Mujeres #trans de los 50: varias de sus historias fueron inspiraciones lejanas cuando habitarme parecía un sueño imposible #MeAmoTrans #LesAmoTrans


Por Rebeca Garza / 06 de noviembre de 2020 /Querétaro, México.

Recuerdos que se detonaron

Esta icónica foto la volví a ver hoy gracias a la página de Facebook de Resistencia Queer y se llama “Mujeres trans de los 50”, sin embargo, en mi detonó otros recuerdos.

Soy una una mujer trans de 42 años, nací en el 78 y aunque desde el kinder se me adjudicó el adjetivo de “marica” (y lo que se le pareciera en diferentes escalas de violencia) nunca me sentí interpelada por eso. Pero siempre buscaba algo pero no sabía qué.

Recuerdo que en quinto o sexto año de primaria, ya que mi papá me había enseñado a usar las Enciclopedias que había en casa, empecé a buscar lo que significaba “homosexualidad” y no encontraba nada que me hiciera eco o le diera sentido a mi vida.

En algunos lugares de las repisas improvisadas las enciclopedias se revolvían con los libros de medicina de mi padre y empecé a hojearlos. No entendía mucho de lo que decían pero llegué a un libro de Endocrinología en donde se abordaba algo que llamaban “hermafroditismo” y eso me atrapó. En un apéndice llegué a un apartado donde no sólo hablaba del homosexualismo como una enfermedad sino de cómo tratarlo: hormonas, terapia psicológica y otras que no recuerdo y los últimos 3 a 5 párrafos hablaban de “casos incurables” que llamaban “transexualismo”. En un sólo párrafo recuerdo claramente que afirmaba que no funcionaban las otras terapias como con respecto al “homosexualismo” y prácticamente reportaban “reincidencias” (así le llamaban al hecho de volverse a identificar como mujer discursivamente o por su expresión de género) por lo que reportaban más como anécdota que como interés médico sobre algunos casos en donde a estas personas les proporcionaban hormonas para vivirse como mujeres (no hablaban de hombres trans) pero el tono del enunciado era más bien como “seguir el juego a su locura” que por dignidad y compasión humana ante el dolor sufrido por una sociedad que les rechazaba y sigue rechazando a la diversidad humana. Era un libro de cuando mi padre estudió en los 70 su carrera y no recuerdo en que año fue escrito.

Ahí sentí una epifanía, el mundo se abrió ante mí, tuvieron sentido muchas sensaciones y sentimientos que escondía sin culpa pero con miedo y tuve una lejana esperanza.

Me dije: “Soy transexual”.

Y lo guardé solo para mí por muchos años. Se lo conté por primera vez a quien fuera mi mejor amigo en la secundaria en Nuevo León quien es gay. La palabra me acompañó cuando se lo confesé a mi papá y a mi mamá como a los 18 años, me amenazaron con sacarme de la universidad si “se enteraban que hacía mis cosas allá afuera” y me hicieron preguntas sobre con cuantas personas me había acostado cuando mis pensamientos en relación al sexo eran otros.

La palabra me acompañó cuando me perdía horas en la biblioteca de la Preparatoria 7 y de la Biblioteca Universitaria Capilla Afonsina de la UANL. Después tuve acceso a internet en la universidad con mucha mayor libertad y empecé a buscar en Netscape, Yahoo, Altavista y luego Google (sí, hablo de los 90) todo lo relacionado con “transexual” y después de leer y leer recuerdo que conocí la historia de Le Carrousel que fue muy famoso y conocido en Paris en los 50 por diferentes razones: para las personas cisgénero era acercarse con el glamour, la elegancia, la belleza al mito transexual de los 50 que explotó con el caso de Christine Jorgensen durante la posguerra no solo para olvidar sus atrocidades sino también para ocultar las historias de violencia y tristeza que había detrás de sus figuras principales, y para las personas transexuales, figuras principales de Le Carrousel, una sala de fiestas de los Campos Eliseos de aquella época, era quizás como le pasó a Sor Juana Inés de la Cruz: encontraron el único espacio donde podían llevar un vida lo mas digna y habitable posible que les permitía el entorno violento de la época. Para Sor Juana fue el claustro; para ellas, las noches de cabaret.

Además estaba el secreto a voces: se dice que las hormonas, particularmente los estrógenos, llegaban con facilidad y producían unos efectos de feminización impresionantes para la época. No solo era mediático para la prensa cis-sensacionalista sino también para cierta clase de hombres cisgénero con capital politico y económico, algunos relacionados con la aristocracia y el arte. Estas mujeres icónicas trans creo que también sacudieron la sexualidad cis-binaria y hetero de aquella época, particularmente a la figura del hombre heterosexual.

Para algunas, le Carrousel no era la meta sino Casablanca donde el cirujano George Boreu realizaba cirugías de reasignación genital a partir de una técnica desarrollada entre 1956 y 1958 puesto que en Europa estas cirugías implicaban sanciones al personal médico ya que estaban prohibidas por “amputar tejidos sanos”. El cissexismo articulado entre la medicina y las leyes operaba de forma institucional y limitaba sus vidas para acceder a servicios de salud.

George Boreu

Para una persona de 18 años en los 90, de clase media, de zona urbana, que estudia la universidad en un Nuevo León muy clasista, machista, racista y homolesbobitransfóbico dentro de una familia muy conservadora con formación cristiana Pentecostés fue una gran inspiración conocer estas historias.

Me parecían tan lejanas. ¡Eran de los 50 y yo tan joven pero no veía futuro en mi vida! Pero tampoco deseaba sacrificar mis sueños de estudiar como mis hermanos hombres (los tres, quienes no se tenían que ver ante la misma disyuntiva que yo) y ante las insistencias de que “fuera y me comportara diferente” en algún momento de mis 16-18 años decidí ser yo hasta donde podía. Las burlas, las agresiones, el acoso sexual en la escuela, en el transporte público y el callejero se hicieron parte de mi vida cotidiana desde muy temprana edad.

Dediqué muchas horas de internet en leer sus historias una y otra vez. Muchas aún las recuerdo. Hoy deseo rememorarlas con profundo cariño y agradecimiento porque sus historias me acompañaron. Desgraciadamente no recuerdo haber leído las historias de otras de las mujeres trans que aparecen en la foto. Sería un buen ejercicio rastrear el resto de las historias.

Rebeca Garza
@Rivka_Azatl

Capucine

https://youtu.be/kdPwuI_ApYY

Capucine es la primera persona de la izquierda, mira de reojo y alguien le toma de la cintura. Capucine es la palabra francesa para la flor de la capuchina.

“De todos modos, el corazón de Capucine estaba atravesado por un conflicto: ¿el suggar daddy y el lujo o los jóvenes y la penuria? Por supuesto, el lujo siempre ganó al final porque el cuidador de Capucine era un millonario muy famoso, lo que le permitió superar la colección de visones de Coxy. Pero a diferencia de Coxy, Capsy también quería ser ‘una dama’. Esto la puso en dilemas agonizantes cuando se enamoró de un albañil o un excavador de caminos (lo cual era con frecuencia, porque Capsy no podía resistir el boue ).” [April Ashley]

De acuerdo al blog de Zagria, en 1960 acudió a Casablanca para someterse a una cirugía de reasignación genital. En 1961 protagonizó la extensión de Amsterdam de Madame Arthur que era un lugar de cabaret travesti/trans en la Rue des Martyrs, distrito 18 de París. En 1963 formó parte de la primera gira de Le Carousel por Japón. También actuó en Le Boeuf sur le Toit en París (El buey en el tejado), nombre de un célebre cabaret-bar parisino, fundado en 1921 por Louis Moysés, que originalmente estaba ubicado en 28, rue Boissy d’Anglas en el distrito 8 de París.


Capucine en Madame Arthur, abajo a la derecha

“Artistas de todo tipo acudieron a Le Boeuf. En la pared, reinando sobre la escena, estaba la ahora famosa obra dadaísta de Francis Picabia, L’Oeil Cacodylate (El ojo cacodílico). Pero el bar era principalmente de música. Se podía escuchar a Jean Wiéner interpretando a Bach, al virtuoso pianista Clément Doucet interpretando a Cole Porter o a Marianne Oswald cantando las canciones de Kurt Weill. Podrías encontrarte con Stravinsky, Francis Poulenc, Catherine Sauvage o Erik Satie. Los invitados frecuentes también incluyeron al joven compositor estadounidense Virgil Thomson y otros músicos clásicos de Le Six. Músicos de jazz de otros clubes de París se presentaban en Le Boeuf después de horas y tocaban hasta bien entrada la noche, porque París era sobre todo la ciudad del jazz. En Francia, la expresión “faire un Boeuf” es utilizada por los músicos hasta el día de hoy para significar “tener una jam session” y deriva del nombre de este cabaret.” [Wikipedia].


Capucine y Cocinelle

A diferencia de Coccinelle, Bambi y April Ashley, Capucine nunca publicó su autobiografía. Se desconoce donde nació. ¿Era parisina? Tampoco se sabe lo que le pasó a ella después de mediados de los sesenta. El artículo de Female Mimicsse compone principalmente de fotografías con texto sin contenido. Hay una comparación obvia con Hans Crystal, quien también fue una estrella femenina en el 82 Club, tuvo su cirugía de reasignación genital a mediados de la década de 1960 y también desapareció de la vista.

Hans Crystal

Estos 20 números de la revista Female Mimics se publicaron entre 1963 y 1979. Presentan fotografías y perfiles de mujeres trans performistas o imitadoras y cuenta la historia y la importancia de las imitaciones femeninas en un artículo de Bob Davis y Carol Kleinmaier en una edición de 1995 de Ssshhh !: The Newsletter of the National Transgender.


Antiguo programa de Madame Arthur y Carrousel

April Ashley

Ella es la cuarta persona de la izquierda, la reconocerán por el flequillo corto al estilo de Audrey Hepburn. Prácticamente se encuentra a la mitad de la foto y al parecer estaba iniciando en esa foto dada la evolución que se verá más adelante.

Desde mi punto de vista es una de las figuras con una de las vidas trans más sorprendentes por cómo logró superar muchas adversidades pero también sobre cómo se enfrentó al cissexismo imperante de la época que le llevó a ser ser modelo de la portada Vogue hasta que un reportero sacó la nota que “no era mujer” y ahí concluyó su carrera del modelaje.

April Ashley

También tuvo una relación romántica con un aristócrata, se casaron pero dicho matrimonio fue anulado en Gran Bretaña sentando un terrible precedente con respecto a las uniones civiles entre personas trans y cis del que aún dicho país no se supera.

De acuerdo a la página Mujeres Bacanas, nació el 29 de abril de 1935 en Liverpool dentro de una numerosa familia católica y sufrió acoso por parte de su entorno al ser considera “demasiado delicado” . De acuerdo a Wikipedia, que tiene datos más exactos, en 1951 a los 16 años se unió a la marina mercante -porque su padre era naval- buscando una forma de encajar ya que su madre la detestaba contrario al cariño que Ashley recuerda recibía de su padre a quien veía poco pero fue violada por un compañero de cuarto lo que le llevó a su primer intento de suicidio, para el segundo intento de suicidio fue recluida a la institución mental de Ormskirk, localidad situada en el condado de Lancashire , en Inglaterra ( Reino Unido )a los 17 años para recibir un “tratamiento”.

April Ashley

Es interesante como en esta entrevista se hace evidente el cissexismo normalizado dado que le preguntan acerca de cuando Ashley se sentía mujer sin hacerse ellas mismas, las entrevistadoras, esa misma pregunta asumiendo que ellas “nacieron mujeres”. Ashley es muy educada al contestar. También me resulta incómodo el momento en que pasan su fotografía antes de transicionar como para reafirmar, ante posibles personas televidentes incrédulas que efectivamente “era hombre”. Finalmente, al igual que Ashley confiesa en la entrevista, en mi infancia cada noche pedía que al amanecer pudiera vivir como niña. Rebeca Garza.

A fines de 1950 se muda a Paris y se une con Cocinelle al elenco del Teatro Carrousel. De acuerdo a la información de Wikipedia. A los 25 años, después de ahorrar 3,000 Liras acudió con el Dr. Georges Burou para una cirugía de reasignación genital de 7 a 12 hrs de duración donde a pesar que perdió todo el cabello y sufrió intensos dolores, la operación fue considera un éxito.

http://www.april-ashley.com
April Ashley

Antes de la cirugía del 12 el mayo de 1960 era conocida como Toni April pero al regresar a Gran Bretaña empezó a usar el nombre de April Ashley y se convirtió en modelo de pasarela exitosa apareciendo en Vogue y en diversos proyectos cinematrográficos como un papel menor en la película “Dos frescos en órbita“, que protagonizaron Bing Crosby y Bob Hope hasta que la revista The Sunday publicó un reportaje transfóbico y cissexista llamado “El Secreto de Ella” (Her’ secret is out) donde con sensacionalismo abordaban detalles íntimos de su cirugía y su vida personal como una forma de violencia que Julia Serano llama transmistificación y objetivación donde la dignidad de la persona trans se reduce al proceso de transición desde un abordaje cissexista, genitalista, invasivo y sensacionalista lo que inevitablemente provocó el fin de su carrera.

