otros debates por venir como el ejercicio del voto de la población penitenciaria, el de las personas con discapacidad motriz y, por supuesto, de las poblaciones migrantes porque el debate de lo trans y desde lo trans nos lleva a releer, a revisar y a reinterpretar las fronteras imaginarias a través de las cuales delimitamos esas ideas de normalidad-legalidad alrededor de los conceptos de “persona”, “ciudadanía” y “Estado-Nación” así como las prerrogativas inherentes a ellos.

Presentado en el Panel “La condición ciudadana y participación política de las personas LGBT+” realizado en el XXX Congreso Internacional de Estudios Electorales: Democracia representativa y democracia participativa en tiempos de cambio el día 11 de septiembre de 2019.

https://somee.org.mx//Congreso/programa.php

[Conferencia) ¿Conoces la historia del revolucionario Amelio Robles, hombre #trans de la Revolución Mexicana? @descargacultura #VaConmigo


Amelio Robles


Escucha esta conferencia de Gabriela Cano en donde se analiza el caso de quien es considerado como la primera persona trans reconocida institucionalmente en Mexico.

Pulsar aquí

¿Qué dice la reforma del 28 de agosto de 2019 del Congreso de #Oaxaca que reconoce la #IdentidadDeGénero desde las #InfanciasTrans mediante un trámite administrativo?


La reforma histórica aprobada ayer por el @CongresoOaxLXIV a favor de la identidad de género y del matrimonio igualitario es de gran importancia para las poblaciones trans* y no binarias porque permitirá que mediante un trámite administrativo se pueda rectificar el acta de nacimiento.

También reconoce que son oponibles a actos de terceros desde su levantamiento, lo que entiendo como que terceras personas no pueden rechazar esta realidad jurídica incluso desde el inicio del trámite lo que se vincula directamente con el derecho humano al libre desarrollo de la personalidad

Reconoce que no puede haber ningún requisito quirúrgico, terapéutico, hormonal, de diagnóstico o procedimental para actos para este reconocimiento.

Los requisitos para acceder son: llenar una solicitud, copia certificada del acta de nacimiento primigenia, identificación oficial (original y copia) y comprobante de domicilio y se deberá realizar en la Oficina del Registro Civil que corresponda en Oaxaca.

Se entiende que será un trámite administrativo -y supongo que gratuito- lo que contendría altos estándares en materia de derechos humanos.

También incorpora el tema del resguardo del acta primigenia misma que quedará reservada y no se publicará solo por mandato judicial lo que se alinea con la protección a los datos personales y a la vida privada.

Asimismo, señala que cuando se expida la nueva acta de nacimiento no se pondrá ninguna anotación marginal ya que esta se realizará en el acta primigenia.

Contempla la posibilidad que la nueva acta de nacimiento se levante en un lugar distinto en donde la persona fue registrada; en ese caso se dará aviso a la oficina del registro civil donde se encuentra el acta primigenia para que realicen la anotación y la reserva.

Lo anterior hace pensar que, dada la alta movilidad dentro de Oaxaca, las personas no tienen que trasladarse a sus lugares donde fueron registradas para beneficiarse con este trámite.

¿Este beneficio solo aplica para residentes con actas de nacimiento de Oaxaca o pueden solicitarlo residentes de Oaxaca pero que cuyas actas de nacimiento son de otras entidades como Guerrero, Chiapas o Veracruz?

Deja fuera a las personas migrantes lo que revela un tema más profundo: el reto de generar lazos de hermandad con Centro y Sudamérica para fortalecer derechos humanos de las poblaciones migrantes, incluidas las trans*. Otra gran deuda humana e histórica.

Ahora bien, los requisitos para acceder a la expedición de una nueva acta por identidad de género son: tener nacionalidad mexicana, tener 18 años al menos, acudir al registro civil del Estado para comparecer, llevar el acta de nacimiento primigenia certificada y comprobante de domicilio y especificar -quizás en un formato- el nombre solicitado -sin apellidos- y el género solicitado.

La reforma de Oaxaca que contempla el reconocimiento a la identidad de género SÍ incluye el reconocimiento a menores de edad con la autorización de su tutor. Esto le coloca también dentro de los más altos estándares de derechos humanos a favor de la niñez. También aplaudo que la redacción elimina la palabra “concordancia”

Sin embargo deja de fuera a las personas migrantes lo que revela un tema más profundo: el reto de generar lazos de hermandad con Centro y Sudamérica para fortalecer derechos humanos de las poblaciones migrantes, incluidas las trans*. Otra gran deuda humana e histórica.