“El Secreto de Ella” de la revista The Sunday
https://www.dailymail.co.uk/tvshowbiz/article-2160560/April-Ashley-MBE-My-night-Michael-Hutchence-Briton-sex-change.html
“El Secreto de Ella” de la Revista The Sunday

El cissexismo y la transfobia alrededor de su matrimonio con el aristócrata Arthur Corbett en 1963 sentó un terrible precedente para las personas trans en Gran Bretaña. A pesar que Corbett conocía la historia de Ashley cuando se casaron, el matrimonio se disolvió rápidamente. Cuando Ashley solicitó la pensión de manutención que le correspondía por ley, Corbett presentó una demanda de nulidad de matrimonio en 1967 misma que fue concedida en 1970 ya que el tribunal consideró que era un hombre (Wikipedia).

Arthur Corbett y April Ashley

En 1980 se casó con Jeffrey West y en 2005 fue reconocida legalmente como mujer y se le emitió un nuevo certificado de nacimiento tras la aprobación de la Ley de Reconocimiento de Género de 2004, 27 años después que se le anuló su primer matrimonio por considerarla hombre. Ciertamente, este trámite fue apoyado por el primer viceministro del Reino Unido, John Prescott quien conocía a Ashley desde 1950. En 2012, Pacific Films y Limey Yank Productions anunciaron un proyecto para crear una película sobre la vida de April Ashley. Wikipedia.

En 2012 fue nombrada integrante de la Orden del Imperio Británico por sus servicios por la igualdad transgénero.

Entre el 27 de septiembre de 2013 y el 1 de marzo de de 2015 se celebró la exposición “April Ashley: retrato de una dama” en el Museo de Liverpool.


“45 años y cuatro meses después de convertirme en la mujer que quería ser, tenía un papel para demostrar que realmente soy April Ashley. Por fin me siento libre”. April Ashley.

En 2014 fue galardonada con honor por sus logros de su vida en los European Diversity Award a los 79 años.

April Ashley siendo galardonada en los “European Diversity Award” en 2014

Libro de April Ashley: “La primera dama (“The First Lady)”

En 2006 publicó esta auto-biografía. En este libro, Ashley cuenta la violación que vivió aún viviendo como “hombre” por un compañero de la habitación resultando gravemente herida.

Libro de Abril Ashley: “April Ashley’Odyssey”


Se puede leer aquí:
Fue publicado en el año 1882 por Duncan Fallowell.

“Desde que se publicó “My Odyssey”, los tiempos han cambiado. El término “cambio de sexo” se ha convertido en el término políticamente correcto “reasignación de género”. Las actitudes públicas en el mundo occidental se han vuelto menos críticas y más tolerantes con las diversidades sexuales. Más importante aún, los sistemas legales de muchos países han reconocido los derechos de las personas transexuales a la documentación social apropiada, a casarse y llevar una vida socialmente convencional. Ahora estoy trabajando en una nueva autobiografía que cubrirá los años desde 1980 hasta la actualidad. En el clima liberado de hoy, tengo la oportunidad (y también personalmente me siento preparada) de incluir una gran cantidad de material y detalles que se eliminaron de mi libro anterior.” (April Ashley).

Bambi

Se encuentra en el segundo lugar de la derecha en la foto.

Nació en 1935 en Argelia con nacionalidad francesa. Tiene 17 años cuando Le Carrousel llega a Argelia de gira y al verlas exclama: “¡Esto es lo que soy!

“A escondidas lucha contra su propia imagen y viste la ropa de su hermana buscando reflejar en el espejo su verdadera esencia. Jean-Pierre odia su nombre porque representa lo que no acepta ser. Cuando su madre lo descubre, lo acusa de ser homosexual. Imposible, dice ella, ser homosexual es ser hombre. Y yo soy una mujer.” (Javier Ponce Gambirazio).

Cuando llega a Le Carrousel de Parris, bajo la supervisión de Madame Arthur adopta el nombre de Bambi y se convierte en una gran estrella. Diversificó sus actividades al grabar dos películas, una en 1959 llamada Costa Azzurradirigida por Vittorio Sala y otra en 1963 llamada 90 notti in giro per il mondo dirigida por Mino Loy.

“Sigue los pasos de su amiga Coccinelle y viaja a Marruecos donde se hace una vaginoplastía. Tras varios intentos, las autoridades argelinas le emiten una nueva cédula de identidad, femenina y con su nuevo nombre. Así nace Marie-Pierre. Por fin puede pasear por las calles de París vestida de mujer, sin temor a ser atacada por la policía que ha jurado exterminar a las transexuales.” [Javier Ponce Gambirazio].

 

Póster de la película “Costa Azurra”
Póster de la película “90 notti in giro per il mondo”

“Las primeras señales de caducidad le dan la alarma alrededor de los 30 años, cuando un cliente la considera una vieja gloria del espectáculo. La vida en el cabaret no durará para siempre, hay que buscar una salida. Como nunca es tarde para retomar lo que se ha dejado a medias, vuelve al colegio, termina su bachillerato y con 33 años entra a la Sorbona donde se licencia en literatura. Luego obtiene el CAPES (Certificado de Aptitud para Profesores de Enseñanza Secundaria) y consigue una plaza de profesora en uno de los mejores sistemas educativos del mundo”. (Javier Ponce Gambirazio)

“Llega al colegio el primer día de clases muerta de miedo de que descubran su secreto. Teme que un padre o algún profesor la pueda reconocer. Cruza el patio esperando los murmullos, pero no sucede nada. Entonces comprende que nadie podría imaginar que una bailarina transexual es maestra de literatura en la escuela pública, y se relaja. Entra al salón y escribe su nombre en la pizarra, Marie-Pierre Pruvot. Empieza así su primera lección.” [Javier Ponce Gambirazio sobre el documental “Bambi”].

Fue honrada con la inducción en la Orden de las Palmas Académicas (Wikipedia).

“Sus alumnos viven agradecidos por su exigencia y su calidad pedagógica, pero sobre todo por el ejemplo de una vida dedicada a la honestidad. Luego de 29 años de docencia y dos libros publicados, Marie-Pierre Pruvot recibe la Orden de las Palmas Académicas (l’ordre des Palmes académiques), un importante reconocimiento del estado francés al mérito en el campo de la cultura y la educación. A los 81 años, Bambi sonríe y por fin el espejo le devuelve la imagen que siempre tuvo de sí misma.” [Javier Ponce Gambirazio ].

En el año 213 se publicó el documental Bambi acerca de su vida como y carrera como bailarina y showgirl.

Kiki Moustique


April Ashley y Kiki Moustique en 1958

Desgraciadamente hay muy poca información de ella.

Coccinelle

“La mujer que apasiona. El caso clínico de la historia al alcance de sus ojos”. Así rezaba el cartel que anunciaba la presencia de Coccinelle en una popular sala de fiestas. Esta es la vida de una mujer que alcanzó la fama mundial, la aprobación de la Iglesia y que recientemente se ha convertido en la primera persona transexual en Europa en tener una calle con su nombre.” [Valeria Vegas]

Nació el 23 de agosto de 1931 en Paris y falleció el 9 de octubre de 2006 en Marsella. Fue actriz, vedette, cantante e hizo una larga carrera en Argentina (Wikipedia).

Al parecer contó con el apoyo de su familia en su transición y que en algún momento se desempeñó como artillera para el ejército francés (Luis Miguel Romero)

A los 15 años abandonó la escuela, comenzó a trabajar como peluquera y a formarse como bailarina. En 1953, a los 22 años debuta en el cabaret Madame Arthur y es cuando asume el nombre de Coccinelle, debido a que en sus inicios vestía siempre de traje rojo con topos negros, como una mariquita y así fue apodada por una de sus compañeras (Valeria Vegas).

“En una ocasión, tras ser invitada a una gala anual de artistas en su París natal, averiguó a través de sus contactos el traje que iba a vestir esa misma noche Brigitte Bardot. Se puso exactamente el mismo, de manera que a su llegada fue confundida con la actriz. Todos los flashes se dirigieron a ella, mientras el público la aclamaba. Cuando poco después llegó la Bardot, ésta pasó absolutamente inadvertida.” ([Valeria Vegas].

Es considerada la “la primera transexual que se visibilizó en la prensa, la televisión y el cine como una personalidad pública” en donde su presencia generaba aglomeraciones al estilo de los Beatles hasta generar el llamado “fenómeno Coccinelle” particularmente en Argentina donde vivió con su esposo y en ese contexto cissexista las miradas y aglomeraciones partían de la hipersexualización, la transmitificación y la objetivación que Coccinelle supo explotar a su favor (Amilcar Moretti).

A finales de los años 50 viaja a Casablanca para ponerse en manos del doctor George Burou para acceder a la cirugía de reasignación genital. A su regreso como estrella de le Carrousel graba discos y funda la asociación Devénir Femme, para ayudar a otras mujeres transexuales a transicionar y participó en el nacimiento del *CARITIG,*Centre d’Aide, de Recherche et d’Information sur la Transsexualité et l’Identité de Genre (Centro de Ayuda, Investigación e Información sobre la Transexualidad y la Identidad de Género) (Crysallis)

Se casó tres veces: en 1961 con el periodista Francis Paul Bonnet, boda que fue una sensación en los medios porque se casó de blanco por la iglesia católica y su padre la acompaño al altar para lo que tuvo que ser rebautizada como parte del reconocimiento que la Iglesia le hizo a su identidad femenina, en 1966 se casó con Mario Florentín, bailarín colombiano y en 1966 con Michou, un actor transformista. (Luis Miguel Romero)

Grabó discos y participó en películas francesas y argentinas durante los años 60, tuvo exitosas temporadas con su espectáculo Cherchez la femme y fue figura exclusiva del canal 7 de Argentina en el 82 (Crysallis)

“(…)Se consagró con su exitoso espectáculo *Cherchez la femme*, mismo título de una de las varias canciones que grabó en aquel momento y que viene a traducirse como “busca a la mujer”, animando en su letra a que la examinen. Francia se rinde a sus pies hasta el punto de que en una ocasión, mientras compraba en una céntrica joyería, los viandantes descubrieron a la artista dentro del local y comenzaron a agolparse. En pocos minutos curiosos y admiradores crearon un tumulto que hacía que fuese imposible salir a la calle, por lo que tuvo que venir un helicóptero a llevársela desde la azotea del mismo edificio.” ([Valeria Vegas].

Se presentó en el Olympia de Paris con un espectáculo llamado Recherche la femme con éxito por siete meses, alternó con figuras como Edith Piaf. En 1978 se convierte en la figura estelar del Cabernet Chez Nouz de Berlín, Alemania. En el 82 vuelve a cosechar éxito en Argentina, en el 86 regresa como estrella al Madame Arthur, en los 90 presentó un espectáculo donde narraba la historia de su vida pero fue afectado por la crisis económica de la Guerra del Golfo por lo que se retiró al Sur de Francia en el 92. (Luis Miguel Romero)

Autobiografía “Coccinelle por Cocinelle”

Ahí cuenta lo mucho que sufrió en su infancia por su expresión de género y características corporales “ambiguas” y que desde la adolescencia empezaba a asumirse como transexual. Le dieron baja del ejército “por se un mal ejemplo” (Amilcar Moretti)

Otros libros

Coccinelle es él’, de Mario A. Costa (1963), ‘Los Travestis’, por Jacques-Louis Delpal (1974); y, en 2001,‘Montmartre Beaux jours… et belle de Nuit’, de Jacqueline Strahm. (Crysallis)

Videos de Coccinelle

Videos de Madame Arthur y Le Carrousel

Y también es importante recordar a quienes han quedado en el anonimato

Pensamientos al vuelo…

Varias de ellas nacieron en los años 30 en medio de cambios de normas de género de los años 20 cuando las mujeres empiezan a usar faldas cortas, pelo corto, vestir con forma masculinas, bailar alegremente e incluso fumar; y en medio de la revolución del sexo que supuso la incorporación del uso de las hormonas como el estrógeno y las cirugías de reasignación genital en los años 50. Pienso que vivir dentro de esos cambios sociales supuso mayores espacios de libertad pero acotados a estructuras rígidas y cis-binarias violentas y agresivas de la época y aún vigentes.

Las historias de muchas de ellas se remontan hacia lo que hoy llamaríamos infancias trans pero quizás derivado del adultocentrismo imperante que considera que las infancias son carentes de sexualidad y que lo contrario es perverso es que casi no hay información sobre sus infancias y la que ha llegado a nuestros días revela la violencia cissexista trans-homofóbica normalizada de la época que no ha cambiado mucho en casi cien años: rechazo y desprecio familiar; agresiones, humillaciones y acoso callejero e institucional; violencia sexual tolerada e impune; exclusión y marginación social, política y económica en contextos de penurias, pobreza y enfermedad de “vidas que no importan” y la hipersexualización como única vía de supervivencia ya sea en la calle, en el show business o en el plató.

El sexismo, el racismo y el clasismo dominante de la época se vuelven las jerarquías “normales” a escalar en la lucha por la supervivencia social y se encarna en una cis-pasabilidad aparentemente hetero que aspira a su habitabilidad moviéndose entre la Dama-Diva blanca y glamorosa con cuerpo funcional y escultural/delgado de Hollywood al estilo de Brigitte Bardot, Audrey Hepburn, Marilyn Monroe, entre otras y “una vida normal” pensándola como aquella en donde las particularidades de su diversidad humana no sean el centro de atención ni les ubiquen en estrechos espacios de reconocimiento y habitalidad pero que son sensacionalistas, sexuales, cosificantes y de mero entretenimiento como lo fue para la naciente industria de consumo de la televisión.

Sus historias se entrelazan y pienso que están tejidas por la fuerza de los lazos afectivos como elemento articulador al pasar de la incomprensible soledad para reconocerse en otras vidas a las que también les atraviesan la dolorosa experiencia de revelarse contra el sexo asignado socialmente al nacer, con todos los obstáculos de la época, especialmente por las implicaciones inciertas de someterse a tratamientos hormonales y quirúrgicos de los que tenían pocas referencias. ¿Quién sostuvo y acompañó en ese contexto de rechazo, soledad e incertidumbre sino la presencia cariñosa de otra persona, de una mano cálida, de una escucha amorosa que pasaba/vivía por lo mismo? Los grupos creados por April y Coccinelle pueden dar testimonio de estos lazos.

Pero como sucede como con cualquier mujer de la época de los 50 las opciones estaban acotadas a la narrativa del hombre cis-hetero occidental y racional: la esposa-divorciada “de” con toda la historia de violencia machista alrededor que viven el resto de mujeres diversas como sucedió con April Ashley, la feminidad superlativa que se reifica estratégicamente a sí misma como Cocinelle o el esfuerzo diario contra los prejuicios o estereotipos para abrir espacios históricamente negados como la educación como narra la historia de Bambi y muchas otras vidas trans que se pierden en la invisibilidad que proporciona la “opción” como arma de supervivencia de rehacer toda una vida desde cero, sin transición en la memoria y por lo tanto sin pasado. Hacia ellas y ellos, porque estoy segura que también hay ellos, también van dirigidos estos pensamientos.

Rebeca Garza

#RemembranzaTrans2020

#MeAmoTrans

#NosAmamosTrans

#ProtocoloTrans y la #InclusiónLaboralTrans dentro de los procesos electorales en México por @Rivka_Azatl


Por Rebeca Garza / Querétaro, México / 21 de octubre de 2020

Tríptico del “Protocolo Trans” elaborado por el INE para las elecciones de 2018 (frente)

El 20 de diciembre de 2017, el Instituto Nacional Electoral (INE) aprobó el “Protocolo para adoptar las medidas tendientes a garantizar a las personas trans el ejercicio del voto en igualdad de condiciones y sin discriminación en todos los tipos de elección y mecanismos de participación ciudadana” y que es conocido como el “Protocolo Trans”. El 7 de septiembre de 2020 inició el Proceso Electoral cuya jornada electoral se realizará el próximo 6 de junio de 2021 ¿a la luz de dicho protocolo que acciones implica y qué reflexiones detona al respecto desde un lugar donde me atraviesa ser funcionaria electoral pero también una mujer trans dentro del INE?

Se pueden considerar dentro de dicho Protocolo Trans a las medidas para garantizar el derecho al voto de las personas trans en tres momentos: durante la capacitación electoral y la promoción del voto libre y razonado, ambas se realizan durante la etapa de las actividades preparatorias a la jornada electoral y las que se realizan durante la jornada electoral.

Tríptico del “Protocolo Trans” elaborado por el INE para las elecciones de 2018 (frente)

En el numeral 34 del apartado 5.2 Capacitación electoral se establece como una de las acciones “promover la participación de personas trans como supervisores/as electorales y capacitadores/as asistentes electorales, así como en cualquier otra función electoral temporal: capturistas, técnicos electorales, entre otros cargos”.

La implementación de esta medida debería incidir en fomentar una mayor inclusión laboral de personas trans dentro de los 332 órganos desconcentrados que integran el Instituto Nacional Electoral dispersos en todo el país, tanto en las 300 oficinas que se encuentran en cada cabecera de distritos electorales federales como las 32 que se encuentran en las capitales del país. Aunque no lo menciona, se pensaría que las oficinas centrales del INE también hicieran lo propio.

La pregunta que surge es la siguiente: ¿efectivamente se está realizando? Si la respuesta es afirmativa, ¿cómo da seguimiento el INE para que este apartado del Protocolo Trans no sea letra muerta?

Durante los meses de septiembre y octubre de 2020 en todo el país se hicieron actividades para contratar personal como capturista, técnico o técnica electoral y auxiliares jurídicas (os) en los 332 órganos desconcentrados del INE. En cada una de estas oficinas se contrataron aproximadamente a 5 personas. ¿Se difundieron dichas plazas entre los diferentes grupos y colectivos tanto de personas trans como LGBTI+ de cada entidad? ¿De cuántas persona Trans se recibieron documentación para dichas plazas? ¿Del total de plazas que se ofrecieron cuántas fueron asignadas a alguna persona trans?

Considero que la respuesta a estas preguntas permitirá dar una idea del gran reto que implica generar verdadera inclusión laboral trans en contextos sociales que son cissexistas, es decir, en donde no genera ninguna inquietud que en dichos espacios no exista la presencia de ninguna persona trans a pesar de la existencia de este protocolo.

Por otra parte, el 18 octubre de 2020 inició la difusión en todo el país de la convocatoria para las figuras de supervisora o supervisor electoral (SE) y capacitadora o capacitador asistente electoral (CAE). En promedio cada uno de los 300 órganos desconcentrados del INE más otro tanto de los Organismos Públicos Locales (OPL) o Institutos Estatales Electorales contratarán a 100 personas o incluso más. Pienso que es un gran despliegue de la estructura electoral para convocar a la ciudadanía mexicana trans para participar en la organización de las elecciones locales y federales trabajando dentro de estas instituciones electorales administrativas.

Estas líneas son escritas en el día cuarto de la difusión de esta convocatoria para contratar SE y CAE en todo el país y surgen las mismas preguntas en particular porque el 1 de diciembre es la fecha límite para que las personas se registren en esta liga https://pef2021-reclutaseycae.ine.mx/loginSEyCAE para poder participar.

¿Se tiene en mente este Protocolo que aún es vigente para dirigir las actividades de difusión? Recuerdo que una de las actividades preparativas a la construcción de las mesas de trabajo para que el INE co-construyera con la sociedad civil fue la creación de un directorio de alianzas. ¿Se está usando dicho directorio para difundir esta convocatoria?

Durante el proceso de deliberación , construcción, implementación e incluso evaluación del Protocolo Trans aplicado en las elecciones de 2018 participaron diferentes grupos, colectivos y personas trans y no binarias tanto de la capital como del resto del país, incluso a nivel local varias personas y colectivos trans dieron seguimiento incluso con recursos propios. Durante las mesas de evaluación de dicho protocolo sucedió lo mismo. En un sano ejercicio de ética y reciprocidad ¿se está invitando a participar a laborar a estos grupos, colectivos y personas trans y no binarias?

Incluso pienso que si bien esta modalidad de registro en línea se justifica por las medidas sanitarias de la pandemia por el coronavirus SARS-Cov-2 ¿cómo afecta a las poblaciones que viven en contextos de precariedad sin acceso a tecnologías y conocimientos que permitan hacer un registro en línea? Evidentemente esta la opción de hacerlo físicamente en cada oficina del INE o de los OPL. ¿Se están considerando y previendo a estos sectores poblacionales, incluyendo a les trans, dentro de estas medidas de excepción tanto en la difusión como en la implementación de la convocatoria de SE y CAE federales y, posteriormente en mayo de 2021, locales?

Como mujer trans y funcionaria electoral considero que la importancia y potencial del Protocolo Trans no radica solamente en lo que está escrito y que en términos de reconocimiento puede ser considerado como un avance.

Me parece que su potencial radica en la posibilidad transformadora de los espacios sociales, laborales e institucionales dentro de la organización de los procesos electorales en donde históricamente las personas trans hemos sido colocadas en muchos contextos en el lugar de la abyección, extrañeza e imposibilidad lo que lleva a un franco rechazo a estas políticas de nivelación e inclusión; y en el mejor de los casos, como diría Blas Radi en un lugar de lo “inesperado” o la “excepción” de la “norma” o lo “normal” lo que sacude dichos entornos que no se quieren reconocer como cissexistas sin embargo, es justamente esa miopía de género lo que impide identificar que la aparente “neutralidad” jurídica y procedimental en realidad mantiene y legitima la discriminación indirecta y cotidiana hacia las personas trans aún con la existencia de un protocolo cuyos objetivos se dirigen hacia la inclusión y no discriminación.

Rebeca Garza

@Rivka_Azatl

Jessica Marjane, Presidenta de la Red de Juventudes Trans y Silvia Susana Pérez Jácome, contratada en el pasado proceso electoral por la Junta Local Ejecutiva del INE en Veracruz, ambas en actividades de difusión del Protocolo Trans en el estado de Veracruz durante 2018.

Trans, pánicos morales en elecciones 2021 en México por @Rivka_Azatl


El caso de las llamadas “falsas candidaturas trans” y su tensión con el principio de paridad durante la organización de las elecciones en el estado de Oaxaca durante 2018 sentaron la narrativa en el terreno político-electoral, heredada históricamente de prejuicios sociales arraigados, que las personas trans somos un peligro, un problema o, en el mejor de los casos, un imprevisto dentro de los trabajos de construcción de ciudadanía, elecciones y gobierno.

El prejuicio hacia las personas trans de que la identidad de género es algo que solo poseen las personas trans y, por lo tanto, un derecho secundario o algo fácilmente cuestionable o accesorio con respecto a la paridad de género alimenta los pánicos morales como sucede en Oaxaca.

En esta entidad, en mayo de 2020 se reformó la Ley de Instituciones y Procedimientos Electorales de Oaxaca (LIPEO) para incorporar el concepto de “usurpación de la identidad de género” definida como:

Usurpación de la identidad de género: [para los efectos de esta Ley, se entenderá por:] Usurpación de la identidad de género: el acto mediante el cual un ciudadano o persona se auto adscribe de manera mendaz a género diverso del propio, con el fin de beneficiarse de las acciones afirmativas par cumplir con el requisito de paridad de género y alternancia (LIPEO, art. 2, num. XXXI).

En caso que algún partido político, candidato o ciudadano advierta la posible usurpación de identidad de género por parte de un candidato, deberá denunciarlo ante la instancia correspondiente para la substanciación (LIPEO, art. 188, núm 3)

Esta reforma es problemática no solo con respecto a los prejuicios y estereotipos en contra de las personas trans que perpetúa, como se explicará mas adelante, sino también obliga pensar qué cuerpos y trayectorias de vida se tienen en mente cuando se habla de “violencia de género” y “violencia política en razón de género”.

Por ejemplo, la LIPEO define a la violencia política en razón de género como:

La acción u omisión que realiza una o más personas, en el ámbito político o público, que tenga por objeto o resultado limitar, anular o menoscabar el ejercicio efectivo de los derechos político-electorales de una mujer; el acceso al pleno ejercicio de las atribuciones inherentes a su cargo o su función del poder público (LIPEO, art. 2, num. XXXII).

Como ya lo han señalado Blas Radi y Moira Pérez en diferentes trabajos (Pérez y Radi, 2018; Radi, 2020) el concepto de violencia de género posee dos fenómenos, yo opino que dos fallas: una laguna hermeneútica y un espejismo hermeneútico. El primero entendido como una falta de categorías para interpretar un fenómeno social o experiencia de opresión; y la segunda, entendida como la ilusión de que esas categorías son adecuadas para dar sentido a situaciones de opresión en realidad desatendidas.

Las dos fallas quedan expuestas ante el aparente conflicto de dos derechos, la paridad de género y la identidad de género. Sin embargo, son ética y políticamente inaceptables cuando se sitúan estos recursos y movilizaciones del Estado dentro del fuerte contexto de violencias y marginación con la que sobreviven y subsisten la mayor parte de las poblaciones trans  y no binarias de México que, recordemos, se ubica como el segundo país donde más personas trans son asesinadas en el mundo de acuerdo a Transgender Europe.