Las poblaciones en situación de calle o quienes por su precariedad no puedan acceder a comprobantes de domicilio también quedarían fuera porque ¿de donde obtendrán un comprobante de domicilio? Quizás la incorporación de 2 personas testigos pudiera subsanar ese obstáculo.

Recordemos que muchas personas trans viven en situación de calle o bien carecen de comprobantes de domicilio por lo que este requisito puede generar una forma de discriminación indirecta a las poblaciones trans* y no binarias más precarias.

Es importante mencionar a las poblaciones no binarias porque desde una lectura no experta de lo jurídico me parece interpretar que dichas poblaciones podrán asentar el género solicitado pero el texto no limita a opciones binarias.

Esto me parece muy trascendente no solo por la posibilidad de que en Oaxaca se puedan expedir actas de nacimiento no binarias sino que ¿ya se previó la articulación y actualización de las demás instituciones de Oaxaca junto con sus procesos, procedimientos, formatos y sistemas se actualizaran para reconocer y registrarles?

Sino se prevé que sucederá con las poblaciones no binarias también se corre el riesgo de generarles discriminación indirecta. Si se logran actualizar y adaptar significará un gran avance en materia de re-configuración social e institucional incluyente.

Finalmente, me parece que se incluye un acto performativo. Hablando de un tema de indentidades no resulta raro.

La autoridad del Registro Civil en sus oficinas verificará y cotejará los documentos ante la presencia de la persona solicitante quien tendrá que manifestar bajo protesta de decir verdad “que es su convicción personal cambiar su nombre o percibirse con un género diferente al que aparece en su acta de nacimiento primigenia, por lo que solicita el levantamiento de una nueva acta de nacimiento con los cambios propuestos”. ¿No era suficiente el llenado de los formatos?

Aparentemente no. ¿Esto tendrá de transfondo el áspero y controversial antecedente de las falsas candidaturas trans que surgieron en 2018 como una forma de vulnerar el principio de paridad usurpando el discurso de derechos de las poblaciones trans*? ¿También se prevé que durante esta comparecencia pueden trasladarse prejuicios hacia la persona solicitante -en actos o discursos- que desincentiven y re-victimicen a la persona? ¿Cómo se evitarán situaciones de esta naturaleza dado los fuertes prejuicios hacia las poblaciones trans*?

#EstadosUnidos Los crímenes de odio contra las personas #LGBTQ+ son los más altos en una década


Por Mikelle Street / De Out.com / AGOSTO 01 2019 10:57 AM EDT

Un nuevo informe ha registrado un aumento constante bajo el mandato de #Trump.

Los crímenes de odio han aumentado en el último año según un estudio publicado por el Centro para el Estudio del Odio y el Extremismo en la Universidad Estatal de California, San Bernardino.

La institución de investigación y política no partidista dijo que en 2018, los delitos de odio aumentaron un 9% en las principales ciudades de Estados Unidos que estudiaron. Y este cambio se produce mientras que el crimen en general en las principales ciudades ha disminuido.

Este último aumento es el quinto aumento consecutivo de crímenes de odio año tras año en los Estados Unidos. Según el estudio, “las víctimas más comunes por delitos de odio denunciados a la policía en las principales ciudades en 2018 fueron personas afroamericanas, judías y gays, pero los blancos y los judíos experimentaron el mayor porcentaje de incremento.

Para combatir esto, 47 estados, así como otros territorios de los EE. UU., Como las Islas Vírgenes, D.C. y Puerto Rico, tienen leyes de delitos de odio. Dicho esto, de esos estados, menos de 36 se aplican específicamente a las personas LGBTQ +. Y esto es importante.

Solo este año, 12 mujeres trans negras han sido asesinadas. De este número, 10 de las mujeres fueron asesinadas con pistola.

Los números preliminares para 2019 muestran aumentos con los datos parciales disponibles. Dicho esto, según el informe, esos aumentos probablemente se erosionen a finales de año.

El informe también dice que “por primera vez, una ligera mayoría de las víctimas de delitos de odio ahora se reportan a la policía”. En el pasado, las víctimas pueden no haber informado debido al temor al rechazo, a ser ignoradas, o incluso por miedo que ellas mismos puedan ser interrogados y de alguna manera criminalizadas por la policía. Si bien esto aún continúa, se han realizado algunos esfuerzos que han permitido a las víctimas sentirse más cómodas al denunciar delitos a las autoridades.