La paridad de género así como el concepto de violencia política en razón de género como una acción afirmativa que corrige  violencias y desigualdades sistemáticas y estructurales que limitan oportunidades a las mujeres, en su interpretación, pueden caer en esas dos fallas hermenéuticas: la interpretación, legislación y construcción de políticas públicas suponiendo  que todas las violencias de género solo existen hacia las mujeres cisgénero, predominantemente heterosexuales y  asumir que estos marcos de reconocimiento hacia las violencias de género son suficientemente amplios para abarcar todas las violencias de género desatendiendo espacios violentos hacia mujeres y hombres trans y personas no binarias   producto de una miopía cissexista, es decir, de una mirada atravesada  por el prejuicio social de que la trayectoria de vida y las identidades de las personas trans son menos auténticas, verdaderas o naturales que el de las personas cisgénero, personas cuyas trayectorias de vida e identificaciones sociales y políticas corresponden con el sexo/género asignado al nacer.

 A partir de ese lugar de subordinación en el que somos ubicadas las personas trans por creencias que forman y conforman los valores y las subjetividades hegemónicas y que no sólo moldean nuestra forma de vivir la sexualidad (cis-hetero) sino que se insertan y encarnan dentro de las entrañas de las instituciones sociales, políticas y económicas y sus prácticas y discursos es que la presencia de las personas trans es atendida: excluyendo para mantener a la cisnorma intacta o incluyendo a la fuerza, sin implicar ajustes en las estructuras ( Radi, 2020:26-27) para hacer dichos espacios más habitables y dignos para las personas trans y no binarias.

Lo anterior se identifica en diferentes partes de la exposición de motivos como en la siguiente:

“Una reflexión sobre el tema es considerar la posibilidad de que las candidaturas de personas trans pasen por el tamiz de la autoadscripción calificada ya que al igual que en otros casos es necesario evitar viciar el contenido de la acción afirmativa mediante la postulación de ciudadano que se autoadscriben como tales pero que en realidad son personas cisgénero cuyo único interés es contender por un puesto político. El debate no es menor, pero nos es necesario conocer los antecedentes de otros casos donde se ha tomado las medidas necesarias para evitar la simulación o bien pensar en otro tipo de diseño institucional para evitar estas malas prácticas tal y como se propone en esta iniciativa” (LXIV Legislatura H. Congreso Del Estado De Oaxaca, 2020:24)

Si bien, a lo largo de la exposición de motivos se argumenta que se pretende proteger a las personas trans de la usurpación de la identidad de género en realidad, como sucedió con las falsas candidaturas trans en 2018, nuevamente el abordaje de lo trans es realizado de forma extractivista y cosificante puesto que se citan cifras de violencia y marginación hacia las poblaciones trans para aprobar un concepto que además de que no abona en mejorar las condiciones de vida de las personas trans más precarias ni las que deseen ingresar a participar en el ámbito político electoral perpetúa el estereotipo de que las personas trans somos la otredad sobre la que recae la sospecha y, particularmente las mujeres trans, el pánico moral de la siempre posible infiltración de hombres cisgénero.

Lo anterior es ética y políticamente inaceptable porque normaliza una práctica que es violenta pero aparentemente no es vista ni atendida: la instrumentalización de los discursos y agendas relacionadas con el reconocimiento de la identidad de género como un derecho humano por parte de hombres pero también mujeres cisgénero para mantener y perpetuar un status quo cis-binario, los primeros para vulnerar el principio de paridad y mantener sus privilegios patriarcales y las segundas, para fortalecer un derecho ganado recientemente pero que le atraviesan las dos fallas hermenéuticas señaladas y que a la postre perpetúan violencias cissexistas.

En medio de estos debates, legislaciones y entramados jurídicos el sistema electoral mexicano sigue siendo inhabitable para las personas trans: la presencia de personas trans laborando dentro del sistema electoral mexicano son excepciones aún; dentro de los partidos políticos e incluso dentro de los comités u organismos de los pocos partidos que existen a favor de la llamada diversidad sexual siguen siendo sobre-representados por  hombres cisgénero gay[1] cuyo discurso LGBT también padece de las mismas fallas hermenéuticas: asumen que la experiencia y discurso cis-gay abarcan el espectro llamado diversidad sexual y la ausencia o presencia marginal de las personas trans y no binarias y sus discursos es poco reconocida; y, los tribunales electorales poco han hecho para sentar criterios donde las trayectorias de vida trans dentro del sistema político-electoral no sean violentadas de forma normalizada tanto por hombres y mujeres cisgénero, independientemente de su orientación sexual, mediante la subordinación, la instrumentalización, la cosificación y la extracción de discursos y agendas políticas que históricamente han tenido por objeto mejorar condiciones de vida de por sí precarias y marginadas para las personas trans y no binarias como sucede en diversas partes de la exposición de motivos como en la siguiente:

Las personas trans son unos de los grupos poblacionales que históricamente han sufrido injusticias, desventajas y discriminación social. Un dato revelador sobre el panorama que enfrentan es el dado a conocer en el año 2015, por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la cual afirmó que el 80% de las personas transgénero fallecen a los 35 años o menos en Latinoamérica. Este dato es alarmante cuando la esperanza de vida para el resto de la población dentro de la región es de 75 años. Los prejuicios, la violencia sistemática, la falta de legislación y de diseño de políticas enfocadas a proteger los derechos humanos de dichas personas son algunas de las causas que propician este escenario” (LXIV Legislatura H. Congreso Del Estado De Oaxaca, 2020:18)

Aunque se apela a las verdaderas y alarmantes estadísticas de violencia y exclusión hacia las poblaciones trans en realidad estos conocimientos son dirigidos con un fin que es ajeno a las necesidades más urgentes de la mayoría de las personas trans como acceso a la vivienda, a la alimentación, a la salud, al trabajo y  a la seguridad social, a la educación, a una vida libre de violencia y, por supuesto, a la identidad, entre otros.

Después de una tradición cisnormativa en donde las experiencias y voces trans han sido vistas como objeto, es un acto de justicia epistémica que las personas trans tomemos la palabra, escribamos y seamos leídxs.

La mirada hegemónica cis binaria en normas, leyes y reglamentos puede aparentar que no trasmite odio hacia las personas trans sin embargo, su miopía cissexista participa en la perpetuación de la vulneración a la dignidad humana de las personas trans por medio de prácticas cisnormativas que alimentan los pánicos morales mediante la estrategia de la invisibilización, la objetivación, la instrumentalización, la descalificación, la patologización y la criminalización de las identidades trans vinculándolas con amenazas patriarcales sin sopesar el componente ético de devaluar y comprometer la integridad física, mental y emocional de vidas precarias que sobreviven en contextos de por sí violentos.

¿Qué diferencia hay en las condiciones de vida de las personas trans que se sancione la usurpación de la identidad de género y se legitime dentro del sistema político-electoral la denuncia de candidaturas trans perpetuando el estigma de la criminalización ante el pánico moral del uso mendaz de la identidad de género si eso garantizará que la paridad de género sea integrada al 100% por personas cisgénero?

¿Por qué en un ejercicio de justicia epistémica y práctica las personas legisladoras no incorporaron la posibilidad que si un hombre cisgénero o un partido político desea hacer fraude a la paridad de género constitucional mediante el uso mendaz de la identidad de género la cancelación de dicha candidatura debería ser sustituida sí y sólo sí por una persona trans, explorando posibilidades de acompañamiento con hombres trans para desmontar la falsa narrativa de que disfrutan privilegios masculinos lo que puede ser un ejercicio de justicia ante la histórica invisibilización producto de las violencias cissexistas y transfóbicas que también les obstaculiza el acceso a la justicia y a la reparación de daños por violencias estructurales relacionadas con el género?

La evasión ya no es opción ante los ciclos de violencia que se escalan en México. Incluso la omisión nos vuelve cómplices de mantener una mirada estrecha del género y las violencias de género a las experiencias de las mujeres cisgénero mientras se mantiene de una forma éticamente cuestionable en la exclusión a minorías violentadas y desprotegidas como a las poblaciones trans y no binarias, particularmente racializadas, trabajadoras sexuales, con discapacidad desde las infancias y adolescencias.

Bibliografía

PÉREZ, Moira y RADI, Blas, 2018, El concepto de ‘violencia de género’ como espejismo hermenéutico, Argentina, Igualdad, autonomía personal y derechos sociales, 8, 69-88.

RADI, Blas, 2020, Notas (al pie) sobre cisnormatividad y feminismo, Argentina, Universidad de Buenos Aires, Sociedad Argentina de Análisis Filosófico-Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, Ideas. Revista de Filosofía Moderna y Contemporánea, mayo-octubre.

Por Rebeca Garza @Rivka_Azatl

Texto leído como síntesis del presentado para su discusión en el Seminario Internacional “Las reformas políticas a la representación en América Latina”, organizado por el Instituto de Investigaciones Jurídicas, de la Universidad Nacional Autónoma de México y la Organización de Estados Americanos, en la Ciudad de México, del 30 de septiembre al 2 de octubre de 2020.


[1] Aunque este discurso LGBTero como suele afirmar mi querida amiga y maestra Ericka López, también atraviesa a mujeres cis gay e incluso hombres y mujeres trans de diferentes orientaciones sexuales, principalmente hetero, con discursos fuertemente cargados de clasismo y ajustado a lógicas capitalistas y veladamente racistas.

[Video-Libro] (25/Ago/2020) “Trans*: entre lo personal y lo político” en @DAE_ITAM con @Rivka_Azatl , autora y @JessicaMarjane comentarista y acompañan @JuventudesTrans @AdrianaNOrtizO @RedPolitologas @sofiaengriego @CentroLujambio y @HVivesSegl #DAE @ITAM_mx


Fuente: redes sociales de ITAM / Jessica Marjane / Rebeca Garza / 25 de Agosto de 2020/ Mexico

[Video] (14/ago/2020 17:00 hrs) La participación política de las personas #Trans en #México” con @Rivka_Azatl y organizado por @IEEG


Fuente: IEEG / 14 de agosto de 2020 / Guanajuato, Mexico

Hoy 17 hrs te esperamos en la transmisión del @IEEG donde hablaremos de los derechos políticos de las personas #trans en México:

[Video] (19/jun/2020 12:00 hrs) Presentación y Descarga de los Cuadernillos “Construyendo Ciudadanías Diversas e Incluyentes desde las infancias, Adolescencias y Juventudes” organizado por ‪@IEEG‬ con autoras @JessicaMarjane ‪@ErickaEliberte‬ y @Rivka_Azatl y acompañan ‪@DaniaRavel‬ ‪@mmaccise‬ ‪@VeronicaBaz‬


Autoras

Presentadoras

[Video] Presentación

Descarga los cuadernillos

Aquí se pueden descargar los cuadernillos : https://ieeg.mx/publicaciones-editoriales/

Notas periodísticas

http://kioscodelahistoria.mx/el-ieeg-presenta-los-cuadernillos-construyendo-ciudadanias/

https://caracolenmovimiento.com/abona-ieeg-a-la-construccion-de-ciudadanias-presentan-cuadernillos/

IEEG presenta cuadernillos para construir y educar para la democracia

[Video] Presentación “Corriendo La Voz” de la Cátedra Libre de Estudios #Trans* de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, #Argentina


Presentación

Brenda Rodrigues Alegre

Eric Seger de Camargo

Guilherme Almeida

Martín Torres

Karine Espineira

Fran Bubani

Ceu Cavalcanti

Alanis Bello

Nicolas Aramayo

Blas Radi

Kira Xonorika

Sara Wagner

Ian Anabel Arias

Viviane Vergueiro

Paulo Romo

Gerónimo Palomino Céspedes

Francis Fabre

Rebeca Garza

Nikita Simone Dupuis Vargas Latorre

Tina María

Lauri Miranda Silva

Camilo Losada

Beth Fernandes

Vicente Goulard

Brenda Rodrigues

Marcos Varela Dugo

Jaqueline Gomes de Jesús

Sofia Favero

Gabi Díaz Villa

Declaraciones TERF pre #8M2020 #Marcha y algunas reflexiones al respecto


“Lo que no es el sujeto político del feminismo es la diversidad”.

Victoria Sendón, filósofa y feminista radical española

“Si hasta los 18 años no puedes votar o conducir, ¿cómo con una sola declaración un niño puede disponer sobre su cuerpo y su salud? Deberían poder intervenir los servicios sanitarios o el Ministerio Fiscal”

Elena Rabade, del Partido Feminista

(Países como Canadá o el Reino Unido han aprobado leyes donde ) “la simple declaración de una persona que se siente de un género que no es el suyo tiene validez a todos los efectos legales” (…) “los hombres trans ganan las competiciones femeninas, exigen ser vistos por ginecólogos sin ser operados, van a cárceles femeninas y entran en las mismas celdas que las mujeres, donde han cometido violaciones” (…) “Es un escándalo para las mujeres, no queremos que España se arrepienta como en otros países, donde el lobby trans es importantísimo”.

Amparo Ballesteros, de Nación Mujeres

“Promulgar leyes de autoidentidad sexual, fusionada con el género, no sujetas a nada verificable salvo a la voluntad de cada momento, es problemático para las mujeres” (…) “eliminan la categoría de sexo y lo sustituían por identidad de género”, lo que implicaba, por ejemplo, “la tergiversación de datos estadísticos” y “se borra el principal factor de riesgo de una violación: ser mujer”.

Lourdes Hernández, presidenta del Consejo de las Mujeres de Madrid

Irene Montero: “Lo contrario de la abolición de la prostitución es la barbarie, el feminismo es abolicionista” y exigen al Gobierno que elabore “una ley abolicionista de la prostitución” porque “cuando un Estado legaliza la prostitución se hace cómplice por sus tributos”

“El sexo es una realidad políticamente significativa y, si no frenamos este borrado, la igualdad quedará entrampada en la diversidad”.

Manifiesto del Movimiento Feminista de Madrid (2020)

No saco de contexto. Invito a que lean la nota. Lleva a pensar por qué el feminismo abolicionista tiende a ser trans excluyente de una forma que no se manifiesta en otras corrientes feministas. Incluso, por qué esta corriente feminista considera que el feminismo trans incluyente NO es feminismo y en un giro transmisógino y cissexista les llaman “cuida pollas” y llegan a afirmar que “los trans no existen”.

Como se ha documentado, es posible rastrear una genealogía de este discurso que nace en el Reino Unido y es abrazado fuertemente por cierto sector feminista español como lo señala la nota:

“Lo han firmado más de una treintena de asociaciones y se ha presentado en el Consejo de las Mujeres de Madrid, al que pertenecen colectivos tan relevantes como los sindicatos UGT y CCOO, la Asociación de Mujeres Juristas Themis, la Federación de Mujeres Separadasy Divorciadas o Mujeres Progresistas. Sus puntos de vista van en la línea de las tesis de la ex diputada del PSOE Ángeles Álvarez, la filósofa Alicia Miyares, la miembro del Consejo de Estado Amelia Valcárcel”

Olga San Martín en “El Mundo

Se puede afirmar que el inicio oficial de este discurso trans excluyente en España arranca de forma beligerante y políticamente organizada en la XVI Escuela Feminista Rosario Acuña: Política feminista, libertades e identidades celebrado en Gijón durante los días 3, 4 y 5 de julio de 2019 y de ahí se han construido redes que comparten el mismo discurso y posicionamiento político con feministas de Latinomérica.

Ante el adjetivo de feminista trans excluyente o TERF que consideran ofensivo utilizan el eufemismo de “críticas del género” porque parten del supuesto de que el género no existe como categoría de análisis y que es el sexo la “realidad material” que debe servir como criterio orientador para construir políticas de igualdad y erradicar las violencias por lo que su mirada tiende a ser cisbinaria y su mirada a la diversidad sólo llega las mujeres lesbianas siempre y cuando sean cis y se asuman políticamente abolicionistas de la prostitución, la pornografía y los vientres de alquiler, la tríada abolicionista. A partir de este supuesto, les es muy fácil afirmar como lo realizan reiteradamente que “las mujeres trans no somos mujeres” (“Son unos tíos” dijo Ángeles Álvarez durante la XVI Escuela Feminista ante el aplauso y risas de las personas presentes y la mirada y sonrisa de aprobación de Amelia Valcárcel.)

La división entre este feminismo histórico, que se reivindica como “el mayoritario” y que tiene muchas jóvenes en sus militantes, y el llamado transfeminismo o feminismo queer , nacido al calor del 15-M y amparado por Unidas Podemos, es más intensa que nunca en vísperas del 8-M. Las primeras acusan a las segundas de ser “feministas de unicornio” y las segundas acusan a las primeras de ser unas terfs (feministas radicales transexcluyentes). El último episodio se ha saldado con la expulsión del Partido Feminista de IU por las críticas vertidas por su presidenta, Lidia Falcón, hacia las personas transgénero.

Olga San Martín en “El Mundo

En 2016 escribí lo que aparece en las imágenes cuando estos discursos TERF iniciaron en Estados Unidos a partir de las acciones ejecutivas que realizó Barack Obama durante su mandato a favor de las poblaciones trans, incluso estudiantes, mismas que fueron inmediatamente revocadas a pocos días de iniciada la administración de Trump.

Marvin Grimm, adolescente trans y su lucha por acceder al sanitario de acuerdo a su identidad de género es un caso representativo de estas tensiones que terminan lastimando y vulnerando derechos pero de las personas trans.

Desde mi punto de pista, al discurso TERF de la la Escuela Feminista de Gijón de 2019 le anteceden los discursos TERF derivados de las acciones ejecutivas de Obama en su mandato y se alimenta del pánico moral sacando de contexto el caso de las falsas candidaturas trans que sucedieron en las elecciones de México en 2008 así como del estigma de que las personas trans no pueden acceder a los espacios segregados sexualmente a partir de su identidad de género donde el tema del acceso a los sanitarios han sido centro de su atención como ha sucedido también en Estados Unidos y en México.

El discurso TERF diría que esos espacios son segregados sexualmente y que esta segregación se deben mantener independientemente de la identidad de género que la persona manifieste tener. De hecho, también descartan la idea de la identidad de género y de esta forma da a entender que sí y solo sí debe haber una alineación entre la genitalidad y la subjetividad con la que esa persona se encarne en las relaciones sociales cotidianas.

Por lo tanto, les parece lógico asumir la posición política de oponerse a los más altos criterios en materia de derechos humanos que han ya establecido al menos en México la Suprema Corte de Justicia de la Nación y en Latinoamérica la Corte Interamericana de Derechos Humanos, es decir, van en contra de que las rectificaciones de actas de nacimiento de las personas trans sean trámites administrativos, rápidos y gratuitos.

Me parece que la vivencia trans les es tan ajena a partir de ese punto ciego que da mirar desde el cissexismo, que también descartan la compleja, vasta y rica diversidad trans o el nombre que tenga localmente y la reducen a un monolito homogéneo contra el que “luchan”.

Han manifestado un verdadero desprecio por no saber, por no acercarse, por no introducirse no sólo a las experiencias trans sino también a los saberes y sentires de los cuáles mucha banda trans escribe, canta, baila, hace perfomance, tallerea dentro de la subsistencia que permiten las violencias transfóbicas y cissexista más las otras que se articulen de forma compleja.

Recuperando la idea de que sus bases feministas parten de una agenda monolítica tri-abolicionista llegan erróneamente a la conclusión con su sesgo clasista que las poblaciones trans somos un grupo homogéneo con un gran capital político con el que apostamos a la usurpación no sólo de “sus espacios” sino también “sus cuerpos” sin percatarse que quienes están yendo directamente contra la autonomía física y corporal son ellas contra las personas trans. De ahí que su discurso caiga fácilmente en pánicos morales donde perpetúan estereotipos y estigmas que pesan sobre las personas trans con una especial carga transmisógina como personas depredadoras sexuales, enfermas mentales, inestables emocionalmentes, “posmodernxs”, etc.

El hecho de que nos llaman “Lobby trans” con agenda de ideología de género y que este discurso sea tan parecido al del Vox en España o al Frente Nacional por la Familia o incluso el mismo Vaticano quienes incluso les han respaldado algunas declaraciones no les ha llevado a cuestionarse o problematizar algún principio ético o político a su interior.

En este debate también recurren a la estrategia del transborrado, es decir, sentar la narrativa de que las personas trans somos un producto de la “posmodernidad” (sería genial que una de ellas escribiera como es que sucede esto) y que no han habido luchas de años atrás que incluso han costado vidas para llegar a los recientes logros a favor del reconocimiento de la identidad de género en España, en México y en Latinoamérica donde al menos llevan 20 años y ha costado mucho esfuerzo principalmente para la banda trans activista que vive fuertes condiciones de violencias económicas, físicas y sociales.

Tampoco se cuestionan su mirada feminista colonial porque rechazan las vivencias no binarias que existían en muchos pueblos originarios antes que la ola colonizadora del Siglo XVI tocará América, la India, Indonesia, Pakistán, las islas de Samoa y un largo etcétera, y que aún existen porque los viejos y los nuevos procesos de dominio y colonización pre y post mundo globalizado no suceden de forma homogénea, ni lineal, ni son simultáneos como si fuera un gran relato cuando entran en contacto con las experiencias y resistencias locales que también generan y están produciendo sus propios discursos y posicionamientos políticos a partir de como perciben ambos contextos.

Rebeca Garza

[Informe PDF] La situación de acceso a derechos de las personas #trans en México: Problemáticas y Propuestas (enero 2019)


La investigación fue realizada con el apoyo de la Embajada de los Estados Unidos en México y la coordinó Ari Vera Morales, mujer trans activista y fundadora de “Almas Cautivas, AC”.

El informe incluye: marcos legales sobre los derechos humanos de las personas trans a nivel internacional y nacional; antecedentes sociales de la población trans en América Latina y el CAribe y en México; también incluye la metodología de estudio que tiene una aproximación cuantitativa mediante una encuesta en línea y dos cualitativas, entrevistas en profundidad y grupos focales; en el apartado de resultados además de las características socio-demográficas y la adscripción identitaria incorpora también temas como la familia, la migración, el reconocimiento jurídico de la identidad, el acceso a la educación y la escuela como espacio de discriminación, el trabajo y los derechos laborales, el acceso a la salud como un derecho humano incluyendo la mental, sexual y reproductiva así como lo relacionado con los procesos de transición como terapias de reemplazo homornal, intervenciones quirúrgicas, entre otros; incorpora el tema de las violencias como acceder a la justicia, en la familia, en las relaciones de pareja, en el espacio público, el abuso policial y la endodiscriminación; finalmente, cierra con conclusiones y recomendaciones para políticas públicas.

El documento se puede descargar aquí y está depositado también aquí:

Prólogo por Ari Vera Morales

Pensar en las personas trans es pensar en la resistencia, el autocuidado, el miedo, la
incertidumbre; el poco o casi nulo entendimiento, sensibilización y empatía por parte de
los otros; esos otros que caminan por las mismas calles, que son tomadores de decisiones,
aquellos que se sienten con el privilegio de seleccionar quién sí y quién no; esos otros que se
consideran mayoría, lo “normal” y el deber ser.

El ir y venir de las personas trans están marcados por la discriminación, exclusión y violencia;
y las consecuencias de esto dependen del contexto político, social y geográfico de la región
donde la persona trans desarrolla su vida, pues no es lo mismo ser una persona trans que reside
en la Ciudad de México que una que vive en el norte o el sur de nuestro país.
Existen pocas investigaciones respecto a las personas trans en México y la mayoría
están enfocadas en el tema de VIH e infecciones de transmisión sexual, por lo tanto se
desconocen las diferencias y los matices que existen en torno a nuestra cotidianidad; qué pasa
con las personas trans que se encuentran en centros educativos, o aquellas que requieren de
atención médica, de un empleo, y en el peor de los casos, las que están privadas de su libertad
o huyendo de la violencia y criminalización por ser quienes somos.

Obtener y sistematizar información sobre las personas trans es de suma importancia para la
incidencia en la creación de políticas públicas que garanticen el ejercicio de nuestros derechos,
para visibilizar los atrasos y retos que el Estado deberá reconocer y resolver a través de
acciones afirmativas que aminoren la brecha de la desigualdad, así como poner en marcha
medidas urgentes para frenar los asesinatos de las personas trans motivados por la transfobia
y los discursos de odio.

La antesala de esta investigación surge a partir de nuestra participación en el programa
International Visitor Leadership Program en la categoría de Derechos Humanos de las Personas
Trans auspiciado por la Oficina de Asuntos Educativos y Culturales del Departamento de
Estado de los Estados Unidos. En noviembre de 2016 visitamos las ciudades de Washington
D.C. y Los Ángeles, California, como parte de un fortalecimiento de liderazgos en la defensa
y promoción de los derechos humanos de las personas trans. Durante este programa se realizó
un intercambio de conocimientos, herramientas y buenas prácticas con representantes del
gobierno federal y local estadounidense, organizaciones civiles trans, líderes y lideresas del
movimiento trans así como personas trans empresarias.

A nuestro regreso, al hacer la evaluación del programa los y las participantes vimos
la necesidad de recabar información, de tener datos desde nuestra perspectiva trans, pues a lo
largo de nuestros encuentros en los Estados Unidos nos dimos cuenta que no teníamos certeza
en nuestras respuestas sobre situaciones específicas.

Es por ello que la presente investigación pretende dar una mirada sobre la situación de
las personas trans en México a nivel nacional, en torno al acceso de nuestros derechos en los
ámbitos educativo, laboral, jurídico y de la salud, entre otros. Esta propuesta fue presentada
por Oyuki Ariadne Martínez Colín, Izack Alberto Zacarías Nájar, Jesús Misael Espinosa Díaz,
Rubí Alejandra Juárez Utrera, Marco Alexis Papacristofilou Escartin y quien suscribe, a la
oficina de Programación Estratégica de la Sección Cultural de la Embajada de los Estados
Unidos en México. Cabe señalar que Rubí y Marco no pudieron finalizar este proyecto por
motivos personales y de trabajo, sin embargo, sus aportes iniciales enriquecieron y fortalecieron
esta investigación. Es importante destacar que estuvimos presentes en todos los procesos y
fases de la investigación, teniendo como resultado un insumo diseñado, planeado, coordinado
e implementado por personas trans para personas trans.

Agradecemos el apoyo de la Embajada de los Estados Unidos en México, sobre todo
reconocemos a dos grandes aliadas del movimiento de la diversidad sexual en México,
Carolyn Turpin y Carmen Landa; que con su empatía, sensibilidad y compromiso tuvimos la
oportunidad de desarrollar esta investigación, vital para que los derechos humanos protejan la
dignidad de todas las personas.

Conclusiones

El objetivo central de la presente investigación fue caracterizar, describir y analizar la
situación del acceso a los derechos de las personas trans en México desde una perspectiva
sociocultural, el cual se cumplió cabalmente en los rubros el acceso a la salud, educación,
empleo, el reconocimiento jurídico de su identidad, la violencia y discriminación; pues se
describen los problemas que aquejan a las personas trans. En términos amplios, la población
trans en México sufre una constante violación a sus derechos, no tiene acceso a ellos y no
los puede ejercitar, en virtud de concepciones culturales sobre lo que es un hombre y una
mujer, arraigadas a lo biológico, a la naturaleza o al nacimiento. Lo que propicia una serie
de vejaciones hacia las personas trans que no les permite tener acceso a la salud, educación,
trabajo y desarrollarse y vivir dignamente en el país. Por todo ello se puede afirmar que la
violencia hacia este grupo poblacional es sistemática, lo que quiere decir que está encarnada
en las más profundas estructuras sociales e institucionales.

Si bien el estudio da pautas para realizar algunas generalizaciones sobre la población
trans mexicana hubo ciertos sesgos porque la metodología empleada permitió explorar el
acceso a los derechos de personas trans jóvenes y adultos, con acceso a la educación, a las
tecnologías de la información y comunicación y con cierto ejercicio y promoción de los
derechos. Fue imposible llegar a población trans en situación de calle, privadas de su libertad
y pertenecientes a un grupo indígena. Sin embargo, la investigación muestra las diferencias,
en ocasiones sustanciales que existen de acuerdo al género, ingresos económicos, ocupación
laboral, pertenencia étnica y edad, dando cuenta de la heterogeneidad del grupo poblacional.
Otro dato importante es el número de menores de edad que contestaron la encuesta, lo que
indica que se debe poner atención a la niñez y a las juventudes trans, pues no se cuenta con
datos sobre su experiencia de vida. Resultado de la falta de inclusión en los censos y conteos
de población, así como en todos los datos estadísticos que se desprenden de las instituciones
públicas, se invisibilizan las problemáticas de las personas trans y deriva en que aún no existan
tener datos confiables de morbilidad, mortalidad, educación, entre otros que nos permitieran
contrastar la información que obtuvimos, salvo en pocas ocasiones.

La media de edad de la muestra es de 29.7 años, que da cuenta de varias situaciones sobre
las condiciones de vida de las personas trans: la juventud en la que empiezan su transición, la
esperanza de vida de las personas trans que concuerda con la de CIDH (35 años) y que aún es
difícil acceder a grupos de edad de mayores de cincuenta años. Lo que ha derivado en la poca
información que tenemos sobre las condiciones de vida de las personas trans en la vejez.

Las relaciones de parentesco son diversas, pues obedecen a condiciones socioeconómicas,
aceptación por miembros de la familia y expulsión del hogar, lo que propicia que busquen
su propia familia en amistades que aceptan su condición sexo/genérica. Al respecto, existen
diferencias sustanciales entre hombres trans y mujeres trans, pues los primeros permanecen
durante su desarrollo personal que les permite tener una transición bajo supervisión médica,
llegar a altos grados de estudio y conseguir empleos bien remunerados; en comparación con
las mujeres trans que por lo general dejan la educación básica y tienen menos oportunidades
de empleo bien remunerado. La mayoría es soltero/a debido a la edad predominante de la
muestra, pero también a las dificultades de encontrar una pareja que acepte su identidad sexo/
genérica y a que aún es difícil hablar del tema con miembros cercanos de su círculo social. Son
pocos/as que encuentran espacios de socialización libres de discriminación, acoso y violencia
donde se puedan sentir a gusto con su identidad sexo/genérica.

Los ingresos que reciben son precarizados, menor de cinco mil pesos mensuales, lo
que implica que aun teniendo un trabajo formal viven condiciones de precarización laboral
que se traduce en falta de acceso a servicios básicos como vivienda o servicios de salud.
La mayoría tiene trabajo formal en alguna empresa, trabajo informal, se autoemplean y las
mujeres trans ejercen el trabajo sexual, siendo las mujeres trans mayormente vulnerables
social y económicamente.

Una situación que se rescató de los datos sociodemográficos es la migración interna y
externa de población trans en el país. En el primer caso migran del interior de la República
a grandes metrópolis en busca de mejores oportunidades económicas y para estudiar, van a
ciudades donde hay turismo sexual. La Ciudad de México es uno de los lugares que recibe
más población por su inclusión a través de políticas públicas y legislación progresistas; se
le conoce como una ciudad santuario por los logros legislativos y en materia de políticas
públicas en pro de la comunidad trans, aunque eso produce otro factor de exclusión en el
propio grupo poblacional, aquellos que pueden migrar o trasladarse por servicios de salud o
realizar su cambio de identidad sexo/genérica y aquellos que carecen de recursos económicos
para hacerlo. La migración internacional se ha visibilizado tras la gran cantidad de personas
migrantes de los últimos cinco años en el país; se destacan por las violaciones graves a derechos
humanos que sufren durante el tránsito, pero también porque deciden permanecer en el país,
a esto se suma la falta de capacidad de respuesta para su atención por parte de las autoridades
migratorias mexicanas.

En cuanto al reconocimiento de la identidad de género es posible concluir que las
personas trans reconocen que es un derecho impostergable, pues tiene beneficios importantes
en términos emocionales, sociales y económicos. El hecho de no tener sus documentos en
armonía propicia que sufran discriminación en los servicios que solicitan como: seguridad
social, educativos o fiscales, lo que desata una serie de situaciones de vulnerabilidad social.
Las personas que han realizado un cambio de acta de nacimiento lo han hecho fuera de su
entidad, a la que tienen que regresar a solicitar un trámite extra que no siempre es aceptado,
lo que complica que puedan tener todos sus documentos oficiales en orden y enfrenten
dificultades para identificarse. El centralismo es uno de las características que actualmente
tiene el reconocimiento de la identidad en México.

La mayoría de las personas que participaron del estudio no cuenta con el cambio de
acta de nacimiento debido a que los cambios legislativos para hacer el cambio de acta de
nacimiento solo se encuentran en cuatro estados y son muy recientes, así que las personas
tienen que trasladarse a los lugares donde existe este reconocimiento, lo que les implica una
importante inversión económica. Además, la posición de varios activistas es el de sentar
un precedente en sus respectivos estados para que mediante un juicio de amparo logren sus
cambio de acta de nacimiento que permita que otras personas trans realicen su cambio en cada
estado y, con ello, propiciar cambios legislativos en su región y a nivel nacional.

Obtener el reconocimiento de su identidad jurídica tiene relación directa con el
acceso a un trabajo remunerado y a la educación, pues no se les permite ingresar sin sus
documentos armonizados a ninguno de estos ámbitos. Aun así, tienen niveles educativos
altos como bachillerato, universidad y posgrados, sin embargo, es un experiencia sumamente
violenta y agresiva que sus logros son individuales y del círculo social que les apoya para
continuar sus estudios. En la muestra estadística también hay individuos que experimentan
interrupción o abandono de sus estudios, en el bachillerato y la universidad, que por general
no vuelven a retomar traduciéndose en la poca oportunidad de opciones laborales. Esto afecta
principalmente a las mujeres trans, lo que refleja el sistema de desigualdades fundamentado
en el género, dejándolas más vulnerables. A lo que se suma que no puedan conseguir sus
certificados o títulos universitarios por la falta de reconocimiento de identidad. Lo que más les
afecta es que experimentan un sinfín de abusos, agresiones y violencia cuando se encuentran
estudiando, pero se distribuyen de forma diferenciada y ambigua en razón de la edad y región
de pertenencia.

El acceso a un empleo bien remunerado es casi nulo para las personas trans, sobre todo
para aquellas que no han tenido acceso a la educación, no cuentan con su cambio de identidad
sexo/genérica, pertenecen a un grupo étnico o padecen VIH/sida. Muchas personas recurren a
empleos informales o tienen varios empleos a la vez para tener capacidad económica y solventar
sus gastos de vivienda, comida, salud, entre otros. Aun cuando pueden lograr tener una carrera
profesional les es casi imposible que les contraten de acuerdo a sus capacidades intelectuales
y académicas lo que les obliga, en el caso de las mujeres trans, a dedicarse al trabajo sexual
y, en los hombres trans, a buscar fuentes empleo remuneradas entre amigos y/o familiares.

Las pocas personas que logran tener un empleo bien remunerado son en asociaciones civiles
o porque lograron batallas dentro de sus empresas para que se les incluyera, tuvieran políticas
de inclusión y contrataran a más personas trans.

Respecto al área de salud, resalta que la Ciudad de México tiene mayor ventaja en
materia de atención a la salud, a través de las Clínica Especializada Condesa, en las alcaldías
de Iztapalapa y Cuauhtémoc, que en el interior de la República, donde los avances son aún
incipientes y obedecen a la buena voluntad de las autoridades en turno y a la incidencia que
realiza la sociedad organizada en pro de la población trans. De modo que, las personas del
interior de la República no tienen acceso a servicios de salud de calidad que puedan cubrir ni
siquiera las enfermedades básicas que padecen como una gripe o diarrea; además, la atención
que reciben, si llegan a recibir, está plagada de prejuicios de tal forma que son excluidos/as,
negando o condicionándoles la atención.

Los problemas que más preocupan a las personas trans es la salud mental, el consumo
de drogas y alcohol, que pasan desapercibidas, pero que causan severos daños de salud que no
son atendidos con las especificidades que requieren. Además, les preocupa que las personas
trans incurran en prácticas que ponen en riesgo su salud en aras de expresar su identidad
de género, tales como: el consumo desmedido de hormonas, la infiltración de sustancias de
relleno en el caso de las mujeres trans y el uso de vendajes o camisas para disimular los
senos en el caso de los hombres trans. En cuanto a las diferencias de género, entre hombres
trans y mujeres trans, las segundas sufren mayor discriminación en el sector salud y se ven
afectadas por la pandemia del VIH/sida. Respecto a los hombres trans es importante que sean
tomados en cuenta por las políticas públicas de salud en temas como: prevención de ITS,
embarazo y salud sexual y reproductiva. Lo que se ve lejano porque en México se carece de especialistas que no sólo tengan conocimientos sobre la atención particular que necesitan las
personas trans, sino que cuenten con la sensibilidad para atenderlas. Asimismo, al no estar
contempladas dentro de las políticas públicas para prevenir problemas de salud pública, como
diabetes o hipertensión, son proclives a tener complicaciones derivadas de estas enfermedades
crónicodegenerativas que, al conjugarse con padecimientos como VIH/sida o TRH, pueden
llegar a ser mortales.

Por último, la violencia de la que son objeto las personas trans es experimentada durante
toda su vida y en todos los espacios sociales en los que habitan de forma cotidiana. Viven
episodios de violencia sexual como acoso, contactos físicos no deseados, miradas lascivas e
incómodas y violaciones tumultuarias. Dentro del acoso sexual existen diferencias sustanciales
entre las mujeres trans que sufren acoso por el grueso de la población y los hombres trans que
sus atacantes están dentro de la misma comunidad LGBTI. También experimentan violencia
psicológica (burlas, amenazas e insultos) de forma cotidiana y constante, cuyos efectos a largo
plazo son difíciles de olvidar y se introyecta en las personas haciéndolas sentir como seres
inferiores.

Las situaciones cotidianas que más incomodan a las personas trans son: cuando les
atribuyen un género a partir de sus genitales, cuando no se dirigen a ellos/as con el nombre que
escogieron, cuando no se dirigen a ellos/as con los pronombres personales propios de su identidad
de género y cuando su familia no reconoce su expresión/identidad de género. Las mujeres trans
o personas no binarias que expresan rasgos femeninos son objeto de considerablemente más
agresiones físicas, verbales y sexuales que los hombres trans, por la invisibilización social de
estos últimos. Lo que se traduce en mejores oportunidades educativas, de empleo y de acceso
a la salud para los hombres trans. A esto se le suma la intersección de condiciones étnicas,
género y clase social propician que aumente la discriminación, exclusión y violencia hacia las
personas trans que se traducen en sufrir burlas, insultos o amenazas, acoso sexual, agresiones
físicas, violencia sexual. Derivando en el alto número de crímenes de odio que se caracterizan
por la saña con que son tratados los cuerpos después de quedar sin vida, pues las más de las
veces se les mutilan los genitales, se dejan mensajes transfóbicos y se exhiben para que otros/
as vean el castigo que pueden recibir si transgreden las normas de género y, por ende, las de
la sociedad. Por último, las instituciones públicas no están capacitadas para recibir quejas y
demandas de la población trans que se demuestra en su ineficacia para perseguir los delitos,
atender sus necesidades básicas y que accedan a la justicia.

Recomendaciones para políticas públicas

Dado el carácter obligatorio de los derechos humanos para el Estado, es indispensable que éste
proponga políticas públicas que específicamente atiendan la discriminación y la violencia de la
que son objeto las personas trans en todo el territorio nacional. Para ello se requiere un diálogo
constante con la sociedad civil y otros grupos sensibles y conocedores de su problemática. A
continuación se señalan algunas sugerencias de políticas públicas por cada uno de los rubros
que se han trabajo a lo largo de estudio, pero que no descarta, por supuesto. su interrelación,
que bien podría considerarse desde, precisamente la interseccionalidad de condiciones sociales
de vulnerabilidad. Es decir, si bien en general las personas trans experimentan violación a sus
derechos humanos, hay circunstancias que se entrelazan y complejizan el efecto vulnerable,
como la baja escolaridad, la región de violencia y la falta de un empleo. Ahí tendrían que
intervenir varias instituciones, en diferentes momentos y con propósitos compartidos. Por otra
parte, es indispensable que se atiendan las desigualdades económicas, educativas y de género
que se están produciendo al interior de la población trans, mediante políticas públicas que
favorezcan a todos para alcanzar un nivel de vida favorable.
En lo que cabe a cada uno de los rubros donde los derechos humanos de las personas
trans en México se ven comprometidos se hacen las siguientes recomendaciones.
Sobre el reconocimiento jurídico de la identidad de género se propone:
•Impulsar a nivel nacional reformas legislativas que permitan el reconocimiento de la
identidad, expedito y que no requiera a las personas trans ni tratamientos hormonales ni
cirugías ni peritajes médicos.
•Generar mecanismos eficientes para que el acta de nacimiento se resguarde con prontitud.
•Hacer eficiente la homologación de documentos una vez que las personas trans han
accedido al reconocimiento legal de la identidad. Esto quizá implique una capacitación
amplia a servidores públicos y la revisión de procedimientos institucionales.
•Difundir y capacitar a los/las juzgadoras el protocolo de la SCJN, para que tengan
elementos que les permita tratar adecuadamente los casos donde estén involucradas
personas trans.
•Capacitar a todas las instancias públicas sobre el derecho a la identidad.

En cuanto a la educación lo que se recomienda es:
•Generar mecanismos institucionales, a nivel federal, estatal y municipal, para
garantizar que las personas trans no abandonen o interrumpan sus estudios básicos,
medios superiores o superiores, por razones de identidad o expresión de género. Esto
comprendería, entre otras cuestiones, que dentro de los planteles educativos se respete
la identidad o expresión de género, personal y socialmente asumida por las personas
trans, así como los cambios corporales que son parte de una transición de género (y que
incluyen la vestimenta y otras formas de expresión de género corporalmente hablando)
y, también, el reconocimiento legal de la identidad que algunas personas trans pudieran
lograr.
•Crear mecanismos institucionales de observación, acompañamiento y apoyo dentro de
las escuelas para garantizar que las personas trans no sufran discriminación, ni rechazo
de la comunidad de estudiantes, profesorado y administrativos. Dichos mecanismos
tendrían que cubrir tres grandes rubros. El primero es la capacitación constante de todo
el personal y el alumnado en temas de derechos y no discriminación, en términos general
y específicamente por motivos de identidad o expresión de género, esto contribuirá a que
las comunidades escolares vayan incorporando formas de interacción no discriminadoras
hacia las personas trans (por ejemplo, en el lenguaje); el segundo es el diseño no
discriminatorio de espacios físicos dentro de las escuelas, para asegurar que las personas
trans hagan uso libre de los mismos, de acuerdo a su identidad o expresión de género; y
el tercero contemplaría la construcción y sostenimiento de métodos eficaces de denuncia
de la violación de derechos humanos de las personas trans dentro de las instituciones
educativas, que incluso puedan hacerse por un tercero, dependiendo de la vulnerabilidad
en la que se encuentre la persona afectada.
•Que la identidad y expresión de género no conforme sean parte fundamental del
conocimiento y educación sobre la diversidad en las escuelas del país. Esto incluye el
rescate de las formas, también diversas, de expresar el género en México.
En el área de la salud se recomienda:
•Que las autoridades sanitarias unan esfuerzos con la sociedad civil organizada para
construir capacidades en las instituciones de salud que coadyuven a la debida atención integral de las personas trans.
•Incidir en legislaciones en temas de atención a la salud para que las personas trans tengan
una atención integral donde se les ofrezcan servicios como: ginecología, endocrinología,
cirugías especializadas, infectología, medicina interna, psiquiatría y psicología que
incluya atención de primer, segundo y tercer nivel.
•Generar políticas públicas incluyentes ante los problemas de salud pública en México,
como diabetes e hipertensión, que les brinden atención especializada.
•Es necesario que las instancias correspondientes a la prevención, atención y erradicación
del VIH/sida actualicen sus diagnósticos y coloquen a las personas trans, hombres y
mujeres, como un grupo prioritario, no sólo dentro de la categoría epidemiológica de
HSH.
•Incluir en las campañas sobre salud sexual y reproductiva a las personas trans.
•Las instituciones de salud, así como el Estado, debe incidir en la capacitación y
sensibilización de los prestadores de servicios de salud para que dejen de incurrir en
prácticas discriminatorias hacia las personas trans.
Las recomendaciones para el área laboral son:
•Capacitar y sensibilizar a los/las empleadores/as sobre identidad y expresión de género,
de los derechos que forman parte, para evitar el rechazo contractual o, en caso de que
llegue a darse la contratación, evitar la discriminación dentro del trabajo.
•Informar a las empresas e instituciones sobre el derecho al reconocimiento de la identidad
de género.
•Impulsar la discriminación positiva, en donde los lugares de trabajo contraten a las
personas trans.
•Hacer una campaña de informativa sobre la legislación penal que involucre el rechazo
de un trabajo por la apariencia física.
•En cuanto a la violencia es recomendable que se instalen políticas públicas tendientes a
favorecer la integridad de las personas trans, por ello:
•Las y los activistas trans sugieren realizar una red nacional para dar cuenta de las
violaciones a sus derechos humanos y que incida en las políticas públicas en pro de sus
derechos.
•Es urgente capacitar a los funcionarios públicos de todas las instituciones (de salud, de
justicia, educativa, laboral) para que estén preparados en atender a una persona trans.
•Son necesarias campañas a la población en general para que conozcan las problemáticas
de la población trans con la finalidad de disminuir la discriminación, el rechazo y la
exclusión.


[Video] Panel @somee_mx 2019: Panel “La condición ciudadana y la participación política de las personas LGBT+”


Retos y desafíos de lo trans y desde lo trans para el Sistema Político-Electoral Mexicano
Por Luisa Rebeca Garza López

El avance en materia de igualdad en el ámbito de los derechos políticos electorales, especialmente con una mirada interseccional, requiere repensar lo trans como una propuesta ética, política y afectiva no sólo para relacionarnos en lo social sino que tiene el potencial de reconfigurar las reglas y las dinámicas en el espacio público a favor de una mayor diversidad política y una convivencia más pacífica.

Posiblemente se pueda situar a la primera década del nuevo milenio como el inicio de lo que serían los cimientos por la lucha de los derechos humanos de las poblaciones originalmente llamadas transexuales, transgénero y travesti, de forma autónoma, fuera del discurso LGB.

En el año 2003, Amaranta Gómez Regalado fue la primera candidata muxe a competir por una diputación federal por el entonces 07 distrito electoral federal con cabecera en Juchitán en el estado de Oaxaca.

Si bien, esta candidatura tiene dos grandes méritos: en primer lugar, fue la primera persona muxe que puso en jaque la narrativa binaria en la contienda del poder y, en segundo lugar, logró que el entonces Instituto Federal Electoral aprobara que apareciera su nombre de Amaranta Gómez Regalado en las boletas electorales dado que en ese entonces no contaba con una rectificación de su acta de nacimiento por lo que legalmente aparecía otro nombre asignado al nacer, por lo tanto, su campaña electoral reconocía su identidad como Amaranta lo cual era inédito; tanto la candidatura como la medida implementada por el Instituto no trascendieron en lo político ni en lo social a partir de esta hipótesis de la mirada cisgénero normativa que se asume como incapaz de documentar y reconocer avances que rompan la idea binaria en la manera en que se convive en el orden social y en lo político. A esta dinámica hegemónica se le ha llamado Transborrado.

En otras palabras, ambos sucesos no significaron una modificación en la estructura que a la postre facilitaría el acceso a derechos político electorales de las poblaciones trans porque tampoco se había avanzado con otros derechos fundamentales como el ejercicio de una autonomía elemental: la sexual y la corporal en relación al reconocimiento de la identidad de género de estas poblaciones.

Por esa razón, se puede considerar al año 2008 en el que se avanza en el reconocimiento de la autonomía sexual (pero no necesariamente corporal) de las poblaciones trans mayores de 18 años a partir de la reforma al código civil de la ciudad de México que permitía que en ese entonces las poblaciones transexuales y transgénero pudieran acceder al reconocimiento de la identidad de género pero a partir de un juicio en donde se demandaba al registro civil quien inicialmente se oponía por lo que la persona demandante tendría que incorporar un abogado y dos dictámenes periciales emitidos por personas especialistas en “procesos de reasignación para la concordancia sexo-genérica”.

Se asume este avance como condicionado ya que el reconocimiento de la identidad de género de las personas transgénero y transexuales estaba subordinado a que otra dos personas cisgénero erigidas como autoridades expertas en los llamados “procesos de reasignación para la concordancia sexo-genérica” primero tendrían que documentar y, posteriormente testificar, que la persona trans en verdad era lo que decía ser con la finalidad de convencer a la autoridad del registro civil (persona cisgénero también) para que permitiera rectificar el acta de nacimiento. Asimismo, tampoco incorporaba la posibilidad que niñas, niños y adolescentes trans pudieran acceder al reconocimiento de su identidad de género.

A pesar de que este procedimiento era inaccesible para una gran parte de las poblaciones trans, aun así generó una masa crítica de personas trans que una vez fortalecida la autonomía sexual y corporal exigieron al Estado el fortalecimiento de su autonomía de toma de decisiones, es decir, la generación de condiciones para facilitar el acceso al ejercicio del voto a partir del año 2011 por activistas organizaciones trans y alianzas de la ciudad de México en coordinación con el Instituto Electoral del entonces Distrito Federal (IEDF).

Ese trabajo se materializó en una circular que bajo la misma lógica de que una tercera persona debe acreditar la identidad de una persona trans, se trasladaba a la presidencia de la mesa directiva de casilla; en 2015 los trabajos del IEDF con los activismos trans llevaron a la elaboración de trípticos y carteles que si bien también hacían visibles a las personas con tatuajes y con percings, mantenía la lógica que la presidencia de la mesa directiva de casilla determinaría si una persona trans podía o no votar pero no tomaba en cuenta la violencia estructural y sistemática a la que viven estas poblaciones así como los prejuicios sociales que atraviesan e influyen en lo institucional. Sin embargo, se reconoce que ambas acciones fueron las primeras que se realizaron en el ámbito político electoral a nivel local y en el país.

Entre 2006 y 2016 habría candidaturas de personas trans que se pierden en la memoria histórica e institucional derivado de la ineficacia de las autoridades electorales para documentar experiencias políticas fuera del binario de género: como el de Glenda Prado Cabrera, primera candidata trans a una diputación local en 2003, a diputación federal en 2006 y 2009 en el Estado de Nuevo León y a una regiduría en Saltillo, Coahuila en 2017; el de Alondra Vázquez Hernández candidata a una regiduría de Tlaquepaque en el año 2012; y en 2016 los casos de Jakelyne Barrientos Martínez, candidata a una diputación por el distrito electoral federal 09 con cabecera en Ciudad Juárez, Chihuahua y el de Rubí Suárez Araujo quien fue candidata suplente a una regiduría en el ayuntamiento de Guanajuato y que ejerció el cargo como regidora. Todas ellas fueron candidatas como personas trans pero NO tuvieron la oportunidad de aparecer en la boleta electoral con el nombre con el que eran socialmente conocidas.

También, producto de la reforma al código civil del Distrito Federal hubo candidaturas de mujeres trans que, con actas de nacimiento rectificadas en el apartado de nombre y sexo, pudieron acceder al reconocimiento de su identidad en la contienda política y en las cuotas de género o paridad respectiva, como: Diana Marroquín Bayardo, primera candidata trans en el Estado de Hidalgo a la presidencia municipal de Hidalgo como suplente y en el año 2012 a una diputación federal por el 04 distrito electoral federal de Tulancingo, Hidalgo; así como Samantha Carolina Gomes Fonseca quien en 2016 fue candidata a diputada propietaria a la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México.

Por otra parte, entre 2011 y 2015 suceden dos grandes reformas que modificarían completamente el reconocimiento de los derechos de las poblaciones trans, a favor: la reforma de junio de 2011 que convirtió a nuestra constitución en una basada en derechos humanos que reconoce el Estado y la reforma de 2015 de la ciudad de México al código civil que, incorporando los criterios de derechos humanos más altos en ese momento, reconoció la rectificación de las actas de nacimiento de las personas trans mayores de 18 años a partir de un trámite administrativo, gratuito y rápido no sólo para las personas nacidas en la ciudad de México sino para cualquier persona que pueda documentar su residencia.

Por lo tanto, si la reforma al código civil de la ciudad de México de 2008 generó una masa crítica en esa misma ciudad de activismo trans político; la reforma de 2015 tuvo un impacto en todo el país que ha llevado a que en cuatro años ya sean ocho las entidades de la República que permiten rectificar actas de nacimiento de las poblaciones trans mayores de 18 años mediante un trámite administrativo, gratuito y rápido.

Éstas ocho entidades son, además de la ciudad de México: Michoacán, Nayarit, Coahuila, Hidalgo, San Luis Potosí, Colima y Oaxaca. Esta última aprobada en el año 2019 y que además es la única que, aparentemente, incorpora el reconocimiento a menores de edad a través De una persona tutora.

Las modificaciones a los códigos civiles ya han empezado a reconfigurar otros sistemas como el político electoral mexicano a partir de dos ejemplos que pueden ser considerados como buenas prácticas, incluso por organismos a favor de los Derechos LGBT+ : El protocolo para adoptar las medidas tendientes a garantizar a las personas trans el ejercicio del voto en igualdad de condiciones y sin discriminación en todos los tipos de elección y mecanismos de participación ciudadana del Instituto Nacional Electoral (INE) y el artículo 16 de los lineamientos de paridad del Instituto estatal electoral y de participación ciudadana del estado de Oaxaca(IEEPCO), ambos aprobados en diciembre de 2017.

El primero, fue aprobado en armonía con las últimas reformas que reconocen el derecho humano al desarrollo de la personalidad de las poblaciones trans y elimina cualquier figura de autoridad en la casilla que cuestione su identidad afirmando que ninguna persona en ese lugar y/o durante el proceso de votación pueda cuestionar la identidad de la persona trans o intentar impedir el ejercicio de su voto.

También significó la campaña más importante a nivel federal, y quizás a nivel nacional, enfocada en hablar a la ciudadanía acerca de que las poblaciones trans como sujetos de derechos.

Solamente en la elección concurrente de 2018 se estima que los carteles, folletos y capacitaciones que realizó la estructura del INE a través de sus 332 órganos desconcentrados en coordinación con los OPL respectivos impactó a 1.5 millones de personas. Sin embargo, aunque esta no es la única medida del protocolo, se destaca su permanencia en los procesos electorales federales, locales, extraordinarios y mecanismos de participación ciudadana como la consulta popular por lo que los procesos de evaluación continua pueden ser su principal gran área de oportunidad.

Por otra parte, el artículo 16 de los lineamientos del paridad del IEEPCO reconoció la importancia de eliminar obstáculos de las poblaciones muxe, trans e intersex de Oaxaca para acceder a candidaturas, incluida la paridad de género, en un contexto en donde históricamente el congreso local había negado el reconocimiento a acceder este derecho.

La histórica negativa de los partidos políticos por hacer cumplir las cuotas de género desde 2003 y el mandato constitucional de la paridad de género de 2014 aunado a una falta de regulación normativa de este artículo desencadenó los lamentables sucesos de las “falsas candidaturas trans” que en su momento fue denunciado como una sofisticada forma de violencia política hacia las mujeres a partir de usurpar el discurso de las poblaciones trans por parte de hombre cisgénero con antecedentes de violencia machista.

Ambos avances no han estado exentos de fuertes controversias y cuestionamientos. En el caso del Instituto Nacional Electoral el debate fue centrado fuertemente en el principio de legalidad que se podía interpretar vulnerado pero que fue superado, quizás, por dos argumentos fundamentales: el compromiso del Instituto por reconocer y proteger el derecho humano al libre desarrollo de la personalidad de las poblaciones trans que al mismo tiempo fortalecería su autonomía de toma de decisiones al eliminar obstáculos donde los prejuicios sociales podrían insertarse dentro de los procedimientos de la votación de la casilla como lo es el momento en el que la presidencia identifica a la persona electora; y en segundo lugar, el reconocimiento de las otras medidas de seguridad que históricamente se han construido alrededor de todo el proceso del ejercicio del voto como la lista nominal, la tinta indeleble que se coloca en el pulgar de la persona electora, el momento en que se perfora la credencial del elector, entre otras medidas.

En el caso del IEEPCO, surgieron dos reclamos: uno de las poblaciones trans que denunciaban candidaturas fraudulentas que no les representaban, así como la usurpación de su discurso político y otro, de parte de los colectivos de mujeres feministas cisgénero que veían a la propia medida como una que vulneraba al propio principio de paridad constitucional.

Si bien, la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) resolvió sobre este caso a favor del desarrollo de la personalidad de las poblaciones trans -que dejó el terrible antecedente de una persona registrada bajo el principio de paridad de género y que hizo campaña electoral con su nombre masculino asignado al hacer y expresión de género masculina también- es cierto que dejó muchas preguntas sobre cómo se podría articular el cumplimiento del principio de paridad constitucional en armonía con el desarrollo de la personalidad de las poblaciones trans, en particular las mujeres trans que en un momento dado decidan acceder a una candidatura. Esto también generó fuertes tensiones aún sensibles y vigentes entre ciertas alianzas de mujeres cis y trans, muchas de ellas feministas.

A pesar de lo anterior, en el año 2018 se registraron en Oaxaca 4 candidaturas muxe más reconocidas por las propias comunidades muxe y colectivos trans : Felipa Santiago y Mística Sánchez, candidatas propietarias y suplentes respectivamente al distrito local 20 con cabecera en Juchitán de Zaragoza; Grecia Jiménez, candidata a la presidencia municipal de Magdalena Tlacotepec; y Kristel Ramírez,Kristel candidata a la presidencia municipal de San Pedro Mixtepec.

Preocupa que el tema sólo se ha analizado críticamente en pocos espacios ¿Qué medidas o lineamientos están previendo el resto de los Institutos Estatales Electorales o el resto de Tribunales Electorales Locales para no vulnerar algún derecho político en el caso de mujeres trans que deseen acceder a una candidatura ya sea con acta de nacimiento rectificada o sin ella? ¿cómo se articulará lo anterior con el principio de paridad constitucional?

El hecho de que en entidades como en Oaxaca, ya se haya reconocido a nivel local la identidad de género como un derecho humano evidentemente facilitará el acceso al ejercicio de una candidatura de poblaciones trans y no binarias pero también implicará el reto de cómo incorporar a estas poblaciones en todos los procesos y procedimientos democráticos para no generar discriminación directa indirecta y/o re-victimización.

Ahora ya son ocho entidades que están facilitando el reconocimiento a la identidad de género de las poblaciones trans que junto con la revolución silenciosa que ha significado la paridad constitucional seguramente tendrán un mayor impacto o deberán tener un mayor impacto en la participación directa en el ejercicio del voto activo y pasivo de poblaciones más diversas.

Posiblemente, cuando se realice la siguiente elección en 2021 serán mayores entidades incluso algunas, como en Oaxaca, que reconocerán la existencia de las infancias y las juventudes trans y que esto también tendrá que incidir en la manera en cómo trabajamos la construcción de una ciudadanía integral tal y como ya empezó a hacerlo el INE con la Consulta Infantil y Juvenil 2018 en donde por primera vez se incluyeron preguntas que consultaron por auto-adscripciones no binarias para las poblaciones de 10 a 17 años que ascendieron a nivel nacional a 53,581 personas sin embargo, al analizarlo por grupo etario, y a pesar que el INE no aprobó la pregunta para registrar identidades no binarias en el rango de 6 a 9 años se registraron 3,313 boletas donde marcaron ambas opciones.

Por lo tanto, conviene preguntarnos ¿cómo se están preparando las instituciones que integran el sistema electoral mexicano para reconocer, proteger y fortalecer el derecho de las poblaciones trans a participar libremente y en igualdad de oportunidades en la toma de decisiones de nuestra vida política y de nuestras comunidades a partir de estos antecedentes? ¿qué están haciendo los partidos políticos para canalizar dentro de sus filas a estos movimientos políticos? ¿se están abriendo los espacios colegiados ciudadanos dentro de las autoridades electorales como los consejos municipales, distritales federales y locales a las poblaciones de las diversidades sexuales y de género? ¿hay vínculos formales con los grupos de activistas y organismos de la sociedad civil de las diversidades sexuales y de género, y en particular con las poblaciones trans, como un sector prioritario al momento que se emiten convocatorias para fortalecer la inclusión laboral? ¿cuál será el papel de las diferentes autoridades electorales para articular el reconocimiento de estos derechos en armonía con otros como la paridad constitucional? ¿las autoridades electorales locales y federales ya están preparadas con los más altos estándares para atender con perspectiva de género, de derechos humanos y con interseccionalidad no solamente casos de personas trans en el ámbito político electoral sino justamente sobre la ponderación de este derecho con el derecho a la paridad constitucional o en armonía con el principio de legalidad o cualquier otro conflicto de derechos o principios?

Estamos a tiempo de que el sistema electoral mexicano incorpore medidas de nivelación y afirmativas más allá de protocolos que faciliten el ejercicio del voto pasivo. La presencia de las poblaciones trans dentro del sistema político electoral mexicano implica revisar los procesos y candados normativos que han surgido a partir de miradas hegemónicas y privilegiadas históricamente situadas reconociendo los propios prejuicios sociales que les atraviesan a favor de desmontar obstáculos bajo una lógica de fortalecer la inclusión y la diversidad sexual, de género, corporal, funcional y por categoría étnica-racial lo que inevitablemente fortalecerá a una pluralidad política más desafiante y con tres posibles beneficios adicionales: simplificar los procedimientos, abaratar los procesos y fortalecer la confianza ciudadana.


El debate alrededor de la revisión de todo el andamiaje jurídico institucional dentro de nuestro sistema electoral mexicano así como sus procesos y procedimientos a través del cual se materializa la participación política y se legitima el ejercicio del poder que a la postre incidirá directamente en el debate público de lo que habrán de constituir las políticas públicas podrán ofrecer beneficios tangenciales hacia otros debates por venir como el ejercicio del voto de la población penitenciaria, el de las personas con discapacidad motriz y, por supuesto, de las poblaciones migrantes porque el debate de lo trans y desde lo trans nos lleva a releer, a revisar y a reinterpretar las fronteras imaginarias a través de las cuales delimitamos esas ideas de normalidad-legalidad alrededor de los conceptos de “persona”, “ciudadanía” y “Estado-Nación” así como las prerrogativas inherentes a ellos.

Presentado en el Panel “La condición ciudadana y participación política de las personas LGBT+” realizado en el XXX Congreso Internacional de Estudios Electorales: Democracia representativa y democracia participativa en tiempos de cambio el día 11 de septiembre de 2019.

https://somee.org.mx//Congreso/programa.php